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Trauma torácico


Trauma torácico

El tórax contiene al corazón, los pulmones y los grandes vasos del cuerpo.  Cuando se produce una lesión en esta parte del organismo, pueden producirse muchas lesiones que ponen en peligro la vida.  Por ejemplo: cuando las costillas se rompen y la pared del tórax y este no se expande de manera normal durante la respiración, se interfiere con la habilidad de cuerpo de obtener oxígeno para las células.  También pueden producirse contusiones en el corazón y causar un latido cardíaco anormal.  Los grandes vasos pueden desgarrarse dentro del pecho, causando una hemorragia masiva oculta, que mata con rapidez al paciente traumatizado.  En algunas lesiones del tórax los pulmones se contunden, interfiriendo con el intercambio normal de oxigeno del organismo.

Algunas lesiones torácicas pueden ser el resultado de una acumulación de aire entre el tejido pulmonar y la pared torácica.  Al acumularse aire en este espacio, el tejido pulmonar se comprime interfiriendo de nuevo con la habilidad del cuerpo de intercambiar oxígeno.  Esta lesión se llama neumotórax.  Si se deja sin tratar o no se reconoce, el tejido pulmonar se comprime por la presión del aire, hasta que también el corazón es comprimido y no puede bombear sangre, este trastorno se llama neumotórax por presión y es una situación de urgencia o condición amenazante de vida.  Algunos pacientes presentan una hemorragia en esta parte del tórax; en vez de recolectarse aire, se acumula sangre en este lugar, interfiriendo con la respiración.  Este trastorno se llama hemotórax y también es una condición amenazante de vida.

21.8 ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA


21.8 ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA

El cuerpo humano está dividido en áreas o sistemas, basadas en la función corporal; sus órganos internos están sujetos a lesiones no visibles cuando se aplica alguna fuerza externa.  Por ejemplo: el encéfalo puede tener contusiones, el corazón y los pulmones también pueden tener contusiones y/o hemorragias ocultas y los órganos del abdomen pueden tener hemorragias.  Todo lo anterior puede poner en riesgo la vida o tener condiciones amenazantes de vida.

 

Emergencias del descenso – emergencias de buceo


Emergencias del descenso

Estos problemas por lo general se deben al aumento repentino de presión en el cuerpo a medida que la persona se sumerge en el agua.  Algunas cavidades corporales, no pueden ajustarse al aumento en la presión externa del agua dando como resultado un fuerte dolor.  Las aéreas generalmente más afectadas son los pulmones, las cavidades de los senos nasales, el oído medio, los dientes y área de la cara rodeada por la máscara de buceo.  Por lo general, el dolor ocasionado por estos “problemas de apretamiento”, obligan al buzo a regresar a la superficie para igualar las presiones, y así resolver el problema por sí solo.  Un buzo que se sigue quejando de dolor, en particular del oído después de llegar a la superficie, deberá ser transportado al hospital.

Una persona con perforaciones de la membrana timpánica o tímpano roto, puede desarrollar un problema especialmente mientras bucea, si entra agua fría al oído medio a través del tímpano roto, el buzo puede perder el equilibrio o la orientación.  Entonces, puede dirigirse hacia la superficie y sufrir problemas de ascenso.

Campos pulmonares y ruidos torácicos – examen fisico


Ruidos torácicos y campos pulmonares

Inspeccione, observe y palpe sobre el área del pecho, en busca de lesiones o signos de trauma incluyendo contusiones hipersensibilidad o edemas, observe que ambos lados del pecho se elevan y descienden juntos con respiraciones normales, los signos de respiración anormal incluyen retracciones (cuando la piel es retraída alrededor de las costilla durante la inspiración) o los movimientos paradójicos (cuando una sección del pecho desciende en la primera inspección y se eleva con la espiración)

Las retracciones indican que el paciente tiene algún trastorno médico que le está impidiendo el flujo de aire hacia adentro y afuera de los pulmones.

Los movimientos paradójicos se asocian con una fractura de varias costillas (tórax batiente) que causa que una sección del tórax se mueva independientemente del resto de la pared torácica; sienta la crepitación ósea cuando el paciente respira.

La crepitación con frecuencia se asocia con fracturas de las costillas.  Palpe el pecho buscando enfisema subcutáneo, en especial en los casos de trauma contuso intenso del tórax.

Si el paciente manifiesta dificultad para respirar, o tiene evidencia de trauma de tórax, ausculte los campos pulmonares.  Esto lo ayuda a valorar el movimiento de aire hacia adentro y afuera de los pulmones.  Para auscultar necesita un estetoscopio, asegúrese de colocar las olivas en dirección hacia adelante de los orificios auditivos.  La posición del paciente determinará la forma en que usted procederá para verificar la respiración:

  • En primer lugar recuerde que casi siente puede escuchar mejor los campos pulmonares del paciente, en su espalda si es accesible. Si ha inmovilizado al paciente o si está en posición supina, escúchalos por la parte del frente y las bases en los costados laterales.
  • Ausculte sobre la parte superior de los pulmones (vértices) y sobre la vía aérea mayor (líneas medioclavicular y medioaxilar).
  • Levántele la ropa o deslice el estetoscopio por debajo de ella. Cuando escucha sobre la ropa, escuchara principalmente el sonido del estetoscopio deslizándose sobre la tela, así pues los sonidos de los campos pulmonares se confundirán por la ropa.
  • Coloque el diafragma del estetoscopio firmemente contra la piel, para escuchar los ruidos respiratorios.

¿Qué está escuchando?  El objetivo es oír y documentar la presencia o ausencia de campos pulmonares en las regiones descritas.  Es importante comparar un lado con el otro.  Si cree que la respiración es normal, evalúela de nuevo y asegúrese después de que el paciente está recibiendo oxígeno y de ser necesario asistido con ventilaciones.

Evalúe la perfusión


Evalúe la perfusión

La evaluación de la piel es muy importantes y fácil para evaluar la circulación.  El sistema circulatorio que funciona de manera normal, perfundirá la piel con sangre oxigenada; una deficiencia de perfusión, o hipoperfusión, dará como resultado hipoxia del encéfalo, pulmones, corazón y riñones; la mayor parte de las situaciones de hipoperfusión es causada por el choque.  El grado de hipoperfusión y cuanto dure, determinará si el paciente sufrirá daños permanentes relacionados con la hipoxia.  La perfusión se evalúa examinando el color, la temperatura y la humedad de la piel.

 

Estructuras de la respiración


Estructuras de la respiración

El diafragma es un musculo esquelético porque esta fijo a los arcos costales y a las vértebras.  Se considera un musculo especializado, debido a que funciona como un musculo voluntario y también como un musculo involuntario.  Actúa como musculo voluntario cuando respiramos profundamente o retenemos la respiración, sin embargo, a diferencia con otros músculos esqueléticos o voluntarios, el diafragma continua funcionando mientras dormimos y en todo momento.  Aunque podemos retener la respiración o respirar temporalmente más rápido o más lentamente, no podemos continuar haciendo estas variaciones en forma indefinida.  Cuando la concentración de dióxido de carbono aumente en la sangre, se restablece la regulación automática de la respiración bajo el control del tronco encefálico.

Los pulmones, debido a que carecen de tejido muscular, no pueden moverse por sí mismos.  Necesitan la ayuda de otras estructuras para poderse expandirse y contraerse, mientras inspiramos y espiramos.  Por lo tanto la capacidad de los pulmones para funcionar adecuadamente depende del movimiento del tórax y sus estructuras de soporte.  Estas estructuras incluyen al tórax, la caja torácica (pecho), el diafragma, los músculos intercostales y los músculos accesorios de la respiración.

Estructuras de la vía aérea


Estructuras de la vía aérea

7-2 caja toraxica

La caja toráxica contiene importantes estructuras para la respiración.

La vía aérea está dividida en: vía aérea alta o superior y en vía aérea inferior o baja.

La vía aérea superior está formada por la nariz, la boca, la garganta (faringe) y una estructura llamada epiglotis.  La epiglotis es una estructura en forma de hoja, situada en la pared superior de la laringe, que evita que los alimentos y líquidos entren en la laringe durante la deglución.  La porción de la garganta situada por detrás de la nariz se llama rinofaringe y la que está detrás de la boca se lama orofaringe.

La vía aérea inferior o baja está conformada por la laringe, la tráquea, los bronquios mayores o principales, los bronquiolos y los alveolos.

La vía aérea inferior inicia en la laringe   (caja dela voz, cuerdas vocales).  El cartílago cricoides es un anillo cartilaginoso firme, que forma la parte interior de la laringe.  La atraque a esta conectada con la laringe.  Los bronquios y los bronquiolos se ramifican de la tráquea extendiéndose al interior de cada pulmón.  Finalmente los bronquiolos terminan en los alvéolos.  Los alveolos son sacos pequeños en los cuales se produce el intercambio efectivo de oxígeno y dióxido de carbono.

En el tórax se encuentran los pulmones, uno a cada lado, los pulmones penden libremente dentro de la cavidad torácica.  Ente los pulmones existe un espacio llamado mediastino, que está rodeado de los grandes vasos, el esófago, la tráquea, los bronquios y muchos nervios.  El mediastino separa eficazmente el espacio entre los dos pulmones.  Los límites del tórax son:  la caja torácica anterior, superior y posterior y en la parte inferior, el diafragma.

VÍA AÉREA


7.1 VÍA AÉREA

El paso más importante en el cuidado de un paciente consisten en asegurar que este pueda respirar de forma adecuada.  El paciente que no puede hacerlo eficazmente, no le está dando oxígeno a las células u tejidos las cuales requieren de un abastecimiento constante de oxígeno para sobrevivir.  En cuestión de segundos por falta de oxígeno, es posible que no funcionen normalmente organismos vitales como el corazón y el encéfalo.

El oxígeno llega a las células y los tejidos del cuerpo mediante dos procesos separados pero relacionados, estos son la respiración y la circulación.

Al inspirar el oxígeno se desplaza de la atmósfera al interior de nuestros pulmones y luego pasa de los sacos de aire de los pulmones al interior de los capilares para oxigenar la sangre.  Al mismo tiempo el dióxido de carbono producido por las células en los tejidos del cuerpo se trasladan a la sangre al interior de los sacos de aire.

La sangre enriquecida con oxígeno, se desplaza a través del cuerpo por la acción de bombeo del corazón.  El dióxido de carbono abandona nuestro cuerpo cuando espiramos.

Como TEM debemos ser capaces de localizar las apares del aparato respiratorio, comprender como actúa este sistema y tener la capacidad de reconocer cuales son los pacientes que están respirando de forma adecuada e identificar que pacientes lo hacen de manera inadecuada, y así poder determinar cuál es la mejor manera de tratar al paciente.

Debemos repasar periódicamente, aprender y memorizar la anatomía y fisiología del aparato respiratorio, como funcionan y de que partes está compuesto.  Debemos también describir de manera detallada el equipo, procedimientos y directrices que se necesitan para tratar la vía aérea y la respiración.

Debe aprender varias formas de abrir la vía aérea del paciente, así como también las técnicas específicas para extraer objetos o líquidos extraños que puedan estar bloqueando la vía aérea.

Tenga en cuenta que y como puede ser peligroso el empleo del equipo de tratamiento de la vía aérea, si se usa de forma inapropiada, deberá conocer minuciosamente los recursos adjuntos a la vía aérea, los dispositivos de oxigenoterapia y métodos de ventilación artificial.

(PEPE) PRACTIQUE, ENTRENE, PREPARECE, EJERCÍTESE.

 

 

RESPIRACIONES – Signos vitales


RESPIRACIONES

Se dice que un paciente que está respirando sin asistencia tiene respiraciones espontaneas o respiración espontanea.  Cada respiración completa incluye dos fases distintas: inspiración y espiración.  Durante la inspiración (inhalación) el tórax se eleva y expande hacia afuera, arrastrando el aire al interior de los pulmones.  Durante la espiración (exhalación) el tórax retorna a su posición original liberando aire, con un nivel incrementado de dióxido carbono, fuera de los pulmones.  La inspiración y la espiración se producen en una relación de 1:3; la fase de inhalación activa dura la tercera parte de la cantidad de tiempo que la fase de espiración.

Respirar es un proceso continuo, en el cual cada respiración sigue a la anterior sin interrupción notable.  La respiración es normalmente un proceso autónomo que ocurre sin pensamiento consiente, esfuerzo visible, sonidos notables, o dolor.  Evaluará la respiración observando elevarse y descender el tórax del paciente, sintiendo el aire a través de la boca y nariz durante la espiración y escuchando los sonidos respiratorios con un estetoscopio sobre cada hemitórax.  La elevación del pecho y los sonidos respiratorios deben ser iguales en ambos lados.  Un paciente consiente que está hablando tiene respiraciones espontaneas.  Cuando evalúe la respiración debe determinar la frecuencia, calidad y profundidad de la misma.

 

 

EL DIAFRAGMA


EL DIAFRAGMA

4-33 diafragma

El diafragma es único en su género, debido a sus características de musculo, tanto voluntario (esquelético) como involuntario (liso).  Es un musculo en forma de cúpula que divide el tórax del abdomen, y es perforado por dos grandes vasos y el esófago.

Bajo el microscopio presenta estriaciones como el musculo esquelético.  Además esta fijo al arco costal y a las vértebras lumbares, como otros músculos esqueléticos.  Por tanto, en muchas formas se ve como un musculo voluntario; sin embargo, no tenemos un control voluntario completo sobre su función.  Actúa como un musculo voluntario siempre que iniciamos una respiración profunda, tosemos o retenemos la respiración.  Controlamos estas variaciones en la forma que respiramos.

Sin embargo, a diferencia de otros músculos esqueléticos voluntarios, el diafragma realiza una función automática.  La respiración continua mientras dormimos, y en cualquier otro momento.  Aunque podemos retener la respiración, respirar más rápido o lentamente, no lo podemos continuar estas variaciones en el patrón respiratorio de manera indefinida.  Finalmente, cuando la concentración de dióxido de carbono está cerca de modificarse, se restablece la regulación automática dela respiración.  Por tanto, aunque el diafragma se vea como un musculo esquelético voluntario, y este fijo al esqueleto se comporta en su mayor parte, como un musculo involuntario.

Durante la inspiración, el diafragma y los músculos intercostales se contraen.  Cuando el diafragma se contrae, desciende ligeramente y  aumenta el tamaño de la caja torácica de arriba abajo.  Cuando los músculos intercostales se contraen elevan las costillas hacia arriba y hacia afuera.  Estas acciones se combinan para aumentar el diámetro de la cavidad torácica en todas sus dimensiones.  La presión dentro de la cavidad cae, y el aire se precipita al interior de los pulmones.

Durante la respiración, el diafragma y los músculos intercostales se alejan.  A diferencia de la inspiración, la espiración no requiere normalmente un esfuerzo respiratorio.  Al relajarse estos músculos, disminuyen todas las dimensiones del tórax, y las costillas y los músculos adoptan una posición normal de reposo.  Cuando el volumen de la cavidad torácica disminuye, el aire en los pulmones es comprimido a un espacio menor, y empujado hacia afuera a través de la tráquea.

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