17.6 VENENOS ESPECÍFICOS

17.6 VENENOS ESPECÍFICOS

Con el tiempo, una persona que hace mal uso de una sustancia de manera periódica, puede requerir de cantidades crecientes de ella, para lograr el mismo resultado.  Esto se llama tolerancia creciente a la sustancia.  Una persona con una adicción tiene un deseo o una necesidad avasalladora de seguir usando el agente a cualquier costo, con tendencia a aumentar la dosis.  Esto no sucede solo con las drogas clásicas de abuso, como la cocaína, también es posible abusar de casi cualquier sustancia, incluidos los laxantes, descongestionantes nasales, vitaminas y alimentos.

La importancia de la conciencia de la seguridad y de las precauciones de ASV al atender a las víctimas de abuso de drogas, no puede enfatizarse lo suficiente.  Los adictos a sustancias conocidas presentan una incidencia bastante alta de infecciones graves sin diagnosticar, entre ellos el virus de la inmunodeficiencia humana y el de la hepatitis.  Estos pacientes, cuando están intoxicados, pueden morder, escupir, golpear o dañarnos de alguna forma, lo cual, causa que uno entre en contacto con su sangre o fluidos corporales.  Asegúrese de usar siempre equipos de protección adecuados.  Un procedimiento calmado y profesional puede controlar situaciones aterradoras, pero tenga en cuenta como prioridad su propia seguridad y la de sus compañeros.  Espere lo inesperado y recuerde que el usuario de drogas, es quien puede implicar la amenaza, no la droga en sí.

Alcohol

La droga de mayor abuso a nivel mundial es el alcohol, afecta y mata a miles de personas de todas las clases; más del 40% de todas las muertes y lesiones en accidentes de tráfico, del 67% de los asesinatos, y del 33% de los suicidios, están relacionados con el alcohol, el cual afecta la capacidad de pensar y de funcionar de modo racional.  El alcoholismo es uno de los problemas más grandes de salud, junto con las enfermedades cardíacas, el cáncer y el derrame cerebral.

El alcohol es un potente depresor del SNC.  Es un sedante, y es una sustancia que reduce la actividad y la excitación; es un hipnótico, lo cual significa que induce al sueño.  En general el alcohol reduce el sentido de alerta, hace más lentos los reflejos y reduce el tiempo de reacción.  También puede ocasionar conducta agresiva e inapropiada junto con falta de coordinación.  No obstante, una persona que parece intoxicada, también puede estar presentando otros problemas médicos.  Busque señales de trauma en la cabeza, reacciones tóxicas o diabetes sin controlar.  La ingestión aguda grave del alcohol, puede ocasionar hipoglucemia, la cual puede contribuir a los síntomas.  Al menos debe asumir que los pacientes intoxicados presentan una sobredosis de fármacos y requieren ser examinados a conciencia por un médico.  En algunos países, tales pacientes no pueden rechazar el transporte de manera legal.   Averigüe si este es su caso.

El alcohol, potencia muchos otros fármacos y es común que no se la única droga que se haya ingerido.  Los fármacos que no requieren receta, incluidos los antihistamínicos y medicamentos para la dieta, ocasiona serios problemas cuando se combinan con el alcohol.

Si un paciente muestra signos de depresión grave del SNC, deberá proporcionarle apoyo respiratorio, no obstante, esto puede ser difícil dado que la depresión del sistema respiratorio también puede ocasionar emesis o vómito.   Este último tiene mucha fuerza o incluso ser sanguinolento, hematemesis, dado que las grandes cantidades de alcohol irritan el estómago.  El sangrado interno también deberá considerarse si el paciente parece estar en choque o hipoperfusión, debido a que la sangre podría no coagular de manera eficiente en un paciente con historial prolongado de abuso del alcohol.

Un paciente que se encuentra en abstinencia del alcohol, puede presentar alucinaciones aterradoras o delirium tremens DT, que es un síndrome que se caracteriza por inquietud, fiebre, sudoración, desorientación, agitación e incluso convulsiones.  Estos padecimientos pueden desarrollarse si los pacientes ya no cuentan con su fuente cotidiana de alcohol.  Las alucinaciones alcohólicas, vienen y van.  Un paciente que en otros aspectos tienen un estado mental bastante claro, puede ver formas o figuras fantásticas o escuchar voces extrañas; tales alucinaciones auditivas y visuales   con frecuencia preceden a los DT, que son complicaciones mucho más graves.

Cerca de unos siete días después de que una persona deja de beber, o cuando los niveles de consumo se reducen de repente, es posible que se desarrollen los DT.  Los pacientes pueden presentar uno o más de los siguientes signos y síntomas:

  • Agitación
  • Fiebre
  • Sudoración
  • Confusión y/o desorientación
  • Ilusiones o alucinaciones
  • Convulsiones

Proporcione pronto transporte para estos pacientes una vez que haya completado su evaluación y administrado la atención necesaria.  Una persona que presenta alucinaciones o DT, está extremadamente enferma., si se desarrollan las convulsiones, trátelas como lo hará con cualquier otro estado convulsivo.  No deberá sujetar al paciente, aunque si puede protegerlo para que no se dañe a sí mismo.  Administre oxígeno al paciente y vigile con cuidado en caso de que vomite.  Es posible que se desarrolle hipovolemia debido a la sudoración, pérdida de líquidos, ingesta insuficiente de estos, o vómitos asociados con el DT.  Si observa signos de choque hipovolémico, eleve los pies del paciente, limpie la vía aérea y posicione la cabeza hacia un lado para minimizar la probabilidad de aspiración durante el transporte.  Es posible que estos pacientes no respondan de manera adecuada a las sugerencias o a la conversación, con frecuencia están confundidos y asustados.  Por lo tanto, su acercamiento debe ser tranquilo y relajado.  Tranquilice al paciente y proporcionarle apoyo emocional.

Opiáceos

Los fármacos para aliviar el dolor llamados analgésicos opiáceos reciben su nombre del opio de las semillas de la amapola, de donde se originan la heroína, la codeína y la morfina.  En la lista de fármacos de abuso frecuente, se les ha unido un sinnúmero de opiáceos sintéticos originados en laboratorio, estos incluyen meperidina (Demerol), hidromorfona (Dilaudid), propoxifeno (Darvon), oxicodona (Percocet), clorhidrato de oxicodona (OxyContin), hidrocodona (Vicodin) y metadona.  La mayoría de estos fármacos poseen usos médicos legítimos.  Con excepción de la heroína, la cual es ilegal en la mayoría de países, muchos adictos han comenzado a usar varios de los opiáceos con una prescripción médica apropiada.

FÁRMACOS OPIÁCEOS COMUNES
Butorfanol    (Stadol)
Codeína
Derivados de fentanil   (“blanco de China”)
Heroína
Hidrocodona   (Hycodan)
Hidromorfona   (Dilaudid)
Meperidina   (Demerol)
Morfina
Oxicodona (Percodan)
Clorhidrato de oxicodona   (OxyContin)
Pentazocina (Talwin)
Propoxifeno (Darvon)

Estos agentes son depresores del SNC, y pueden causar depresión respiratoria grave.  No obstante, cuando se administran por vía intravenosa, producen un característico “high” o “patada”.  La tolerancia se desarrolla con rapidez, así que es posible que algunos usuarios quieran dosis más altas para sentir lo mismo.  En general, los problemas médicos de urgencia relacionados con los opiáceos son producto de la depresión respiratoria, incluido un volumen reducido de aire inspirado y disminución de las respiraciones.  Es típico que los pacientes aparezcan sedados, cianóticos y con las pupilas en miosis o cabeza de alfiler.

El tratamiento incluye, apoyar la vía aérea y la respiración.  Puede tratar de despertar a los pacientes hablándoles con voz muy alta o sacudiéndolos con suavidad.  Abra siempre la vía aérea, administre oxígeno suplementario y prepárese para el vómito.  Se cree, que muchos remedios caseros revierten la depresión respiratoria, asociada con la sobredosis de heroína, entre ellos aplicar hielo en las ingles o forzar a la persona a beber leche; nada de esto funciona, y con frecuencia se trata de factores que complican el cuadro clínico.  No obstante, debe estar consciente de que es posible que los amigos del paciente hayan intentado métodos inadecuados de reanimación.  El único antídoto eficaz para revertir los síntomas y signos de la sobredosis del paciente de opiáceos, son ciertos antagonistas de narcóticos, como la naloxona (Narcan).  Los pacientes responderán en un lapso de 2 minutos a la naloxona IV.  Por lo general, los paramédicos o los médicos del departamento de urgencias la administra.

Fármacos sedantes-hipnóticos

Los barbitúricos y benzodiacepinas han sido parte de la medicina legítima por largo tiempo.  Son fáciles de obtener y relativamente baratos.  Las personas en ocasiones solicitan prescripciones de los mismos hipnóticos a diferentes médicos o de diferentes sedantes-hipnóticos, estos fármacos son depresores del SNC y alteran el nivel de conciencia con efectos semejantes a los del alcohol, de manera que el paciente puede parecer somnoliento, tranquilo o intoxicado.  Por sí mismos, estos fármacos no alivian el dolor, ni producen una “patada” específica, aunque los usuarios con frecuencia toman alcohol o un opiáceo al mismo tiempo, para reforzar los efectos.

Ejemplos de fármacos sedantes-hipnóticos
BARBITÚRICOS BENZODIACEPINAS OTROS
Amobarbital (Amytal) Alprazolam (Xanax) Carisoprodol (Soma)
Butabarbital (Butisol) Clordiazepóxido (Librium) Hidrato de cloral (“Mickey Finn”)
Pentobarbital (Nembutal) Diazepam (Valium) Ciclobenzaprina (Flexeril)
Phenobarbital (Luminal) Flunitrazepam (Rohypnol) Etclorvinol (Placidyl)
Secobarbital (Seconal) Lorazepam (Ativan) Alcohol etílico (alcohol potable)
Oxazepam (Serax) Glutetimida (Doriden)
Temazepam (Restoril) Inhalantes hidrocarburos
Alcohol isopropílico (alcohol para infecciones)
Meprobamato (equagesic)

En general estos agentes se toman por vía oral, sin embargo, de manera ocasional, los contenidos de las cápsulas se suspenden o disuelven en agua y se inyectan, para producir un estado relativamente repentino de tranquilidad y de satisfacción, el uso de fármacos IV sedantes-hipnóticos, induce a tolerancias con rapidez, de manera que la persona requiere de dosis cada vez más grandes o fuertes.  Tendrá menor probabilidad de que le llamen para tratar una sobredosis aguda, en alguien que abusa de manera crónica de estos fármacos; no obstante, es posible que le llamen a la escena de un intento de suicidio en el cual un paciente haya tomado cantidades mayores de estos fármacos.  En estas situaciones la persona tendrá una marcada depresión respiratoria y puede estar en coma.

Los fármacos sedantes-hipnóticos, también pueden administrarse a personas indefensas como bebida “noqueadora”.  En fechas más recientes, se ha abusado de fármacos como flunitrazepam (Rohypnol), como “drogas de violación en citas”, lo cual causa que la persona indefensa sea confundida e incapaz de recordar lo que sucedió.

En general el tratamiento para los pacientes que han tomado sobredosis de sedantes-hipnóticos y que presentan depresión respiratoria, consiste en liberar la vía aérea, proporcionar ventilación de asistencia y transportar con prontitud.  Administre oxígeno suplementarios y esté preparado para asistir en la ventilación.  Puede estimular a la persona hablándole en voz alta o sacudiéndola con suavidad; recuerde estar pendiente del vómito.

Hay un antídoto para la sobredosis aguda con benzodiacepinas, se llama flumazenil y se administra por vía IV; aunque esta sustancia revertirá la sedación y la depresión respiratoria de los sedantes-hipnóticos de benzodiacepinas, no tendrá efecto sobre los signos y síntomas de la sobredosis debida a alcohol etílico o barbitúricos.  Casi siempre el flumazenil se administra en el hospital, después de la evaluación del médico.  A medida que se hace más común el uso de múltiples drogas, encontrará mayor dificultad para determinar qué agentes tomaron los pacientes.  El mejor método es tratar cualquier lesión o enfermedad obvia, teniendo en cuenta que el uso de fármacos puede complicar el cuadro y hacer necesario el apoyo vital total.  Concéntrese en el ABC, sobre todo en la posibilidad de problemas de la vía aérea, como la relajación de la lengua, la cual causa obstrucción, el vómito, la depresión respiratoria y en los vasos graves, el paro cardiaco.

Abuso de inhalantes

Muchos de los inhalantes de abuso producen varios de los efectos en SNC, que causan otros sedantes-hipnóticos, pero estos agentes se inhalan en lugar de ingerir o inyectar.  Algunos de los agentes más comunes incluyen acetona, tolueno, xileno y hexano, los cuales se encuentran en pegantes, compuestos de limpieza, y thinner para pintura o barnices.  De igual manera se abusa de la gasolina y diversos hidrocarburos halogenados, como el freón, que se usan como propelente en sprays de aerosol.  Ninguno de estos inhalantes es un medicamento; dado que estos son productos que pueden comprarse en ferreterías o almacenes de artículos de construcción u otros, es común que los adolescentes e indigentes que buscan efectos semejantes a los del alcohol abusen de ellos.   La dosis eficaz y la letal están muy cercanas, lo cual lo hace en extremo peligroso.  Su bajo costo y disponibilidad, los convierte en favoritos de niños y experimentadores curiosos.  Por desgracia, ésta es con frecuencia una combinación letal.

Siempre ponga especial atención para tratar a un paciente que empleo inhalantes.  Sus efectos varían desde somnolencia leve hasta el coma, pero a diferencia de la mayoría de los sedantes-hipnóticos estos agentes con frecuencia pueden causar convulsiones.  Así mismo los disolventes halogenados de hidrocarburos, pueden hacer que el corazón sea hipersensible a la propia adrenalina del paciente, lo cual pone a la persona en alto riesgo de muerte cardiaca repentina, debido a la fibrilación ventricular; incluso la acción de caminar puede liberar suficiente adrenalina como para ocasionar una arritmia ventricular fatal.  Debe evitar que tales pacientes luchen con usted o que se esfuercen de alguna manera.  Proporcione oxígeno adicional y emplee una camilla para mover al paciente.  El transporte inmediato al hospital es esencial; vigile los signos vitales durante el camino al hospital.

Simpaticomiméticos

Los simpaticomiméticos son estimulantes del SNC, que con frecuencia causan hipertensión, taquicardia y midriasis dilatación de las pupilas.  Un estimulante es un agente que produce un estado de excitación; es común que las anfetaminas y metanfetaminas (“hielo”), se consumen por vía oral, las personas que abusan de estos agentes, también suelen inyectarlos.  Es típico que se tomen para que el usuario “se sienta bien”, mejore su desempeño en alguna tarea, suprima el apetito o evita la somnolencia.  Con la misma facilidad, pueden producir irritabilidad, ansiedad, falta de concentración o convulsiones.  Otros ejemplos comunes incluyen la fentermina y sulfato de anfetamina (Benzedrina).  La Cafeína, teofilina, y fenilpropanolamina (descongestionante nasal), son todos simpaticomiméticos leves.  En algunos países también se abusa con frecuencia de las llamadas drogas de diseño, como el éxtasis y Eva.

Las drogas simpaticomiméticas, usualmente se llaman “aceleradores”.  Cualquiera que emplee estos agente puede presentar conductas desorganizadas, inquietud y en ocasiones, ansiedad o un gran temor.  Son comunes la paranoia y las fantasías con el abuso de los simpaticomiméticos.

Nombres callejeros para las anfetaminas
NOMBRE CALLEJERO NOMBRE DEL FÁRMACO
Adan 3,4-metilendioximetanfetamina (MDMA)
Bennies Anfetamina
Crank Cocaína con crack, heroína, anfetamina, metanfetamina, metcatinona
DOM 4-Metil 2,5-dimetoxianfetamina
Extasis MDMA
Eva MDMA
Fen–phen Fentermina
Águila dorada 4-metiltioanfetamina
Hielo Cocaína, cocaína con crack, metanfetamina para fumar, metanfetamina, MDMA, fenciclidina (PCP)
MDA Metacualona
Meth Metanfetamina
Speed Cocaína con crack, anfetamina, metanfetamina
STP PCP
Aceleradores anfetaminas

La cocaína también llamada coca, crack, cristal, polvo de oro, nieve, roca, free-base y lady, se pueden tomar en un sinnúmero de formas diferentes.  Es clásico que se inhalen por la nariz y se absorban mediante la mucosa nasal, lo cual daña el tejido, causa sangrado nasal y por último, destroza el tabique de la nariz.  También puede inyectarse vía intravenosa o subcutánea (skin-popping).  La cocaína puede absorberse por todas las membranas mucosas e incluso por la piel.  De cualquier manera, los efectos inmediatos de una dosis dura menos de una hora.

Otro método para abusar de la cocaína es fumándose.  El crack es cocaína pura, se funde a 34°C y se evapora a una temperatura ligeramente mayor.  En consecuencia, el crack se puede fumar con relativa facilidad.  De esta forma llega a la red capilar de los pulmones y se absorbe hacia el cuerpo en segundos.  El flujo de sangre del corazón acelera la llegada del fármaco al cerebro, así que su efecto se siente de inmediato.  El crack fumado, causa la forma más rápida de absorción y por lo tanto el efecto es más potente.

La cocaína es una de las sustancias más conocidas con capacidad para crear adicción.  Sus efectos inmediatos incluyen entusiasmo y euforia.  La sobredosis aguda de cocaína es una urgencia genuina porque los pacientes se encuentran en alto riesgo de sufrir convulsiones y arritmias cardiacas.   El abuso crónico de cocaína, puede ocasionar alucinaciones; los pacientes con “bichos de cocaína”, piensan que tienen insectos que le salen de la piel.

Al cuidar a, los pacientes envenenados con cualquiera de los simpaticomiméticos, tenga en cuenta que su extrema agitación puede conducir a taquicardia e hipertensión, así mismo, los pacientes pueden estar paranoicos, lo cual pone al TEM-TUM-TES-B, y a otros proveedores de cuidados de la salud en peligro.  Deberá haber oficiales de policía en la escena para restringir al paciente si es necesario.  No deje al paciente sin supervisión o vigilancia durante el transporte.

Todos estos pacientes requieren de pronto transporte a la sala de urgencias, debido a su riesgo de convulsiones, arritmias cardiacas y a ECV.  Es posible que encuentre presiones arteriales hasta de 250/150 mm Hg. A administre oxígeno suplementario y esté listo para proporcionar succión.  Si su paciente ya presenta una convulsión, deberá protegerla para que no se dañe a sí mismo.

Marihuana

En todo el mundo se abusa de la planta de cáñamo en florecimiento, Cannabis sativa conocida como marihuana.  Se calcula que cerca de 40 millones de personas emplean marihuana a diario.  Inhalar humo de esta planta por medio de un cigarrillo o pipa produce euforia, relajación y somnolencia.  También afecta la memoria a corto plazo, la capacidad de realizar pensamientos o trabajos complejos.  En algunas personas, la euforia progresa a la depresión y confusión.  Es común una percepción alterada del tiempo, y pueden presentarse ansiedad y pánico.  Con dosis muy altas, los pacientes presentan alucinaciones.

Una persona que ha estado usando marihuana, rara vez requiere transporte al hospital.  Las excepciones pueden incluir a alguien que sufre de alucinaciones, que está muy ansioso o paranoico.  Sin embargo, debe estar consciente de que la marihuana con frecuencia se usa como vehículo para introducir otros fármacos al cuerpo.  Por ejemplo: puede estar cubierta con crack o PCP, también conocido como “polvo de ángel”.

Alucinógenos

Los alucinógenos alteran las percepciones sensoriales de una persona.  El alucinógeno clásico es la dietilamida de ácido lisérgico o LSD.  El abuso de otro alucinógeno el PCP o polvo de ángel, es relativamente raro entre los adultos jóvenes.  Fenciclidina es un anestésico disociativo que se sintetiza con facilidad y es muy potente.  Su eficacia por vía oral, nasal, pulmonar e IV, hace que sea fácil añadirlo a otras drogas callejeras.  Es peligroso, porque causa cambios de conducta en los cuales las personas con frecuencia se dañan a sí mismas.

Alucinógenos de abuso común
Bufotenina (piel de sapo)
Dimetiltriptamina DMT
Hachís
Datura
LSD
Marihuana
Mescalina
Semillas de la virgen
Hongos
Nuez moscada
PCP
Psilocibina (hongos)

Todos estos agentes ocasionan alucinaciones visuales, intensifican la visión, el oído y por lo general separan al usuario de la realidad.  Este, desde luego espera que el estado sensorial alterado sea agradable.  No obstante, es común que sea aterrador.  En algún punto encontrará pacientes que estén teniendo un “mal viaje”.  Por lo general presentaran hipertensión, taquicardia, ansiedad y quizá paranoia.

Muchos alucinógenos tienen la propiedad simpaticomiméticas.  Desde luego, su atención para un paciente con una mala reacción a un agente alucinógeno es la misma que para el paciente que tomó un simpaticomimético.  Conduzcase de forma calmada y profesional y proporcione apoyo emocional.  No emplee la restricción a menos que usted o el paciente se encuentre en peligro de lesionarse; siempre dentro de los lineamientos especificados por las autoridades locales.  Estos pacientes pueden presentar de repente alucinaciones o percepciones extrañas, así que deberá observarlos con cuidado durante todo el transporte.  Nunca deje sin supervisión o vigilancia a un paciente que haya tomado un alucinógeno.  Proporcione diversas actitudes para tranquilizarlo y solicite la asistencia SVA.

Agentes anticolinérgicos

El cuadro clásico de una persona que tomó una exceso de fármacos colinérgicos es “caliente como liebre, ciego como murciélago, seco como un hueso, rojo como betabel y loco como el sombrerero” estos son medicamento que tienen propiedades que entre otros efectos, bloquean  los nervios parasimpáticos.  Son fármacos comunes con efectos anticolinérgicos significativos: atropina, difenhidramina (Benadryl), la datura (estramonio o toloache) y ciertos antidepresivos tricíclicos.   Con excepción de la datura, estos medicamentos por lo general, no son drogas de abuso, pero se pueden tomar como sobredosis intencional.

Encontrará que con frecuencia es difícil distinguir entre una sobredosis de anticolinérgicos y una de simpaticomiméticos.  Ambos grupos de pacientes pueden estar agitados, con taquicardia y midriasis.  Una vez que se diagnostica un envenenamiento con anticolinérgico puro, el personal del departamento de urgencia podrá tratar al paciente con fisostigmina IV, de acuerdo con la gravedad dela situación.

A medida que antidepresivos nuevos, menos peligrosos, como la fluoxetina (Prozac) y la sertralina (Zoloft), llenan el mercado, podrá encontrar menos sobredosis de antidepresivos cíclicos como amitriptilina (Elavil) e imipramina (Tofranil).  Además una sobredosis de antidepresivos tricíclicos puede ocasionar efectos más graves y letales.  Esto de sebe a que el fármaco, puede bloquear el sistema de conducción eléctrica en el corazón, lo cual provoca arritmias cardiacas letales.  Los pacientes con sobredosis aguda de antidepresivos tricíclicos, deben ser transportados de inmediato al departamento de urgencias; pueden pasar de parecer “normales” al estado convulsivo y la muerte en 30 minutos.  Las convulsiones y arritmias cardiacas ocasionadas por sobredosis grave con antidepresivos tricíclicos pueden tratarse mejor en el hospital con bicarbonato de sodio IV.  Si trabaja en un sistema de niveles, deberá considerar pedir el respaldo del SVA, cuando este en camino a la escena.

Fármacos misceláneos

Aunque no es tan común como lo era hace 30 años, el envenenamiento con ácido acetilsalicílico sigue siendo un problema potencialmente mortal.  Ingerir un exceso de tabletas de ácido acetilsalicílico, de manera aguda o crónica, puede resultar en náuseas, vómito, hiperventilación y un zumbido en los oídos.  Los pacientes con este problema frecuentemente se muestran ansiosos, confundidos, taquipneicos, hipertérmicos y en peligro de tener convulsiones.  Deben ser transportados con rapidez al hospital.

La sobredosis de acetaminofén también es muy común, quizá debido a que este fármaco se puede obtener en varias presentaciones diferentes, como el Tylenol.  La buena noticia es que el acetaminofén por lo general no es muy toxico.  Un paciente sano podrá ingerir 140 mg., de acetaminofén por cada kilogramo de peso corporal, sin tener efectos adversos graves.  La mala noticia es que los síntomas de sobredosis por lo general no aparecen sino hasta que es demasiado tarde.  Por ejemplo, la insuficiencia hepática masiva puede no ser evidente durante toda una semana y es posible que los pacientes no proporcionen la información adecuada para un diagnóstico correcto.  Por esta razón, reunir información en la escena es muy importante.  Si encuentra frascos de acetaminofén vacíos, es probable que salve la vida del paciente.  Si se administra de manera lo bastante oportuna un antídoto específico (antes de que ocurra la insuficiencia hepática), puede evitar el daño al hígado.

Tenga extremo cuidado al manejar un niño, que haya ingerido de manera no intencional una sustancia venenosa.  Aunque tales incidentes por lo general no conducen a la muerte, los miembros de la familia pueden estar desesperados y su actitud profesional puede ayudar a calmar la tensión, recuerde sin embargo, que un solo trago de algunas sustancias puede matar a un niño.

Algunos alcoholes incluidos el metílico y el etilenglicol, son todavía más tóxicos que el etílico (alcohol potable).  Aunque es posible que un alcohólico crónico que no logre obtener el alcohol etílico, lo puede usar como sustituto, es más frecuente que los ingiera alguien que intenta suicidarse.  En cualquier caso es esencial que el transporte sea inmediato al departamento de urgencias.  El alcohol metílico se encuentra en los productos de gas seco y el sterno (combustible compuesto de etanol y alcohol gelatinoso): el etilenglicol, se encuentra en algunos productos anticongelantes.  Ambos causan una sensación de “ebriedad”.  Si no se tratan, causan taquipnea grave, ceguera (alcohol metílico), insuficiencia renal (etileno glicol) y al final la muerte.  Incluso el alcohol etílico (alcohol potable típico) puede detener la respiración de una persona si se toma en dosis excesiva o demasiado rápida, en particular los niños.

 

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