Archivos del mes: 31 octubre 2016

Evaluación de la escena – convulsiones


Evaluación de la escena

Es frecuente que los despachadores, reciban información de la persona que llama acerca de la convulsión; incluso si esta persona nunca antes había visto una convulsión, la descripción de esta, o de los espasmos, con frecuencia indican que está teniendo lugar un ataque convulsivo.  Aunque esta puede ser la naturaleza obvia de una enfermedad reportada por testigos, aún pueden estar presentes un mecanismo de lesión.  Considere la necesidad de tener precauciones con la espina dorsal con base en la información de la central y su evaluación de la escena y el paciente.  Asegúrese de que la escena es segura y emplee protección ASC apropiada.  Como mínimo, debe usar guantes y protección ocular, por lo general no se requiere de SVA, para una convulsión simple, pero cuando aparecen complicaciones como trauma grave o convulsiones prolongadas, se requiere de SVA.

Evaluación del paciente de convulsión


Evaluación del paciente de convulsión

Es típico que le llamen a atender a un paciente que haya sufrido una convulsión porque alguien fue testigo de esta.  No obstante, también es posible que le llamen para atender a un paciente que no responde, cuando encuentra a este en un estado postictal.  En otras situaciones, es posible que le llamen para que atienda a un paciente que presenta la convulsión en ese momento y se encuentra con que la persona padece de algún otro problema médico, como un paro cardiaco o un problema psicológico.  Por lo tanto la evaluación concienzuda es la clave porque la información reunida en la escena, puede ser de extrema importancia para el personal hospitalario que pronto deberá atender al paciente.

En la mayoría de los casos, algunas veces llegará después de que ha ocurrido la convulsión, ya que ésta solo dura unos cuantos minutos.  Para el momento en que alguien reconoce el problema, pide ayuda y recibe respuesta, el paciente por lo general se encuentra ya en estado postictal.  En consecuencia, debe reunir tanta información de la familia o de sus testigos como sea posible, para verificar que una convulsión ha ocurrido y para obtener una descripción de la manera en que se desarrolló.

Estado postictal


Estado postictal

Una vez que se detiene la convulsión, los músculos del paciente se relajan y se tornan casi flácidos, o flojos, y la respiración se vuelve trabajosa (rápida y profunda), en un intento por compensar la acumula de ácidos en el torrente sanguíneo.  Al respirar más rápido y profundamente, el cuerpo puede equilibrar la acidez en la sangre.  Con la normalización de la circulación y el funcionamiento hepático, los ácidos desaparecen en minutos, y el paciente comenzará a respirar con mayor normalidad.  Por intuición, entre más largas y fuertes sean las convulsiones, mayor tiempo requerirá el desequilibrio para corregirse.  De igual manera, las convulsiones más largas y graves producirán una falta de respuesta y confusión postictal más prolongadas.  Una vez que el paciente recupere un nivel normal de conciencia, orientado típicamente a la persona, recupera un nivel normal de conciencia, orientando, en lugar y tiempo, el estado postictal habrá terminado.

Importancia de reconocer las convulsiones


Importancia de reconocer las convulsiones

Independiente del tipo de convulsiones, es importante que reconozca cuando ocurre una de ellas o si ya ocurrió.  Así mismo, debe determinar si el episodio es diferente de cualquier otro anterior.  Por ejemplo, si la convulsión previa ocurrió en un solo lado del cuerpo y esta convulsión ocurre en todo el cuerpo, es posible que exista algún problema adicional nuevo.  Además debe reconocer que la actividad convulsiva ha ocurrido o que es posible que algo nuevo está ocurriendo, o ambas cosas, así como también debe reconocer el estado postictal, lo mismo que las complicaciones de las convulsiones.

Dado que la mayoría de estas últimas, implican espasmos musculosos rigurosos, los músculos emplean mucho oxígeno.  Esta demanda excesiva consume oxígeno que la circulación proporciona para funciones vitales del cuerpo.  Como resultado, hay una acumulación de ácidos en el torrente sanguíneo y el paciente puede padecer de cianosis (labios, lengua y piel azulados), debido a la falta de oxígeno, porque el paciente no ventila.  Con frecuencia, las convulsiones mismas impiden al paciente respirar con normalidad, lo cual empeora el problema.  En el paciente con diabetes, los valores de glucosa sanguínea pueden caer debido a la contracción muscular excesiva de una convulsión.  Vigile los niveles de glucosa sanguínea de cerca después de que un paciente con diabetes presente una convulsión.

Reconocer la actividad convulsiva significa examinar otros problemas asociados con el ataque, por ejemplo: es posible que el paciente se haya caído durante el episodio convulsivo o se haya dañado alguna parte del cuerpo; la lesión en la cabeza es la posibilidad más grave.  Es posible que los pacientes con convulsiones generalizadas, pueden presentar incontinencia, lo cual significa que suelen perder el control intestinal y vesical.  Por lo tanto, un indicio de que los pacientes que no responden o que están confundidos pueden haber tenido una convulsión es encontrar que se orinaron en su ropa.  Aunque la incontinencia es posible con otros padecimientos médicos, la incontinencia repentina es un signo de alta probabilidad de que ocurrió una convulsión.  Cuando tales pacientes recuperan sus facultades es natural que se avergüencen de esta pérdida temporal de control.  Haga lo posible por minimizar esta molestia, cubriendo al paciente y asegurándole que la incontinencia es parte de la pérdida de control que acompaña a una convulsión.

Causas de las convulsiones


Causas de las convulsiones

Algunos trastornos convulsivos, como la epilepsia, son congénitos, lo cual significa que el paciente nació con el padecimiento.  Otros tipos de convulsiones pueden deberse a fiebres elevadas, problemas estructurales cerebrales o problemas metabólicos o químicos en el cuerpo.

Causas comunes de las convulsiones

TIPO CAUSA
Epilépticas De origen congénito
Estructurales Tumor benigno o canceroso

Infección  o absceso cerebral

Tejido cicatricial por lesiones

Traumatismos en la cabeza

EVC

Metabólicas Hipoxia

Química sanguínea anormal

Hipoglucemia

Envenenamiento

Sobredosis de fármacos

Abstinencia repentina de alcohol o de medicamentos

Febriles Fiebre repentina elevada

 

Las convulsiones epilépticas, por lo general pueden controlarse con medicamentos como fenitoína (Dilantin o Epamin), fenobarbital o carbamazepina (Tegretol).  Los pacientes con epilepsia, con frecuencia tienen convulsiones, si dejan de tomar sus medicamentos o si no toman la dosis prescrita sobre una base regular.

Las convulsiones también pueden ser producto de un área anormal en el cerebro, como un tumor benigno o canceroso e infecciones como abscesos cerebrales, o tejido cicatricial de algún tipo de lesión, se dice que estas convulsiones poseen una causa estructural; en otros casos, las convulsiones son metabólicas,  las convulsiones de causa metabólica,  pueden resultar de niveles anormales de electrolitos en sangre; por ejemplo: niveles extremadamente bajos de sodio, hipoglucemia o niveles bajos de glucosa en sangre, venenos, sobredosis de drogas o abstinencia repentina de uso rutinario de grandes cantidades de alcohol o sedantes, o incluso debido a fármacos de prescripción.  La fenitoína, fármaco que se emplea para controlar convulsiones, puede ocasionar convulsiones por sí mismo, si la persona toma un exceso de medicamentos.

Las convulsiones también pueden ser producto de fiebres altas repentinas, sobre todo en niños.  Tales eventos, conocidos como convulsiones febriles, por lo general son agobiantes para los padres que las observan, pero por lo general los niños las toleran bien.  Aun así, es necesario trasportar a un niño que haya tenido una convulsión febril, pues su condición debe ser evaluada en el hospital.  El hecho de que puede ocurrir una segunda convulsión es muy preocupante, y si ésta ocurre, el paciente requiere de una rápida evaluación en un hospital, para identificar las posibles causas, como infecciones serias dentro del cerebro o los tejidos que lo cubren.

Signos y síntomas – convulsiones


Signos y síntomas

Algunas convulsiones ocurren solo en un lado del cuerpo (convulsiones parciales o simples).  Otras se inician en un lado y avanzan poco a poco hasta una convulsión generalizada que afecta al cuerpo entero (convulsiones simples que se generalizan).  La mayoría de las personas que han tenido convulsiones durante toda la vida o crónicas, toleran estos eventos bastante bien, sin complicaciones, pero en algunas situaciones las convulsiones pueden señalar padecimientos mortales.

Con frecuencia un paciente puede haber presentado una advertencia previa al evento, la cual se denomina aura, como dolor abdominal o dolor de cabeza.  La convulsión se caracteriza por la pérdida repentina de conciencia, movimiento o tono muscular caótico y apnea.  Es posible que el paciente también experimente una fase tónica que por lo general dura apenas unos segundos, en el cual habrá un periodo de actividad de tono muscular extensor, mordedura de la lengua o incontinencia vesical o intestinal.

Durante la fase tónica-clónica, es posible que el paciente presente movimiento bilateral, caracterizado por rigidez y relajación muscular, que por lo general dura de uno a tres minutos.  Durante toda la fase tónica clónica, el paciente exhibe taquicardia, hiperventilación y salivación intensa.   La mayoría de las convulsiones duran de tres a cinco minutos y están seguidas por un largo periodo (entre cinco y treinta minutos o más) llamado estado postictal, en el cual el paciente no responde al inicio y recupera poco a poco la conciencia, el estado postictal se acaba, cuando el paciente recupera un nivel completo de conciencia.  De Manera paulatina, en la mayoría de los casos, el paciente comenzará a recuperarse y despertara, pero se verá aturdido, confundido y fatigado.  En contraste, una convulsión de petit mal, puede durar apenas una fracción de minuto, después de lo cual el paciente se recupera de inmediato con solo un breve espacio sin memoria del evento.

Las convulsiones que se repiten con lapsos de minutos, sin recuperación de la conciencia o que duran más de 30 minutos, se definen como estado epiléptico, y también se conocen como convulsiones recurrentes.  Por razones obvias, las convulsiones recurrentes deben considerarse como situaciones potencialmente mortales, en las cuales los pacientes requieren atención médica de emergencia.

CONVULSIONES


3.5 CONVULSIONES

Tipos de convulsiones

Un ataque convulsivo o convulsión, es una alteración o disfunción temporal súbita de la conducta o conciencia y se caracteriza típicamente en que la persona se desploma y tiene movimientos espasmódicos de los músculos corporales generalizados, debido a un mal funcionamiento cerebral, que duran varios minutos.  Este tipo de trastornos por lo general se denomina convulsión generalizada o gran mal.  En otros casos, la convulsión puede estar simplemente caracterizada por un breve lapso de pérdida en la conciencia, sin pérdida de la compostura, en la cual el paciente parece, mirar al vacío sin responderle a nadie.  Otras características pueden ser: el chasqueo de los labios, parpadeo de los ojos o convulsiones aisladas o contracciones del cuerpo.  Es típico que este tipo de convulsiones denominadas crisis de ausencia o de petit mal, ocurra en niños de cuatro a 12 años de edad.

Atención definitiva para el paciente que ha tenido un EVC


Atención definitiva para el paciente que ha tenido un EVC

Para la mayoría de los pacientes de los que se sospecha un evento vascular cerebral, los médicos del departamento de urgencias, necesitan determinar si hay sangrado en el cerebro.  Si no lo hay, es posible que la persona sea candidata para recibir medicamentos que ayuden a romper el coágulo sanguíneo o ayudar a las células cerebrales a sobrevivir con la reducción en la cantidad de oxígeno.  La única manera confiable de saber si hay sangrado es con un tipo especial de estudio denominado tomografía computada o TC.  Por lo general es fácil ver la sangre en el rastreo del TC.

No todos los hospitales cuentan con un estudio de TC.  En algunos lugares no se dispone de él las 24 horas del día y en otros, no existe disponibilidad de personal para su manejo.  Es por ello que resulta de vital importancia que reconozca los signos y síntomas del EVC.  Si el personal del departamento de urgencias sabe que está transportando a un paciente con un posible EVC, es posible que puedan llamar al técnico del TC antes incluso de su llegada, o quizás decidan retrasar el rastreo de TC de otro paciente que presente un problema menos crítico.  Tenga en cuenta que la mayoría de los tratamientos, deben iniciarse lo más pronto posible.  Poca utilidad tienen los tratamientos específicos, cuando se inician en más de tres a seis horas después de iniciado el evento vascular cerebral.  Incluso si han pasado tres horas, la rápida acción es esencial.  Algunos SMU, designan hospitales específicos para los pacientes de este padecimiento.  Tales instituciones cuentan con técnicos de escaneo TC, radiólogos y neurocirujanos que están de guardia las 24 horas.

Comunicación y documentación – EVC


Comunicación y documentación

Después de iniciar el transporte deberá lo más pronto posible, basarse en la información que haya obtenido.  Notifique al personal del centro hospitalario que los recibirá, que lleva a un paciente con posible EVC, de modo que dicho personal, pueda prepararse para evaluar y tratar al paciente sin terrazos.  Asegúrese de incluir la hora en que se vio al paciente en estado normal por última vez, los resultados de su examen neurológico y la hora en que espera llegar al hospital.

Una de las piezas clave de información para documentar, es la hora de inicio de los signos y síntomas del paciente.  Si el diagnóstico del médico es de evento vascular cerebral isquémico, el tiempo de inicio de los síntomas es crítico para determinar si el paciente es candidato para tratamiento con fármacos que disuelven los coágulos.  También es importante documentar los resultados de la escala Glasgow del coma, junto con cualquier cambio observado durante la reevaluación.  Documente el manejo de vía aérea y las intervenciones efectuadas, incluida la posición en la cual se colocó el paciente.

Evaluación continua – EVC


Evaluación continua

Esta debe concentrarse en tres objetivos principales: reevaluación de los ABC, intervenciones y signos vitales.  Los pacientes que han sufrido un EVC, pueden perder la vía aérea o dejar de respirar sin advertencia.  Es posible que sean necesarias múltiples intervenciones, para estos pacientes.  La eficacia de adjuntos de las vías aéreas, ventilaciones de presión positiva y otros tratamientos, solo puede determinarse a través de la observación inmediata y continúa después de proporcionar la intervención.  Si algo no funciona, pruebe otra cosa.

Ya ha establecido sus signos vitales iniciales en su evaluación, lo mismo que una puntuación en la escala Glasgow del coma.  Ahora es tiempo de comparar la información inicial con la actualizada.  Cualquier cambio puede indicar si el tratamiento es eficaz.  Observe con cuidado si hay cambios en el pulso, la tensión arterial, las respiraciones y la puntuación del ECG.

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