22.3 FISIOLOGÍA Y PERFUSIÓN

22.3 FISIOLOGÍA Y PERFUSIÓN

El trauma contuso, puede causar una lesión y hemorragia significativa, que es visible dentro de una cavidad o región del cuerpo, como sucede cuando ocurre en el  hígado o en el bazo.  Estas lesiones hacen que el paciente pierda cantidades significativas de sangre, causando hipoperfusión.  En el trauma penetrante es posible que el paciente tenga solo una hemorragia visible de poco volumen; sin embargo, puede tener una lesión que produzca una hemorragia sustancial en órganos internos que nos se ven y puede causar la muerte rápidamente.  Ambas situaciones son ejemplos de hemorragias internas graves, en las cuales el volumen del riego sanguíneo y el abastecimiento de las células se han interrumpido; esta interrupción es la causa de la hipoperfusión o estado de choque en el paciente traumatizado.

La perfusión es la circulación adecuada de sangre que llega a os órganos y tejidos en cantidades adecuadas para cubrir  las necesidades de oxígeno, nutrientes y retiro de desechos de las células.  La sangre entra a un órgano o  tejido primero por las arterias.  , luego por las arteriolas y finalmente  a los lechos capilares.

Al pasar a través de los capilares, la sangre suple nutrientes y oxígeno a las células circundantes y capta los desechos que se han generado.  Luego la sangre deja los lechos capilares a través de las vénulas y finalmente alcanza las venas que llevan la sangre de vuelta al corazón.  El intercambio de oxígeno y dióxido de carbono tiene lugar en los pulmones.

La sangre debe pasar por el aparato cardiovascular a una velocidad suficiente para mantener la circulación adecuada en todo el cuerpo, y lo suficientemente lenta para dar tiempo a cada célula de intercambiar oxígeno y nutrientes por dióxido de carbono y productos de desecho.  Aunque algunos tejidos, como los pulmones y los riñones, nunca descansan y requieren un riego contante de sangre, la mayor parte de los tejidos  requiere sangre solo de forma intermitente, en especial cuando están activos.  Los músculos son un buen ejemplo, cuando el organismo duerme, están en reposo y requieren un riego mínimo, sin embargo,  durante el ejercicio necesitan un riego sanguíneo muy grande.  Las vías gastrointestinales también requieren de un alto flujo de sangre después de una comida.   Luego de completarse la digestión, pueden funcionar adecuadamente con una porción suficiente de flujo.

Todos los órganos y sistemas del cuerpo humano, dependen de una perfusión adecuada, para funcionar de manera correcta.  Algunos de estos órganos reciben un suministro muy rico de sangre y no toleran la interrupción del riego sanguíneo por un tiempo prolongado.  Si se interrumpe la perfusión a esos órganos y se produce deterioro del tejido del órgano, se puede producir una disfunción e insuficiencia de dicho órgano.  La muerte de un sistema de órganos, puede conducir rápidamente la muerte del organismo.  Los cuidados médicos de urgencia esta diseñados para brindar una perfusión adecuada de estos órganos y sus  sistemas, hasta  que el paciente llega al hospital.

ÓRGANOS Y SISTEMAS DE ÓRGANOS CORRESPONDIENTES
Corazón Aparato circulatorio
Encéfalo Sistema nervioso central
Pulmones Aparato respiratorio
Riñones Aparato renal

 

El corazón requiere de una perfusión constante para funcionar de forma correcta.  El encéfalo y la medular espinal pueden lesionarse después de 4 a 6 minutos sin perfusión.  Es importante recordar que las células del sistema nervioso central no tiene la capacidad de regenerarse.  Los riñones pueden lesionarse después de 45 minutos de perfusión inadecuada.  El musculo esquelético, muestra evidencia de lesión después de 2 horas de perfusión insuficiente.  Las vías gastrointestinales pueden tolerar periodos un poco mas prolongados de perfusión deficiente.  Estos tiempos están basados en la temperatura normal del cuerpo 37°C o 98.6°F.  Un órgano o tejido que esta considerablemente más frío puede ser capaz de resistir el daño por hipoperfusión.

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