28.4 TIPOS DE LESIONES ABDOMINALES

28.4 TIPOS DE LESIONES ABDOMINALES

Heridas abdominales contusas

Un paciente con una herida abdominal contusa puede tener una o más de las alteraciones siguientes:

  • Contusión profunda de la pared abdominal
  • Laceración del hígado o del bazo
  • Rotura del intestino
  • Desgarros en el mesenterio, pliegues membranosos que fijan al intestino a las paredes del cuerpo y lesión de los casos sanguíneos en el interior
  • Rotura de los riñones o avulsión de los riñones de sus arterias y venas
  • Rotura de la vejiga llena y distendida en el momento del choque
  • Hemorragia intraabdominal intensa
  • Irritación e inflamación peritoneal, en respuesta a la rotura de órganos huecos.

Un paciente que ha sufrido una lesión abdominal contusa, debe ser girado en bloque a una posición supina sobre una camilla espinal larga.  Asegúrese de proteger la columna vertebral mientras lo gira.  Si el paciente vomita, gírelo de costado para despejar de vomito la boca y la orofaringe.  Vigile los signos vitales del paciente para detectar cualquier posible indicación de choque, como palidez, sudor frío, pulso filiforme o baja tensión arterial.  Si ve alguno de estos signos, administre oxigeno suplementario en flujo alto, con una mascarilla no recirculante y tome las medidas apropiadas para tratar el choque.  Mantenga al paciente caliente con cobijas y proporcione un transporte oportuno al departamento de urgencias.

Lesiones por cinturones de seguridad y bolsas de aire


Los cinturones de seguridad han prevenido miles de lesiones y salvando muchas vidas, incluyendo a las personas que, sin este, hubieran sido expulsadas de un auto chocado.  Sin embargo, ocasionalmente los cinturones de seguridad causan lesiones contusas en los órganos abdominales.  Cuando se usa en forma apropiada, el cinturón de seguridad está situado debajo de las espinas iliacas anteriores y superiores de la pelvis, y contra las articulaciones de la cadera.  Si el cinturón está muy alto, puede comprimir los órganos abdominales o los grandes vasos contra la columna vertebral, cuando el automóvil desacelera rápidamente o se detiene.

En ocasiones, se han comunicado fracturas de columna lumbar.  Si es llamado a la escena de tal accidente, tenga en cuenta que el uso de cinturones de seguridad muchas veces permite hacer de una lesión mortal, una lesión tratable.

En todos los automóviles de modelos actuales, los cinturones de seguridad de la cintura y diagonales del hombro, se combinan en uno solo, por lo que no se pueden usar de manera independiente.  Naturalmente, algunas personas, pueden todavía colocar la porción diagonal del cinturón detrás de la espalda, reduciendo considerablemente la eficacia de este diseño.  En algunos automóviles más antiguos, solo se proporcionan cinturones para la cintura o dos cinturones separados.  Usados solos los cinturones de seguridad diagonales de hombros, pueden causar lesiones de la parte superior del tronco, como un tórax contundido, costillas fracturadas, hígado lacerado o aún más decapitación.  Se ven muchas lesiones de la cabeza y cuello cuando este cinturón se usa en combinación con uno de la cintura y un apoyo para la cabeza.

La bolsa de aire, que es estándar en los vehículos actuales, representa un gran adelanto en la seguridad del automóvil.  En las colisiones de frente, pueden ser un verdadero salvavidas.  Sin embargo, como las bolsas de aire frontales no proporcionan ninguna protección ante un impacto lateral o un volcamiento, deben usarse en combinación con los cinturones de seguridad.  Los niños pequeños, o los individuos de corta estatura que están en asiento del frente del automóvil, pueden estar en riesgo de lesiones si se despliega una bolsa de aire.  Debe emplearse una atención especial para evaluar estos pacientes si se nota una bolsa de aire desplegada.  Recuerde inspeccionar por debajo de la bolsa de aire por posibles signos de daño en la estructura del vehículo que puedan hacer pensar en algún daño asociado.

Lesiones abdominales penetrantes

Los pacientes con lesiones penetrantes generalmente tienen heridas obvias y hemorragia externa, sin embargo, pueden no presentarse cantidades de sangrado al exterior.  Como TEM-TUM-TES, debe tener un alto índice de sospecha del paciente que no tenga una seria pérdida de sangre a la vista, pues puede estar ocurriendo en su interior.  Una herida grande puede presentar protrusiones de intestino, grasa u otras estructuras.  Además del dolor, estos pacientes frecuentemente manifiestan náuseas y vomito.  Los pacientes con peritonitis por lo general prefieren estar acostados, quietos, con las piernas contraídas, porque les duele moverlas o enderezarlas.  Pueden quejarse de cada salto de la ambulancia durante el transporte.

Algunas lesiones penetrantes, no alcanzan más profundidad que la pared abdominal, pero a menudo la intensidad de la lesión no puede determinarse en una situación prehospitalaria; solo un CIRUJANO, puede evaluar el daño en forma precisa.  Por lo tanto, al atender a un paciente con este tipo de herida, debe asumir que el objeto ha penetrado el peritoneo, entrado a la cavidad abdominal, y posiblemente lesionado uno o más órganos, aunque no haya signos obvios inmediatos.

Si son seccionados los vasos sanguíneos mayores o se han lacerado órganos sólidos, la hemorragia puede ser rápida y grave.  Otros signos de lesiones intraabdominales, pueden desarrollarse lentamente en particular en las heridas penetrantes de órganos huecos.  Una vez que tal órgano es puncionado y su contenido es descargado a la cavidad abdominal, puede desarrollarse peritonitis, pero esto puede tomar varias horas.

En los cuidados de pacientes con una herida penetrante en el abdomen, siga los procedimientos generales, para la atención de una herida abdominal contusa, así como los pasos específicos para la herida penetrante.  Inspeccione la espalda y lados del paciente en búsqueda de heridas de salida y aplique un apósito estéril y seco sobre todas las lesiones abiertas.

Si el objeto penetrante aun esta plantado, aplique un vendaje estabilizador a su alrededor para controlar la hemorragia externa y minimizar el movimiento del objeto.

Evisceración abdominal

Las laceraciones intensas de la pared abdominal pueden dar por resultado una evisceración, en la cual los órganos internos hacen protrusión a través de la herida.  Nunca intente emplazar a un órgano que hace protrusión por una laceración abdominal, ya sea un pliegue pequeño del peritoneo o la casi totalidad del intestino.  En su lugar, cúbralo con una compresa de gasa estéril, humedecida con solución salina estéril y fíjela con un apósito estéril.  Los protocolos en algunos sistemas de SME, requieren un apósito oclusivo sobre los órganos, fijado con apósitos para traumatismos.  Como las lesiones del abdomen irradian calor corporal muy eficazmente y como los órganos expuestos pierden líquidos de forma rápida, debe mantenerlos humedecidos y calientes.

Si no tiene compresas de gasa, puede usar apósitos estériles húmedos, cubrirlos y fijarlos en el sitio con un vendaje y cinta adhesiva.

No use ningún material que sea adherente o pierda su sustancia cuando se humedece, como papel higiénico, toallas faciales de papel, toallas de papel o algodón absorbente.

Una vez que ha cubierto el órgano saliente, debe proporcionar otros cuidados de urgencia, según sea necesario y lograr un rápido transporte a la sala de urgencias.

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