3.10 DERECHO A REHUSAR EL TRATAMIENTO

3.10 DERECHO A REHUSAR EL TRATAMIENTO

Los adultos mentalmente competentes tienen derecho de rehusar o retirarse del tratamiento en cualquier momento.  Sin embargo, estos pacientes le presentan un dilema.  ¿Debe proporcionar cuidados contra su voluntad y arriesgarse a ser acusado de agresión? ¿Los debe dejar solos? Si lo hace, corre el riesgo de ser acusado de negligencia o abandono si el padecimiento empeora.

Si un paciente rehúsa el tratamiento o el transporte, debe asegurarse de que el paciente comprende o es informado acerca de los riesgos potenciales, beneficios, tratamientos y alternativas al tratamiento.  También debe informarle por completo las consecuencias de rechazar el tratamiento y estimularlo a hacer preguntas.  Recuerde que los adultos competentes que rehúsan a tratamientos específicos  por razones religiosas, por lo general tienen un derecho legal para hacerlo.  Documente el rechazo y obtenga la firma de un testigo, de preferencia un miembro de la familia del paciente para protegerse mas adelante.

Cuando un paciente rehúsa el tratamiento usted debe valorar si la condición mental del mismo está deteriorada.  Si el paciente que rehúsa el tratamiento esta delirante o confundido, no puede asumir que el rechazo es un rechazo informado.  En caso de duda, siempre es mejor proceder al tratamiento y auxiliarse de la presencia de testigos.  Proporcionar un tratamiento es una posición mucho más justificable que dejar de hacerlo.  No tratar a un paciente, se puede considerar negligencia no se ponga en peligro por prestar cuidados.  Utilice la asistencia de autoridades para garantizar su propia seguridad en estos casos y que además dichas autoridades policiales sean también testigos de las acciones que llevo a cabo.

También puede enfrentarse a una situación en la cual un progenitor rehúsa permitir el tratamiento de un menor enfermo o lesionado.  En esta situación, debe considerar la consecuencia emocional de la emergencia en el criterio del progenitor.  En la mayor parte de los casos, se suele resolver la situación con paciencia y persuasión calmada.  También puede necesitar la ayuda de otros como su supervisor, dirección médica o autoridades policiales.  En algunos países los proveedores de servicios de salud pueden ser requeridos legalmente a informar esas situaciones al organismo apropiado de menores.  Los TEM deben llamar a oficiales de los organismos encargados de hace cumplir la ley para documentar en forma adicional la necesidad de tratamiento y transporte.  Esto puede ser también el caso con adultos de edad avanzada, pacientes en servicios de atención, u otras instituciones de custodios de cuidados.  Los TEM-B deben estar familiarizados y adherirse a las leyes locales referentes al informe obligatorio de sospecha de abuso y/o negligencia.

Habrá ocasiones en las que no sea capaz de persuadir al paciente, guardián, custodio o progenitor de un menor un paciente mentalmente incompetente a proceder con el tratamiento.  En este caso  obtenga contacto por radio con el médico de la sala de urgencias para persuadir aún mas al paciente a buscar atención médica y documentar meno el rechazo.  Si el paciente se niega, debe obtener la firma del individuo que rechaza el tratamiento en un formulario oficial de liberación que acredita el rechazo.  La documentación adicional puede incluir una declaración del paciente, escrita por el mismo si es posible, sobre la razón por la cual no se desea cuidados prehospitalarios ni transporte.  Debe asegurarse de documentar cualquier hallazgo en la evaluación de los cuidados de urgencia que proporcionó.  También debe obtener la firma de un testigo, procure que se un oficial de los cuerpos de policía a quien se les recomienda solicitar su presencia en a escena para que tomen conocimiento de las acciones  de persuasión que se están tratando de llevar a cabo.  Mantenga el rechazo con el informe corriente y el de la atención del paciente.  Además del propio formulario de liberación, escriba una nota sobre el rechazo en el informe de atención al paciente.  Si el paciente rehúsa a firmar el formato de liberación, informe a la dirección médica y documente minuciosamente la situación de rechazo.  Informe a control médico, y siga sus protocolos locales con referencia a la situación.

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