25.2 ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DEL OJO

25.2 ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DEL OJO

El ojo es un órgano que tiene forma de globo, con un diámetro aproximado de tres centímetros o una pulgada, y está situado dentro de una cavidad ósea en el cráneo llamada órbita

Componentes principales del ojo.

La orbita está formada por los huesos adyacentes del cráneo y de la cara, formando la base del piso de la cavidad craneal y de forma directa, por encima de ella están los lóbulos frontales del cerebro.  En el adulto, más del 80% del globo ocular, está protegido dentro de esta orbita de hueso.    Entre las orbitas y debajo de ellas, están los huesos nasales y los senos paranasales respectivamente.  Por lo tanto, cualquier lesión intensa de la cara o de la cabeza, puede dañar de manera potencial el globo ocular o los músculos que permiten su movimiento y que están en él.

El globo ocular, mantiene su forma de globo como resaltado de la presión del líquido contenido dentro de sus dos cámaras.  El líquido claro, similar a la jalea, cerca de la parte posterior del ojo se llama humor vítreo.  Si el globo ocular se rompe, el gel se escapa y no es posible remplazarlo.  Frente al cristalino hay un líquido claro llamado humor acuso, que lleva ese nombre por su aspecto de agua; en latín, aqua, significa agua.  En las lesiones penetrantes del ojo, también se puede escapar el humor acuoso, pero con tiempo y apropiado cuidado médico, el cuerpo puede formar más.

La superficie interior de los parpados y la propia superficie expuesta del ojo, están cubiertas por una delicada membrana llamada conjuntiva, esta se mantiene húmeda por el líquido producido por las glándulas lagrimales, llamada a menudo glándulas de las lágrimas.

El sistema lagrimal consiste en glándulas y conductores lagrimales. las lagrimas actual como lubricantes y evitan que el frente del ojo se reseque.

Los seres humanos parpadeamos de manera inconsciente varias veces por minuto, acción que distribuye liquido de las glándulas lagrimales sobe la superficie del ojo, limpiándolo.  Las lágrimas drenan en el lado interno del ojo por medio de los conductores lagrimales al interior de las fosas nasales, razón por la cual cuando las personas lloran, a veces necesitan sonarse la nariz.

La parte blanca del ojo se llama esclerótica, esta se extiende sobre la superficie del globo ocular.  Es un tejido fibroso extremadamente duro y protege las estructuras internas más delicadas.  En la parte del frente del ojo, la esclerótica es reemplazada por una membrana clara transparente llamada cornea, que permite que la luz penetre al ojo.  Un musculo circular está situado detrás de la córnea con una abertura en su centro, que funciona como el obturador de una cámara; este musculo ajusta el tamaño de la abertura para regular la cantidad de luz que entre al ojo.  El musculo circular y el tejido que lo rodea, se llama iris.  El iris esta pigmentado, dando al ojo sus colores característicos de café, verde o azul.

La abertura en el centro del iris, que permite que la luz se desplace al fondo del ojo se llama pupila, la cual, por lo regular se ve negra.  Tal como la abertura de una cámara, la pupila se vuelve más pequeña con la luz brillante y más grande con la luz opaca.  La pupila también se vuelve más pequeña o grande, cuando la persona está mirando objetos cercanos o alejados respectivamente; estos ajustes ocurren de forma casi instantánea.  Por lo general, las pupilas de ambos ojos son de igual tamaño, aunque algunas personas pueden nacer con pupilas que no lo son; sin embargo, particularmente en pacientes inconscientes, el tamaño desigual de las pupilas puede indicar una lesión o enfermedad seria del encéfalo o del ojo.

Detrás del iris, está el cristalino, el cual, como el lente de una cámara, enfoca imágenes en el área sensible de la luz en la parte posterior del ojo, llamada retina.  Puede pensarse que la retina es como la película de la cámara.  Dentro de la retina hay múltiples terminaciones nerviosas, que responden a la luz trasmitiendo impulsos nerviosos al encéfalo a través del nervio óptico.  En el encéfalo los impulsos se interpretan como visión.

La retina es nutrida por una capa de vasos sanguíneos situados entre ella y la esclerótica llamada coroides.  Si, como sucede en ocasiones, la retina se desprende de la coroides y la esclerótica subyacente, las terminaciones nerviosas no se nutren y el paciente sufre ceguera.  Esta puede ser una ceguera parcial, dependiendo del tamaño de la parte de la retina que se ha desprendido.  Ese trastorno se llama desprendimiento de retina.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: