25.4 CUIDADOS DE URGENCIAS

25.4 CUIDADOS DE URGENCIAS

El tratamiento comienza con un examen minucioso para determinar el grado y naturaleza de cualquier daño.  Siempre realice su examen usando las precauciones del ASC, teniendo sumo cuidado de no agravar los problemas.  Esta buscando anormalidades o trastornos específicos que puedan sugerir la naturaleza de la lesión.

Por ejemplo, las lesiones contusas o penetrantes pueden producir parpados lacerados o hinchados.  La hemorragia poco después de una irritación o lesione puede causar una conjuntiva roja brillante.  Una cornea dañada pierde rápidamente su aspecto húmedo liso.   Veremos las lesiones más comunes de los ojos y sus cuidados de urgencias.

Cuerpos extraños

La órbita protectora que rodea los ojos, previene que objetos grandes penetren en él.  Sin embargo, cuerpos extraños de tamaño moderado, o menores, de muchos tipos diferentes, pueden entrar en el ojo y causar un daño significativo.  Aun un cuerpo extraño muy pequeño, como un grano de arena, situado en la superficie de la conjuntiva, puede causar una intensa irritación.

 

La conjuntiva se inflama y enrojece, trastorno conocido como conjuntivitis, casi de inmediato, el ojo inicia a producir lágrimas en un intento por expulsar hacia afuera el objeto de la irritación como una acción de “lavado” de las lágrimas.  La irritación de la córnea o la conjuntiva causa dolor intenso.  Es posible que el paciente tenga dificultad para mantener abierto el ojo, porque la irritación se agrava más por la luz brillante.

Si hay un objeto extraño pequeño sobre la superficie del ojo del paciente, debe usar solución salina normal para irrigar con cuidado el ojo.  Con frecuencia la irrigación con solución salina es estéril expulsara partículas pequeñas sueltas.  Si hay a mano una pera pequeña para irrigar o una vía aérea o cánula nasal, puede usarla para dirigir la solución salina hacia el ojo afectado.

Siempre dirija el chorro del lado de la nariz, del ojo, y hacia el exterior para evitar que el cuerpo extraño o la solución salina entre en el otro ojo.  Después de que ha sido expulsado por el chorro de solución salina, con frecuencia un cuerpo extraño dejara una pequeña abrasión en la superficie de la conjuntiva, razón por la cual el paciente quejara de irritación, aun cuando la propia partícula ha expulsada.  Siempre es una buena idea transportar al paciente al hospital para una evaluación posterior y asegurar un cuidado médico apropiado del ojo afectado. Por lo general la irrigación delicada no eliminara cuerpos extraños que estén impactados en la córnea o situados bajo el parpado superior.  Para examinar la superficie, tire de este hacia arriba y hacia adelante, si observa un objeto extraño en la superficie del parpado, puede ser capaz de retirarlo con un hisopo húmedo y estéril.

Nunca intente retirar un cuerpo extraño que este impactado en la cornea

  1. Pida al paciente que mire hacia abajo mientras prende las pestañas del parpado superior con el pulgar y el índice. Aleje con cuidado el parpado del globo ocular
  2. Coloque con cuidado un hisopo con punta de algodón de forma horizontal a lo largo del centro de la superficie exterior del parpado superior.
  3. Tire del parpado hacia adelante y hacia arriba, esto hará el parpado enrolle o pliegue hacia atrás sobre el hisopo, exponiendo la superficie interior del parpado
  4. Si puede ver un objeto extraño sobre la superficie del parpado, retírelo, con cuidado usando un hisopo con punta de algodón, húmedo y estéril.

Los objetos o cuerpos extraños varían en tamaño y van desde un lápiz hasta una esquirla de metal, y pueden impactarse en el globo ocular.

Estos objetos deben ser retirados por un médico.  Su cuidado implica estabilizar el objeto y preparar al paciente para transportarlo a cuidados definitivos.  Mientras más grande el objeto saliendo del ojo será más importante inmovilizarlo, para evitar que se produzca más daño.

Ponga un vendaje al objeto para darle soporte, cubra el ojo con un apósito húmedo y estéril, luego haga una argolla en forma dona con un rollo de gasa y rodee el objeto y un pequeño cojinete de gasa.

  1. Comience a preparar la argolla en forma de dona, envolviendo de manera circular un rollo de gasa de dos pulgadas alrededor de sus dedos las veces que sean suficientes para formar una dona del grueso apropiado, ajustando el diámetro interior.
  2. Retire la gasa enrollada, de sus manos y comience a envolver el resto de rollo de gasa de manera radial alrededor del anillo que ha creado
  3. Trabaje alrededor del anillo hasta que lo haya envuelto por completo y haya terminado la dona.
  4. Coloque con cuidado el anillo sobre el ojo y el objeto impactado, sin tapar el objeto. Puede entonces estabilizar el objeto y el anillo de gasa, enrollando una venda alrededor de la cabeza.  Vende tanto el ojo lesionado como el no lesionado, para minimizar el movimiento del ojo y prevenir más daño del globo ocular, pues un ojo se mueve cuando el otro lo hace.  Transporte a un servicio médico apropiado o especializado para el tratamiento.

En algunos casos, diversos cuerpos extraños de diferentes tamaños, en especial fragmentos pequeños de metal, quedan por completo infiltrados dentro del ojo.  El paciente ni siquiera puede conocer la causa del problema.  Sospeche tal tipo de lesión, cuando el historial incluya trabajo con metales tales como el repujado, la exposición a astillas, esmerilados, limaduras, etc.  Igualmente, si hay otros signos de lesión ocular.  Cuando usted vea o sospeche de un objeto impactado en el ojo, vende ambos ojos con un apósito voluminoso blando, para prevenir mas daño del ojo lesionado.  Su vendaje debe estar suficientemente flojo para mantener el parpado cerrado sin causar ninguna presión sobre el propio ojo.  El uso de esta técnica, evita el movimiento simpático o el movimiento de un ojo que causa que el otro se mueva, esto puede causar un daño adicional al ojo lesionado.  Este tipo de lesión debe ser tratada por un oftalmológo en forma urgente.  Pueden requerir de rayos X y equipo especial para encontrar el cuerpo extraño.

Quemaduras del ojo

Las sustancias químicas, el calor y los rayos de luz, pueden quemar los delicados tejidos del ojo, causando a menudo un daño permanente.  El papel que debe desempeñar consiste en detener la quemadura y prevenir daños adicionales.

Quemaduras químicas

Las quemaduras químicas por lo general son causadas por soluciones de ácidos o álcalis, y requieren de cuidados de urgencia inmediatos.  Estos consisten en lavar el ojo con chorros de agua o una solución salina estéril; si no se dispone d de solución salina, puede usar cualquier agua limpia.

La idea es dirigir la mayor cantidad de solución irrigadora o agua al ojo, con el mayor cuidado posible. Como abrir el ojo de forma espontánea puede causar dolor al paciente, puede ser necesario que fuerce los parpados a abrirse para irriga el ojo adecuadamente.  Lo ideal es usar una pera o jeringa de irrigación, jeringa normal sin aguja, una cánula nasal o algún otro dispositivo que le permita controlar el flujo.  En algunas circunstancias tendrá que recurrir a verter agua en el ojo sujetando la cabeza del paciente debajo de un grifo con suave corriente de agua.  Puede en casos muy extremos, sumergir la cabeza del paciente en un traste, platon,  o una palangana con agua y hacer parpadear con rapidez el ojo afectado.  Si solo está afectado un ojo, debe tener cuidado y evitar que el agua contaminada entre en el ojo no afectado.

Irrigue el ojo al menos por 5 minutos, si la quemadura fue producida por un alcalino o un ácido fuerte, debe irrigar el ojo de forma continua por 20 minutos.  Siga los protocolos locales sobre irrigar durante el transporte o permanencia en la escena hasta que la irrigación se complete.  Los ácidos fuertes y todas las soluciones alcalinas, pueden penetrar de manera profunda y requieren de una irrigación continua.  De nuevo, siempre tenga cuidado en proteger el ojo no lesionado y prevenga que le caiga el líquido, producto de la irrigación.

Después de haber completado la irrigación, aplique un apósito limpio y seco para cubrir el ojo, y transporte al paciente al hospital para cuidados adicionales tan pronto como le sea posible.  Si la irrigación se puede realizar de manera satisfactoria en la ambulancia, debe hacerse durante el transporte para ahorrar tiempo.

Quemaduras térmicas

Cuando un paciente es quemado en la cara durante un incendio, por lo general los ojos se cierran rápidamente por el calor.  Esta acción es un reflejo natural para proteger al ojo de una lesión adicional.  Sin embargo, los parpados permanecen expuestos y a menudo se queman.

Las quemaduras de los parpados, requieren de un cuidado muy especializado.  Lo mejor es proporcionar un pronto transporte a estos pacientes sin exámenes adicionales.  Sin embargo, en primer lugar, debe cubrir ambos ojos con un apósito estéril y humedecido con solución salina.  Puede aplicar escudos oculares sobre el apósito.

Quemaduras por luz

Los rayos infrarrojos, la luz de los eclipses, siempre y cuando se haya mirado directamente al sol, las quemaduras por láser, pueden causar un daño significativo en las células sensitivas del ojo, cuando los rayos de luz son enfocados en la retina.  Las lesiones retinianas son causadas por la exposición a luz extremadamente brillante, por lo general no son dolorosas, pero dan como resultado, daños permanentes de la visión.

Las quemaduras superficiales del ojo pueden ser causadas por rayos ultravioletas de un arco de unidad de soldadura, luz por exposición prolongada a una lámpara solar o luz reflejada de un área cubierta por nieve brillante, llamada ceguera de nieve.  Con frecuencia este tipo de quemaduras no es dolorosa al principio, pero puede serlo después de 3 a 5 horas, al responder la córnea a la lesión.  Puede calmar el dolor de estas quemaduras corneales, cubriendo cada ojo con un cojinete húmedo, estéril y un escudo ocular. Lleve al paciente acostado durante el transporte al hospital y proteja los ojos lo de exposiciones adicionales a la luz brillante.  El paciente debe ser examinado por un médico tan pronto como sea posible.

Laceraciones

Las laceraciones de los parpados requieren reparación muy cuidadosa para restaurar el aspecto y la función.

La hemorragia puede ser intensa, pero con frecuencia puede controlase con presión manual suave. Si hay una laceración del propio globo ocular, no aplique presión sobre el ojo, pues puede interferir con el riego sanguíneo de la parte posterior del ojo y dar lugar a la pérdida de visión, por daño de la retina.  Además, la presión puede exprimir el humor vidrio, el iris, el cristalino o aun la retina, hacia afuera del  y causar un daño irreparable o ceguera.

Siga las siguientes directrices en el tratamiento de las heridas penetrantes.

  1. Nunca ejerza presión, sobre el ojo ni manipule el ojo lesionado o globo ocular, de ninguna forma
  2. Si parte del globo ocular está expuesta, ponga con mucho cuidado un apósito estéril y húmedo, para evitar que se reseque.
  3. Cubra el ojo lesionado con un escudo ocular metálico o plástico, o un apósito de gasa estéril. Ponga apósitos blandos sobre ambos ojos y traslade lo más pronto posible al hospital.

En raras ocasiones, después de una lesión intensa, el globo ocular puede ser desplazado fuera de la cuenta.  No intente re-colocarlo, solo cubra el ojo y estabilícelo con un apósito estéril y húmedo.  Recuerde cubrir ambos ojos para prevenir un daño adicional debido al movimiento simpático.  Ponga al paciente en posición supina durante el camino al hospital para prevenir la perdida adicional del líquido del ojo.

Traumatismos contusos

El traumatismo contuso puede causar varias lesiones serias del ojo, que van desde el “ojo morado”, es el resultado de la hemorragia del tejido que rodea la órbita, hasta un globo ocular lesionado de gravedad.

Puede ver una lesión llamada hifema, o hemorragia en la cámara anterior del ojo, que oscurece parte del iris o su totalidad.

Esta lesión es común en traumatismos contusos y puede perturbar seriamente la visión.  Veinticinco por ciento de los hifemas son lesiones del globo ocular, es una lesión seria del ojo.  Cubra el ojo para protegerlo de más daño y proporcione transporte al hospital para la evaluación médica especializada y adicional.

El traumatismo contuso también puede causar fractura de la órbita, en particular de los huesos que forman el piso y soporte del globo ocular.  Esta lesión se llama fractura estallada.  Los fragmentos de hueso pueden atrapar algunos de los músculos que controlan los movimientos de los ojos, provocando visión doble.

Cualquier paciente que refiera dolor, visión doble o disminución de la visión después de una lesión contusa, debe colocarse en una camilla y transportarse con prontitud al departamento de urgencias.  Proteja el ojo de un daño adicional con un escudo ocular metálico; cubra el otro ojo para minimizar el movimiento del lado lesionado.

Otro posible resultado de una lesión contusa del ojo, es el desprendimiento de la retina.  Esta lesión se ve con frecuencia en deportes, en especial en boxeo.  Es indolora, pero produce destellos, visión de manchas o “moscas volando” sobre una nube o sombra en la visión del paciente.  Como la retina está separada de la coroides que la nutre, esta lesión requiere de una pronta atención médica para preservar la visión.

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