28.2 ANATOMIA DEL ABDOMEN

28.2 ANATOMÍA DEL ABDOMEN

El abdomen contiene órganos tanto huecos como sólidos, cada uno ellos, puede ser lesionado.  Los órganos huecos incluyen: el estómago, el intestino, el útero y la vejiga urinaria son estructuras a través de las cuales pasan materiales.


Suelen contener alimentos que están en proceso de ser digeridos, la orina que ha pasado a la vejiga urinaria para eliminarse o la bilis, cuando se rompen o laceran, estos órganos derraman su contenido en la cavidad peritoneal que es la cavidad abdominal, causando una reacción inflamatoria intensa y posible infección.  La peritonitis es una inflamación del peritoneo que puede ser causada por este tipo de infección.   Los intestinos y el estómago, contienen sustancias similares a ácidos que ayudan en el proceso digestivo.  Cuando se derraman o escapan a la cavidad peritoneal, con frecuencia se presenta dolor e irritación de peritoneo.  Los primeros signos de peritonitis son dolor abdominal intenso, hipersensibilidad y espasmo muscular.  Más adelante, los ruidos intestinales disminuyen o desaparecen al suspender el intestino su funcionamiento.  El paciente puede sentirse nauseabundo, y vomita. El abdomen puede sentirse distendido y firme al tacto y es posible que se presente una infección.  La peritonitis es grave y puede ser una condición amenazante de vida.

Los órganos sólidos, como lo rigiere su nombre, son masas solidas de tejido, e incluyen al el estómago, el intestino, el útero y la vejiga urinaria

Es en ese sitio, donde se realiza gran parte del trabajo químico del cuerpo:  producción de enzimas, limpieza de la sangre y producción de energía.  Los órganos sólidos tienen abundante riego sanguíneo y es por ello que las lesiones pueden causar una hemorragia intensa y no visible.  Es el mismo caso de la aorta o de la vena cava inferior, ya sea que la lesión sea abierta o cerrada.  La sangre puede irritar la cavidad peritoneal y causar que el paciente se queje de dolor abdominal; sin embargo, es posible que esto no ocurra siempre, por lo tanto, la falta de dolor e hipersensibilidad no significa necesariamente la ausencia de una hemorragia mayor en el abdomen.

Los puntos de referencia óseos en el abdomen incluyen: la sínfisis del pubis, el arco costal, las crestas iliacas y las espinas iliacas anteriores y superiores.  El mayor punto de referencia en los tejidos blandos es el ombligo que esta sobre la cuarta vértebra lumbar.  El abdomen se divide en cuatro cuadrantes por dos líneas perpendiculares que se cruzan en el ombligo.

Estos cuadrantes proporcionan áreas de referencia para identificar e informar signos y síntomas abdominales.

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