26.2 ANATOMÍA DE CABEZA Y CUELLO

26.2 ANATOMÍA DE CABEZA Y CUELLO

La cabeza se divide en dos partes, cráneo y cara.  El cráneo, que contiene al encéfalo y se conecta con la médula espinal a través del agujero magno, que es una abertura grande en la base del cráneo.  La parte posterior del cráneo se llama occipucio.  A cada lado del cráneo, las porciones laterales se llaman sienes o regiones temporales.  Entre las regiones temporales y el occipucio, están las regiones parietales; la frente se llama región frontal.  Justo frente al oído en la región temporal, puede sentir el pulso de la arteria temporal superficial.  La piel gruesa que cubre el cráneo llamada cuero cabelludo, suele tener pelo.


La cara está conformada por los ojos, oídos, nariz, boca, mejillas y mandíbulas.  Seis huesos nasales, dos maxilares superiores o mandíbula superior, dos malares o huesos de las mejillas y el maxilar interior o mandíbula, son los principales huesos de la cara.

La órbita del ojo está compuesta por el borde inferior del hueso frontal del cráneo, el malar, el maxilar superior y el hueso nasal.  La órbita ósea protege al ojo de lesiones.  Viendo la cara de lado, se puede ver el globo ocular hundido en la órbita.  Solo el tercio proximal de la nariz o puente, está constituido por hueso.  Los dos tercios restantes, están formados por cartílago.  A diferencia de la nariz, la porción expuesta del oído esta constituida totalmente por cartílago recubierto de piel.  La parte externa visible del oído se
llama oreja.

Los lóbulos de la oreja son porciones carnosas en su parte inferior.  El trago, es un abultamiento pequeño y carnoso, redondeado, situado inmediatamente delante del conducto auditivo externo.  La arteria temporal superficial se puede palpar justo por delante del trago.  Cerca de una pulgada o 2.5 cm, por detrás de la abertura del oído, en la base del cráneo, hay una masa ósea prominente llamada apófisis mastoides.

La mandíbula forma la quijada y el mentón.  El movimiento de la mandíbula se genera en la articulación termporomandibular o (ATM), que está situada inmediatamente frente del oído, a cada lado de la cara.  Por debajo del oído y por delante de la apófisis mastoides, se palpa fácilmente el ángulo de la mandíbula.

El cuello también contiene múltiples estructuras importantes.  Esta soportado por la columna cervical o las primeras siete vertebras de la columna vertebral identificadas como C1 a la C7.  La médula espinal sale por el agujero occipital, y esta ubicada dentro del conducto vertebral, formado por las vértebras.  La parte superior del esófago y la tráquea están situadas en la línea media del cuello.  Las arterias carótidas se pueden encontrar a ambos lados de la tráquea, junto con las venas yugulares y varios nervios.

Pueden verse y palparse varios puntos de referencia en el cuello.

El punto de referencia más obvio, es la firme prominencia en el centro de la superficie anterior, conocida comúnmente como la manzana de Adán Específicamente esta protuberancia es la parte superior de la laringe formada por el cartílago tiroides, este, es mas notable en el hombre que en la mujer.  La otra porción de la laringe es el cartílago cricoides, que es un borde fino de cartílago que es la única estructura circular completa de la tráquea, y situada debajo del cartílago tiroides, y es un poco mas difícil de palpar.  Entre el cartílago tiroides y el cricoides, en la línea media del cuello, hay una depresión blanda, la membrana cricotiroidea una delgada lamina de tejido conectivo o fascia, que une los dos cartílagos; la membrana cricotiroidea, está cubierta en este punto solamente por piel.

Debajo de la laringe podemos palpar en la línea media anterior, varios bordes firmes adicionales que son los anillos de la tráquea.  La tráquea conecta a la laringe con la principal vía aérea de los pulmones como los bronquios.  A cada lado de la parte inferior de la laringe y en la parte superior de la tráquea, está situada la glándula tiroides.  Solamente si esta glándula esta crecida, puede palparse.

Las pulsaciones de las arterias carótidas son fácilmente palpables en un surco de 1 a 2 centímetros lateral de la laringe.  Situados inmediatamente junto a estas arterias, pero no palpables, están las venas yugulares internas y varios nervios importantes.  laterales a estos vasos y nervios están los músculos esternocleidomastoideos.  Estos músculos se originan en la apófisis mastoides del cráneo y se insertan en el borde medial de cada clavícula y en el esternón, en la base del cuello; permiten el movimiento de la cabeza.

Una serie de prominencias óseas, están situadas posteriormente, en la línea media del cuello; son las apófisis espinosas de las vértebras cervicales.  Las apófisis espinosas inferiores, son más prominentes que las superiores y son más fáciles de palpar, cuando el cuello esta en flexión.  En la base posterior del cuello, la apófisis espinosa mas prominente es la de la séptima vértebra cervical.

Lesiones de la cara

Las lesiones de la cara conducen con frecuenta a una obstrucción parcial o completa de la vía aérea superior.  Varios factores pueden contribuir a la obstrucción.  Las hemorragias de las lesiones faciales pueden ser muy abundantes, con la producción de grandes coágulos en la vía aérea superior, los que pueden conducir a una obstrucción completa, en particular en un paciente que no está completamente consiente.  En especial, las lesiones directas en la nariz, boca, laringe y tráquea, son con frecuencia el origen de hemorragias copiosas.  Además, como resultado de una lesión, pueden desprenderse a la garganta dientes flojos y/o prótesis dentales que pueden ser deglutidas o aspirados.  La hinchazón, que a menudo acompaña a las lesiones de los tejidos blandos en esta área, también puede contribuir con la obstrucción.

La vía aérea también se puede afectar si la cabeza del paciente este girado de lado, como sucede con frecuencia cuando el paciente tiene el nivel de conciencia alterado o esta inconsciente.  Otros factores que pueden interferir con las respiraciones normales, incluyen posibles lesiones del encéfalo, o la columna cervical; ambas estructuras que pueden estas asociadas con lesiones faciales.  Si se lesionan los grandes vasos del cuello, son comunes las hemorragias y el edema de las vías aéreas superiores, que también pueden dar lugar a obstrucciones.

Lesiones de los tejidos blandos

Las lesiones de los tejidos blandos de la cara y el cuero cabelludo, son muy comunes.  Las pieles de los tejidos subyacentes en esas áreas tienen un alto riego sanguíneo, es por eso que la hemorragia por lesiones penetrantes puede ser copiosa.  De hecho, aun las heridas menores de los tejidos blandos de la cara y el cuero cabelludo, pueden sangrar de manera abundante.  Una lesión contusa que no rompe la piel, puede causar una rotura en la pared de un vaso sanguíneo, provocando que se colecte sangre debajo de la piel, formando lo que se conoce como hematoma.

Con frecuencia se desprende un colgajo de piel o avulsión, del musculo y fascia, subyacentes.

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