28.7 LESIONES DEL APARATO GENITOURINARIO

28.7 LESIONES DEL APARATO GENITOURINARIO

Lesiones del riñón

Las lesiones del riñón son excepcionales y raramente ocurren de manera aislada, lo cual se debe a que los riñones están situados en un área bien protegida del cuerpo.  Una herida penetrante que alcance el riñón, casi siempre impacta a otros órganos; lo mismo sucede con las lesiones contusas.  Un golpe, que es lo suficientemente fuerte para causar un daño significativo en el riñón, a menudo causa también daños en otros órganos intraabdominales.  Lesiones menos significativas de los riñones pueden ser por un golpe directo como una “tacleada” en fútbol americano.  Sospeche de una lesión del riñón si el paciente tiene una historia o evidencia física de cualquiera de las siguientes situaciones:

  • Una abrasión, laceración o contusión en el flanco.
  • Una herida penetrante en la región de la caja costal baja o flanco o en el abdomen superior.
  • Fracturas en cualquiera de los lados de la caja costal baja o en las vértebras torácicas inferiores o lumbares superiores.
  • Un hematoma en la región del flanco

La lesión del riñón, puede no ser obvia en la inspección del paciente, ver o no, contusiones o laceraciones en la piel que lo cubre.  Sin embargo, vera signos de choque si la lesión se asocia con una pérdida significativa de sangre.  Como una de las funciones del riñón es la formación de la orina, otro signo de lesión del riñón es sangre en la orina también llamada hematuria.

Trate el estado de choque y lesiones asociadas apropiadamente.  Proporciones el transporte al hospital, vigilando cuidadosamente los signos vitales del paciente, en ruta.

Lesiones de la vejiga urinaria

Las lesiones de la vejiga urinaria, ya sean contusas o penetrantes, pueden causar su ruptura. Cuando esto sucede, la orina se derrama en los tejidos circundantes y es probable que cualquier orina que pase a través de la uretra sea sanguinolenta. Las lesiones contusas del abdomen inferior, o de la pelvis, con frecuencia causan estallamiento de la vejiga urinaria, en particular cuando la vejiga está llena y distendida. A menudo, fragmentos de hueso afilados de una fractura de la pelvis, perforan la vejiga urinaria.

Las heridas penetrantes de la parte media del abdomen inferior, o el peritoneo que es el o piso pélvico y las estructuras asociadas que ocupan la salida de la pelvis, pueden implicar directamente la vejiga urinaria. En el hombre, la desaceleración súbita de un vehículo motor o un choque de motocicleta, pueden literalmente despender la vejiga urinaria de la uretra.
Sospeche de una posible lesión de la vejiga urinaria, si ve sangre en la abertura uretral o si hay signos físicos de traumatismo en el abdomen inferior, pelvis o peritoneo. Puede haber sangre en la punta del pene o tinción en la ropa interior del paciente.
La presencia de lesiones asociadas, o el estado de choque, dictara la urgencia del transporte. En la mayor parte de los casos proporciones un pronto transporte y vigile los signos vitales del paciente en ruta.

Lesiones de los órganos genitales externos masculinos

Las lesiones de los órganos genitales masculinos externos, incluyen todos los tipos de lesiones de los tejidos blandos. Aunque esas lesiones son idénticamente dolorosas y en general motivo de gran preocupación para el paciente, raramente ponen en peligro la vida.  Si encuentra a un paciente con una avulsión o arrancamiento de la piel del pene, envuelva este, con un apósito blando estéril, humedecido con solución salina estéril y transporte al paciente con prontitud.  Use presión directa para controlar el sangrado.  Debe tratar de salvar preservar la piel arrancada, pero no demore el tratamiento ni el transporte por más de unos cuantos minutos.

El tratamiento de la pérdida de sangre, es su más alta prioridad en la amputación en el cuerpo del pene, ya sea parcial o completa.  Debe usar presión local con un apósito estéril en el muñón restante.  Nunca aplique un dispositivo constrictor en el pene para controlar la hemorragia.  La reconstrucción quirúrgica de un pene, aun completamente amputado, es posible si se tiene localizarla parte amputada.  Envuelva en un apósito estéril húmedo, colóquela en una bolsa de plástico y transpórtela en un contenedor enfriado, sin permitir que entre en contacto directo con el hielo.

Si el tejido conectivo que rodea al tejido eréctil en el pene, esta intensamente lesionado el cuerpo del pene, puede fracturarse o angularse, requiriendo a veces reparación quirúrgica.  La lesión puede producirse durante un acto sexual particularmente activo.   Se asocia con dolor intenso, hemorragia en los tejidos y temor.  Proporciones un transporte rápido a la sala de urgencias.

La laceración accidental de la piel, cerca de la cabeza del pene, suele ocurrir cuando el pene esta erecto y se asocia con una hemorragia intensa.  La presión local con un apósito estéril suele ser suficiente para detener el sangrado.

Es frecuente que la piel del cuerpo del pene o el prepucio, quede atrapado en la cremallera del pantalón.  Si está implicado un pequeño segmento, como uno o dos dientes, puede intentar destrabar el pantalón, pero si está incluido algún segmento mayor o el paciente esta agitado, use tijeras combi o fuertes para cortar la cremallera, separándola de los pantalones para hacer que el paciente este mas cómodo durante el transporte.    Asegúrese de explicar, para que van a ser usadas las tijeras antes de empezar a cortar.  Sea en particular cuidadoso para no causar una lesión en el escroto al separar la cremallera del pene.

Las lesiones uretrales del hombre, no son insólitos.  Pueden producir laceraciones de la uretra como resultado de lesiones al montar, fracturas pélvicas o heridas penetrantes del perineo.  Estas lesiones pueden sangrar de manera considerable, aun que es posible que la hemorragia no sea evidente externamente.  La presión directa con un apósito estéril y seco, suele controlar cualquier hemorragia externa.  Como la uretra es el conducto de la orina, es muy importante saber si el paciente puede orinar y si hay hematuria presente.  Por esta razón debe preservar cualquier orina formada, para un examen ulterior en el hospital.  Cualquier cuerpo extraño que haya hecho protrusión de la uretra debe ser retirado en un ambiente quirúrgico.

La avulsión de la piel del escroto, puede dañan el contenido escrotal.  De ser posible, preserve la piel arrancada en un apósito estéril húmedo, para su posible uso en reconstrucción.  Envuelva el contenido del escroto o el área perineal, en una compresa húmeda estéril y use apósitos compresivo local para controlar la hemorragia.  Transporte a este paciente oportunamente al departamento de urgencias.

Los golpes directos al escroto pueden causar ruptura de los testículos o acumulación significativa de sangre alrededor de los testículos.  En cualquiera de los casos, debe aplicar una bolsa de hielo al área escrotal durante el transporte del paciente.

Unas cuantas reglas aplican al tratamiento de las lesiones que afectas órganos genitales masculinos externos.

  • Por ser estas lesiones muy dolorosas, haga que el paciente este tan cómodo como le sea posible.
  • Use compresas húmedas estériles para cubrir las áreas que se haya desprendido piel.
  • Aplique presión directa con apósitos de gasa estériles y secos, para controlar la hemorragia.
  • Nunca mueva ni manipule, instrumentos o cuerpos extraños impactados en la uretra.
  • De ser posible, identifique y lleve siempre al hospital partes avulsadas con el paciente.

Recuerde que estas son lesiones que raramente ponen el peligro la vida y no deben recibir prioridad sobre otras heridas graves o condiciones amenazantes de vida.

Lesiones de los órganos genitales femeninos.

Órganos genitales femeninos internos

El útero, los ovarios y las trompas de Falopio, sujetos a los mismos tipos de lesiones que cualquier otro órgano interno.  Sin embargo, raramente son lesionados, porque son pequeños y están situados en la pelvis y bien protegidos por los huesos pélvicos.  A diferencia de la vejiga urinaria, que está junto a la pelvis ósea, estos órganos no suelen ser lesionados como resultado de una fractura pélvica.

Una excepción es el útero grávido.  Al progresar el embarazo, el útero aumenta de tamaño sustancialmente y se eleva fuera de la pelvis, volviéndose vulnerable a las lesiones, tanto contusas como penetrantes.  Estas lesiones, suelen ser en particular graves, porque el útero tiene un rico abastecimiento de sangre durante el embarazo.  Deben tener presente que el feto está en riesgo y puede esperar encontrar signos y síntomas de choque con estas pacientes; este preparado para proporcionar todo soporte necesario y pronto transporte.  Note también que pueden empezar las contracciones; de ser posible, pregunte a la paciente cuando debe ser el parto y comuníquese con el hospital.

En el último trimestre del embarazo, el útero es grande y puede obstruir la vena cava, disminuyendo la cantidad de sangre que retorna al corazón, especialmente cuando el paciente está en posición supina, síndrome hipotensivo supino; como resultado, puede disminuir la tensión arterial.  La paciente debe ser cuidadosamente colocada de lado izquierdo, de tal forma que el útero no descanse sobre la vena cava.  Si la paciente está fija a una tabla espinal larga, inclínela hacia la izquierda.

Órganos genitales femeninos externos

Los órganos genitales femeninos externos incluyen la vulva, el clítoris, y los labios mayores y menores.  Las lesiones de los órganos genitales femeninos externos, pueden incluir todo tipo de lesiones de los tejidos blandos.  Como estas partes genitales tienen una rica innervación, las lesiones son muy dolorosas.  Las laceraciones, abrasiones y avulsiones, deben tratarse con compresas estériles húmedas.  Use presión local para controlar las hemorragias y un vendaje tipo pañal, para mantener a los apósitos en su sitio.  Bajo ninguna circunstancia debe taponar o colocar apósitos en el interior de la vagina.  Deje en el sitio cualquier cuerpo extraño después de estabilizarlo con un vendaje.

En general, aunque estas lesiones son dolorosas, no son una amenaza para la vida.  La hemorragia puede ser intensa, pero suele ser controlada con compresión local.  Todas las contusiones y otras lesiones requieren de ser evaluadas minuciosamente en el hospital.  Sin embargo, la urgencia de la necesidad de transporte será determinada por lesiones asociadas, la cantidad de hemorragia y la presencia de choque.

Hemorragia rectal

La hemorragia rectal es una molesta común, lo escuchara como una molestia principal y secundaria a trastornos abdominales o pélvicos.  La hemorragia del recto puede presentarse como sangre en la ropa interior o empapándola y en paciente que se quejan de sangre que pasa al excusado, asociada con movimientos intestinales o sus intentos.  La hemorragia rectal puede ser causada por asalto sexual, hemorroides, colitis o ulceras de las vías digestivas.  Puede producirse una hemorragia rectal significativa después de una cirugía de hemorroides, por una cantidad grande de pérdida de sangre y estado de choque.

La hemorragia rectal aguda, nunca debe considerarse como algo menor.  Tapone la hendidura entre los glúteos con compresas y consulte con la dirección médica para determinar la necesidad del transporte.

 

A %d blogueros les gusta esto: