10.4 MEDICAMENTOS LLEVADOS EN UNA UNIDAD DEL SME O SMU

10.4 MEDICAMENTOS LLEVADOS EN UNA UNIDAD DEL SME O SMU

Los cinco medicamentos que pueden llevarse en una unidad del Sistema Médico de Emergencia con:

  • Oxígeno
  • Glucosa oral
  • Carbón activado
  • Ácido acetilsalicílico y
  • Epinefrina

Para que estos medicamentos sean una herramienta poderosa en nuestro trabajo deben ser utilizados de manera adecuada e inteligentemente

Es muy importante tener en cuenta, si en lo establecido en la norma legislativa de su país, dentro de la regulación de los servicios de salud y atención prehospitalaria de las urgencias o emergencias médicas, usted puede administrar estos medicamentos.  También es muy importante que se encuentren incluidos en los protocolos médicos vigentes, avalados por la autoridad médica o el responsable sanitario (fuera de línea o forma indirecta) del servicio de ambulancias o bajo una indicación directa, hecha por un médico  (en línea o en forma directa), legalmente autorizado para ejercer la profesión, esto quiere decir con licencia, tarjeta o cédula profesional.

Oxígeno

Todas las células necesitan oxígeno para funcionar de manera adecuada; en especial el corazón y el cerebro, no pueden funcionar durante mucho tiempo si disminuyen los niveles de oxígeno, razón por la cual se eligió el oxígeno como medicamento a bordo de las unidades del SMU.  Si un paciente no respira o tiene problemas para llevar el aire a sus pulmones, debe administrarle oxígeno suplementario.  En general puede administrar oxígeno por medio de mascarillas con bolsa reservorio no recirculante a 10-15 L/min, o mediante una cánula nasal a 2-6 L/Min, en caso que el paciente no tolere la mascarilla.  Sin embargo, si el paciente no respira, también deberá proporcionarle ventilación asistida, de modo que tendrá que emplear un dispositivo bolsa-válvula-mascarilla.  El oxígeno por lo general se administra a 15 L/min con esta técnica.

Fuera del hospital la mascarilla con bolsa reservorio no recirculante, es el método preferido para administrar oxígeno a los pacientes que presentan dificultad respiratoria significativa, o que están en estado de choque.  Con un buen sello entre la mascarilla y la boca, esta puede proporcionar hasta un 90% de oxígeno inspirado.  Con una cánula nasal, el oxígeno fluye por dos puntas de tubo que se introducen en las narinas del paciente.  Este dispositivo puede proporcionar hasta un 44% del oxígeno inspirado si el medidor de flujo se ajusta a 6 L/min.

Recuerde que aunque el oxígeno mismo no se quema, permite que otras cosas ardan.  Si hay oxígeno adicional en el aire, los objetos se quemaran con mayor facilidad, así pues asegúrese de que no haya flamas o llamas, cigarrillos encendidos o chispas en el área donde utilice oxígeno.

Carbón activado

Muchas emergencias por envenenamientos, implican sobredosis de medicamentos tomados por vía oral, muchos fármacos se unen con el carbón activado, lo cual impiden que estos se absorban en el organismo.

Adsorción significa unirse o adherirse a una superficie, mientras que absorción es el proceso por el cual los medicamentos viajan por los tejidos hasta que llegan al torrente sanguíneo.

El carbón activado, se muele hasta obtener un polvo muy fino para proporcionar la mayor área de supervise posible para la unión, si está permitido por el protocolo local, es probable que lleve consigo en la unidad, un envase con una suspensión previamente mezclada de polvo de carbón activado en agua.

La unión entre el fármaco y el carbón no es permanente pues el medicamento puede liberarse y absorberse en el torrente sanguíneo; si el carbón activado permanece en el sistema digestivo, con frecuencia el carbón está suspendido con otro medicamento llamado sorbitol (un azúcar complejo).  Esta suspensión posee un efecto laxante que ocasiona que la mezcla entera, incluido el fármaco, pasen con rapidez al sistema digestivo.

El carbón activado se administra por vía oral.  Aunque el sorbitol endulza la suspensión, el carbón activado le da un aspecto poco atractivo, por esta razón, deberá usar un envase no transparente y pedir al paciente que lo tome con un pitillo, popote o pajilla.

Glucosa oral

La glucosa es un azúcar que nuestras células emplean como combustible.  Aunque algunas células pueden utilizar otros azucares, las neuronas deben recibir glucosa.  Si, el nivel de glucosa en la sangre disminuye demasiado, la persona puede perder la conciencia e incluso puede morir.

El término médico para un nivel de glucosa sanguíneo bajo en extremo es hipoglucemia, que puede ser producto de un exceso de insulina, la cual se toma para controlar los niveles de glucosa.  Los pacientes con diabetes que usan insulina con regularidad, comprenden los efectos de este fármaco en el cuerpo.  La glucosa oral que se lleva en la unidad, puede contrarrestar los efectos de la hipoglucemia (nivel de glucosa anormalmente bajo) del mismo modo que un caramelo o una bebida dulce, pero con mayor rapidez; esto se debe que el azúcar de mesa normal (sacarosa) y el azúcar de la fruta (fructosa), son azúcares complejos que deben degradarse antes de absorberse.  La glucosa es un azúcar simple que se absorbe con facilidad en el torrente sanguíneo.

El personal hospitalario y los paramédicos pueden administrar glucosa con una línea IV.  El TEM-Básico, sólo puede aplicar glucosa por vía oral.

La glucosa oral se encuentra disponible en forma de gel, diseñado para extenderse sobre la mucosa entre las mejillas y las encías; no obstante, la absorción mediante esta vía no es tan rápida como con la inyección.  Dado que el paciente puede estar consciente en un momento e inconsciente en el siguiente, debe tener gran cuidado cuando administre glucosa oral.  Nunca administre medicamentos orales a un paciente inconsciente o a un paciente que sea incapaz de deglutir o proteger su vía respiratoria.

Ácido acetilsalicílico

El ácido acetilsalicílico o ASA es un antipirético (reduce la fiebre), analgésico (disminuye el dolor) y antiinflamatorio (reduce la inflamación), además de inhibir la agregación de las plaquetas  (antiagregante plaquetario; esta última propiedad lo concierte en uno de los medicamentos de mayor uso en la actualidad,  debido a que las investigaciones han demostrado que la agregación plaquetaria, bajo ciertas condiciones de las arterias coronarias es una de la causas directas de ataque cardíaco, es frecuente que pacientes con riesgo de cardiopatía coronaria a menudo tengan prescrito una o dos tabletas de ASA pediátrico al día.  Durante un probable ataque cardiaco el ASA puede salvar una vida.

Las contraindicaciones para el ácido acetilsalicílico incluyen: hipersensibilidad conocida hacia él, daño hepático preexistente, trastornos de coagulación, y asma.    Dada la asociación de este fármaco con el síndrome de Reye (enfermedad grave con mayor frecuencia en niños menores de 10 años, caracterizada por vómitos, síndrome confusional, hepatomegalia, somnolencia e incluso coma). No debe administrarse a niños durante episodios de fiebre causados por enfermedades.

Epinefrina

La epinefrina es la principal hormona utilizada para controlar la respuesta corporal de pelea o huida.  Se libera dentro del cuerpo, cuando hay estrés repentino, tal como el que existe en el ejercicio o cuando el paciente está asustado, debido a que las glándulas suprarrenales o adrenales secretan la epinefrina, también se conoce como adrenalina.  .

La epinefrina tiene diversos efectos en los distintos tejidos y es empleada como medicamento en diferentes formas.  Generalmente, la epinefrina puede aumentar la frecuencia cardiaca, la tensión arterial y dilatar las vías pulmonares.  En consecuencia, puede aliviar problemas respiratorios ocasionados por espasmos bronquiales, comunes en el asma y las reacciones alérgicas, en una persona que está cerca del choque anafiláctico, como resultado de una reacción alérgica, la epinefrina también puede ayudar a mantener la presión sanguínea del paciente.

Este fármaco posee las siguientes características:

  • Las glándulas suprarrenales o adrenales lo secretan de manera natural.
  • Bronco dilatación.
  • Vasoconstricción, lo cual ocasiona un incremento en la tensión arterial.
  • Aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión arterial.

Administración de la epinefrina por inyección

En la actualidad, algunos países en su sistema médico de emergencia, autorizan a que los TEM-TUN-TES – B utilice epinefrina para tratar la anafilaxia letal.

En ciertos individuos, el veneno de insectos y otros alérgenos, ocasionan que el cuero libere histamina, la cual reduce la tensión arterial, al dilatar los vasos sanguíneos permitiendo que haya fugas en ellos, así mismo, la liberación de histamina puede ocasionar sibilancia, debido a espasmos bronquiales y el aumento del tamaño de los tejidos en la vía aérea (edema), lo cual puede dificultar la respiración del paciente.

La epinefrina actúa como un antídoto específico para la histamina, al contrarrestar ambos efectos dañinos.  Constriñe los vasos sanguíneos, lo cual permite que aumente la tensión arterial y reduce el edema.  En los pulmones, tiene un efecto puesto: dilata los conductos aéreos de manera que disminuye la resistencia del flujo del aire, puede esperar también, que la frecuencia cardiaca del paciente aumente después de administrar epinefrina.

Usted puede ser entrenado para administrar inyecciones SC e IM de epinefrina, dependiendo de su protocolo local.  Recuerde que una inyección SC deposita la epinefrina el tejido localizado entre la piel y el músculo, por lo tanto, casi siempre es útil levantar un poco la piel para alejarla del musculo.  La jeringa que se emplea para las inyecciones SC vienen con una aguja corta y delgada, casi siempre de ½ y 5/8 de pulgada de largo.  La jeringa para uso de IM viene con una aguja más larga y gruesa que mide entre 1 y 1 ½ pulgada de largo, para poder llegar hasta el musculo.

Siga los siguientes pasos para la aplicación de SC o de IM:

  • Antes de aplicar la inyección, prepare la piel con un antiséptico apropiado.
  • Inserte la aguja en la piel o el musculo (según el caso).
  • Para una inyección SC: levante la piel al tiempo que inserta la aguja en un ángulo de 45ª,
  • Luego, jale el émbolo de la jeringa ligeramente hacia atrás, antes de inyectar el medicamento.
  • Verifique que no entre sangre en la jeringa, en caso de que esto suceda es porque medio la aguja en un pequeño vaso sanguíneo y necesita retirarla, para volver a iniciar el proceso utilizando otra aguja.
  • Si no entra sangre en la jeringa al jalar el émbolo, presionelo para inyectar el medicamento.

Una vez que haya insertado la aguja en la piel del paciente, esta se contamina con posibles virus y otros agentes infecciosos.  Debe tomar las precauciones apropiadas para desecharla.

También es posible administrar epinefrina con un autoinyector, el cual provee de manera automática la cantidad previamente ajustada del medicamento; esta presentación es común en algunos países.  Asegúrese de familiarizarse con los protocolos para emplear el autoinyector que viene en su unidad.  El procedimiento general es el siguiente:

  1. Sujete el dispositivo con la punta hacia abajo.
  2. Coloque su mano empuñando el dispositivo
  3. Con la otra mano quite la tapa de activación.
  4. Sostenga la punta cerca de la cara externa del muslo del paciente.
  5. Presione con firmeza la punta en la cara externa del muslo, de manera que el dispositivo se encuentre perpendicular (en ángulo de 90ª) respecto al muslo. No permita que el dispositivo rebote.
  6. Sostenga con firmeza el dispositivo contra el muslo durante varios segundos.

Sin importar el método que utilice, la epinefrina ocasiona una sensación de ardor en el sitio de la aplicación y aumentará la frecuencia cardiaca después de administrarse.

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