27.7 OTRAS LESIONES DEL TÓRAX

27.7 OTRAS LESIONES DEL TÓRAX

Contusión pulmonar

Además de las cosillas fracturadas, cualquier traumatismo contuso intenso del tórax, también puede lesionar el pulmón.  Los alveolos pulmonares se llenan de sangre y se acumula liquido en el área lesionada dejando al paciente hipòxico.  Siempre debe sospecharse de una contusión pulmonar intensa, que en los pacientes con tórax inestable, usualmente se desarrollara durante un periodo de horas.  Si cree que el paciente puede tener contusión pulmonar, debe proporcionar soporte respiratorio y oxigeno suplementario para asegurar una ventilación adecuada.

Asfixia traumática

A veces un paciente experimenta una compresión súbita e intensa del tórax, que produce un rápido incremento de la presión dentro del pecho.  Esto le puede ocurrir a un conductor sin cinturón de seguridad o no restringido que golpea un volante o a un peatón que es comprimido entre un vehículo y una pared.  El aumento súbito en la presión intra-torácica, da lugar a un aspecto característico que incluye, las venas del cuello distendidas, cianosis en la carta y el cuello y hemorragia en la esclerótica de los ojos, que señala estallamiento de pequeños vasos sanguíneos.  Esto se llama asfixia traumática.  Los hallazgos sugieren una lesión subyacente del corazón y posiblemente y una contusión pulmonar.  Debe proporcionar soporte ventilatorio con oxígeno suplementario y vigilar los signos vitales durante el transporte que deberá ser inmediato.

Lesión contusa del miocardio

El traumatismo del tórax, puede lesionar al propio corazón, haciéndolo incapaz de mantener una tensión arterial adecuada.  Existe un gran debate en la literatura médica sobre como evaluar la contusión miocárdica.  A menudo, la frecuencia del pulso es irregular, pero los ritmos peligrosos como la taquicardia ventricular y la fibrilación ventricular, no son comunes.  No existe hasta ahora, una prueba diagnóstica definitiva y no hay tratamiento pre hospitalario para este trastorno.  No obstante, debe sospechar de una contusión del miocardio en todos los casos de lesión contusa intensa del tórax.  Verifique cuidadosamente el pulso del paciente y note cualquier irregularidad.  Proporcione oxigeno suplementario y transporte de inmediato.

Taponamiento cardíaco.

En el taponamiento cardíaco, la sangre y otros líquidos se acumulan en el pericardio, o saco fibroso que rodea al corazón.

Esto previene que el corazón se llene de sangre durante la fase diastólica, lo que causa una reducción en la cantidad de sangre bombeada al cuerpo, y disminución de la tensión arterial.  Finalmente, al acumularse la sangre dentro de la cavidad pericárdica, comprime al corazón hasta que no puede funcionar más y el paciente sufre un paso cardíaco.  Los signos y síntomas del taponamiento cariado incluyen: tonos suaves débiles, llamados a menudo ruidos cardíacos apagados, un pulso débil, baja tensión arterial sistólica y diastólica y distensión de la vena yugular.

En el tratamiento una cantidad pequeña del líquido en el saco pericárdico, es suficiente para causar un taponamiento cardíaco mortal.  Ocasionalmente puede acumularse liquido en cantidades sorprendentes en el saco pericárdico, como en trastornos crónicos.  El taponamiento cardíaco es relativamente poco común, se ve con mayor frecuencia en heridas penetrantes del corazón, que en lesiones contusas.  Si sospecha de este trastorno, que es una condición amenazante de vida, proporcione soporte respiratorio apropiado, oxigeno suplementario y pronto transporte.  Asegúrese de notificar al personal del hospital sus sospechas para que puedan hacerse las preparaciones de tratamiento especializado e inmediato.

Laceración de los grandes vasos

El tórax contiene varios vasos sanguíneos grandes: la vena cava superior, la vena cava inferior, las arterias pulmonares, cuatro venas pulmonares principales y la arteria aorta, con sus ramas principales que distribuyen sangre por todo el cuerpo.  Una lesión en cualquiera de estos vasos puede acompañarse por una hemorragia masiva, rápidamente mortal. cualquier paciente con una lesión del tórax que muestre signos de choque, puede tener una lesión de uno o más de esos vasos.  Frecuentemente, no se ve una pérdida significativa de sangre porque permanece dentro de la cavidad del tórax.  Debemos permanecer alerta sobre signos y síntomas de choque y cambios sobre la línea basal de los signos vitales, como taquicardia e hipertensión.

El tratamiento de urgencias de estos pacientes incluye: RCP, si es apropiado, soporte ventilatorio y oxigeno suplementario.  En esta situación particularmente, el transporte inmediato al hospital puede ser crítico.  En ocasiones algunos de estos pacientes pueden tratarse, pero en la abrumadora mayoría de los casos, las lesiones de los grandes vasos en el tórax, son rápidamente mortales.

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