17.3 COMO ENTRAN LOS VENENOS AL CUERPO

17.3 COMO ENTRAN LOS VENENOS AL CUERPO

La atención de urgencias para un paciente envenenado, puede incluir una gama de acciones, desde tranquilizar a un paciente ansioso, hasta la RCP.  Con mucha frecuencia no se incluirá la administración de un antídoto específico, porque la mayoría de estos venenos carecen de uno.  En general el tratamiento más importante para el envenenamiento es diluir y/o eliminar de manera física al agente venenos.  El cómo lo haga, dependerá en primer lugar de la manera en que el veneno entra al cuerpo del paciente.  En esencia, las cuatro vías a considerar son las siguientes:

  • Inhalación
  • Absorción por contacto o superficie
  • Ingestión
  • Inyección

La inyección con frecuencia puede ser la manera más preocupante de envenenamiento, pues, es posible administrar oxígeno a un paciente que inhalo un veneno, y puede administrarle carbón activado a alguien que ingirió el tóxico; puede mejorar la piel con agua según el caso y lavar los ojos del paciente que ha tenido contacto con venenos; sin embargo es difícil eliminar o diluir los venenos inyectados, hecho que provoca que estos casos sean especialmente urgentes.  Por otra parte, todas las vías de envenenamiento pueden ser mortales, y se debe pensar que cada una equivale a una gravedad.

Consulte siempre con la dirección médica antes de proceder con el tratamiento para cualquier víctima de envenenamiento.

Venenos inhalados

Los pacientes que han inhalado sustancias tóxicas, incluidos gas natural, ciertos pesticidas, monóxido de carbono, cloro u otros gases, deberá ser transferidos de inmediato a donde haya aire fresco.  Dependiendo del tiempo de exposición, pueden requerir de oxígeno suplementario.  Emplee siempre un aparato de respiración auto contenido, para protegerse a sí mismo contra los vapores venenosos.  Si no cuenta con capacitación específica en el uso de éste o con el equipo disponible ajustado a su persona, deje este trabajo al personal con capacitación y el equipo adecuados ; para la exposición presente de toxinas de inhalación.

Es posible que los pacientes, deban ser descontaminados por personal capacitado especialmente después de ser retirados de un medio tóxico.  No podrá administrar atención de urgencias a estos pacientes hasta que se haya realizado este paso y que el veneno no pueda contaminarlo.

Algunos venenos inhalados, como el monóxido de carbono, son inodoros y producen hipoxia grave sin dañar o siquiera irritar los pulmones.  Otros, como el cloro, son muy irritantes y ocasionan obstrucción de la vía aérea y además edema pulmonar.  El paciente puede informar que tiene los siguientes signos y síntomas:  ardor en los ojos, dolor de garganta, tos, dolor del pecho, ronquera, sibilancia, disnea, mareo, confusión, dolor de cabeza o estridor en los casos graves.  Asimismo, el paciente puede presentar convulsiones, o alteración del estado mental.

Algunos agentes inhalados, ocasionan daño progresivo en los pulmones e incluso una vez que el paciente ha sido rescatado de la exposición directa, es posible que el daño sea evidente durante algunas horas.  Mientras tanto, pueden requerir de dos a tres días o hasta más, de terapia intensiva para restablecer la función pulmonar normal.  Por esta razón, todos los pacientes que han inhalado veneno, requieres de transporte inmediato al departamento de urgencias, este preparado para emplear oxígeno suplementario por medio de una mascarilla con reservorio no recirculante y/o soporte de ventilación con un dispositivo de bolsa-válvula-mascarilla BVM, si es necesario.  Asegúrese de que está disponible una unidad de aspiración en caso de que el paciente vomite.  Lo mismo que con otros envenenamientos, resulta útil que lleve consigo envases, frascos o etiquetas cuando trasporte al paciente al hospital.

Venenos de contacto o absorción con superficies

Los venenos que entran en contacto con la superficie del cuerpo, pueden afectar al paciente de muchas maneras.  Las sustancias corrosivas dañan la piel, las membranas mucosas o los ojos, causando quemaduras químicas, erupciones reveladoras o lesiones.  Los ácidos, los alcalinos y algunos productos del petróleo o hidrocarburos, son muy destructivos.  Otras sustancias se absorben en el torrente sanguíneo por medio de la piel y poseen efectos sistémicos, justo como los medicamentos o drogas que se toman por vías oral e inyectada.  Otras sustancias como la hiedra o el cedro venenoso pueden causar tan solo una erupción con comezón sin ser peligrosos para la salud siempre y cuando el paciente no sea alérgico a estas.  Por lo tanto es importante, distinguir entre quemaduras por contacto y la absorción por contacto.

Los signos y síntomas del veneno absorbido, incluyen un historial de exposición, líquido o polvo sobre la piel del paciente, quemaduras, comezón, irritación, enrojecimiento en personas de piel clara u olores típicos de la sustancia.

El tratamiento de urgencia para el envenenamiento clásico por contacto incluye dos pasos:

  1. Evite contaminarse a sí mismo o a otros.
  2. Retire del paciente la sustancia corrosiva o irritante, lo más rápido posible.

Retire toda la ropa que se haya contaminado con el veneno o con las sustancias irritantes, cepille la a conciencia para quitar cualquier sustancia química seca, enjuague la piel con el agua corriente y luego lávela con agua y jabón.  Cuando se ha derramado una gran cantidad de material, sobre el paciente, “inundar” la parte afectada por lo menos 20 minutos, puede ser el tratamiento más rápido y eficaz.  Si el paciente presenta un agente químico en los ojos, deberá irrigarlos con rapidez y a conciencia, si se trata de sustancias ácidas por lo menos de 5 a 10 minutos, y si se trata de sustancias alcalinas, deberá irrigarlos de 10 a 20 minutos, asegúrese de que el líquido corra del puente de la nariz hacia afuera.  La operación debe iniciarse en la escena y continuar durante el transporte.

Muchas quemaduras químicas ocurren e medios industriales, donde hay disponibles regaderas y protocolos específicos, para el manejo de las quemaduras superficiales.  Si lo llaman para acudir a un escenario de este tipo, por lo general habrá personas capacitadas para apoyarlo.  No pierda tiempo tratando de neutralizar sustancias sobre la piel, con sustancias químicas adicionales, esto puede ser de hecho más dañino; en lugar de ellos, lave la sustancia de inmediato con agua en abundancia.  Obtenga las hojas de datos sobre a seguridad del material, si están disponibles y llévelas consigo al transportar el paciente.

La única ocasión en la cual no debe irrigar el área de contando con agua, es cuando un veneno reacciona de modo violento con el agua, como es el caso del fósforo o el sodio elemental.  Estas sustancias se incendian cuando al entrar en contacto con el agua.  En lugar de lo anterior, cepille el material para retirarlo del paciente, elimine las ropas contaminadas y aplique un apósito seco en el área de la quemadura.  Asegúrese de usar guantes y ropa de protección adecuada.

Proporcione un pronto transporte al departamento de urgencias, para una atención definitiva.  En el camino, continúe irrigando y proporcione oxígeno si es posible.

Venenos ingeridos

Cerca del 80% de los envenenamientos se producen por vía oral o ingestión.  Los venenos orales incluyen líquidos, limpiadores domésticos, alimentos contaminados, plantas y en la mayoría de los casos, fármacos.  Ingerir veneno, por lo general es accidental en niños y a excepción de los alimentos contaminados, es de forma deliberada entre los adultos.  El envenenamiento con plantas es común entre los niños, a quienes les gustan de explorar y con frecuencia muerden las hojas de diversos arbustos o plantas.

Nuestro objetivo como TEM-TUM-TES-B, es eliminar con rapidez la mayor cantidad de veneno disponible en el tracto gastrointestinal.   Para la mayoría de las víctimas de envenenamiento, este tratamiento de urgencia es suficiente.

En el pasado se usaba el jarabe de ipecacuana, para causar el vómito, pero ahora se recomiendo solo en unas cuantas situaciones, en las cuales el riesgo de perder la conciencia es claramente bajo.  Dado que el jarabe de ipecacuana induce al vómito, sería muy peligroso utilizarlo en las personas que han ingerido sustancias que pueden ocasionar la reducción del estado de alerta, pues podrían llegar a vomitar e inhalar el vómito hacia los pulmones, al perder la conciencia.

Como resultado, el jarabe de ipecacuana por lo general no se lleva en las ambulancias.  Hay día, muchos sistemas SMU le permiten llevar carbón activado en su unidad, los proveedores no deben administrar el carbón activado a los paciente a menos que se lo indique el control de venenos, departamento de toxicología o la dirección médica.  El carbón activado viene en forma de suspensión, que se une al veneno en el estómago y lo saca.  Por lo tanto, es más eficaz y seguro que el jarabe de ipecacuana.  Dado que el carbón activado es un líquido negro que mancha, es posible que tenga que convencer al paciente, para lograr que lo beba; intente administrarlo en un vaso con tapa y con pajilla o un pitillo.  Recuerde que nunca debe forzar este o ningún otro líquido hacia el interior de la boca del paciente.

Aunque cada veneno producirá un conjunto específico de signos y síntomas, deberá evaluar la vía aérea, la respiración y la circulación ABC, de todo paciente envenenado.  Muchos pacientes que podrían haberse manejado con facilidad, han muerto como resultado de problemas con el ABC.  Esté preparado para proporcionar soporte de ventilación y RCP a un paciente que haya ingerido un opiáceo, un sedante o barbitúrico, cada uno de los cuales puede causar depresión del sistema nervioso central SNC, y respiración lenta.  Siempre que el envenenamiento esté implicado deberá proporcionar un pronto trasporte al departamento de urgencias.  Es posible que el paciente necesita apoyo IV y otros tratamientos que solo se pueden dar en el hospital.  Si trabaja en un sistema de niveles, el apoyo del SVA, también puede ser apropiado, porque es frecuente que estos proveedores también llevan consigo y están autorizados para administrar medicamentos y terapias adicionales.

Venenos inyectados

El envenenamiento por inyección con frecuencia es el resultado del abuso de fármacos, como la heroína o la cocaína.  Al contrario de lo que piensan los detectives de la televisión, los únicos que tienen la probabilidad de haber inyectado a un paciente con veneno son los animales o los insectos.

Los signos y síntomas del envenenamiento por inyección, puede tener una multitud de presentaciones incluida: debilidad, mareo, fiebre, escalofríos, y falta de respuesta o el paciente puede excitarse con facilidad.

En general, los venenos inyectados, son imposibles de diluir o eliminar porque casi siempre se absorben con rapidez en el cuerpo o causan una inmensa destrucción del tejido local.  Si sospecha que ocurrió una absorción rápida, vigile la vía aérea del paciente, proporcione oxígeno a flujo elevado y manténgase alerta en caso de náuseas y/o vómito.  Si hay inflamación, elimine o retire anillos, relojes y brazaletes de las áreas en torno al sitio de la inyección.  El rápido transporte al departamento de urgencias es esencial, lleve todos los envases, frascos y etiquetas junto con el paciente al hospital.

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