3.3 ESTÁNDAR DE CUIDADO

3.3 ESTÁNDAR DE CUIDADO

La  ley requiere que se comporte hacia otros en forma segura.  Bajo ciertas circunstancias tiene el deber de actuar o de no actuar.  En términos generales, debe estar preocupado sobre la seguridad y el bienestar de otras personas cuando su actividad o conducta tiene el potencial de causar lesiones o daño a otros.  La manera en la que debe actuar o comportarse se llama estándar de cuidado.

Este se establece en muchas formas, entre ellas está la costumbre local, los códigos personales estatales, los reglamentos administrativos, así como las leyes locales o nacionales en materia de salud.  Además los estándares profesionales o institucionales tienen presencia en determinar la actuación de su conducta.

Estándares impuestos por costumbres locales

El estándar de cuidado es la forma en la cual, una persona razonablemente prudente con entrenamiento y experiencia similar, actuaría bajo circunstancias, equipo y sitio similares.  Por ejemplo la conducta de un TEM que se desarrolla en un servicio de ambulancias será juzgada en comparación con la conducta esperada del servicio.  Estos estándares se basan a menudo en protocolos aceptados localmente.

Como TEM no estará sujeto al mismo estándar de cuidado de los médicos u otros individuos más capacitados.  Además su conducta debe juzgarse teniendo en cuenta la situación de emergencia dada, tomando en consideración los siguientes factores:

  • Confusión general en la escena de emergencias.
  • Las necesidades de otros pacientes.
  • El tipo de equipo disponible.

En este concepto y de acuerdo con lo establecido en las leyes nacionales se entiende por urgencia, todo problema médico-quirúrgico agudo, que ponga en peligro la vida, un órgano, o función y que requieran atención médica.

Así mismo, la guía de competencias profesionales del TEM publicada por la secretaria de salud nacional, definen a la atención pre-hospitalaria como “la otorgada en casos de urgencia desde el primer contacto con el paciente, con el fin de brindarle las medidas necesarias para la sobrevivencia o estabilidad orgánica, hasta la llegada y entrega a un centro hospitalario”.

Estándares impuestos por ley

Pueden estar impuestos en las legislaciones nacionales de salud, así como códigos administrativos.  En muchas jurisdicciones se dice que la violación de uno de estos estándares presupone negligencia o impericia.  Por tanto, debe familiarizarse con los estándares legales particulares que puedan existir en su país, o estado. En muchos países, esto puede tomar la forma de protocolos de tratamiento publicados por una secretaria de Salud local o nacional.

Estándares profesionales o institucionales

Además de los impuestos por la ley, los estándares profesionales incluyen recomendaciones publicadas por organizaciones y sociedades que están implicadas por cuidados médicos de urgencias; también incluyen reglas y procedimientos específicos del servicio del SME, servicio de ambulancias o la organización en la cual está trabajando.

Dos notas de precaución: Primero debe familiarizarse con los estándares de su organización.  En segundo lugar si está implicado en formular estándares para una institución articular, estos deben ser razonables, basados en evidencia científica actual y sobre todo realistas, en forma tal que no impongan una carga excesiva en los TEM.  Proporcionar el mejor cuidado médico de urgencia debe ser el objetivo del TEM, pero no es realista tener estándares institucionales qué demanden los mejores cuidados si se carece de las herramientas tecnológicas que permitan alcanzar esos objetivos.

Le pueden ser impuestos muchos estándares de cuidado, las regulaciones de las secretarias de salud suelen determinar el alcance y el nivel de entrenamiento.  Decisiones de tribunales han dado por resultado jurisprudencia que define el actuar de una parte del personal médico relacionado con la atención de pacientes.  Sin embargo en el ámbito prehospitalario los alcances aún son limitados en cuestión de dichas resoluciones.  Los estándares de cuidado también están impuestos por estándares profesionales, como el de la AHA para SVB y reanimación RCP.  El cuidado ordinario es un estándar mínimo de cuidados.  En general, se espera que quien quiera que ofrezca asistencia ejercer un cuidado razonable y actuara con prudencia.  Si actúa de forma razonable de acuerdo con el estándar aceptado, el riesgo de una repercusión legal de su actuar o no actuar se reduce.  Si aplica las prácticas estándar en que ha sido entrenado, es probable que pueda evitar este riesgo.  Por ejemplo, varias organizaciones han definido estándares para practicar RCP.  Si usted se desvía de estos, puede estar expuesto a un proceso civil, y posiblemente penal.  Además, las comisiones de salud, reguladoras que supervisan las operaciones de SME pueden coadyuvar en la sanción al personal del SME por desviarse del estándar de cuidado.

ESTÁNDARES IMPUESTOS POR LOS ESTADOS

Acta de práctica medica

El personal del SME requiere certificación de conformidad con lo dispuesto en las distintas legislaciones de sus países, en los cuales o mayoría de ellos, el TEM es considerado como un profesional del área de la salud.  La práctica de la medicina se define como el diagnóstico y tratamiento de trastornos o enfermedades.

Los TEM y otros en la cadena de cuidados pre hospitalarios, afirman la necesidad del soporte de vida e inicio de los cuidados.  Por tanto, el estándar de los cuidados se debe mantener dentro del campo de los suministros y requisitos de certificación del país emitidos por la respectiva secretaria.

Certificación

Algunos países proporcionan certificación, licencia, acreditación o credenciales a quienes practican los cuidados de urgencias.  La certificación es el proceso mediante el cual un individuo, institución o programa es evaluado y reconocido por cubrir ciertos estándares predeterminados para asegurar los cuidados seguros y éticos del paciente, con base en los criterios establecidos por la autoridad educativa nacional.  Es este factor, es decir, el certificado de estudios que emite la secretaria de educación, lo que valida el nivel de capacitación del TEM y manifiesta a través de un documento oficial ante las autoridades judiciales y de salud la competencia de la persona que lo ostenta.  Una vez certificado, está obligado a cumplir con los estándares que son reconocidos en el ámbito nacional por las secretarias de educación así como por las autoridades locales en materia de salud.  Debe asegurarse de que su certificación o licencia permanezca vigente; sus destrezas deben mantenerse actualizadas.

A %d blogueros les gusta esto: