18.6 EXPOSICIÓN AL CALOR

18.6 EXPOSICIÓN AL CALOR

La temperatura normal del cuerpo es de aproximadamente 37°C.   Complicados mecanismos reguladores, mantienen esta temperatura interna constante, sin importar la temperatura ambiente, o temperatura del medio circundante.  En un medio caliente o durante la actividad física vigorosa, cuando el propio cuerpo produce exceso de calor, el cuerpo intenta liberarse de este exceso de calor; hay varias maneras de hacer esto, las dos más eficientes son por sudoración y evaporación del sudor y la otra por dilatación de los vasos de la piel para aumentar la velocidad de la radiación del calor.  Además, desde luego, la persona que se sobrecalienta, puede quitarse la ropa e intentar encontrar un medio ambiente más fresco.

Normalmente los mecanismos reguladoras del calor en el cuerpo, funcionan muy bien y las personas son capaces de tolerar cambios significativos de temperaturas.  Cuando el cuerpo se expone a más energía calorífica de la que pierde o genera más de la que puede perder, se produce la hipertermia, la cual es la temperatura elevada del centro del cuerpo, que por lo general es de 38.3 °C o más.

Cuando se someten los mecanismos corporales para reducir el calor corporal y el cuerpo es incapaz de tolerar el calor excesivo, se desarrolla la enfermedad.  La temperatura elevad del aire puede reducir la capacidad del cuerpo para perder vapor por radiación; la humedad elevada reduce la capacidad de perder calor a través de la evaporación.  Otro factor contribuyente es el ejercicio vigoroso, durante el cual el cuerpo puede perder más de 1 L de sudor por hora, lo cual provoca la pérdida de líquido y electrolitos.  La enfermedad debida a la exposición al calor, puede tomar una de las siguientes formas:

  • Calambres por calor.
  • Agotamiento por calor.
  • Insolación.

Las formas de enfermedad por calor pueden presentarse en el mismo paciente, dado que el agotamiento por calor sin tratar, puede progresar hasta la insolación, la cual es una emergencia que puede ser letal.

Las personas bajo mayor riesgo de sufrir enfermedades por calor son: los niños, pacientes geriátricos, pacientes con enfermedades cardiacas, EPOC, diabetes, deshidratación, obesidad y aquellos con movilidad limitada.  Las personas mayores, los recién nacidos y lactantes, con frecuencia usan demasiada ropa.  El alcohol y ciertos medicamentos, incluidos los fármacos que deshidratan el cuerpo o reducen la capacidad de éste para sudar, también hacen que una persona sea más susceptible a la enfermedad por calor.  Cuando se trata de alguien por esta última, obtenga siempre su historial farmacológico.

Calambres por calor

Los calambres por calor son espasmos musculares dolorosos que ocurren después del ejercicio vigoroso.  No solo se presentan cuando hace calor en el ambiente exterior, también pueden observarse en los obreros industriales y en los atletas con buena condición física.  No se ha comprendido del todo la causa exacta de los calambres por calor; hasta ahora sabemos que el sudor producido durante el ejercicio extenuante, particularmente en un ambiente caliente, causa un cambio en el equilibrio electrolítico o sales del cuerpo.  El resultado puede ser la pérdida de electrolitos esenciales de las células.  Así mismo, la deshidratación puede jugar también un papel importante en el desarrollo de los calambres musculares.  Se pueden perder gran cantidad de agua del cuerpo como resultado de la sudoración excesiva, está perdida de agua puede afectar los músculos que están bajo estrés y hacer producir los espasmos en ellos.

Los calambres por calor por lo general, ocurren en los músculos de las piernas o abdomen.  Cuando se ven afectados los músculos abdominales, el dolor y el espasmo muscular puede ser tan grande que el paciente parece tener un problema abdominal grave.  Si un paciente con inicio repentino de dolor abdominal se ha estado ejercitando de manera vigorosa, en un medio ambiente caliente, deberá sospechar de calambres por calor.

Siga estos pasos para tratar los calambres por calor en campo:

  1. Retire al paciente de medio caliente, incluida la luz solar, o una fuente de ganancia de calor radiante, afloje cualquier ropa ajustada.
  2. Haga reposar los músculos que presentan el espasmo, haciendo que el paciente se siente o se acueste, hasta que los calambres cedan.
  3. Reemplace los líquidos, por vía oral. Utilice agua o una solución electrolítica balanceada, como Gatorade diluida a media potencia.  En la mayoría de los casos el agua simple es la más útil, no administre tabletas de sal ni soluciones con altas concentraciones de sales,  el paciente ya cuenta con la cantidad adecuada de electrolitos circulantes, es tan solo que no están distribuidos de la manera adecuada.  Con el descanso y el reemplazo de líquidos apropiados, el cuerpo ajustará la distribución de electrolitos y los calambres desaparecen.

Si los calambres no desaparecen después de estas medidas, entonces transporte al paciente al hospital.  Si no está seguro de que sean calambres por calor o hay algo fuera de lo normal comuníquese con la dirección médica, o transporte al hospital.  Una vez que desaparezcan los calambres, el paciente puede reanudar su actividad.  Por ejemplo: un atleta puede volver a jugar, una vez que los calambres desaparecen.  No obstante, la sudoración abundante, puede hacer reaparecer los calambres.  La hidratación, tomando suficiente agua es la mejor estrategia y tratamiento preventivo.

Agotamiento por calor

El agotamiento por calor, también llamado postración o colapso por calor, es la enfermedad grave más común, producida por calor.  La exposición al calor, el estrés y la fatiga, son causas de agotamiento por calor, el cual se debe a la hipovolemia como resultado de la pérdida de electrolitos y de agua por una sudoración excesiva.  Para que la sudoración sea un mecanismo eficaz de enfriamiento, el sudor debe ser capaz de evaporarse del cuerpo.  De otra manera, el cuerpo continuará su producción de sudor, aumentando la pérdida de agua.  Las personas paradas bajo el sol caliente, en particular aquellas que usan varias capas de ropa, como los fanáticos de fútbol o los asistentes a un desfile, pueden sudar de manera profusa, y su cuerpo se refrescará poco.  La humedad elevada también reducirá la cantidad de evaporación que puede ocurrir.  Las personas que trabajan o se esfuerzan en áreas mal ventiladas, no logran eliminar el calor a través de la convección.  En consecuencia, las personas que trabajan o se ejercitan vigorosamente y que usan ropa muy gruesa en un medio caliente, húmedo o mal ventilado, presentan particular susceptibilidad al agotamiento por calor.

Los signos y síntomas del agotamiento por calor y aquellos asociados con hipovolemia son los siguientes:

  • Mareo, debilidad o desmayo acompañados de náuseas o dolor de cabeza.
  • Inicia, mientras se trabaja duro o se ejercita en un medio caliente húmedo y mal ventilado con sudoración abundante.
  • Incluso, puede iniciar en reposo en personas mayores o lactantes en medios calientes, húmedos y mal ventilados que permanecen largo tiempo en medios calientes o húmedos. Los individuos no aclimatados al medio ambiente caliente, también pueden presentar este inicio en reposo.
  • Piel fría, húmeda y pegajosa con palidez ceniza
  • Lengua seca y sed.
  • Signos vitales normales, aunque el pulso es con frecuencia se encuentra rápido y la tensión arterial diastólica puede ser baja.
  • Temperatura corporal puede estar normal o ligeramente elevada; en raras ocasiones llega a los 40°C.

Para tratar al paciente siga estos pasos:

  1. Retire las capas excesivas de ropa, en particular alrededor de la cabeza y el cuello.
  2. Aleje al paciente del medio ambiente caliente tan pronto como le sea posible, de preferencia hacia la parte trasera de la ambulancia con aire acondicionado. Si está a la intemperie, aléjelo del sol.
  3. Administre oxígeno al paciente tal como lo hizo en la evaluación inicial.
  4. Aliente al paciente para que se recueste y eleve las piernas o posición supina. Afloje cualquier prenda apretada y abanique al paciente para que se enfríe.
  5. Si el paciente está completamente alerta, aliéntelo para que se siente y beba despacio hasta 1 L de agua, siempre y cuando no sienta náuseas. Nunca fuerce al paciente a deglutir líquidos si no está completamente alerta, ni permita que lo haga en posición supina, pues podría aspirar el líquido a los pulmones.   Si el paciente siente nauseas, transpórtelo sobre su costado para evitar la aspiración.  En la mayoría de los casos, estas medidas revertirán los síntomas, lo cual hará que el paciente se sienta mejor en un lapso de 30  minutos, pero deberá prepararse para transportarlo al hospital, para que le hagan un tratamiento más agresivo, como por ejemplo con terapia IV con líquidos y vigilancia estrecha, en especial en las siguientes circunstancias:
  • Los síntomas no mejoran con rapidez
  • El nivel de conciencia disminuye
  • La temperatura permanece elevada
  • La persona es muy joven, es adulto mayor, o posee cualquier padecimiento subyacente, como la diabetes o enfermedades cardiovasculares.
  1. Transporte al paciente apoyándolo sobre su costado si piensa que tiene náuseas y está a punto de vomitar, pero asegúrese de que el paciente este bien sujeto a la camilla.

La insolación es la enfermedad menos común pero más grave ocasionada por la exposición al calor, ocurre cuando el cuerpo se somete a más calor del que puede manejar y se avasallan los mecanismos normales para liberarse del calor excesivo.  Entonces, la temperatura corporal se eleva con rapidez hasta un punto en el cual se destruyen los tejidos.  La insolación sin tratar siempre produce la muerte.

La insolación puede desarrollarse en pacientes durante la actividad física vigorosa, cuando se encuentran a la intemperie o en un espacio cerrado mal ventilado y húmedo.  También ocurre durante olas de calor entre personas o pacientes geriátricos, que viven en edificios sin aire acondicionado o con mala ventilación.  Así mismo puede desarrollarse en niños que se dejan solos encerrados en autos durante un día caliente.

Muchos pacientes con insolación presentan la piel caliente, seca y rojiza, debido a que su mecanismo de sudoración fue avasallado.  No obstante, al inicio en el curso de la insolación la piel puede estar húmeda o mojada.  Tenga en cuenta que un paciente puede presentar insolación aun cuando este sudando.  La temperatura corporal sube con rapidez en pacientes con insolación, esta puede alcanzar 41°C o más.  A medida que se eleva la temperatura del cuerpo, decae el nivel de conciencia de la persona.

Con frecuencia, el primer signo de insolación es un cambio en la conducta.  No obstante, a continuación el paciente deja de responder con rapidez; al inicio el pulso es acelerado y fuerte pero a medida que aumenta la falta de respuesta del paciente, el pulso se debilita y la tensión arterial cae.

La recuperación de la insolación, depende de la prontitud con la cual se administre el tratamiento, usted debe ser capaz de identificar a este paciente con prontitud.  El tratamiento de emergencia tiene un objetivo: reducir la temperatura corporal por cualquier medio disponible. Siga estos pasos para tratar a un paciente con insolación:

  1. Aleje al paciente del medio caliente y colóquelo en la ambulancia.
  2. Ajuste el aire acondicionado, al enfriamiento máximo.
  3. Retire la ropa del paciente.
  4. Administre oxígeno al paciente, si no lo hizo como parte de la evaluación inicial.
  5. Aplique paquetes fríos en el cuello, las ingles y axilas del paciente.
  6. Cubra al paciente con toallas o sabanas mojadas o rocíelo con agua fría y abaníquelo para evaporar con rapidez la humedad de la piel.
  7. Abanique al paciente de manera agresiva y repetida humedeciendo o sin humedecer la piel.
  8. Proporcione transporte inmediato al hospital.
  9. Notifique al hospital lo más pronto posible de manera que el personal pueda prepararse para tratar al paciente de inmediato a su llegada.

A %d blogueros les gusta esto: