27.4 LESIONES DEL TORAX

27.4 LESIONES DEL TÓRAX

Básicamente hay dos tipos de lesiones del tórax: abierto y cerrado.  Como lo indica su nombre, una lesión cerrada de tórax, es aquella en la cual la pared del tórax no ha sido transgredida.  Este tipo de lesión es causada generalmente por un trauma contuso, como cuando un conductor se golpea con el volante en un choque de vehículo motor, es golpeado por un objeto que cae, o recibe un golpe en el pecho durante una pelea o un asalto físico.

A pesar de que es una lesión cerrada de tórax, puede tener heridas en la piel que no determinan que se trate de un trauma penetrante.  En una lesión abierta de tórax, la propia pared torácica es penetrada por algún objeto, como un cuchillo, una bala, un fragmento de metal o el extremo roto de una costilla fracturada.

En el trauma contuso un golpe en el tórax, puede fracturar las costillas, el esternón, áreas completas de la pared torácica, lastimar los pulmones y el corazón y aún más lesionar la aorta.  Casi la tercera parte de las personas que mueren inmediatamente en choques de automóvil, es como resultado de una rotura traumática de la aorta.  Aunque la piel y la pared torácica no están penetradas, en una lesión cerrada, el contenido del tórax puede ser lacerado por fracturas costales.

La lesión de las estructuras de la pared torácica puede dar lugar a una disminución de la capacidad de los pacientes para ventilar por sí mismos.  Además, órganos vitales pueden de hecho, ser desgarrados de sus fijaciones en la cavidad torácica sin lesión alguna de la piel; situación que puede causar hemorragias graves que ponen en peligro la vida o ser causantes de condiciones amenazantes de vida sin que se vean externamente.

Signos y síntomas

Los signos y síntomas de las lesiones del tórax incluyen:

  • Dolor en el sitio de la lesión
  • Dolor localizado , que es agravado por la respiración o si incremento
  • Contusión de la pared del tórax
  • Crepitación con la palpación del tórax
  • Cualquier lesión penetrante del tórax
  • Disnea
  • Hemoptisis
  • Falta de expansión normal con la inspiración de uno o ambos lados del tórax.
  • Pulso rápido, débil y baja tensión arterial después de experimentar un traumatismo de tórax
  • Cianosis alrededor de los labios o en las uñas.

Después de una lesión de tórax, cualquier cambio en la respiración normal, es un signo particularmente importante.  Un adulto sano, no lesionado, suele ventilar de 12 a 20 veces por minuto sin dificultad y sin dolor.   El pecho debe elevarse y descender en forma simétrica con cada ventilación.  Las respiraciones con una frecuencia menor de 12/min o mayor de 10/min, pueden indicar respiración inadecuada.  Los pacientes con lesiones de tórax a menudo tienen taquipnea o respiraciones rápidas, y respiraciones superficiales, debido al dolor causado al tomar una inspiración profunda.  Note que es posible que el paciente este haciendo intentos de respirar, pero de hecho no está moviendo aire.

Los traumatismos de la pared torácica, como heridas succionantes del tórax o tórax inestable, pueden interferir con la actividad efectiva de mover el aire.  Verifique la frecuencia respiratoria y vea si en realidad hay movimiento de aire en la boca, en la nariz o en ambos sitios.

Como sucede con cualquier otra lesión, el dolor, la hipersensibilidad es común en el punto de impacto, como resultado de una contusión o fractura.  El dolor suele ser agravado por el proceso normal de la respiración.  La irritación o el daño de las superficies pleurales, causan un dolor agudo o punzante con cada respiración, cuando estas superficies lisas se deslizan normalmente entre sí.  Este dolor agudo se llama dolor pléurico o pleuresía.

En un paciente lesionado, la disnea tiene varias causas, que incluyen obstrucción de la vía aérea, lesión de la pared torácica, expansión inapropiada del tórax por pérdida del control normal de la respiración o compresión del pulmón por acumulación de sangre o de aire en la cavidad torácica.  La disnea en un paciente lesionado indica un potencial de deterioro de la función pulmonar; se requiere un soporte inmediato y enérgico con alta concentración de oxígeno y ventilación con transporte inmediato.

La hemoptisis, escupir o toser con sangre, suele indicar que le pulmón, o la vía respiratoria han sido lesionados.  Con una laceración del tejido pulmonar, puede entrar sangre a las vías bronquiales y se expectora a exterior cuando el paciente trata de despejar la va aérea.

Un pulso rápido, débil y baja tensión arterial, son los signos principales del choque hipovolémico, que puede ser el resultado de hemorragias extensas en estructuras laceradas dentro de la cavidad torácica, donde están situados el corazón, y los grandes vasos.  El choque después de una lesión, también puede ser el resultado de una oxigenación deficiente de la sangre por pulmones que funcionan incorrectamente.

La cianosis en un paciente con lesión de tórax es un signo de respiración inadecuada.  El aspecto clásico azul o gris cenizo, alrededor de los labios y uñas, indica que la sangre no está siento suficientemente oxigenada.  Los pacientes con cianosis son incapaces de proporcionar un aporte suficiente de oxigenación a la sangre a través de los pulmones, requieren de una oxigenación constante y ventilación inmediata.

Muchos de estos signos y síntomas, ocurren simultáneamente.  Cuando cualquiera de ellos se desarrolla como resultado de una lesión de tórax, el paciente requiere de atención hospitalaria inmediata.  Recuerde que la principal razón de la preocupación en un paciente con una lesión del tórax, es el hecho de que su cuerpo no tiene medios para almacenar oxígeno, el cual es suministrado y usado continuamente aun durante el sueño.  Cualquier interrupción en este aporte, puede ser rápidamente mortal, y se debe tratar de manera enérgica.

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