2.15 CONTROL DE LA INFECCIÓN

2.15  CONTROL DE LA INFECCIÓN

Control de la infección es el procedimiento para reducir la infección en pacientes y personal de salud; debe ser parte importante de sus actividades diarias.  Siga estos pasos para afrontar situaciones potenciales de exposición:

  1. En ruta a la escena asegúrese de que todo el equipo está en su  puesto  y disponible.
  2. Al llegar asegúrese de que la escena es segura para entrar, luego haga una rápida evaluación visual del paciente, vea si hay sangre.
  3. Seleccione el EPP apropiado: de acuerdo con las tareas que sea probable realizar.
  4. Cámbiese de guantes y lávese las manos: entre cada paciente, no demore innecesariamente el cambio de guantes y lavado de manos, poniendo en riesgo a los pacientes.  Quítese los guantes y cualquier otro equipo usado con un paciente,  a menos que solo este atendiendo el mismo paciente.  Recuerde que siempre es importante un buen lavado de manos.
  5. Limite el número de personas: implicadas en el cuidado del paciente cuando haya múltiples lesiones y esté presente sangre en la escena.
  6. Si su compañero se ve expuesto: mientras proporciona atención, intente relevarlo por otro tan pronto como sea posible, de manera que pueda solicitar atención.  Notifíquelo al oficial designado e informe del incidente.  Esto también ayuda mantener la confidencialidad.

Asegúrese de limpiar la ambulancia inmediatamente después de cada servicio, y diariamente, quitando los fluidos que puedan quedar.  De esta manera si es llamado nuevamente a un servicio, su unidad estará lista. La limpieza es parte esencial en la prevención y control de enfermedades contagiosas.

Atienda con especial cuidado las áreas de alto contacto. Incluyendo las superficies que hayan estado en contacto directo con sangre o fluidos corporales, al igual que las zonas que hayan sido tocado mientras atendía el paciente.

Si es posible, limpie su unidad en el hospital después de dejar al paciente, si no, hágalo en la estación, en un área con buena ventilación.

Ponga los desechos médicos en bolsas rojas y deshágase de ellas en los contenedores correspondientes, en el hospital.  Cualquier equipo contaminado que se queda con el paciente debe ser limpiado por personal del hospital o puesto en bolsas para ser limpiado en la estación.

Limpie la unidad con agua y jabón, después de lavarla, desinféctela con blanqueador de cloro en dilución en agua a 1:0.  También se puede usar alcohol isopropílico para desinfectar, así como el desinfectante, apropiado del hospital, que es eficaz contra M. tuberculosis.  Use la solución desinfectante en una cubeta o en un contenedor de pistola para aspersión.  Ponga atención en las instrucciones del desinfectante.  Algunos necesitan permanecer sobre la superficie unos cuantos minutos para poder actuar.  Las disoluciones del blanqueador y alcohol no se deben usar en superficies blandas porque pueden corroer o decolorar ciertas telas, cueros, vinilos y otros materiales sintéticos.  Note que los guantes de tipo examen no son apropiados para la limpieza y desinfección.  Estas tareas requieren de guantes más gruesos, para trabajo pesado.

Retire la ropa contaminada y póngala en una bolsa apropiada para su manejo.  Es posible que cada hospital tenga un sistema diferente de manejar la ropa contaminada; debe consultar los protocolos hospitalarios.

Consulte la normatividad vigente sobre desechos médicos,  la disposición de desechos infecciosos, como agujas, materiales filosos, vendajes muy sucios, etc., está contemplada a nivel nacionales, referentes a protección ambiental-salud ambiental- residuos peligrosos biológicos- infecciosos – clasificación y especificaciones de manejo.

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