16. REACCIONES ALÉRGICAS Y ENVENENAMIENTO POR PICADURA DE INSECTOS

16. REACCIONES ALÉRGICAS Y ENVENENAMIENTO POR PICADURA DE INSECTOS

Cada año en el mundo muere un número importante de personas debido a reacciones alérgicas. Al enfrentar las emergencias relacionadas con alergias deberá estar consciente de la posibilidad de obstrucción aguda de la vía aérea y del colapso cardiovascular, deberá estar preparado para estas complicaciones letales, así como también de ser capaz de distinguir entre la respuesta usual del cuerpo ante una picadura o mordedura, y una reacción alérgica, la cual puede requerir de epinefrina.  Su capacidad para reconocer y mejorar los muchos signos y síntomas de las reacciones alérgicas, puede ser lo único que se interponga entre la vida de un paciente y la muerte inminente.

Deberá entender las cinco categorías de alérgenos o estímulos que pueden provocar las reacciones alérgicas.  Aprender que debe buscar en la evaluación, a los pacientes que pueden tener una reacción alérgica y cómo atenderlos, incluida la administración de epinefrina y conocer las diferencias entre las picaduras de insectos.

En contra de los que muchas personas pueden pensar, una reacción alérgica, es una respuesta inmune exagerada a cualquier sustancia, no es el producto directo de un estímulo externo, como lo es una mordería  picadura, sino que es una reacción del sistema inmune del cuerpo, el cual libera sustancias químicas para combatir el estímulo.  Entre estas sustancias se encuentran las histaminas y leucotrienos.  Una reacción alérgica puede ser leve y local, e implicar ronchas, comezón o sensibilidad y puede ser grave y sistemática, y producir un choque y falla respiratoria.

La anafilaxia, es una reacción alérgica extrema, que por lo general amenaza la vida y es típico que afecta múltiples sistemas de órganos. En los casos graves la anafilaxia puede desarrollar la muerte con rapidez; dos de los signos más comunes de la anafilaxia son la sibilancia, una respiración aguda con un silbido que por o general resulta del broncoespasmo y que es típica de la expiración, y la urticaria o ronchas muy extendida.  La urticaria consiste en pequeñas áreas de comezón o ardor generalizados que aparecen como múltiples áreas rojas y elevadas sobre la piel.

Dadas las personas y terminadas circunstancias, casi cualquier sustancia puede disparar el sistema inmune del cuerpo y ocasionar reacciones alérgicas: picaduras de animales, alimentos, guantes de látex y muchas otras sustancias pueden ser alérgenos.   No obstante, los alérgenos más comunes se clasifican en cinco categorías:

  1. Picaduras y mordeduras de insectos. Cuando un insecto muerde a una persona e inyecta su veneno, el acto se llama inoculación o de manera más común picadura.  La picadura de una abeja, avispa, hormiga, avispa alemana o avispón, puede causar una reacción grave con la rapidez de un medicamento inyectado.  La reacción puede ser local y ocasionar inflamación y comezón en el tejido circundante, o puede ser sistemática y afectar a todos el cuerpo.  Tal reacción general del cuerpo podría considerarse como una reacción anafiláctica.
  2. Medicamentos. Los medicamentos inyectados, como la penicilina, pueden causar una reacción alérgica inmediata en un lapso de 30 min. Y ser grave. No obstante, las reacciones a los medicamentos orales, como la penicilina oral, pueden ser más lentas, pero de igual gravedad.  El hecho de que una persona haya tomado una medicina, una vez si presentar reacción alérgica, no quiere decir o garantizar que no la presentará la próxima vez.
  3. Plantas.  Las personas que inhalan polvos, polen u otros materiales vegetales a los cuales son sensibles, pueden presentar una reacción alérgica rápida y grave.
  4. Comida.  Ingerir ciertos alimentos, como mariscos, nueces o piña entre otros, puede producir una reacción relativamente lenta.  (más de 30 min.) que aún puede ser bastante grave.  La persona puede no estar consciente de la exposición o del agente iniciador.
  5. Sustancias químicas. Ciertos compuestos, maquillajes, jabones, el látex y otras sustancias pueden ocasionar reacciones alérgicas graves.

Picaduras de insectos

Hay más de 100.0900 especies de abejas, avispas y avispones.  Las muertes debidas a reacciones anafilácticas por picaduras de insectos, superan en gran medida a las muertes debido a picaduras de víboras.  El aguijón de la mayoría de las abejas, avispas, avispas alemanas y los avispones, es una espina hueca pequeña, que se proyecta desde el abdomen.  El veneno puede inyectarse a través de esta espina directamente, hasta la piel.  El aguijón de la abeja, posee púas de manera que esta no puede retraer.  En consecuencia, la abeja deja parte de su abdomen incrustado en el aguijón y muere poco después de alejarse.  Las avispas y los avispones no tienen esta limitación, y pueden picar de forma repetida.  Dado que estos insectos por lo general, se alejan volando después de picar, con frecuencia es imposible identificar cual especie fue la responsable de la lesión.

Algunas hormigas, en especial las rojas de fuego (Formicoidea), también muerden de manera repentina, e inyectan con frecuencia una toxina o veneno, este es particularmente irritante en los sitios de la mordedura.  No es raro que un paciente presenta múltiples mordeduras de hormigas por lo general en los pies y piernas, en un lapso muy corto.

Los signos y síntomas de las picaduras o mordeduras de insectos, incluyen: dolor repentino, edematización, calor localizado y enrojecimiento de la piel en personas con piel clara, en especial en el sitio de la lesión, puede haber comezón y en ocasiones un verdugón, el cual constituye una zona elevada, hinchada y bien definida en la piel.  No hay tratamiento específico para estas lesiones, aunque aplicar hielo en ocasiones hace que sean menos irritantes.  La edematización asociada con una mordedura de insecto, puede ser dramática y en ocasiones aterradora para los pacientes.  Sin embargo, estas manifestaciones locales por lo general no son graves.

Dado que el aguijón de la abeja permanece en la herida, puede seguir inyectando veneno, hasta por 20 minutos, después de que la abeja se ha alejado.  Al atender a un paciente al cual pico una abeja, deberá intentar retirar con cuidado el aguijón raspando la piel con el borde de un objeto afinado y rígido, como una tarjeta de crédito.  En general no deberá usar pinzas o fórceps, porque al apretar el aguijón, puede provocar que inyecta más veneno en la herida.  Lave con cuidado el área con agua y jabón o con un antiséptico suave.  Intente retirar cualquier joyería de la zona antes de que se inicie la hinchazón.  Coloque el sitio de la inyección un poco más abajo que el nivel del corazón y aplique hielo envuelto en una gaza o paquetes fríos en el área, pero no directamente sobre la piel, para ayudar a aliviar el dolor y hacer más lenta la absorción de la toxina.  Manténgase alerta en caso de que se presente vómito o cualquier signo de choque o reacción alérgica.  No administre nada por vía oral al paciente.  Coloque a la persona en posición de choque y administre oxígeno si es necesario, vigile los signos vitales del paciente y esté preparado para proporcionar apoyo adicional si se requiere.

Reacciones anafilácticas

Cerca del 5% de las personas son alérgicas al veneno de las abejas, avispas, avispones o avispas alemanas.  Este tipo de alergia, causa cerca de 200 muertes por año y puede ocasionar reacciones muy graves, incluida la anafilaxia.  Los pacientes pueden presentar comezón y ardor generalizados, urticaria extendida, verdugones, inflación en torno a los labios y lengua, broncoespasmo y sibilancia, tensión en el pecho, tos y disnea, ansiedad, dolores abdominales e hipotensión.  Algunas veces se presenta falla respiratoria.

Si no se da tratamiento a tiempo, esta reacción anafiláctica, puede llevar con rapidez a la muerte.  De hecho, más de dos tercios de los pacientes que mueren por anafilaxia, lo hacen dentro de la primera media hora, así que la prontitud en la atención es esencial.

 

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