21.8 ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA

21.8 ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA

El cuerpo humano está dividido en áreas o sistemas, basadas en la función corporal; sus órganos internos están sujetos a lesiones no visibles cuando se aplica alguna fuerza externa.  Por ejemplo: el encéfalo puede tener contusiones, el corazón y los pulmones también pueden tener contusiones y/o hemorragias ocultas y los órganos del abdomen pueden tener hemorragias.  Todo lo anterior puede poner en riesgo la vida o tener condiciones amenazantes de vida.

Traumatismos craneoencefálicos

El encéfalo está situado dentro del cráneo y bien protegido, Sin embargo, cuando la cabeza es lesionada por un traumatismo, se puede producirse una lesiono oculta en el encéfalo.  Este se puede lesionar o desgarrar lo cual causa una o varias hemorragias.  Los vasos sanguíneos alrededor del encéfalo, también se pueden desgarrar y producir hemorragias.  Las hemorragias e hinchazones dentro del cráneo por lesión del encéfalo son con frecuencia una amenaza para la vida.  Algunos pacientes no tendrán signos ni síntomas ocultos obvios de lesión del encéfalo, hasta minutos u horas después de que la lesión se ha producido.

Lesiones de cuello y  garganta

El cuello y la garganta, contienen muchas estructuras que son susceptibles a lesionarse por traumatismos que pueden ser graves o mortales para los pacientes.  En esta región del cuerpo humano, la tráquea puede romperse o edematizarse después de una lesión en el cuello.  Esto puede dar lugar rápidamente a un problema de obstrucción de la vía aérea, que puede convertirse en una grave amenaza para la vida, porque interfiere con la capacidad de respirar del paciente.

El cuello también tiene grandes vasos sanguíneos, que abastecen al encéfalo con sangre rica en oxígeno.  Cuando se produce una lesión en este lugar, el edema puede restringir el flujo sanguíneo al encéfalo y causarle una lesión al sistema nervioso central, aun cuando el encéfalo no haya sido afectado de manera directa por la fuerza inicial que causo la lesión del cuello.  Si se produce una herida abierta por la lesión, el paciente pude tener una hemorragia significativa o puede entrar aire al aparato circulatorio y bloquear el flujo sanguíneo normal; cualquiera de las dos situaciones pueden causar una muerte rápida

Trauma torácico

El tórax contiene al corazón, los pulmones y los grandes vasos del cuerpo.  Cuando se produce una lesión en esta parte del organismo, pueden producirse muchas lesiones que ponen en peligro la vida.  Por ejemplo: cuando las costillas se rompen y la pared del tórax y este no se expande de manera normal durante la respiración, se interfiere con la habilidad de cuerpo de obtener oxígeno para las células.  También pueden producirse contusiones en el corazón y causar un latido cardíaco anormal.  Los grandes vasos pueden desgarrarse dentro del pecho, causando una hemorragia masiva oculta, que mata con rapidez al paciente traumatizado.  En algunas lesiones del tórax los pulmones se contunden, interfiriendo con el intercambio normal de oxigeno del organismo.

Algunas lesiones torácicas pueden ser el resultado de una acumulación de aire entre el tejido pulmonar y la pared torácica.  Al acumularse aire en este espacio, el tejido pulmonar se comprime interfiriendo de nuevo con la habilidad del cuerpo de intercambiar oxígeno.  Esta lesión se llama neumotórax.  Si se deja sin tratar o no se reconoce, el tejido pulmonar se comprime por la presión del aire, hasta que también el corazón es comprimido y no puede bombear sangre, este trastorno se llama neumotórax por presión y es una situación de urgencia o condición amenazante de vida.  Algunos pacientes presentan una hemorragia en esta parte del tórax; en vez de recolectarse aire, se acumula sangre en este lugar, interfiriendo con la respiración.  Este trastorno se llama hemotórax y también es una condición amenazante de vida.

Lesiones abdominales

El abdomen es un área del cuerpo humano que contiene muchos órganos vitales.  Estos órganos también reciben una cantidad muy alta de flujo sanguíneo para efectuar las funciones necesarias vivir.  Los órganos del abdomen y del retroperitoneo o, el espacio inmediatamente detrás del verdadero abdomen, se puede clasificar en dos categorías simples:

  1. Sólidos: hígado, bazo, páncreas y riñones.
  2. Huecos: estomago, intestino grueso, intestino delgado, y vejiga urinaria.

Cuando se producen lesiones traumáticas, en esta región, pueden presentarse problemas graves que ponen en peligro la vida.  Los órganos sólidos se pueden desgarrar, lacerar o fracturar.  Esto causa una hemorragia grave en el abdomen que puede causar rápidamente la muerte.  Este alerta ante un paciente que se queja de dolor abdominal, puede ser un síntoma de hemorragia abdominal.  Este alerta también a los signos vitales del paciente, pues estos empiezan a deteriorarse, lo que puede significar una hemorragia grave oculta dentro de la región abdominal.

Los órganos huecos, pueden romperse y dejar escapar al interior del abdomen sustancias químicas como ácidos usados para la digestión; esto no solo causara dolor, sino también una infección que ponga en riesgo la vida.

El abdomen también contiene vasos sanguíneos grandes que abastecen con sangre rica en oxígeno a los órganos de esta región y a las extremidades inferiores.  En ocasiones estos vasos se rompen o desgarran y causan una hemorragia grave no visible que puede provocar la muerte.

Los pacientes de trauma, pueden tener un área o sistema, o varios sistemas del cuerpo lesionados.  El paciente que tiene mas de un sistema  del cuerpo implicado se describe como paciente con trauma multisistèmico.

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