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19.6 SUICIDIO


19.6 SUICIDIO

El único factor más significativo que contribuye al suicidio es la depresión.  Siempre que encuentre a un paciente deprimido emocionalmente, deberá considerar la posibilidad del suicidio.  Los factores de riesgo para el suicidio son variados.

Un malentendido común, es que las personas que amenazan con suicidarse nunca lo hacen.  Esto es incorrecto, el suicidio es un grito en busca de ayuda.  Amenazar con el suicidio es una indicación de que alguien está en una crisis que no puede manejar.  Es necesaria la intervención inmediata, ya sea que el paciente presente o no algunos de estos factores de riesgo, deberá mantenerse alerta respecto a los siguientes signos de divergencia:

  • ¿Ee muestra el paciente lloroso, triste, con desesperación profunda o desesperanza que sugiere depresión?
  • ¿Evita mirar a los ojos, hablar despacio o por pausas y proyecta un sentido de ausentismo, como si en realidad o estuviera ahí?
  • ¿Parece incapaz de hablar sobre el futuro? Pregunte al paciente si tiene planes para las vacaciones. Las personas suicidas consideran el futuro tan poco interesante, que ni siquiera piensan en él; las personas con depresión grave, consideran al futuro tan distante que es posible que no sean capaces de pensar en él.
  • ¿Hay alguna sugerencia de suicidio? Incluso los indicios vagos no deben tomarse a la ligera aunque se presenten como una broma.  Si piensa que el suicidio es una posibilidad no dude en hablar del tema.  No “de ideas al paciente” al preguntarle en forma directa: “¿está pensando suicidarse?”.
  • ¿Tiene el paciente planes específicos relacionados con la muerte? ¿hace poco preparó el testamento?  ¿ha regalado posiciones significativas o ha hecho comentadas con algún amigo cercano lo que le gustaría que se hiciera con ellas? ¿hizo arreglos funerarios?  Estos son signos críticos de advertencia.

Considere también factores de riesgo adicionales para el suicidio los siguientes:

  • ¿Hay objetos peligrosos en la mano del paciente o cerca de él, por ejemplo cuchillos, vidrios, venenos, armas, pistolas?
  • Su escena es insegura, por ejemplo: ¿una ventana abierta en un edificio alto, un paciente parado en un puente o ante un precipicio?
  • ¿Hay evidencia de conducta autodestructiva, por ejemplo tiene las muñecas parcialmente cortadas, ingesta excesiva de alcohol o drogas?
  • ¿Existe una amenaza inminente para el paciente p para otros?
  • ¿Hay un problema médico subyacente?

Recuerde que el paciente suicida puede ser homicida.  No ponga en riesgo su vida ni la de sus compañeros.  Si tiene razones para creer que está en peligro, deberá obtener la intervención de la policía.  Mientras tanto, intente no asustar al paciente ni despertar sus sospechas.

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DEFINICIÓN DE EMERGENCIA DE LA CONDUCTA Y PSIQUIÁTRICA


19.3 DEFINICIÓN DE EMERGENCIA DE LA CONDUCTA Y PSIQUIÁTRICA

La conducta es la forma de comportarse o la respuesta de una persona ante una situación determinada. Algunas veces es obvia la respuesta de una persona, que es agredida o golpeada, pudiendo huir, estallar en llanto o contestar el golpe.  En ocasiones es menos claro cuando alguien se deprime por razones muy complejas.

La mayor parte del tiempo, los individuos responden al medio de manera razonable, pero con el transcurso de los años, han aprendido a adaptarse a una diversidad de situación de la vida diaria, incluidos el estrés y las presiones.  Esto se llama ajuste.  Sin embargo, hay momentos en que el estrés es tan grande que los comportamientos normales para ajustarse, no funcionan.  Cuando esto sucede, es posible que cambie la conducta de una persona, aunque solo sea de manera temporal.  La nueva conducta puede no ser apropiada ni “normal”.

La definición de emergencia o crisis de conducta, es cualquier reacción hacia los sucesos que interfieran con las actividades de la vida diaria (AVD), o que se ha vuelto inaceptable para el paciente, su familia o para la comunidad.  Por ejemplo: cuando alguien presente una interrupción de la rutina diaria, como bañarse, vestirse o comer, es probable que su conducta se haya vuelto un problema.  Para esa persona, en ese momento, puede surgir una emergencia de la conducta.  Si la interrupción de la rutina diaria se vuelve recurrente de manera regular, la conducta también se convierte en un problema de salud mental.  Se trata entonces de un patrón, más que de un incidente aislado.

Por ejemplo: una persona que sufre de un ataque de pánico, después de haber tenido un ataque cardiaco, no tiene necesariamente una enfermedad mental; de igual manera, se podría esperar que una persona, a la cual despidan de su trabajo, tenga cierto tipo de reacción, como la tristeza y la depresión.  Estos problemas son sucesos aislados y a corto plazo.  No obstante, una persona que reacciona con un ataque de ira, agrediendo a las personas y a la propiedad y que además se mantiene en un “ataque de furia” durante una semana, ha ido más allá de lo que la sociedad considera un comportamiento apropiado o normal.  Es claro que esa persona presenta una emergencia de conducta.

Por lo general su un patrón anormal o trastornado de la conducta, dura por lo menos un mes, se considera como un asunto de preocupación desde el punto de vista de salud mental.  Por ejemplo: la depresión crónica, desarrolla un sentimiento persistente de tristeza y desesperanza, y puede ser síntoma tanto de un trastorno emocional como de un trastorno físico.  .  Este tipo de problema a largo plazo se consideraría como un trastorno de la salud mental.

Cuando surge una emergencia psiquiátrica, el paciente puede demostrar los siguientes signos: agitación o violencia o convertiste en una amenaza para sí mismo o para otros.  Esto es más grave que una emergencia de la conducta típica que ocasiona una conducta inapropiada o una conducta extrema.  Una amenaza inmediata para la persona implicada o para otros en el área inmediata, incluidos familiares amigos testigos y nosotros, se debe considerar una emergencia psiquiátrica.  Por ejemplo: una persona podría responder a la muerte de su cónyuge con un intento de suicidio, por otra parte, aunque esta es una alteración importante de la vida, no tiene que implicar violencia o amenaza para otras personas,  sin embargo, se considera una emergencia psiquiátrica porque pone en riesgo su vida.  Estas alteraciones pueden tomar muchas formas, no todas implican violencia ni todas son emergencias psiquiátricas.

19.2 MITO Y REALIDAD


19.2 MITO Y REALIDAD

Todo el mundo desarrolla algunos síntomas de enfermedad mental en algunos puntos de la vida, pero eso no significa que todo el mundo desarrolle una enfermedad mental.  Personas que están perfectamente sanas pueden tener algunos de los signos y síntomas de la enfermedad mental de vez en vez.  Por lo tanto, no debe saltar a la conclusión de que su mente está trastornada, si se comporta de ciertas maneras como se verá en este tema.  Con esto en mente, tampoco debe concluir lo mismo sobre un paciente en situaciones dadas.

El concepto erróneo mas común acerca de la enfermedad mental, es que si uno se siente “mal” o “deprimido”, debe estar “enfermo”.  Esto es falso.  Hay muchas razones completamente justificadas para sentirse deprimido, como un divorcio, la perdida de trabajo, la muerte de un pariente o amigo.

Para el adolecente que recién rompió con su novia después de 12 meses de estar saliendo, es normal que se retrase en las actividades ordinarias y que se sienta “triste”; Es una reacción normal ante una situación de pérdida o de crisis.  No obstante, cuando un apersona se encuentra con que la depresión de la mañana del lunes le dura hasta el viernes, semana tras semana, sin duda debe tener un problema de comportamiento.

Muchos creen que todas las personas con trastorno mental son peligrosas, violentas o de alguna manera incontrolables, esto es falso, solo un porcentaje pequeño de personas con problemas en su salud mental entran en estas categorías.  Sin embargo, como TEM-TUM-TES, es posible que este expuesto a una cantidad de pacientes violentos.  Después de todo, atiende a personas que por definición, se encuentran en una situaciones de emergencia; de lo contrario, es posible que no las viera.  Estamos ahí porque los miembros de la familia o amigos se sintieron encapaces de manejar al paciente por sí mismos.  Este puede ser el resultado del uso o abuso de drogas o alcohol.  Puede suceder que el paciente presente un largo historial de enfermedades mentales y que haya reaccionado ante un evento particularmente estresante.

Aunque no puede determinar lo que causó el problema de conducta de una persona, es posible que logre predecir que la persona se volverá violenta.  La capacidad de predecir la violencia, es una herramienta muy importante de evaluación.

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