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27.7 OTRAS LESIONES DEL TÓRAX


27.7 OTRAS LESIONES DEL TÓRAX

Contusión pulmonar

Además de las cosillas fracturadas, cualquier traumatismo contuso intenso del tórax, también puede lesionar el pulmón.  Los alveolos pulmonares se llenan de sangre y se acumula liquido en el área lesionada dejando al paciente hipòxico.  Siempre debe sospecharse de una contusión pulmonar intensa, que en los pacientes con tórax inestable, usualmente se desarrollara durante un periodo de horas.  Si cree que el paciente puede tener contusión pulmonar, debe proporcionar soporte respiratorio y oxigeno suplementario para asegurar una ventilación adecuada.

Mecanismo de lesión – hemorragia interna


Mecanismo de lesión

Una lesión por mecanismo de alta energía debe aumentar su índice de sospecha sobre la posibilidad de lesiones graves ocultas, como lo es una hemorragia interna en la cavidad abdominal.  Es posible que se presente una hemorragia interna siempre que el mecanismo de lesión sugiera que fuerzas intensas actuaron sobre el cuerpo, las cuales incluyen traumatismos contusos y penetrantes.  La hemorragia interna se produce comúnmente como resultado de caídas, lesiones causadas por explosiones y/o por accidentes de vehículos.  Recuerde que la hemorragia interna también puede ser el resultado de un traumatismo penetrante.

Al evaluar al paciente, busque signos de lesiones DCAPP-BLS, sobre el tórax y abdomen, incluyendo: contusiones, abrasiones, laceraciones y otros signos de lesión o deformidad.  Siempre debe sospechar de una hemorragia interna en un paciente que tienen una lesión penetrante o un traumatismo contuso.

Mecanismos de lesión (ML)


Mecanismos de lesión

Como TEM, será llamado a choques de vehículos motores, u otras situaciones en las cuales los pacientes han sufrido lesiones de trauma que amenazan la vida.  Para atenderlos apropiadamente, debe comprender cómo ocurrieron las lesiones traumáticas, o el mecanismo de lesión (ML).  Con una lesión traumática, el cuerpo ha sido expuesto a alguna fuerza o energía que ha dado por resultado una lesión corporal permanente o, haber causado la muerte.

Como se puede esperar, ciertas partes del cuerpo se lesionan con más facilidad que otras.  El encéfalo y la médula espinal son muy frágiles y fáciles de lesionar;  afortunadamente están protegidas por el cráneo y las vértebras y por varias capas de tejidos blandos.

Los ojos son también muy fáciles de lesionar.  Fuerzas, aun pequeñas sobre el ojo pueden dar lugar a lesiones graves.

Los huesos y ciertos órganos son más fuertes y pueden absorber pequeñas fuerzas sin que se produzcan lesiones.

Esta información sobre el mecanismo de lesión la puede usar como un tipo de guía para predecir el potencial de una lesión grave, evaluando tres factores:

  1. Cantidad de fuerza aplicada al cuerpo,
  2. Duración de tiempo en que fue aplicada y
  3. Áreas del cuerpo que están implicadas.

Con frecuencia escuchará los temimos “traumatismo contuso” y “traumatismo penetrante”.

Con el traumatismo contuso, la fuerza de la lesión ocurre sobre un área extensa y usualmente la piel no se rompe, sin embargo, los tejidos y órganos debajo del área de impacto pueden estar dañados.

Con el traumatismo penetrante, la fuerza de la lesión ocurre en un pequeño punto de contacto entre la piel y el objeto;  el objeto perfora la piel y crea una herida abierta que conlleva a un alto potencial de infección.

La gravedad de la lesión depende de las características del objeto penetrante, la cantidad de fuerza o energía y la parte del cuerpo afectada.

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