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Signos y síntomas – lesiones del tórax


Signos y síntomas

Los signos y síntomas de las lesiones del tórax incluyen:

  • Dolor en el sitio de la lesión
  • Dolor localizado , que es agravado por la respiración o si incremento
  • Contusión de la pared del tórax
  • Crepitación con la palpación del tórax
  • Cualquier lesión penetrante del tórax
  • Disnea
  • Hemoptisis
  • Falta de expansión normal con la inspiración de uno o ambos lados del tórax.
  • Pulso rápido, débil y baja tensión arterial después de experimentar un traumatismo de tórax
  • Cianosis alrededor de los labios o en las uñas.

Después de una lesión de tórax, cualquier cambio en la respiración normal, es un signo particularmente importante.  Un adulto sano, no lesionado, suele ventilar de 12 a 20 veces por minuto sin dificultad y sin dolor.   El pecho debe elevarse y descender en forma simétrica con cada ventilación.  Las respiraciones con una frecuencia menor de 12/min o mayor de 10/min, pueden indicar respiración inadecuada.  Los pacientes con lesiones de tórax a menudo tienen taquipnea o respiraciones rápidas, y respiraciones superficiales, debido al dolor causado al tomar una inspiración profunda.  Note que es posible que el paciente este haciendo intentos de respirar, pero de hecho no está moviendo aire.

Los traumatismos de la pared torácica, como heridas succionantes del tórax o tórax inestable, pueden interferir con la actividad efectiva de mover el aire.  Verifique la frecuencia respiratoria y vea si en realidad hay movimiento de aire en la boca, en la nariz o en ambos sitios.

Como sucede con cualquier otra lesión, el dolor, la hipersensibilidad es común en el punto de impacto, como resultado de una contusión o fractura.  El dolor suele ser agravado por el proceso normal de la respiración.  La irritación o el daño de las superficies pleurales, causan un dolor agudo o punzante con cada respiración, cuando estas superficies lisas se deslizan normalmente entre sí.  Este dolor agudo se llama dolor pléurico o pleuresía.

En un paciente lesionado, la disnea tiene varias causas, que incluyen obstrucción de la vía aérea, lesión de la pared torácica, expansión inapropiada del tórax por pérdida del control normal de la respiración o compresión del pulmón por acumulación de sangre o de aire en la cavidad torácica.  La disnea en un paciente lesionado indica un potencial de deterioro de la función pulmonar; se requiere un soporte inmediato y enérgico con alta concentración de oxígeno y ventilación con transporte inmediato.

La hemoptisis, escupir o toser con sangre, suele indicar que le pulmón, o la vía respiratoria han sido lesionados.  Con una laceración del tejido pulmonar, puede entrar sangre a las vías bronquiales y se expectora a exterior cuando el paciente trata de despejar la va aérea.

Un pulso rápido, débil y baja tensión arterial, son los signos principales del choque hipovolémico, que puede ser el resultado de hemorragias extensas en estructuras laceradas dentro de la cavidad torácica, donde están situados el corazón, y los grandes vasos.  El choque después de una lesión, también puede ser el resultado de una oxigenación deficiente de la sangre por pulmones que funcionan incorrectamente.

La cianosis en un paciente con lesión de tórax es un signo de respiración inadecuada.  El aspecto clásico azul o gris cenizo, alrededor de los labios y uñas, indica que la sangre no está siento suficientemente oxigenada.  Los pacientes con cianosis son incapaces de proporcionar un aporte suficiente de oxigenación a la sangre a través de los pulmones, requieren de una oxigenación constante y ventilación inmediata.

Muchos de estos signos y síntomas, ocurren simultáneamente.  Cuando cualquiera de ellos se desarrolla como resultado de una lesión de tórax, el paciente requiere de atención hospitalaria inmediata.  Recuerde que la principal razón de la preocupación en un paciente con una lesión del tórax, es el hecho de que su cuerpo no tiene medios para almacenar oxígeno, el cual es suministrado y usado continuamente aun durante el sueño.  Cualquier interrupción en este aporte, puede ser rápidamente mortal, y se debe tratar de manera enérgica.

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Historial y examen físico enfocados – LTB


Historial y examen físico enfocados

Después de completar la evaluación inicial, determine que tipo de examen efectuara basándose en el ML: –un examen físico enfocado o una evaluación rápida-.

Examen físico enfocado

En un paciente consciente, que tiene una lesión abierta simple con un ML limitado, considere un examen físico enfocado.  Dirija su evaluación a la lesión aislada, la molestia del paciente y la región del cuerpo afectada.  Asegúrese de mantener el control de la hemorragia e identifique la localización de la lesión.  Evalúe los sistemas subyacentes.  En una extremidad lesionada, examine el pulso, la función motora y la función sensitiva.

Examen físico rápido

Si hay un traumatismo considérelo, que tal vez afecte múltiples sistemas, comience con una evaluación rápida de trauma, buscando DCAP-BTLS, para asegurarse de haber encontrado todos los problemas y todas las lesiones.  Ante un traumatismo significativo, debe evaluar con rapidez la totalidad del paciente desde la cabeza hasta los pies.

No debe retrasar el transporte de un paciente traumatizado, en particular su es uno con una hemorragia copiosa, aunque esté controlada.  Identificar las lesiones de trauma durante la evaluación rápida, puede ayudarlo a preparar su paciente para el transporte.  Por ejemplo, identificar una lesión en la cadera o en una extremidad en su paciente durante este examen, sugerirá girarlo en contra de la extremidad lesionada, de ser posible.  La inmovilizaron vertebral debe completarse aquí, incluyendo la aplicación de un dispositivo de estabilización de la columna cervical y aseguramiento de paciente en una camilla rígida, si es que aún no ha sido hecho desde la evaluación inicial.

Signos vitales iniciales

Debe examinar los signos vitales iniciales para saber si se producen cambios en el estado del paciente durante el tratamiento.  Los hallazgos identificados antes en su evaluación, como taquicardia, taquipnea, pulso débil y piel fría, húmeda y pálida, deben ser cuantificados y registrados.  Cuando la tensión arterial y la respuesta pupilar se evalúan, sus signos vitales iniciales están completos.

Una tensión arterial de menos de 100 mm Hg, con un pulso rápido, débil, piel fría y húmeda, pálida o cianótica, debe alertarlo de la presencia de una hipoperfusión y que el paciente pude tener una hemorragia significativa.  Recuerde que debe concentrarse en las hemorragias tanto visibles como invisibles.

Historial SAMPLE

A continuación obtenga un historial SAMPLE de su paciente.  Trastornos como la anemia (baja cantidad de hemoglobina en la sangre) y la hemofilia (trastorno en el cual la sangre tiene disminuida su capacidad de coagularse), pueden complicar las lesiones cerradas de los tejidos blandos.  Medicamentos como el ácido acetilsalicílico u otros fármacos que adelgazan la sangre, tomados con frecuentemente por paciente de edad avanzada, pueden hacer difícil el control de la coagulación y la hemorragia.  Si la lesión fue auto-infligida, es también un problema de conducta.  Si el paciente está inconsciente, intente obtener su historial SAMPLE de un amigo o miembro de la familia.

Historial y examen físico enfocados – lesiones cerradas


Historial y examen físico enfocados

Después de completar la evaluación inicial, determine qué tipo de examen necesita ser practicado.  Una exploración rápida se sustenta en un ML significativo, mientras que un examen físico enfocado, en uno no significativo.   Por ejemplo, es posible que un accidente industrial durante el cual un trabajador resbala y tuerce su tobillo, no requiera de una evaluación completa del cuerpo, sino solo del tobillo.  Sin embargo, otro trabajador resbala y cae 15 metros, este si necesitara un examen rápido y completo para identificar todas las lesiones y facilitar su inmovilización y rápido traslado.

Examen físico enfocado

Centre su evaluación en una lesione cerrada aislada, la molestia del paciente y la región del cuerpo afectada.  Evalúe todos los sistemas subyacentes.  Examine el pulso, y la función sensitiva y motora en una extremidad lesionada; en el tronco, revise los aparatos respiratorios, circulatorio y el sistema nervioso en las áreas afectadas.

Examen físico rápido

Si es probable que un traumatismo intenso haya afectado múltiples sistemas, entonces inicie una rápida evaluación del traumatismo, buscando con rapidez de la cabeza a los pies DCAP-BTLS, para estar seguro de que ha encontrado todos los problemas y lesiones.

Si se encuentra un peligro que pone en riesgo la vida o una condición amenazante de vida, trátelo de inmediato.  Si no encuentra una lesión que ponga en peligro la vida, continúe con el examen físico rápido.  Comience con la cabeza y el cuello, inmovilizando de forma manual la cabeza.  Cuando lo termine, aplique un dispositivo de inmovilización de columna cervical, si es que aún no lo ha hecho.  Examine rápidamente el tórax, abdomen y las extremidades buscando hemorragias y lesiones ocultas.  Gire al paciente en una pieza como un todo, y examine la parte posterior del torso, también buscando lesiones. Una vez que se ha examinado la espalda, puede rodar al paciente a una camilla rígida y completar la estabilización de la columna vertebral.

Para girar al paciente y colocarlo en una camilla rígida u otro dispositivo de estabilización corporal, debe tomar en consideración las lesiones que se encontraron en el examen físico rápido.  Por ejemplo: no sería posible la estabilización apropiada de una pierna fracturada, durante la preparación del paciente para el transporte.   Si la fractura no se detectó en el examen físico rápido, la estabilización de la lesión con una férula durante la preparación de traslado, aumentara el retraso del transporte, cuando la camilla rígida proporcione solamente una inmoviliza con básica; tomara tiempo hasta que se permita un trabajo de ferulización más completo.

Signos vitales iniciales

Los pacientes con lesiones ocultas bajo una lesión cerrada de los tejidos blandos, pueden tener una hemorragia interna y volverse inestables con rapidez.  Determinar el conjunto de signos vitales iniciales será muy importante para identificar que tan rápido está cambiando el estado del paciente.

Signos como taquicardia, taquipnea, baja tensión arterial, pulso débil, piel fría, húmeda y pálida, denotan hipoperfusión e indican la necesidad de un tratamiento rápido en el hospital.  Recuerde que las lesiones de los tejidos blandos, aun sin un ML notable, pueden causar un estado de choque.  Los signos vitales del paciente le darán una buena comprensión de que tan bien está tolerando la lesión.

Historial SAMPLE

Haga todo lo posible para obtener un historial SAMPLE de su paciente, con él y por otras fuentes como tales como amigos y familiares;   las alertas médicas y las tarjetas en las carteras también pueden proporcionar información sobre la historia médica del paciente.   El uso del OPQRST, puede proporcionarle cientos antecedentes en las lesiones aisladas, de las extremidades.  Como tiene la oportunidad de entrevistar al paciente mucho antes que el médico de urgencias, cualquier información que reciba será muy valiosa, si su paciente pierde la conciencia.

Decisión de traslado – hemorragias


Decisión de traslado

Si el paciente que está tratando tiene un problema en la vía aérea, la respiración, o una hemorragia significativa, debe considerar trasladarlo lo mas pronto posible al hospital para el tratamiento médico, así mismo, si el paciente tiene signos y síntomas de hemorragia interna.  El estado de los pacientes que pueden tener una hemorragia significativa, se volverá inestable en forma muy tapida; el tratamiento está dirigido a atender con prontitud las amenazas de vida y a trasportar con rapidez al hospital apropiado más cercano.  Signos como taquicardia, taquipnea, hipotensión, pulso débil y piel pegajosa, indican un inminente colapso circulatorio e implican la necesidad de traslado inmediato y urgente.

Signos vitales iniciales – lesiones por calor


Signos vitales iniciales

Los pacientes hipertérmicos, presentan taquicardia y taquipnea.  Mientras mantengan una tensión arterial normal, sus cuerpos compensan la pérdida de líquidos.  Cuando la tensión arterial comience a decaer, significa que ya no son capaces de compensar la pérdida de líquidos y que entrarán en choque.  Mida la temperatura de su paciente con un termómetro, de acuerdo con el protocolo.  Su evaluación de la piel del paciente ayuda a determinar qué tan serio es el problema de salud.  Por ejemplo, en el agotamiento por calor, la temperatura de la piel puede ser normal o incluso fresca, húmeda y pegajosa, sin embargo en la insolación, la piel está caliente.

Embolia pulmonar


Embolia pulmonar

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Un émbolo, es cualquier cosa en el sistema circulatorio, que se mueva desde su punto de origen hasta un sitio distante y se aloje ahí, obstruyendo el flujo sanguíneo en esa área.  Más allá del punto de obstrucción, la circulación puede cortarse por completo o por lo menos reducirse de modo significativo, lo cual puede producir un padecimiento grave y mortal.  Los émbolos pueden ser fragmentos de coágulos sanguíneos en una arteria o vena que se desprenden y viajan por el torrente sanguíneo.  También pueden ser cuerpos extraños que entran a la circulación, como una bala o una burbuja de aire.

Una embolia pulmonar, es el paso de un coágulo sanguíneo formado en las venas, por lo general en las piernas o en la pelvis, que se desprende y circula por el sistema venoso.  El coágulo grande pasa a través del lado derecho del corazón y, a la arteria pulmonar, donde se aloja reduciendo de manera significativa el flujo sanguíneo.

Aunque el pulmón participa de manera activa en la inhalación y exhalación de aire, no tiene lugar ningún intercambio de dióxido de carbono, en las áreas de flujo sanguíneo bloqueado, porque no hay circulación efectiva.  En esta circunstancia, el nivel de dióxido de carbono arterial por lo general se eleva y el nivel de oxígeno puede caer lo suficiente para causar cianosis.  Más importante aún, los coágulos sanguíneos pueden inhibir la circulación y provocar disnea significativa.

Los émbolos pulmonares pueden producirse como resultado del daño en el recubrimiento de los vasos, una tendencia de la sangre a coagularse con rapidez desusada o con mayor frecuencia, debido al flujo sanguíneo lento en una extremidad interior.  El flujo sanguíneo lento en las piernas, por lo general se origina debido al reposo crónico en cama, el cual puede conducir al colapso de las venas.  Los pacientes cuyas piernas están inmovilizadas después de una fractura o por cirugía reciente, se encuentran en riesgo de émbolos pulmonares durante días o semanas después del incidente.  Es raro que los émbolos pulmonares se originen en personas activas y sanas.

Aunque son bastante comunes, las embolias pulmonares son difíciles de diagnosticar.  Aproximadamente el 10% son fatales de forma inmediata, pero la mayoría de las veces, el paciente nunca las nota.  Los signos y síntomas, cuando se presentan, incluyen lo siguiente:

  • Disnea
  • Dolor agudo de pecho
  • Hemoptisis (toser sangre)
  • Cianosis
  • Taquipnea
  • Grados variables de hipoxia

Si el émbolo es lo bastante grande, la obstrucción completa y repentina de la salida del flujo sanguíneo del lado derecho del corazón puede producir  muerte súbita.

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