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Quemaduras químicas – lesiones del ojo


Quemaduras químicas

Las quemaduras químicas por lo general son causadas por soluciones de ácidos o álcalis, y requieren de cuidados de urgencia inmediatos.  Estos consisten en lavar el ojo con chorros de agua o una solución salina estéril; si no se dispone d de solución salina, puede usar cualquier agua limpia.

La idea es dirigir la mayor cantidad de solución irrigadora o agua al ojo, con el mayor cuidado posible. Como abrir el ojo de forma espontánea puede causar dolor al paciente, puede ser necesario que fuerce los parpados a abrirse para irriga el ojo adecuadamente.  Lo ideal es usar una pera o jeringa de irrigación, jeringa normal sin aguja, una cánula nasal o algún otro dispositivo que le permita controlar el flujo.  En algunas circunstancias tendrá que recurrir a verter agua en el ojo sujetando la cabeza del paciente debajo de un grifo con suave corriente de agua.  Puede en casos muy extremos, sumergir la cabeza del paciente en un traste, platon,  o una palangana con agua y hacer parpadear con rapidez el ojo afectado.  Si solo está afectado un ojo, debe tener cuidado y evitar que el agua contaminada entre en el ojo no afectado.

Irrigue el ojo al menos por 5 minutos, si la quemadura fue producida por un alcalino o un ácido fuerte, debe irrigar el ojo de forma continua por 20 minutos.  Siga los protocolos locales sobre irrigar durante el transporte o permanencia en la escena hasta que la irrigación se complete.  Los ácidos fuertes y todas las soluciones alcalinas, pueden penetrar de manera profunda y requieren de una irrigación continua.  De nuevo, siempre tenga cuidado en proteger el ojo no lesionado y prevenga que le caiga el líquido, producto de la irrigación.

Después de haber completado la irrigación, aplique un apósito limpio y seco para cubrir el ojo, y transporte al paciente al hospital para cuidados adicionales tan pronto como le sea posible.  Si la irrigación se puede realizar de manera satisfactoria en la ambulancia, debe hacerse durante el transporte para ahorrar tiempo.

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Quemaduras del ojo


Quemaduras del ojo

Las sustancias químicas, el calor y los rayos de luz, pueden quemar los delicados tejidos del ojo, causando a menudo un daño permanente.  El papel que debe desempeñar consiste en detener la quemadura y prevenir daños adicionales.

24.11 QUEMADURAS QUÍMICAS


24.11 QUEMADURAS QUÍMICAS

Una quemadura química se puede producir, siempre que una sustancia toxica entre en contacto con el cuerpo.  La mayor parte de las quemaduras químicas son producidas por ácidos y álcalis fuertes.  Los ojos son particularmente vulnerables a las quemaduras químicas.  A veces los vapores y humos de los materiales peligrosos, pueden causar quemaduras especialmente de las vías respiratorias.

Para prevenir la exposición a materiales peligrosos, siempre que atienda a un paciente con una quemadura química, debe usar guantes apropiados y resistentes a sustancias químicas y protección ocular.  Sea particularmente cuidadoso de que no le caigan materiales químicos secos o líquidos sobre usted ni su uniforme; siempre que le sea posible, considere usar una bata protectora.  Recuerde que el riesgo a la exposición, también está presente cuando se está aseando después de una llamada.  En el caso de quemaduras químicas intensas o exposición, si es apropiado considere la movilización del equipó HazMat o MatPel.

Los cuidados de urgencia de una quemadura química son básicamente el mismo que para una quemadura terminas.  Para detener el proceso de la que adura, quite toda sustancia química del paciente; tenga en cuenta que una sustancia química seca es activad al contacto con el agua y puede lesionar aún más la piel cuando esta húmeda que cuando está seca.  Por lo tanto siempre cepille las sustancias químicas secas quitándolas de la piel y de la ropa antes de lavar con agua al paciente.  Quite la ropa del paciente, incluyendo zapatos, calcetines o medias, y guantes, así como también, joyas o anteojos, pues pueden tener pequeñas cantidades de las sustancias químicas en sus hendiduras.

De inmediato aplique agua en abundancia, sobre el área quemada, teniendo en cuenta el no contaminar áreas no lesionadas o condicionarle una hipotermia.  Nunca dirija el chorro fuerte de agua de una manguera al paciente; la presión extrema del agua puede lesionar de manera mecánica la piel quemada.  Continúe irrigando el área con agua de 15 a 20 minutos hasta que el paciente refiera que se ha detenido la sensación de ardor.  Si se ha quemado el ojo, mantenga el parpado abierto mientras se lava el ojo con un chorro suave de agua.  Continúe limpiando con agua el área contraminada de camino al hospital.

Evaluación continua – quemaduras


Evaluación continua

Repita la evaluación inicial y la toma de signos vitales.  Reevalúe las intervenciones y el tratamiento que ha proporcionado al paciente, en particular los usados para tratar el estado de choque.

Comunicación y documentación

Proporcione al personal del hospital una descripción del cómo se produjo la quemadura; muchas veces, ellos pueden determinar el diluyente apropiado para las quemaduras químicas o cualquier otro tratamiento apropiado para otros tipos de quemaduras con un previo aviso.  Su informe u documentación deben incluir, la extensión de las quemaduras.  Esto debe comprender la cantidad de superficie corporal implicada, la profundidad de la quemadura y su localización.  Por ejemplo: pude decir el 10% de la quemadura de espesor completo o tercer grado, el 15% de la quemadura de espesor parcial o segundo grado y el 25% de la quemadura superficial o de primer grado, en el tórax, abdomen, y extremidad inferior izquierda; si están afectadas áreas especiales como lo son los órganos genitales, las manos, los pies, la cara o circunferenciales, deben ser mencionadas y documentada de forma específica.

Examen físico detallado – intoxicaciones y envenenamientos


Examen físico detallado

Con frecuencia un examen detallado, proporciona información adicional, sobre la exposición que sufrió el paciente.  Una revisión general de todos los sistemas corporales puede ayudar a identificar los problemas sistémicos.  Esta revisión debe realizarse, en pacientes con quemaduras químicas extensas y otros traumatismos significativos y especialmente en pacientes que no respondan.  El manejo del ABC, debe ser la evaluación prioritaria y el objetivo del tratamiento.  Estas intervenciones deben preceder a un examen físico detallado.

Venenos de contacto o absorción con superficies


Venenos de contacto o absorción con superficies

Los venenos que entran en contacto con la superficie del cuerpo, pueden afectar al paciente de muchas maneras.  Las sustancias corrosivas dañan la piel, las membranas mucosas o los ojos, causando quemaduras químicas, erupciones reveladoras o lesiones.  Los ácidos, los alcalinos y algunos productos del petróleo o hidrocarburos, son muy destructivos.  Otras sustancias se absorben en el torrente sanguíneo por medio de la piel y poseen efectos sistémicos, justo como los medicamentos o drogas que se toman por vías oral e inyectada.  Otras sustancias como la hiedra o el cedro venenoso pueden causar tan solo una erupción con comezón sin ser peligrosos para la salud siempre y cuando el paciente no sea alérgico a estas.  Por lo tanto es importante, distinguir entre quemaduras por contacto y la absorción por contacto.

Los signos y síntomas del veneno absorbido, incluyen un historial de exposición, líquido o polvo sobre la piel del paciente, quemaduras, comezón, irritación, enrojecimiento en personas de piel clara u olores típicos de la sustancia.

El tratamiento de urgencia para el envenenamiento clásico por contacto incluye dos pasos:

  1. Evite contaminarse a sí mismo o a otros.
  2. Retire del paciente la sustancia corrosiva o irritante, lo más rápido posible.

Retire toda la ropa que se haya contaminado con el veneno o con las sustancias irritantes, cepille la a conciencia para quitar cualquier sustancia química seca, enjuague la piel con el agua corriente y luego lávela con agua y jabón.  Cuando se ha derramado una gran cantidad de material, sobre el paciente, “inundar” la parte afectada por lo menos 20 minutos, puede ser el tratamiento más rápido y eficaz.  Si el paciente presenta un agente químico en los ojos, deberá irrigarlos con rapidez y a conciencia, si se trata de sustancias ácidas por lo menos de 5 a 10 minutos, y si se trata de sustancias alcalinas, deberá irrigarlos de 10 a 20 minutos, asegúrese de que el líquido corra del puente de la nariz hacia afuera.  La operación debe iniciarse en la escena y continuar durante el transporte.

Muchas quemaduras químicas ocurren e medios industriales, donde hay disponibles regaderas y protocolos específicos, para el manejo de las quemaduras superficiales.  Si lo llaman para acudir a un escenario de este tipo, por lo general habrá personas capacitadas para apoyarlo.  No pierda tiempo tratando de neutralizar sustancias sobre la piel, con sustancias químicas adicionales, esto puede ser de hecho más dañino; en lugar de ellos, lave la sustancia de inmediato con agua en abundancia.  Obtenga las hojas de datos sobre a seguridad del material, si están disponibles y llévelas consigo al transportar el paciente.

La única ocasión en la cual no debe irrigar el área de contando con agua, es cuando un veneno reacciona de modo violento con el agua, como es el caso del fósforo o el sodio elemental.  Estas sustancias se incendian cuando al entrar en contacto con el agua.  En lugar de lo anterior, cepille el material para retirarlo del paciente, elimine las ropas contaminadas y aplique un apósito seco en el área de la quemadura.  Asegúrese de usar guantes y ropa de protección adecuada.

Proporcione un pronto transporte al departamento de urgencias, para una atención definitiva.  En el camino continúe irrigando y proporcione oxígeno si es posible.

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