Archivos de etiquetas: PUPILAS

Examen físico enfocado – lesiones de ojos


Examen físico enfocado

En al paciente que tiene una lesión aislada con un ML limitado; como es común en muchas lesiones de los ojos, comience con un examen físico enfocado de los ojos y la cara.  Enfoque su evaluación en la lesión aislada, la molestia del paciente y la región afectada. Si el sujeto usa lentes de contacto, asegúrese de mantener el control de la hemorragia, note la localización y el grado de la lesión.  Examine el ojo lesionado y la región asociada a la cara implicada en una lesión potencial.  Evalúe los ojos en relación a la igualdad de la mirada: ¿se ven los ojos iguales?, ¿se mueven en la misma dirección?  si no es así, el paciente puede tener diplopía o visión doble.

Verifique el tamaño y respuesta de las pupilas, note la posible presencia de cuerpos extraños o liquido drenando del ojo.  Las pupilas deben ser redondas y reaccionar a la luz sin material obvio en el ojo ni lagrimeo excesivo.  Una pupila en forma de gota de lagrimar nos puede indicar una laceración del propio ojo.  Examine el globo ocular con relación con una posible hemorragia.  Si el ojo o los ojos del paciente están cerrados e hinchados, no intente abrirlos con fuerza.

Anuncios

25.3 EVALUACIÓN DE LA LESIONES DE LOS OJOS


25.3 EVALLUACION DE LA LESIONES DE LOS OJOS

Las lesiones de los ojos son comunes, sobre todo en los deportes.  La lesión del ojo puede producir serias complicaciones durante toda la vida, incluyendo la ceguera.  Un tratamiento de urgencias adecuado, minimizara el dolor y puede muy bien, ayudar a prevenir la perdida permanente de la vista.

En un ojo normal no lesionado, es visible la totalidad del círculo del iris, por lo general las pupilas son redondas, de igual tamaño y reaccionan en igual forma cuando se exponen a la luz.

Por lo general las pupilas son redondas, de igual tamaño y reaccional de forma igual ante la luz.

Ambos ojos se mueven juntos en la misma dirección siguiendo el movimiento del dedo.  Después de una lesión, con frecuencia la reacción o forma de la pupila y el movimiento del ojo están perturbados.  Cualquiera de estos trastornos, debe hacerle sospechar de una lesión del globo ocular o de sus tejidos anexos.  No obstante, recuerde que las reacciones pupilares anormales a veces son un signo de lesión encefálica más que de una lesión de los ojos.

Signos vitales iniciales – convulsiones


Signos vitales iniciales

Durante la mayoría de las convulsiones activas, es imposible evaluar los signos vitales y esta no es la prioridad, cuando un paciente está convulsionando activamente.  A menos que la situación sea extraña, los signos vitales en el paciente convulsivo postictal serán casi normales.  Obtenga la frecuencia, el ritmo y calidad del pulso; tensión arterial, color, temperatura y condición de la piel, así como también el tamaño y relatividad de las pupilas.  Si la persona presenta antecedentes diabéticos y le es posible realizar una prueba de glucosa por punción en un dedo, esto deberá incluirse en los signos vitales.  Compare los signos vitales con los obtenidos en la evaluación continua.

LAS PUPILAS


LAS PUPILAS

pupilas Imagen1

La pupila es una abertura en el centro del iris (porción pigmentada del ojo).

El diámetro y la respuesta de las pupilas a la luz, reflejan el estado de perfusión, oxigenación y condición del encéfalo del individuo.

Las pupilas son normalmente redondas y más o menos de igual tamaño, de acuerdo con la luz disponible.  Con luz normal en la habitación, la pupila parece tener un tamaño medio, pero con menos luz, las pupilas se dilatan permitiendo que entre más luz al ojo, haciendo posible que se veamos aun con luz débil.

Con niveles altos de luz, o cuando se introduce súbitamente a una luz brillante, las pupilas se constriñen instantáneamente permitiendo que entre menos luz y así, protegiendo de daño los sensibles receptores en su interior.

Cuando una luz más brillante estimula el ojo (niveles más altos de luz entran en solo un ojo), ambas pupilas deben contraerse por igual al tamaño apropiado para que la pupila reciba la menor cantidad de luz.

En ausencia de luz, las pupilas se relajaran y dilataran por completo.

Cuando se introduce luz, cada ojo envía señales sensitivas al encéfalo indicando el nivel de luz que esta recibiendo.  El tamaño de las pupilas es regulado por una serie de comandos monitores que envía la información al encéfalo de manera automática a través de los nervios motores oculares a cada ojo,  causando que las pupilas se constriñan al mismo tamaño de forma apropiada.  Normalmente el tamaño de las pupilas cambia instantáneamente a cualquier cambio en el nivel de la luz.

Debe asumir que el paciente tiene la función encefálica alterada, como resultado de la depresión o lesión en el sistema nervioso central, cuando las pupilas reaccionan en una de las siguientes formas:

  • Se quedan fijas sin reacción alguna.
  • Se dilatan con el estímulo de una luz brillante y se constriñen cuando la luz se retira.
  • Reaccionan con lentitud.
  • Se vuelven de tamaño desigual.
  • se vuelven de tamaño desigual cuando se introduce o retira la luz brillante de un ojo.

La depresión del encéfalo se puede producir por las siguientes situaciones:

  • Lesión del encéfalo o tronco encefálico.
  • Traumatismo o evento vascular cerebral.
  • Oxigenación o perfusión inadecuada.
  • Drogas o toxinas (agentes depresivos del sistema nervioso central)

Los opiáceos, que son una categoría de agentes depresivos del sistema nervioso central, hacen que las pupilas se contraigan en un grado tan significativo que se vuelven tan pequeñas como para ser descritas como puntiformes.

La presión intracraneal a consecuencia de una hemorragia puede causar presión sobre el nervio motor ocular e impedir el movimiento de las pupilas.  Cuando esto sucede el ojo no recibe más órdenes para constreñirse y las pupilas se quedan completamente dilatadas y fijas.  Esto se describe como una pupila midriática o arreflexica.

Las pupilas pueden estar dilatadas (midriáticas), desiguales (anisocòricas) como consecuencia por la aplicación de un medicamento en uno o ambos ojos, o por no reaccionar de manera apropiada.

Las letras P I R R L sirven como una guía útil para evaluar las pupilas así:

P  = Pupilas

I = iguales

R = redondas

R = reactivas

L = a la luz

En el caso de pacientes con pupilas normales, puede informar “las pupilas son iguales, redondas y de tamaño regular y reaccionan apropiadamente a la luz” o  “pupilas  = PIRRL”.

Describa cualquier hallazgo anormal usando la forma más larga como “las pupilas son iguales (
) y redondas, la pupila izquierda esta fija (arrefléxica) y dilatada (midriática), la pupila derecha es de tamaño regular y reacciona a la luz”.

A %d blogueros les gusta esto: