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Evaluación física enfocada


Examen físico enfocado

En este examen, se usan técnicas específicas para evaluar la molestia principal del paciente y generalmente se enfoca en la localización o sistema corporal relacionado con la molestia principal.

Por ejemplo: una persona que se queja de cefalea, debe evaluársele cuidadosamente la cabeza o el sistema neurológico, o ambos; un paciente con una laceración en un brazo puede necesitar solamente que se le examine el brazo.

El objetivo de una evaluación enfocada consiste en encauzar su atención en el problema inmediato,  suele practicarse en pacientes de trauma sin un mecanismo de lesión significativo o en pacientes médicos consientes.  Solo se harán los pasos pertinentes a un paciente en particular:

  1. Cabeza, cuello y columna cervical: inspeccione posibles anormalidades, palpe delicadamente la cabeza y parte de atrás del cuello (la nuca) en busca de dolor, deformidades, hipersensibilidad, crepitaciones y hemorragias. Pregúntele si siente algún dolor o hipersensibilidad; examine el cuello buscando signos de trauma, edema o hemorragias, palpe el cuello en busca de enfisema subcutáneo, así como también cualquier abultamiento o masa anormal.  En los pacientes en los que hay sospecha de lesión vertebral puede investigar posibles venas pronunciadas o distendidas,  con el paciente sentado en ángulo de 45° siempre y cuando la traque se encuentre alineada.
  2. Ruidos torácicos y campos pulmonares: inspeccione, vea y palpe en el área de pecho, posibles lesiones o signos de trauma, incluyendo contusiones, hipersensibilidad o edemas. Observe elevarse y descender ambos lados del pecho, junto con la respiración normal.  Observe posibles signos de respiración anormal incluyendo retracciones o movimientos extraños.  Palpe y sienta en el pecho crepitaciones y enfisema subcutáneo.  Ausculte los campos pulmonares tanto en ápices como en bases.
  3. Abdomen: inspecciónelo, buscando lesiones, contusiones, y hemorragias obvias. Palpe tanto la parte anterior como la parte posterior del abdomen, evaluando hipersensibilidad y hemorragias.
  4. Pelvis: inspecciónela buscando signos obvios de lesiones, hemorragias o deformidades. Si el paciente no manifiesta dolor, oprima suavemente hacia abajo y hacia adentro sobre la sínfisis del pubis.
  5. Extremidades. Inspecciónelas por posibles cortaduras, contusiones, edemas lesiones obvias y hemorragias, palpe a lo largo de cada extremidad, buscando deformidades; verifique pulso, función motora y sensitiva.
  • Pulso: verifique el pulso distal de los pies (arteria dorsal del pie o tibial posterior), y el pulso de las muñecas (arteria radial), verifique también la circulación, el color y la temperatura de los pies y manos.
  • Función motora: pida al paciente que mueva los dedos de las manos y pies.
  • Función sensitiva: evalúe la función sensitiva en las extremidades pidiendo al paciente que cierre y abra los ojos. Oprima suavemente o presione con un dedo en la mano o pie del paciente y pídale que le diga que siente.
  1. Parte posterior del cuerpo: palpe la espalda buscando hipersensibilidad, deformaciones o heridas abiertas, tiente cuidadosamente la columna vertebral, desde el cuello hasta la pelvis, buscando posible hipersensibilidad o deformaciones y debajo de la ropa busque lesiones obvias, incluyendo contusiones y hemorragias.

Sugerencias sobre como evaluar algunas molestias principales comunes.  Recuerde que también está evaluando la historia y los signos vitales en con cada de ellas:

  • Dolor de tórax: busque un posible traumatismo de pecho y ausculte los campos pulmonares. La obtención del pulso, presión arterial, frecuencia respiratoria, y el examen de la piel, son buenas formas de determinar que tan bien están funcionando, tanto el aparato cardiovascular como el respiratorio.
  • Falta de aire: busque signos de posible obstrucción de la vía aérea, así como también traumatismos del cuello o pecho; escuche cuidadosamente los campos pulmonares notando anormalidades, mida la frecuencia respiratoria, la elevación y descenso del pecho (para volumen de ventilación pulmonar), y esfuerzo. Teniendo en cuenta que la localización  de esta molesta es el pecho, evalúe cuidadosamente el pulso, tensión arterial y estado de la piel,
  • Dolor abdominal: busque traumatismos del abdomen o distensión. Palpe el abdomen por posible hipersensibilidad, rigidez y protección abdominal o defensa muscular.
  • Cualquier dolor asociado con huesos o articulaciones: exponga el sitio y examine el pulso, las funciones motoras y sensitivas adyacentes al área afectada, y debajo de ellas. Evalúe la limitación de movimiento, esto debe hacerse preguntando al paciente cuanto puede mover la extremidad o articulación.  Nunca forzando una articulación dolorosa a moverse.
  • Mareos: evalúe el nivel de conciencia y orientación de la persona para determinar la habilidad del paciente para pensar, y el habla en lo referente a claridad. Inspeccione la cabeza por posibles traumatismos; los cambios en el pulso, presión arterial y piel pueden indicar hipoperfusión del encéfalo.
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