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Choque séptico


Insuficiencia vascular e insuficiencia del contenido, combinadas

En algunos pacientes que tienen infecciones graves, por lo general bacterianas, las toxinas o venenos generados por las bacterias o los tejidos del cuerpo infectados, producen un trastorno llamado choque séptico.  En este padecimiento, las toxinas dañan las paredes vasculares haciendo que se vuelvan permeables e incapaces de contraerse bien.  La dilatación generalizada de los vasos en combinación con la perdida de plasma a través de las paredes vasculares lesionadas, producen como resultado el choque.

El choque séptico es un problema complejo.  En primer lugar, hay un volumen insuficiente de líquido en el contenedor, porque gran parte del plasma ha escapado fuera del sistema vascular (hipovolemia).  En segundo lugar, el líquido que ha escapado, a menudo se acumula en el aparato respiratorio interfiriendo con la ventilación.  En tercer lugar, hay un lecho vascular mayor que la norma, para un volumen menor que el normal de líquido intravascular.

El choque séptico es casi siempre una implicación de algunas enfermedades muy graves, de lesiones o de cirugías.

Hemorragias de nariz, oídos y boca.


Hemorragias de nariz, oídos y boca.

 

Varios trastornos pueden dar lugar a hemorragias de la nariz, los oídos y/o la boca, incluidos:

  • Fractura de cráneo
  • Lesiones faciales incluyendo las causadas por un golpe directo a la nariz
  • Sinusitis, infecciones, uso y abuso de gotas nasales, mucosa nasal seca o agrietada y otras anormalidades.
  • Tensión arterial elevada.
  • Trastornos de la coagulación
  • Traumatismos digital , rascadura dela nariz
  • Consumo de sustancias prohibidas como la cocaína.

La epistaxis o hemorragia nasal, es una urgencia común.  En ocasiones puede causar una perdida suficiente de sangre para poner al paciente en choque.  Tenga presente la posibilidad de que la sangre que puede ver sea solo una pequeña parte de la pérdida total.  Una gran parte de la sangre puede pasar hacia la garganta, hacia el estómago, al deglutir. Una persona que deglute una cantidad de sangre, puede presentar náuseas y vomitar sangre, la cual a veces se confunde con una hemorragia interna.  La mayoría de las hemorragias nasales no traumáticas se producen en el tabique nasal, que es el tejido que divide los orificios nasales.  Por lo general este tipo de hemorragia puede tratarse de forma eficaz, pinzando estos orificios para unirlos.

Siga los siguientes pasos con pacientes con epistaxis:

  1. Use las precauciones ASC
  2. Ayude a paciente a sentarse inclinándose hacia delante con la cabeza hacia el frente. Esta posición evita que la sangre escurra hacia abajo o sea aspirada a los pulmones.
  3. Aplique presión directa al menos por 5 minutos, pinzando la parte carnosa de la nariz con sus dedos, juntando los orificios nasales. Este es el método preferido y puede ser aplicado por el propio paciente.
  4. Coloque un rollo de venda de gasa de 4×4 entre el labio superior y la encía, esta es otra opción válida. Haga que el paciente aplique presión apretante el labio superior sobre el rollo de venda y empujándolo hacia arriba, hacia la nariz.  Si el paciente no puede hacer esto de forma eficiente, use sus dedos enguantados para presionar la gasa contra la encía.
  5. Mantenga al paciente calmado y quieto especialmente si tiene la tensión arterial elevada o esta ansioso.
  6. Aplique hielo sobre la nariz
  7. Mantenga la presión hasta que la hemorragia este controlada por completo, usualmente no son necesarios más de 15 minutos, asumiendo que este sea el único problema del paciente. Con mucha frecuencia la falla en detener la hemorragia, es el resultado de liberar la presión demasiado pronto.
  8. Proporciones transporte pronto, una vez que se ha detenido la hemorragia.
  9. Si no puede controlar la hemorragia, si el paciente tiene un historial de hemorragias nasales frecuentes o si hay pérdida significativa de sangre, transporte al paciente de inmediato. Examine al paciente por posibles signos y síntomas de choque y trátelo apropiadamente para el choque y administre oxigeno con mascarilla si es necesario.

Una hemorragia por la nariz u oídos después de una lesión, puede indicar una fractura de cráneo; en estos casos no debe intentar detener el flujo de la sangre.  Esta hemorragia puede ser difícil de controlar.  La aplicación de presión excesiva a la lesión puede forzar a la sangre a que escape por la nariz y el oído  y no a que se acumule dentro de la cabeza, lo que podría aumentar  la presión intracraneal  y tal vez causar un daño permanente.  Si sospecha de una fractura de cráneo, cubra el sitio de la hemorragia con cojinetes de gasa estéril para mantener los materiales contaminantes fuera del lugar.  Siempre existe el riesgo de infección del encéfalo.

Aplique una compresión suave envolviendo el apósito alrededor de la cabeza.  Si la sangre o el material drenado contienen líquido cefalorraquídeo, se producirá un tinte en el apósito muy parecido al blanco o a un halo.

Estado mental alterado – emergencias diabeticas


Estado mental alterado

Aunque el estado mental alterado con frecuencia es producto de las complicaciones diabéticas, también hay una serie de afecciones que lo causan, entre ellas están el envenenamiento, parte del estado post-convulsivo, infecciones, lesiones en la cabeza y niveles reducidos de oxígeno.   En la diabetes, el estado mental alterado, puede ser producto de la hipoglucemia o cetoacidosis.

Inicie la atención médica de urgencia del estado mental alterado asegurándose de que la vía aérea este libre.  Prepárese para proporcionar ventilaciones artificiales si es necesario y succión en caso de que el paciente vomite, proporcione transporte rápido

Convulsiones – emergencias diabeticas


Convulsiones

Aunque éstas rara vez son mortales, deberá considerarlas muy graves, incluso en paciente con un historial de convulsiones crónicas.  Las convulsiones breves prolongadas pueden ser producto de fiebre, infecciones, envenenamientos, hipoglucemia, traumatismo o reducciones del nivel de oxígeno.  Asimismo, pueden ser idiopáticas o de causas desconocidas, en los niños.  Aunque las convulsiones breves no son dañinas, pueden iniciar un padecimiento más peligroso y potencialmente mortal.  Dado que las convulsiones pueden ser producto de una lesión en la cabeza, considere el trauma como una causa.  En el paciente diabético también deberá considerar la hipoglucemia.

La atención médica de urgencia de las convulsiones, incluye asegurarse de que la vía aérea este abierta y libre y en colocar al paciente sobre su costado siempre y cuando no tenga traumatismo cervical o espinal.  No intente colocar nada en la boca del paciente, es decir ni un baja lenguas ni una cánula oral.  Asegúrese de tener un equipo de succión listo en caso de que el paciente vomite.  Proporcione respiración artificial si el paciente está cianótico o si su respiración parece inadecuada, y transpórtelo con rapidez.

Evaluación continua – abdomen agudo


Evaluación continua

Dado que con frecuencia es difícil determinar la causa de una urgencia por abdomen agudo, se vuelve extremadamente importante, reevaluar con frecuencia a su paciente, para determinar si su condición ha cambiado.  Recuerde que la condición de un paciente con abdomen agudo, puede cambiar con rapidez y desestabilizarse.

Un paciente en choque o con cualquier padecimiento que ponga en riesgo su vida, deberá ser transportado sin retraso y a diferirá el historial y el examen físico enfocado, para cuando sea posible.  No obstante, no olvide obtener tan pronto como se pueda, información sobre las causas posibles y no dude en pedir apoyo del equipo de soporte vital avanzado o intercepción si la condición de su paciente se deteriora durante el transporte.

Por lo general, los pacientes con abdomen agudo se sentirán más cómodos, recostados sobre un costado con las rodillas encogidas.  Ésta también es una buena posición para evitar la broncoaspiración en caso de que vomiten.  El estado de choque debido a una hemorragia en el abdomen, ocurrirá, con mayor frecuencia, en situaciones traumáticas que en las enfermedades agudas. Anticípese al choque.  Es evidente que los pacientes con condiciones no traumáticas, tienen problemas que evitan que el sistema circulatorio cubra las necesidades de oxigenación del cuerpo.  Esta hipoperfusión puede ocurrir debido a infecciones, envenenamientos, vómito y diarrea crónica, sangrado gastrointestinal y otras incontables causas.  En muchas de estas situaciones médicas, el choque va avanzando con mayor lentitud, pero puede ser igualmente peligroso.  Trate al paciente con estado de choque aunque los signos vitales no sean evidentes.

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