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24.11 QUEMADURAS QUÍMICAS


24.11 QUEMADURAS QUÍMICAS

Una quemadura química se puede producir, siempre que una sustancia toxica entre en contacto con el cuerpo.  La mayor parte de las quemaduras químicas son producidas por ácidos y álcalis fuertes.  Los ojos son particularmente vulnerables a las quemaduras químicas.  A veces los vapores y humos de los materiales peligrosos, pueden causar quemaduras especialmente de las vías respiratorias.

Para prevenir la exposición a materiales peligrosos, siempre que atienda a un paciente con una quemadura química, debe usar guantes apropiados y resistentes a sustancias químicas y protección ocular.  Sea particularmente cuidadoso de que no le caigan materiales químicos secos o líquidos sobre usted ni su uniforme; siempre que le sea posible, considere usar una bata protectora.  Recuerde que el riesgo a la exposición, también está presente cuando se está aseando después de una llamada.  En el caso de quemaduras químicas intensas o exposición, si es apropiado considere la movilización del equipó HazMat o MatPel.

Los cuidados de urgencia de una quemadura química son básicamente el mismo que para una quemadura terminas.  Para detener el proceso de la que adura, quite toda sustancia química del paciente; tenga en cuenta que una sustancia química seca es activad al contacto con el agua y puede lesionar aún más la piel cuando esta húmeda que cuando está seca.  Por lo tanto siempre cepille las sustancias químicas secas quitándolas de la piel y de la ropa antes de lavar con agua al paciente.  Quite la ropa del paciente, incluyendo zapatos, calcetines o medias, y guantes, así como también, joyas o anteojos, pues pueden tener pequeñas cantidades de las sustancias químicas en sus hendiduras.

De inmediato aplique agua en abundancia, sobre el área quemada, teniendo en cuenta el no contaminar áreas no lesionadas o condicionarle una hipotermia.  Nunca dirija el chorro fuerte de agua de una manguera al paciente; la presión extrema del agua puede lesionar de manera mecánica la piel quemada.  Continúe irrigando el área con agua de 15 a 20 minutos hasta que el paciente refiera que se ha detenido la sensación de ardor.  Si se ha quemado el ojo, mantenga el parpado abierto mientras se lava el ojo con un chorro suave de agua.  Continúe limpiando con agua el área contraminada de camino al hospital.

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Cuidados médicos de urgencia – quemaduras


Cuidados médicos de urgencia

Su primera responsabilidad al atender a un paciente con una quemadura es detener el proceso y prevenir lesiones adicionales.  Siga los siguientes pasos para atender a un paciente quemado.

  1. Siga las precauciones del ASC. Como una quemadura destruye la capa protectora de la piel del paciente, use siempre guantes y protección ocular cuando trate al paciente quemado.
  2. Aleje al paciente de la fuente de calor. Si parte de su ropa esta ardiendo, envuélvalo con una cobija o siga las directrices especificas del protocolo de su departamento de bomberos local para extinguir las llamas y luego retire cualquier ropa que ha estado ardiendo y/o joyería.
  3. Sumerja el área en agua estéril o solución salina fría. Siempre y cuando lo permita su protocolo local, y cúbrala con un apósito limpio, húmedo y frío, si la piel o la ropa están calientes.  Esto no solo detiene la quemadura sino que además calma el dolor.  Sin embargo, la inmersión prolongada puede aumentar el riesgo de infección e hipotermia. Por esta razón no debe mantener la parte afectada bajo agua por más de 10 minutos.  Si la quemadura se ha detenido antes de que llegar, no sumerja la parte afectada en absoluto.  Como alternativa a la inmersión, el área quemada puede ser irrigada hasta que la quemadura se detenga, seguida por la aplicación de un apósito estéril.
  4. Administre oxígeno a flujo alto. Recuerde también que mueren más víctimas de incendios por inhalar humo, que por quemaduras de la piel.  Un paciente que tiene quemaduras faciales o inhalado humo, puede tener dificultad respiratoria;  por lo tanto debe administrar oxígeno a flujo alto, tenga en cuenta que una persona que parece estar respirando bien al principio, puede experimentar dificultad respiratoria intensa de forma súbita.  Por lo tanto evalúe continuamente la vía aérea por posibles problemas.
  5. Examine rápidamente la gravedad de las quemaduras. Luego cubra el área quemada con un apósito seco y estéril para prevenir cualquier contaminación adicional.  La gasa estéril es mejor si el área no es demasiado grande; puede cubrir áreas más grandes con una sábana blanca limpia.  Es muy importante no aplicar ninguna cosa sobre el área quemada.  Nunca use pomadas, lociones o antisépticos de ningún tipo.  Además no rompa de forma intencional las ámpulas o ampollas.
  6. Verifique las lesiones por trauma y otros trastornos médicos. Podrían ser condiciones amenazantes de vida.  La mayoría de los pacientes que han sufrido quemaduras, tienen signos vitales normales y pueden comunicarse al principio, lo que hace más fácil su evaluación.
  7. Trate al paciente en estado de choque.
  8. Una quemadura extensa puede producir hipotermia (perdida de calor corporal). Prevenga la perdida de calor adicional cubriendo al paciente con sabanas abrigadas.
  9. Proporcione transporte rápido de acuerdo con el protocolo local. No retrase el transporte para efectuar una evaluación prolongada, ni cubra las quemaduras en un paciente crítico.

Choque neurogénico


Función vascular deficiente

El deterioro de la médula espinal, particularmente en los niveles cervicales superiores, puede causar una lesión significativa a la parte del sistema nervioso que controla el tamaño y el tono muscular de los vasos sanguíneos; el choque neurogénico, suele ser el resultado.  Aunque no tan comunes, también hay causas médicas que incluyen: trastornos encefálicos, tumores, presión sobre la médula espinal y espina bífida.  En el choque neurogénico, los músculos de las paredes de los vasos sanguíneos tienen interrumpidos los impulsos que causan su contracción, por lo cual todos los vasos situados por debajo del nivel de la lesión medular, se dilatan ampliamente, aumentando el tamaño y la capacidad del sistema vascular, causando acumulación de la sangre.

Por tal razón los seis litros disponibles ya no pueden llenar el sistema vascular aumentado.  Aun cuando no se ha perdido sangre o líquidos, la perfusión a órganos y tejidos se vuelve inadecuada y se produce el choque por un cambio radical en el tamaño del sistema vascular.  Un signo característico de este tipo de choque, es la ausencia de sudoración por debajo del nivel de la lesión.

Con este tipo de lesión, también se pierden muchas otras funciones que están bajo el control de la misma parte del sistema nervioso.  La más importante de ellas en el caso de una lesión aguda, es la capacidad para controlar la temperatura corporal, la cual puede descender rápidamente en un paciente con choque neurológico, para igualar la del ambiente; en muchas ocasiones se produce una hipotermia notable.  La hipertermia es una situación en la cual la temperatura corporal interna desciende por debajo de los 35 °C; por lo general sucede, después de una exposición prolongada a temperaturas frías o congeladas.  El mantenimiento de la temperatura corporal, es siempre un elemento importante en el tratamiento de un paciente con choque.

18.11 OTROS RIESGOS ACUÁTICOS


18.11 OTROS RIESGOS ACUÁTICOS

Debe prestar rigurosa atención a la temperatura corporal de una persona que ha sido rescatada del agua fría.  Trate la hipotermia provocada por la inmersión en agua fría de la misma manera que trata la hipotermia ocasionada por la exposición al frío.  Evite una pérdida adicional de calor por contacto con el suelo, la camilla o el aire y transporte con prontitud al paciente.  Una persona que nade en agua poco profunda puede presentar síncope por detención de la respiración, que es una pérdida de conciencia ocasionada por la reducción del estímulo para la respiración.  Esto les sucede a los nadadores que inhalan y exhalan profundamente y con rapidez, antes de entrar al agua en un esfuerzo por expandir su capacidad para permanecer debajo del agua.  Aunque esto incrementa el nivel de oxígeno, la hiperventilación reduce el nivel de dióxido de carbono; dado que un nivel elevado de dióxido de carbono en la sangre es el estimulante más fuerte para la respiración, es posible que el nadador no sienta la necesidad de respirar, incluso después de agotar el oxígeno en sus pulmones.  El tratamiento de emergencia para el síncope respiratorio, es el mismo que el empleado para el ahogamiento o casi ahogamiento.

Las lesiones ocasionadas por motores de lancha, rocas afiladas, esquís acuáticos o animales marinos peligrosos, pueden complicarse con la inmersión en agua fría.  En estos casos, rescate al paciente del agua, teniendo cuidado de proteger su columna vertebral y administre oxígeno.  Aplique vendas y férulas si está indicado y vigile de cerca al paciente en busca de cualquier signo de lesión por inmersión o frío.

Deberá tener en mente que un niño implicado en un ahogamiento o casi ahogamiento, puede ser víctima de abuso o descuido infantil.  Aunque esto puede ser difícil de probar, tales incidentes deberán manejarse de acuerdo con las reglas o protocolos establecidos para sospechas de abuso infantil.

Evaluación continua – ahogamiento y buceo


Evaluación continua

La condición de los pacientes que han sufrido casi ahogamiento, puede deteriorarse con rapidez debido a lesiones pulmonares, a movimiento de líquidos en el cuerpo, a hipoxia cerebral e hipotermia.  Los pacientes con embolia aérea o enfermedad por descompresión, pueden descompensarse con rapidez.  Evalúe el estado mental de su paciente y compruebe los signos vitales por lo menos cada 5 minutos, poniendo especial atención a la respiración y los sonidos respiratorios.

Examen físico rápido – ahogamiento y buceo


Examen físico rápido

Haga un examen físico rápido de los pacientes médicos que no respondan.  Busque signos de traumatismo o complicaciones por el ahogamiento.  Deberá revisar de pies a cabeza a un buzo con problemas en busca del trancazo o de una embolia gaseosa.  Concéntrese en detectar dolor articular y abdominal.  Determine si su paciente recibe ventilación y oxigenación adecuada y verifique si hay signos de hipotermia.  Complete una escala de Glasgow del coma, para evaluar el estado neurológico y de conciencia del paciente.

Esfuerzos de reanimación – ahogamiento


Esfuerzos de reanimación

Nunca deberá darse por vencido sin dar reanimación a una víctima de ahogamiento en agua fría.  Cuando una persona está sumergida en agua que está más fría que la temperatura corporal, el calor pasará del cuerpo al agua, la hipotermia resultante puede proteger a los órganos vitales de la falta de oxígeno.  Asimismo, la exposición al agua fría en ocasiones activará ciertos reflejos primarios, que pueden preservar las funciones corporales vitales por periodos prolongados.

En un caso una niña de dos años y medio de edad, se recuperó después de estar inmersa en agua fría durante no menos de 60 minutos.   Continúe con los esfuerzos completos de reanimación hasta que el paciente se recupere o un médico declare su muerte.

Asimismo, siempre que una persona realiza un clavado o brinca al agua muy fría, el reflejo de buceo, la reducción de la frecuencia cardiaca ocasionada por la sumersión en el agua fría, puede causar una bradicardia inmediata, un ritmo cardiaco lento.  La pérdida de la consciencia y el ahogamiento pueden seguir a esta reacción.  No obstante, la persona puede ser capaz de sobrevivir por un largo periodo bajo el agua, gracias a la reducción de la tasa metabólica asociada con la hipotermia.  Por esta razón debe continuar con los esfuerzos totales de reanimación sin importar el tiempo que el paciente haya estado sumergido.

Atención médica de urgencia y lesión local por frío – hipotermina


Atención médica de urgencia y lesión local por frío

El tratamiento de emergencia de las lesiones locales por frío en campo, debe incluir los siguientes pasos:

  1. Aleje al paciente de una mayor exposición al frío.
  2. Trate con cuidado la parte lesionada y protéjala de lesiones adicionales.
  3. Administre oxígeno como parte de la evaluación inicial.
  4. Retire cualquier ropa mojada o apretada que haya sobre la parte lesionada.

Con una lesión temprana o superficial, como los sabañones o el pie de inmersión, coloque una férula en la extremidad y cúbrala con un vendaje seco y estéril, sin apretar.  Nunca frote los tejidos lesionados con nada, ya que esto provoca mayor daño.  No re exponga la lesión al frío.

Con una lesión tardía o profunda por frío, como el congelamiento, asegúrese de retirar cualquier pieza de joyería de la parte lesionada y cubra la lesión sin apretar con una venda seca y estéril.  No rompa las ampollas, ni frote o de masajes en el área.  No aplique calor, no recaliente la zona afectada.  A diferencia de los sabañones y del pie de trinchera, el recalentamiento de la extremidad congelada, se logra mejor bajo circunstancias controladas en la sala de urgencias; se puede causar una gran cantidad de daño adicional a los tejidos frágiles, al intentar recalentar una parte congelada.  Nunca aplique algo tibio o caliente, como el escape de un motor de la ambulancia y mucho pero una flama abierta.  No permita que el paciente se ponga de pie, ni camine sobre un pie congelado.

Si no está disponible la pronta atención en el hospital y la dirección médica le indica que comience a recalentar en campo, emplee un baño de agua caliente.  Sumerja la parte congelada en agua, a una temperatura entre 38 y 43 °C.  Verifique la temperatura del agua con un termómetro, antes de sumergir la extremidad, y vuelva a revisar con frecuencia durante el proceso de recalentamiento.  La temperatura del agua nunca debe exceder los 43°C.  Mueva el agua de modo continuo.  Mantenga la parte congelada en el agua, hasta que esta se sienta caliente y la sensación o sensibilidad haya regresado a la piel.  Envuelva el área con vendas secas y estériles, colocándolas también entre los dedos lesionados de manos y pies.  Espere que el paciente se queje de dolor muy fuerte.

Nunca intente recalentar, si hay cualquier probabilidad de que la parte pueda congelarse de nuevo antes de que el paciente llegue al hospital.    Algunas de las consecuencias más graves del congelamiento incluidas la gangrena y la amputación, han ocurrido cuando las partes se descongelaron y luego se congelan nuevamente.

Cubra la parte congelada con vendas de algodón suave, acolchadas y estériles.  Si se formaron ampollas, no las rompa, recuerde que no puede predecir con exactitud el resultado de un caso de congelamiento al inicio de su curso.  Incluso partes del cuerpo que parecen gangrenosas pueden recuperarse después del tratamiento adecuado de emergencia y en el hospital.

Congelamiento – hipotermina


Congelamiento

Esta es la lesión local más grave por exposición al frío, porque los tejidos de hecho se congelan.  El congelamiento daña de manera permanente las células; aunque no se conoce el mecanismo exacto por el cual ocurre el daño.  La presencia de cristales de hielo dentro de las células también puede ocasionar daños físicos.  El cambio en el contenido del agua de las células de igual modo, puede causar cambios críticos en la concentración de los electrolitos, lo cual produce cambios permanentes en la química de la célula.  Cuando el hielo se descongela, ocurren todavía más cambios en la célula, los cuales provocan daño permanente o muerte celular, llamada gangrena.  Si se presenta la gangrena, el tejido muerto debe eliminarse por operación, en ocasiones mediante amputación.  Después de un daño menos grave, la parte expuesta se inflama y será muy sensible al tacto y no tolera la exposición al frío.  La congelación puede identificarse por la sensación dura y congelada de los tejidos afectados.  La mayoría de las partes congeladas son rígidas y cerosas.  La parte lesionada cuando se toca con suavidad se siente de firme y helada.  Si el congelamiento sólo alcanza la profundidad de la piel, esa parte tendrá la textura del cuero o se sentirá gruesa, no dura y congelada por completo.  En las personas de piel clara, pueden estar presentes las ampollas e hinchazón.  Con una lesión profunda que se descongele por completo o en parte, la piel puede aparecer roja con manchas amoratadas y blancas o puede estar moteada y cianótica.

Lo mismo ocurre con las quemaduras, la profundidad del daño de la piel variará.  Con la congelación superficial, solo la piel está congelada; si la congelación es profunda, los tejidos más profundos también estarán congelados.  Quizá no sea capaz de diferenciar la congelación superficial de la profunda en campo, incluso un cirujano experimentado en un medio hospitalario, tampoco será capaz de diferenciarlas hasta que hayan transcurrido varios días.

MANEJO DE EXPOSICIÓN EN ENFERMOS O LESIONADOS


18.5 MANEJO DE EXPOSICIÓN AL EN ENFERMOS O LESIONADOS

Todos os pacientes que presentan lesiones graves, se encuentran en riesgo de hipotermia.  Tenga esto en cuenta cuando evalúe a un paciente con lesiones múltiples.

Una persona enferma o lesionada que ha estado atrapada en un medio frío, puede presentar hipotermia o tener ya un problema relacionado con la exposición al frío.  Esta persona es más susceptible a las lesiones por frío, que un individuo sano.  Apresúrese a seguir los siguientes pasos para evitar un mayor daño por frío:

  1. Retire la ropa mojada: y mantenga seco al paciente.
  2. Prevenga la pérdida de calor por conducción. Aleje al paciente de cualquier superficie mojada o fría, como el armazón de un automóvil.
  3. Aísle las partes del cuerpo expuestas, en especial la cabeza, cuello, mano y pies, envolviendolas en una cobija o en cualquier material seco y aislante disponible.
  4. Evite la pérdida de calor por convección, erigiendo una barrera contra el viento en torno al paciente.
  5. Retire al paciente del medio frío con mayor prontitud posible.

Sin importar la naturaleza o la gravedad de la lesión por frío, recuerde que incluso un paciente que no responde, este puede ser capaz de escucharlo.  Algunos pacientes han escuchado que ya los habían dado por muertos, a alguien que ya había olvidado el refrán: “nadie está muerto hasta que está caliente y muerto”.  Si lleva consigo un DAE, deberá considerar la desfibrilación.  Aunque este ritmo cardiaco es poco probable en pacientes con hipotermia, puede ocurrir en pacientes que se recalientan con demasiada rapidez.

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