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VOCABULARIO VITAL – emergencias diabeticas


VOCABULARIO VITAL

Acidosis: condición patológica como resultado de la acumulación de ácidos en el cuerpo.

Cetoacidosis diabética CAD: forma de acidosis sin controlar en la diabetes, en la cual se acumulan ciertos ácidos, cuando no está disponible la insulina.

Choque insulínicos: estado mental alterado o de inconsciencia, en un paciente con diabetes, producto de la hipoglucemia significativa; por lo general es el resultado de un exceso de ejercicio o de falta de alimento después de una dosis rutinaria de insulina.

Coma diabético: pérdida de la conciencia debido a la deshidratación, niveles muy altos de glucosa sanguínea y acidosis en la diabetes.

Diabetes mellitus: trastorno metabólico en el cual es deficiente la capacidad de metabolizar, carbohidratos (azúcares), por lo general debido a la carencia de insulina.

Diabetes tipo 1: la clase de la enfermedad diabética, que por lo general se inicia en la infancia y requiere de insulina para su tratamiento y control adecuado.

Diabetes tipo 2: es la clase de enfermedad diabética, que casi siempre se inicia más adelante en la vida y que con frecuencia puede controlarse a través de una dieta y de medicamentos orales.

Glucosa: uno de los azúcares básicos; es el combustible principal, junto con el oxígeno, para el metabolismo celular.

Hiperglucemia: nivel anormalmente alto de glucosa en sangre.

Hipoglucemia: nivel anormalmente bajo de glucosa en sangre.

Hormona: sustancia química que regula la actividad de los órganos y tejidos, y que es producida por una glándula.

Insulina: hormona producida por los islotes de Langerhans (producción endocrina del páncreas), que permite que la glucosa en sangre entre a las células del cuerpo; su forma sintética se utiliza para tratar y controlar la diabetes mellitus.

Polidipsia: sed excesiva que persiste por largos periodos a pesar de la ingesta razonable de líquidos; con frecuencia es el resultado de la micción excesiva.

Polifagia: comer en exceso en la diabetes, la incapacidad de emplear la glucosa de modo adecuado puede ocasionar la sensación de hambre.

Poliuria: producción de un volumen anormalmente elevado de orina en un periodo dado; en la diabetes esto puede resultar de la pérdida de glucosa por la orina.

Respiraciones de Kussmaul: respiraciones profundas y rápidas, casi siempre resultantes de una acumulación de ciertos ácidos cuando no hay insulina disponible en el cuerpo.

 

Atención de urgencias para emergencias diabéticas


15.4 ATENCIÓN DE URGENCIAS PARA EMERGENCIAS DIABETICAS

Administración de glucosa oral

La glucosa oral, es un gel comercial que se disuelve en la boca.  Un tubo de gel, tipo pasta de dientes, equivale a una dosis.  Los nombres comerciales para el gel, incluyen Glucose e Insta-Glucose, en algunos países.

El gel de glucosa actúa para aumentar los niveles de glucosa sanguínea del paciente.  Si su sistema lo autoriza, deberá, administrar el gel de glucosa a cualquier paciente con estado reducido de conciencia con antecedentes diabéticos.  La únicas contraindicaciones para la glucosa son: la incapacidad para deglutir o la inconsciencia, debido a que puede ocurrir una aspiración de la sustancia por la vía aérea.  La glucosa oral por sí misma carece de efectos secundarios, si se administra de manera adecuada; no obstante, el riesgo de aspiración de un paciente que carece del reflejo nauseoso, puede ser peligroso.  Un paciente consciente e incluso confundido que en realidad no necesita la glucosa, no será dañado por esta.  Por lo tanto, no dude en administrarla bajo estas circunstancias.

Como siempre asegúrese de usar guantes antes de colocar cualquier cosa en la boca del paciente.  Una vez que haya confirmado que el paciente está consciente y que es capaz de deglutir, y que le hayan dado una orden en línea o fuera de línea, siga estos pasos para administrar la glucosa oral:

  1. Examine el tubo para asegurarse de que no está abierto ni roto y verifique la fecha de caducidad o vencimiento.
  2. Coloque una cantidad abundante sobre el tercio inferior de un baja lenguas.
  3. Abra la boca del paciente
  4. Coloque el baja lenguas sobre las membranas mucosas entre la mejilla y la lengua, con el gel del lado de la mejilla. Una vez el gel se disuelve, o si el paciente pierde la conciencia, o presenta una convulsión, retire el baja lenguas.  Repita esto, hasta utilizar todo el tubo.  Observe que el paciente no debe deglutir la glucosa, ya que esta actúa con mayor rapidez si se disuelve en la boca.

Reevalúe la condición del paciente con regularidad, después de administrar la glucosa, incluso si ve una rápida mejoría.  Esté pendiente si se presentan problemas en la vía aérea, pérdida de conciencia o convulsiones.  Proporcione transporte rápido al hospital; no lo retrase solo para administrar la glucosa oral

Comunicación y documentación – emergencias diabeticas


Comunicación y documentación

Determinar si el nivel de glucosa es demasiado elevado o bajo en un paciente con diabetes conocida, puede ser difícil cuando los signos y síntomas son confusos y carecen de un modo de medir el valor real de la glucosa sanguínea.  En estas situaciones, lleve a cabo una evaluación a fondo y comuníquese con él con el hospital, para que éste le ayude a aclarar los signos y síntomas.  El hospital deberá ser su recurso de apoyo, que le ayude a resolver situaciones y le proporcione orientación sobre cómo tratar al paciente.

Su informe es el único documento legal con el que cuenta, para constatar que se proporcionó la atención adecuada.  Documente con claridad los resultados de su evaluación y la base de su tratamiento.  Los pacientes que rechazan el transporte debido a que los “curó” con la glucosa oral, deberán recibir aprobación del hospital a través de la radio e incluso otra documentación más complicada.  Siga sus protocolos locales para los pacientes que rechazan el tratamiento o transporte.

Evaluación continua – emergencias diabeticas


Evaluación continua

Es importante reevaluar al paciente diabético con frecuencia, para determinar los cambios.  ¿Hay alguna mejoría en el estado mental del paciente? ¿Aún mantiene de forma adecuada los ABC?  ¿Cómo ha respondido a las intervenciones realizadas?  ¿En qué medida se deben modificar o ajustar las intervenciones?

En muchos pacientes con diabetes notara una mejoría marcada con el tratamiento apropiado.  Documente cada evaluación, sus resultados, la hora en que realizó la intervención y cualquier cambio en la condición del paciente.  Base su administración de glucosa en lecturas seriadas si tiene acceso a un glucómetro.  Si no cuenta con él, el deterioro en el estado de conciencia, le indicará la necesidad proporcionar más glucosa.  Recuerde que siempre tendrá en cuenta los protocolos de servicio y las órdenes vigentes para el uso del glucómetro y la administración de glucosa.

Signos vitales iniciales – emergencias diabeticas


Signos vitales iniciales

Obtenga los signos vitales completos, incluida la medicación del nivel de glucosa en sangre del paciente por medio de un glucómetro o tiras de prueba, si cuenta con ellas.

En la hipoglucemia, las respiraciones son normales a rápidas, el pulso es débil y rápido y es típico que la piel este pálida, húmeda y pegajosa, con una tensión arterial baja.

En la hiperglucemia, las respiraciones son profundas y rápidas, el pulso es rápido y se acerca a una frecuencia normal a rápida y la piel este caliente y seca con la tensión arterial normal.  En ocasiones la tensión arterial puede ser baja.

Es fácil identificar signos vitales anormales, cuando sabemos que el nivel de glucosa en sangre es demasiado alto o bajo, recuerde que el paciente puede tener signos vitales anormales y un valor normal de glucosa; cuando este es el caso, algo más puede ser la causa del estado mental alterado del paciente, del vómito y de otros problemas.

Choque insulínico – emergencias diabeticas


Choque insulínico

En el choque insulínicos, el problema es la hipoglucemia, glucosa insuficiente en sangre.  Cuando los niveles de glucosa permanecen elevados, la glucosa se extrae con rapidez de la sangre, para alimentar las células, si los niveles de glucosa disminuyen demasiado, puede haber una cantidad insuficiente para alimentar el cerebro.  Si la glucosa sanguínea permanece baja, puede presentarse con rapidez un daño cerebral permanente.

El choque insulínicos, ocurre cuando el paciente efectuó algunos de los siguientes pasos:

  • Tomó demasiada insulina.
  • Tomo una dosis regular de insulina, pero no ha ingerido suficiente alimento.
  • Realizó una cantidad anormal de actividad o ejercicio vigoroso y empleo toda la glucosa disponible.

El choque insulínicos, también puede ocurrir después de que el paciente vomita una comida, después de tomar una dosis regular de insulina.  En ocasiones, el choque insulínicos puede ocurrir sin un factor predisponente o determinantemente identificable.

Los niños con diabetes, pueden implicar un problema particular de manejo.  Primero, sus altos niveles de actividad, significan que pueden emplear la glucosa circulante con mayor rapidez que los adultos, incluso después de una inyección normal de insulina.  Segundo, no siempre se alimentan de manera correcta, ni a sus horas.  Como resultado, puede desarrollarse el choque insulínicos con más frecuencia en niños que en adultos.

El choque insulínicos se desarrolla con mucha mayor rapidez que el coma diabético, en algunos casos puede ocurrir en un lapso de minutos.  La hipoglucemia, puede asociarse con los siguientes signos y síntomas:

  • Respiraciones normales o rápidas
  • Piel pálida y húmeda o pegajosa
  • Diaforesis o sudoración
  • Mareo, dolor de cabeza
  • Pulso rápido
  • Presión arterial normal o baja
  • Estado mental alterado, conducta agresiva, confusa, letárgica o anormal.
  • Comportamiento ansioso o combativo
  • Hambre
  • Convulsión, desmayo o coma.
  • Debilidad de un lado del cuerpo que puede asemejarse con un evento vascular cerebral.

Ambos extremos del coma diabético y del choque insulínicos, producen inconsciencia y en algunos casos la muerte.  Pero requieren de un tratamiento muy diferente.

El coma diabético es un padecimiento metabólico complejo que por lo general se desarrolla a lo largo del tiempo y afecta a todos los tejidos del cuerpo.  La corrección de este trastorno puede tomar muchas horas en un medio hospitalario bien controlado.

El choque insulínicos, sin embargo, es un padecimiento agudo que puede desarrollarse con rapidez.  Un paciente con diabetes que tomó su dosis estándar de insulina y no comió en el almuerzo, puede estar en choque insulínicos antes de la cena.  Esta condición puede revertirse justo con la misma rapidez si se administra glucosa al paciente.  Sin esa glucosa, el paciente sufrirá de daño cerebral permanente, los minutos cuentan.

La mayoría de los diabéticos comprender y manejan bien su enfermedad.  Aun así, ocurren emergencias; además del coma diabético y del choque insulínicos, los pacientes con diabetes pueden tener ataques cardiacos “silenciosos” o sin dolor, una posibilidad que siempre deberá considerar.  El único síntoma que puede ser es “no me siento bien”.

Papel de la glucosa y de la insulina – emergencias diabeticas


El papel de la glucosa y de la insulina

La glucosa es la fuente principal de energía del cuerpo y todas las células necesitan que esta funcione de modo adecuado.  Algunas células no funcionarán en lo absoluto sin glucosa.  Una provisión constante de glucosa es tan importante como el oxígeno para el cerebro.  Sin glucosa, o con niveles muy bajos de ella, las células cerebrales sufren con rapidez de daño permanente.  Con la excepción del cerebro, se requiere de insulina para permitir que la glucosa entre en cada célula del cuerpo, para servir de combustible en sus funciones.  Por esta razón, se dice que la insulina es una “llave celular”

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Sin insulina, la glucosa de la comida permanece en la sangre y se eleva poco a poco hasta niveles en extremo elevados.  Esta afectación se conoce como hiperglucemia.  Una vez que los niveles de glucosa alcanzan los 200 mg/dL o más, o el doble de la cantidad acostumbrada (lo normal es de 80 a 120 mg/dL), la glucosa excesiva se excreta través de los riñones.  La pérdida de agua en cantidades tan grandes, causa los síntomas clásicos de la diabetes sin controlar las tres “P”:

  • Poliuria: micción frecuente y abundante
  • Polidipsia: beber líquido con frecuencia para satisfacer la sed continua (secundaria a la pérdida de tanta agua corporal)
  • Polifagia: comer en exceso como resultado del “hambre” celular, solo se ve de manera ocasional.

Sin glucosa para proporcionar energía a las células, el cuerpo puede recurrir a otras fuentes de combustible.  La más abundante es la grasa.  Por desgracia, cuando la grasa se usa como fuente inmediata de energía, se forman las sustancias llamadas cetonas y ácidos grasos como producto de desecho y es muy difícil excretarse para el cuerpo .  A medida que se acumulan en la sangre y en los tejidos, ciertas cetonas pueden producir una situación grave llamada acidosis.  La forma en que se presenta en la diabetes, no controlada se llama cetoacidosis diabética CAD, en la cual se produce la acumulación de ciertos ácidos cuando la insulina no está disponible para el cuerpo.  Los signos y síntomas dela cetoacidosis diabética, incluyen el vómito, dolor abdominal y un tipo de respiración rápida y profunda llamada respiraciones de Kussmaul.  Cuando los niveles de ácido en el cuerpo se elevan demasiado, las células individuales dejarán de funcionar.  Si el paciente no recibe las cantidades adecuadas de líquido e insulina, para revertir el mecanismo de las grasas y restaurar el uso de la glucosa como fuente de energía la cetoacidosis avanzará hasta la inconsciencia, el coma diabético e incluso a la muerte.

Como hemos visto, la diabetes mellitus es tratable; no obstante, el tratamiento debe ajustarse para cada paciente individualmente.  La necesidad de glucosa del paciente debe equilibrarse con la provisión disponible de insulina, haciendo una prueba ya sea en sangre o en la orina.  La mayoría de los pacientes diabéticos tipo 1, miden sus niveles de glucosa en sangre varias veces al día con un glucómetro, que es un dispositivo del tamaño de una tarjeta de crédito.  Una gota de sangre por lo general obtenida de la punta de un dedo, se coloca sobre un sensor desechable y la máquina lo lee.  Los resultados se leen en miligramos por decilitro de sangre; recuerde que el nivel normal de glucosa sanguínea oscila entre 80 y 120 mg/dL.  Nuevos dispositivos de medición que están bajo desarrollo, son un reloj de pulsera o un oxímetro de pulso.  Nosotros como TEM-TUM-TES-B, estamos autorizados para usar los glucómetros.  Es posible que en algunos sistemas aún emplean las tiras para medir la glucosa, en la cuales se coloca una gota de sangre sobre una tira de papel que cambia de color.  Estas no proporcionan la precisión de los glucómetros por lo que sus lecturas deben realizarse e interpretarse con precaución.

DIABETES


15.1 DIABETES

Definición de diabetes

En forma literal, la palabra “diabetes” significa “lo que pasa a través”.  En el lenguaje médico, se refiere a un trastorno metabólico en el cual la capacidad del cuerpo para metabolizar carbohidratos simples (glucosa), está afectado.  Se caracteriza por la producción de grandes cantidades de orina que contiene glucosa, sed significativa y deterioro de las funciones corporales.  La glucosa, o dextrosa, es uno de los azúcares básicos del cuerpo y junto con el oxígeno, es el combustible principal para el metabolismo celular.

El problema central en la diabetes, es la falta de acción eficaz de la insulina, una hormona que de modo normal se produce por la parte endocrina del páncreas, que permite a la glucosa entrar a las células.  Una hormona es una sustancia química producida por una glándula que posee efectos reguladores especiales sobre otros órganos y tejidos del organismo.  Sin la insulina, las células comienzan a “morir de hambre”, debido a que se requiere de insulina como una llave para dejar entrar a la glucosa en las células.

El nombre completo de la diabetes es diabetes mellitus, lo cual significa “diabetes dulce”.  Esto se refiere a la presencia de glucosa (azúcar) en la orina.   La diabetes mellitus se considera un trastorno metabólico, en el cual, el cuerpo no puede metabolizar la glucosa, casi siempre debido a la falta de insulina; el resultado es la eliminación de la glucosa en la orina.  La diabetes insípida, que es un padecimiento raro, implica también la excesiva producción de orina, pero la hormona faltante es la que regula la reabsorción del líquido urinario.  En este capítulo el término diabetes siempre será de la diabetes mellitus.

Si la diabetes no se trata, conducirá al desgaste de todos los tejidos corporales y a la muerte; incluso con atención médica, algunos pacientes con formas particulares agresivas de diabetes, morirán relativamente jóvenes por una o más complicaciones de la enfermedad.  La mayoría de los pacientes diabéticos, sin embargo, viven un tiempo de vida normal, pero deben estar dispuestos a ajustar sus vidas a las exigencias de la enfermedad, en especial sus hábitos alimenticios y actividades.

EMERGENCIAS DIABETICAS


15 EMERGENCIAS DIABETICAS

La diabetes es una enfermedad muy común, que afecta a cerca del 6% de la población.  Es un trastorno del metabolismo de la glucosa o dificultad para metabolizar carbohidratos, grasas y proteínas.  Sin tratamiento, los niveles de glucosa sanguínea se vuelven demasiado altos y pueden causar: coma y muerte.  Si se tratan de manera apropiada, la mayoría de las personas con diabetes, pueden llevar una vida relativamente normal.  No obstante, la diabetes puede tener muchas complicaciones graves que afectan la duración y calidad de vida, entre ellas están la ceguera, enfermedad cardiovascular e insuficiencia renal.  Asimismo, el tratamiento para reducir los niveles elevados de glucosa puede ir muy lejos y ocasionar un estado de hipoglucemia (nivel bajo de glucosa en sangre), que pone en riesgo la vida.  Por lo tanto, necesitamos conocer los signos y síntomas de un nivel de glucosa sanguínea demasiado alto o demasiado bajo, de manera que pueda administrar un tratamiento adecuado para salvar la vida del paciente.

Debemos aprender que hay dos tipos de diabetes y cómo se controlan, incluido el papel de la glucosa e insulina.  También aprenderemos cómo distinguir entre la hiperglucemia y la hipoglucemia, las cuales con frecuencia se parecen entre sí; y a analizar cómo identificar y tratar las emergencias diabéticas en el medio prehospitalario, así como también las complicaciones, como convulsiones, estado mental alterado y ataque cardiaco .

Historial SAMPLE – convulsiones


Historial SAMPLE

Deberá obtener un historial SAMPLE, en el cual se incluyan los antecedentes de convulsiones si el paciente los tiene, en cuyo caso es importante averiguar, cuál es la forma típica de presentación de las convulsiones y si el nuevo episodio, difiere en alguna forma de los anteriores.  También deberá preguntar qué medicamentos ha estado tomando el paciente.  Si este último toma fenitoína y fenobarbital, es muy probable que tenga problemas crónicos.  Es posible que el paciente se terminó el medicamento o dejo de tomarlo por un tiempo.  Los pacientes con historial tanto convulsivo como de diabetes, puedes emplear toda la glucosa de su cuerpo para alimentar a la convulsión.   Estos pacientes, deberán ser evaluados, por los proveedores de SVA, lo más pronto posible, para determinar sus niveles de glucosa sanguínea.  Si estos son bajos, deberá administrarse de inmediato glucosa IV, ya que el estado de conciencia será demasiado bajo para administrar glucosa oral.

Si el paciente carece de historial de convulsiones y ahora presenta un episodio repentino, deberá sospecharse de un padecimiento grave, como un tumor cerebral, un sangrado intracraneal o una infección seria.  La evaluación también es el momento de determinar si el paciente toma medicamentos que reducen la glucosa en sangre, como la insulina, o agentes hipoglucémicos orales.  En otras situaciones es posible que desee investigar acerca del uso de fármacos o sobre la exposición a venenos.

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