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Esguinces


Esguinces

Los esguinces ocurren cuando una articulación es torcida o estirada más allá de sus límites de movimiento.  Como resultado, la cápsula y los ligamentos de soporte se estiran o rasgan.  Un esguince se puede considerar una dislocación parcial o subluxación.  La alineación en general retorna una posición razonablemente normal, aunque puede haber cierto desplazamiento.  Observe que la deformidad notable no ocurre típicamente en un esguince.  Los esguinces se predican frecuentemente en las rodillas y en los tobillos, pero pueden ocurrir en cualquier articulación.

Los siguientes signos y síntomas indican a menudo que el paciente puede tener un esguince:

  • Puede haber hipersensibilidad en un punto sobre los ligamentos lesionados.
  • El edema y la equimosis aparecen en el punto de la lesión del ligamento como resultado del rasgamiento de los vasos sanguíneos
  • El dolor normalmente, evita que el paciente mueva o use el miembro.
  • La inestabilidad de la articulación es indicada por un aumento de la movilidad, en especial en la rodilla; sin embargo, ésta puede estar enmascarada por inflamación intensa.

Un esguince o dislocación, se puede acompañar por una fractura o viceversa. Así como también una fractura puede verse como un esguince y viceversa.  Con frecuencia no será muy fácil distinguir entre una fractura no desplazada y un esguince.  Por lo tanto, recuerde documentar el mecanismo de lesión, pues ciertos esguinces y fracturas ocurren más consistentemente con ciertos mecanismos.  Esto es particularmente verídico en el tobillo.  En general en su acercamiento, siempre debe intentar primero descartar la posibilidad de una fractura.  Los principios básicos en el tratamiento en el campo de los esguinces, las dislocaciones y las fracturas con esencialmente los mismos.

Mecanismo de la lesión – cuidado musculo esqueletico


Mecanismo de la lesión

En general se requiere de una fuerza importante para causar una fractura o luxación.  Esta fuerza se puede aplicar al miembro así:

  • Golpes directos
  • Fuerzas directas
  • Fuerzas de torsión o retorcimiento
  • Lesiones de alta energía
  • Un golpe

Un golpe directo, fractura el hueso en el punto del impacto.  Un ejemplo es la rótula, que se fractura cuando se golpea con el tablero en un choque de automóvil.

La fuerza indirecta puede causar una fractura o dislocación en un punto distante, como cuando una persona cae o aterriza sobre una mano extendida.  El impacto directo puede ocasionar una fractura de la muñeca, pero la fuerza indirecta puede causar dislocación del codo o una fractura del antebrazo, el humero o una clavícula.  Por lo tanto, cuando se atiende a pacientes que han sufrido una caída, debe identificar el punto de contacto y el mecanismo de lesión para que no pase inadvertida las lesiones asociadas.

Las fuerzas con retorcimiento son una causa común de lesión musculoesquelético, en especial de los ligamentos cruzados anteriores de la rodilla.  Por ejemplo, Las lesiones causadas al esquiar con frecuencia suceden de esta forma, se atora un esquí y el esquiador cae aplicando una fuerza de retorcimiento en la extremidad inferior.

Las lesiones de alta energía, como las que ocurren en choques de automóvil, caídas de alturas, heridas por arma de fuego y otras fuerzas extremas, producen danos intensos en el esqueleto, los tejidos blandos circundantes y órganos vitales internos.  Un paciente puede tener múltiples lesiones en muchas partes del cuerpo, incluyendo más de una fractura o dislocación.

No es necesario que se produzca un ML significativo para fracturar un hueso.  Una fuerza leve puede fracturar fácilmente un hueso que está debilitado por un rumor u osteoporosis o por una enfermedad generalizada de los huesos, que son comunes en mujeres posmenopáusicas.  En los pacientes geriátricos con osteoporosis, las caídas menores, lesiones simples con retorcimiento o una contracción muscular, puede causar una fractura, las más frecuentes son:  de la muñeca, columna vertebral o cadera.  Debe sospechar de la presencia de una fractura en un paciente de edad avanzada que ha sufrido una lesión , aun leve.

29.3 LESIONES MUSCULO ESQUELÉTICAS


29.3 LESIONES MUSCULO ESQUELÉTICAS

Una fractura es la perdida en la continuidad del hueso que ocurre frecuentemente como resultado de una fuerza extrema.  La pérdida de la continuidad ósea, se puede producir en cualquier parte de la superficie del hueso y en muchos tipos diferentes de patrones.

La dislocación o luxación, es la interrupción de una articulación, en la cual los extremos de los huesos ya no están en contacto.  Los ligamentos de soporte con frecuencia casi siempre están completamente rotos, permitiendo que las extremidades de los huesos se separen el todo.  Una subluxación es simular a una luxación, con excepción de que la separación de los huesos no es completa.  Por lo tanto, una subluxación es una dislocación incompleta de una articulación.  Una fractura-dislocación es una lesión combinada de la articulación, en la cual la articulación esta dislocada y hay una fractura en el extremo de uno o más huesos.

Un esguince es una lesión de la articulación en la cual hay cierta dislocación parcial o temporal de los extremos de los huesos, un estiramiento o desgarramiento de los ligamentos de soporte.  Después de la lesión, en general las superficies articulares regresan a su alineamiento, por lo cual la articulación no es significativamente desplazada.  Los esguinces pueden variar entre leves e intensos, dependiendo de la cantidad de daño de los ligamentos de soporte; los más intensos incluyen una luxación completa de la articulación mientras que los leves se alivian más bien rápidamente.

Una distensión muscular es un estiramiento o desgarro del musculo, que causa dolor, edematizacion y lesión de los tejidos blandos del área.  A diferencia del esguince, no se produce una lesión típica de los ligamentos o las articulaciones.

Las lesiones de los huesos y las articulaciones, se asocian frecuentemente con lesiones de los tejidos blandos circundantes, en especial los nervios y los vasos sanguíneos adyacentes.  El área entera se conoce como zona de lesión.  Dependiendo de la cantidad de energía cinética que absorben los tejidos de esas fuerzas que actúan sobre el cuerpo, la zona se puede extender a un punto distante.  Por esta razón, no debe enfocarse solamente en la lesión obvia del paciente, sin completar primero una evaluación rápida para verificar posibles lesiones asociadas, que pueden ser aún más intensas.  Esto es particularmente, se presenta en la evaluación del daño causado por traumatismos de alta energía y herida por arma de fuego.

Férulas de aire – control hemorragias


Férulas de aire

Las férulas de aire pueden controlar las hemorragias asociadas con lesiones agudas de los tejidos blandos, como lo son las laceraciones masivas, complejas o fracturas.  También estabilizan la propia fractura; una férula de aire actúa como un apósito compresivo aplicado a toda la extremidad, más que a un área pequeña localizada.  Una vez que ha aplicado una férula de aire, asegúrese de vigilar la circulación distal de la extremidad, cuando infle con su boca, las férulas de aire solo use tallos de válvula desechables, limpios y aprobados por la ASC.

GERIATRIA


6.12 GERIATRÍA

La mayoría de los pacientes transportados por el SMU, son geriátricos.  En muchos pacientes de edad avanzada, el temor de las enfermedades e incapacidades está siempre presente, y un viaje de urgencias al hospital puede ser una experiencia terrorífica y desorientadora.  Además hay cambios fisiológicos que ocurren con el envejecimiento, que requieren atención especial de su parte, como TEM.

  1. Cambios esqueléticos: huesos frágiles (osteoporosis) rigidez y curvaturas vertebrales (cifosis y lordosis), presentan desafíos en el condicionamiento y movilización de pacientes mayores. Muchos pacientes no pueden estar en posición supina sobre una camilla rígida sin que se causen lesiones adicionales tales como fracturas, ulceras por presión, y lesiones de la piel, deben tenerse cuidados especiales y creatividad durante la movilización de estos pacientes.  Por ejemplo, es posible que un paciente con una curvatura en la espalda tenga que ser colocado de lado e inmovilizado en su lugar, con rollos de toallas o cobijas.  Asegúrese de consultar con su protocolo local y dirección médica sobre las formas alternativas para movilizar a estos pacientes.
  2. Temor: un acercamiento simpático y compasivo puede indispensable para calmar los temores naturales que experimentan muchos pacientes de edad avanzada, cuando interactúan con proveedores del área de la salud. Manejarse despacio, explicar y anticipar, pueden ayudarle mucho para lograr cooperación y quitar parte de la ansiedad de los preparativos y traslado de su paciente anciano.  Imagine que tan aterrorizante puede ser el estar amarrado a una camilla y llevado hacia abajo en unas escaleras, para una persona que vive atemorizada de caer y fracturarse.
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