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Evaluación inicial – lesiones del abdomen y genitales


Evaluación inicial

Impresión general

Su objetivo en la evaluación inicial es valorar e ABC del paciente y luego atender inmediatamente cualquier condición amenazante de vida.  La impresión general, incluyendo una evaluación de la edad del paciente, molestia principal y nivel de conciencia, lo ayudara a establecer la seriedad de su estado.  Algunas lesiones abdominales serán obvias y notorias, pero la mayor parte de ellas serán muy sutiles y pueden pasar inadvertidas.  El ML, junto con la molestia principal, lo ayudaran a enfocarse en el problema inmediato.  Recuerde que el traumatismo o golpe en el abdomen pueden haber ocurrido horas o aun días antes y solo ahora el dolor es suficientemente intenso para buscar ayuda.  Pregunte sobre lesiones previas asociadas con la molestia principal del dolor abdominal.

Evalúe rápidamente la molestia principal del paciente con una simple inspección, notando la forma en la que esta acostado; la molestia principal incluye asalto sexual o físico, el paciente puede estar titubeando para exponer lo que le sucedió.  La hemorragia de los órganos reproductores o genitourinarios o el recto, es común después de un asalto sexual, no olvide que los pacientes pueden titubear en exponerlos o en ser examinados para determinar su seriedad.  El movimiento del cuerpo o de los órganos abdominales irrita el peritoneo inflamado, causando dolor adicional.  Para minimizar el dolor los pacientes estarán acostados quietos, usualmente con las rodillas flexionadas, su respiración será rápida y superficial.  Por la misma razón contraerán sus músculos abdominales signo llamado protección abdominal.

Vía aérea y respiración

Acto seguido, asegúrese de que el paciente tiene una vía aérea permeable y despejada.  Si se sospecha de una lesión vertebral, evite que el paciente se mueva, haciendo que un miembro del equipo mantenga quieta la cabeza y recordando al paciente que no debe moverse.  Los pacientes pueden manifestar que se sienten nauseabundos y suelen vomitar.  Recuerde mantener la vía aérea libre de vómito, para que no se bronco aspire, en especial en un paciente inconsciente o con un nivel de conciencia alterado.  Gire al paciente hacia un lado, teniendo precaución con si columna vertebral si es necesario, e intente despejar cualquier material de la garganta o boca.  Note la naturaleza del volito, tales como alimentos no digeridos, sangre, moco o bilis.

Circulación

Las lesiones abdominales o genitales, usualmente no proceden hemorragia externa intensa.  Sin embargo, la hemorragia interna de las lesiones abdominales abiertas o cerradas pueden ser profundas.  Los traumatismos de los riñones, hígado y bazo causan una hemorragia interna significativa.  Evalúe el pulso, el color, la condición y la temperatura de la piel del paciente, para determinar la etapa de choque , si sospecha de este, trate al paciente eficazmente, administrando oxígeno, colocándolo en posición de choque modificada y manteniéndolo caliente.  Las heridas se deben cubrir y la hemorragia debe controlarse tan rápido como sea posible.

Decisión de transporte

Debido a la naturaleza de las lesiones del abdomen, en general se indica un rápido transporte al hospital.  El dolor abdominal, junto con un ML que sugiere lesión en el abdomen o en el flanco, es una buena indicación para un rápido transporte.  En el ambiente pre-hospitalario es difícil determinar si el hígado, el bazo o el riñón han sido lesionados.  Los órganos huecos que se han roto, también son difíciles de identificar sin un equipo de diagnóstico más avanzado.  La demora en la evaluación médica, puede significar que el choque tiene probabilidad de progresar innecesariamente.  Pacientes con hemorragia significativamente notable, o signos de hemorragia interna significativa, pueden volverse inestables muy rápidamente.  El tratamiento está dirigido a atender con rapidez las condiciones amenazantes de vida y proporcionar pronto transporte al hospital apropiado más cercano.

Evaluación inicial – lesiones de tórax


Evaluación inicial

Impresión general

Durante su evaluación inicial debe realizar de inmediato la evaluación del ABC del paciente y tratar las potenciales condiciones amenazantes de vida, la forma más rápida para identificarlas es comenzar con la molestia o lesión principal.  En los pacientes consientes, esta puede ser lo que le dicen que anda mal; note no solo lo que le dicen, sino también cómo lo dicen.  Las dificultades en el habla, pueden identificar varios problemas y la lesión del tórax es uno importante entre ellos.  Un paciente inconsciente le dirá su molestia principal por las lesiones obvias y la aparición de sangre, así como también su dificultad respiratoria.  Busque cianosis, respiración irregular o elevación y descenso de solo u lado de pecho para indicar lesiones del tórax.

Si no se presentan problemas obvios por sí mismos, comience a buscarlos, enfocándose en el ABC.  La impresión general le ayudará a elaborar un índice de sospecha de lesiones graves, y a determinar su sentido de urgencia en la intervención médica.  Una buena pregunta para hacerse es que tan enfermo está el paciente, los pacientes con lesiones significativas del tórax, se verán enfermos y a menudo asustados o ansiosos.

Vía aérea y respiración

A continuación, asegúrese de que el paciente tiene la vía aérea permeable.  Cómo evaluar y tratar la vía aérea, depende en alto grado de la sospecha de una lesión de columna vertebral.  Un número significativo de paciente con lesiones traumáticas de tórax, también tienen lesiones vertebrales y deben tomarse las precauciones apropiadas.  Sea suspicaz, anticípese y proteja la columna vertebral, aun si más adelante en su evaluación confirma que no hay lesión vertebral.  Una vez que ha determinado que el paciente tiene permeable la vía aérea, defina si la respiración está presente y es adecuada.  Con las lesiones del tórax empiece con el DCAP-BLS-TIC, luego ausculte con un estetoscopio cada lado del tórax.  Los ruidos respiratorios ausentes o disminuidos a un lado del tórax, suelen indicar un daño considerable de pulmón, que evita que se expanda apropiadamente.

Este muy alerta, al patrón de elevación y descenso de la pared torácica del paciente. Si la pared del tórax del paciente no se expande a cada lado al inspirar, es posible que los músculos del tórax hayan perdido su capacidad para funcionar apropiadamente.  La pérdida de la función, puede ser el resultado de una lesión directa de la pared torácica, o estar relacionada con una lesión de los nervios que controlan a estos músculos.  Verifique también un posible movimiento paradójico de la pared torácica, una anormalidad asociada con fractura múltiple de costillas, en la cual un segmento de la pared torácica se mueve en forma opuesta al resto del tórax, es decir, hacia afuera con la espiración y hacia adentro con la inspiración.   Si determina que le paciente tiene movimos paradójicos de la pared abdominal, o un traumatismo penetrante, atienda de inmediato esta condición amenazante de vida.  Estos trastornos pueden interferir con la mecánica normal de la respiración y causar que el estado del paciente empeore rápidamente.

Aplique un apósito oclusivo de tres lados con succión a todas las lesiones penetrantes del tórax, y estabilice el movimiento paradójico con un apósito grande y cinta adhesiva de 5 cm.  Aplique oxigeno con una mascarilla no recirculante a 15L/min.  Si la respiración es inadecuada, proporcione ventilación con presión positiva al 100% de oxígeno, basado en el nivel de conciencia y en la frecuencia y calidad de la respiración del paciente

 

Evaluación inicial – lesiones de cara y cuello


Evaluación inicial

Impresión general

Al acercarse al paciente traumatizado, debe buscar indicadores importantes que lo alerten sobre la gravedad de su estado.  ¿está el paciente interactuando con el ambiente o esta acostado quieto, y en silencio?, ¿tiene el paciente alguna condición amenazante de vida?, tal como una hemorragia significativa? ¿Cuál es el color de su piel? ¿Parece estar enfermo?  La impresión general le ayudara a desarrollar un índice de sospecha de las lesiones graves y a determinar su sensación de la urgencia en la intervención médica.  La cabeza y la cara son sitios que frecuentemente vemos cuando nos estamos formando nuestra impresión general.  Las lesiones de la cara y de la garganta pueden ser muy obvias, como hemorragias e hinchazón notable, pero también pueden ocultarse bajo cuellos, bufandas y sombreros.  Debido a posibilidad de dificultad respiratoria con estas lesiones, se deben reconocer tan pronto como sea posible.

Como es el caso de cualquier lesión con hemorragia que ponga en peligro la vida, asigne a un miembro del equipo para controlar la pérdida de sangre con presión directa.  Considere siempre la necesidad de inmovilizar la columna cervical y verifique el nivel de respuesta con el uso de la escala AVDI.

Vía aérea y respiración

A continuación, asegúrese de que el paciente tenga la vía aérea despejada y permeable.  Si el paciente no responde, o tiene un nivel de conciencia notablemente alterado, considere la inserción de una cánula orofaringea o nasofaríngea del tamaño apropiado.  Si se identifican lesiones significativas en la cara o el cuello, es muy importante mantener la vía aérea permeable.  Corresponde insertar una cánula nasofaríngea, lenta y cuidadosamente, retirándola si se siente alguna resistencia.  Debe, además, examinar rápidamente e identificar si la respiración es adecuada.  Palpe la pared del pecho para detectar DCAP-BLS-TIC, (deformidades, contusiones, abrasiones, pensiones, penetraciones, quemaduras (burns), laceraciones, edemas (swelling), sensibilidad al tracto (tenderness), intensidad y crepitaciones.  mnemotecnia en inglés.

Si se descubre un trauma penetrante, asigne a un miembro del equipo para colocar un apósito oclusivo sobre la herida.  Si encuentra un fragmento inestable, asigne a otro miembro del equipo para estabilizar la lesión con una mano enguantada, o estabilizar la pared del pecho lesionado con un apósito voluminoso. verifique ruidos pulmonares claros y simétricos y luego administre oxígeno en flujo alto, o proporcione ventilación asistida, usando un dispositivo BVM, como sea necesario, dependiendo del nivel de conciencia, la frecuencia y calidad respiratoria de su paciente.

Las lesiones de la cara y el cuello, aumentan la necesidad de mantener la vía aérea y la respiración, no debe titubear en colocar una mascarilla no recirculante sobre heridas faciales.  Es posible que el sellado no sea fácil de mantener, pero la vía aérea y respiración adquieren prioridad sobre las lesiones de los tejidos blandos.

Circulación

Debe evaluar con rapidez la frecuencia y calidad del pulso.  Determinar la condición, color y temperatura de la piel, y verificar el tiempo de llenado capilar.  La hemorragia abundante es una amenaza inmediata para la vida.  Si el paciente tiene una hemorragia que pone en peligro su vida debe controlarla rápidamente.

Decisión de transporte

Si el paciente que está tratando, tiene un problema de la vía aérea, respiratorio o una hemorragia significativa, debe considerar transportarlo en forma rápida al hospital para su tratamiento.  En los pacientes con lesiones de cara y cuello, pude ser muy difícil la estabilización y el mantenimiento de la vía aérea y la respiración, por lo cual deben evitarse las demoras en el transporte, así como también debe considerar el apoyo de SVA si el tiempo de traslado es prolongado.  Un paciente con signos y síntomas de hemorragia interna, debe ser transportado apresuradamente al hospital apropiado, para ser tratado por un médico.  La hemorragia interna en las lesiones de la cara y cuello, con frecuencia involucran al encéfalo o a los grandes vasos de la garganta y pueden tener un grave impacto en la vía aérea del paciente.

El estado de un paciente con una hemorragia interna significativa, puede volverse inestable repentinamente.  El tratamiento está dirigido a atender con celeridad las condiciones amenazantes de vida y proporcionar un rápido transporte al hospital apropiado más cercano.  Signos como la taquicardia, hipotensión, pulso débil, piel fría, húmeda y pálida, son signos de hipoperfusión, e implican la necesidad de un traslado rápido.  El paciente que tiene un ML significativo, pero cuyo estado parece estable, también debe ser trasportado con prontitud al hospital apropiado más cercano.  Recuerde que cualquier golpe significativo en la cara o el cuello debe aumentar su sospecha de lesión vertebral o encefálica.  Debe estar alerta con estos signos y reconsiderar su prioridad y decisión de transporte.

Decisión de transporte – evaluación inicia, lesiones de ojos


Decisión de transporte

Si el sujeto que está tratando, tiene un problema de la vía aérea, de respiración o está sangrando de manera profusa, es un paciente prioritario y debe considerar un rápido transporte al hospital para el tratamiento adecuado.   Si no tiene signos de hipoperfusión u otras lesiones que pongan en peligro su vida, debe tomar en cuenta que las lesiones de ojo son serias y debe ser transportado al hospital en forma tan segura y rápida como sea posible.  En algunas situaciones, la cirugía y/o restauración de la circulación del ojo necesitan realizarse en un lapso de 30 minutos o pueden dar por resultado ceguera permanente.  No debe demorar el traslado de un paciente lesionado de gravedad, en particular de uno con una hemorragia significativa, aunque esté controlada con el propósito de complementar un historial de examen físico enfocados; estos pueden continuar durante el transporte.  Para lesiones serias aisladas del ojo, debe considerarse que el transporte sea a un centro especializado en cuidados de los ojos, dependiendo del protocolo.

Vía aérea, respiración y circulación – evaluación inicial – lesiones de ojos


Vía aérea, respiración y circulación

Cuando comience la evaluación inicial, considere la necesidad de hacer una inmovilización vertebral manual, mientras determina si el paciente tiene la vía aérea permeable y despejada.  Si el paciente es no responsivo o tiene un nivel de conciencia notablemente alterado, considere la inserción de una cánula orofaringea o nasofaríngea del tamaño apropiado, según sea necesario, para ayudar a mantener la vía aérea.  Verifique ruidos respiratorios claros y simétricos, luego administre oxígeno en flujo alto o suministre ventilación asistida con un dispositivo bolsa-válvula-mascarilla, según se requiera, dependiendo del nivel de conciencia de su paciente, así como también la frecuencia y calidad de la respiración.  Recuerde que las lesiones traumáticas del ojo, como cualquier otra lesión facial, tienen el potenciar de afectar la vía aérea y debe vigilarse.

Palpe la pared del pecho en búsqueda de DCAP-BLS [deformidades, contusiones, abrasiones, punciones/penetraciones, quemaduras (Burns), laceraciones y edemas (swelling), sensibilidad al tacto, inestabilidad y crepitación].  Debe examinar con rapidez la frecuencia y calidad del pulso; determinar el estado, color y temperatura de la piel, y verificar el tiempo de llenado capilar.  Si es visible una hemorragia notable, debe iniciar los pasos necesarios para controlarla.  La hemorragia significativa es una condición amenazante de vida.  Si el paciente tiene una hemorragia obvia que pone en peligro la vida, debe controlarse de inmediato.  Esto puede ser difícil de hacer sin causar presión indebida sobre el propio ojo, en presencia de un traumatismo facial intenso; sin embargo, debe tener cuidado de no poner presión sobre el ojo durante el vendaje porque puede empeorar la lesión.  Las heridas en los tejidos blandos del parpado y el área circundante, tienden a sangrar libremente, pero por lo general no amenazan la vida y suelen ser fáciles de controlar.

Evaluación inicial – quemaduras


Evaluación inicial

Impresión general

Al acercarse al paciente de trauma por quemaduras, indicios sencillos pueden ayudarlo a identificar que tan graves son las lesiones y que tan rápido tiene que evaluarlo y tratarlo.  Si su paciente lo recibe con voz tonca o le comunica que ha estado encerrado en un espacio con un incendio o una fuente intensa de calor, esto debe ser una indicación de un ML importante.  En forma similar, si el paciente tiene vello facial, las cejas, los pelos nasales o el bigote quemados, su impresión general puede ser que el paciente tiene un problema potencial en la vía aérea y/o respiratoria.

El abuso de niños y ancianos son situaciones desagradables de tratar, desafortunadamente, a menudo son entornos que incluyen quemaduras.  Al entrar en una escena en la cual hay quemaduras implicadas esté atento a fuentes de alarma o “luces rojas”, que puedan indicar abuso.

El paciente quemado puede tener lesiones gráficas, sin embargo, no debe distraerse de la evaluación inicial; al comienzo ésta siempre debe ser considerar la necesidad de estabilización vertebral manual y determinar la capacidad de responder usando el AVDI.

Vía aérea y respiración

Asegure que el paciente tiene la vía aérea despejada y permeable, si el paciente no responde o tiene un nivel de conciencia alterado de forma significativa, considere colocar una cánula orofaringea o nasofaríngea del tamaño apropiado.  Este alerta ante signos del paciente que haya inhalado gases o vapores calientes,  así como también, tenga pelo facial quemado u hollín presente dentro o alrededor de la vía aérea; secreciones copiosas y tos frecuente, también pueden indicar una quemadura respiratoria.  Debe realizar la evaluación con rapidez, para identificar una respiración inadecuada.  Palpe la pared torácica, para buscar DCAP-BTLS.

Verifique ruidos respiratorios claros y simétricos, y administre oxígeno a flujo alto o proporcione ventilaciones asistidas con un dispositivo BVM, según sea necesario, dependiendo del nivel de conciencia, así como de la frecuencia y calidad respiratoria de su paciente; evalúe y trate a estos pacientes por posibles lesiones vertebrales y problemas de la vía aérea , de manera concurrente.  La forma en que abra la vía aérea depende de si se sospecha o no una lesión del cuello.  ¿Se habrá cuido el paciente?, ¿las circunstancias que rodean el ML sugieren una posible lesión vertebral?

Examen físico detallado – LTB


Examen físico detallado

Si el estado del paciente es estable y los problemas no persisten después de la evaluación inicial, realice un examen físico detallado del paciente como se expone en el capítulo sobre la evaluación del mismo.  Muchas veces, el tiempo de traslado corto y la condición inestable del paciente que requiere vigilancia y tratamientos continuos, puede hacer que esta sea una evaluación no muy practica.

Evaluación inicial – LSB


Evaluación inicial

Impresión general

Los pacientes de trauma pueden presentarse con heridas obvias significativas que indican un trastorno grave.  Sin embargo otras lesiones pueden no ser tan obvias, pero aun así indicar un estado muy grave.  Su “impresión” sobre cómo está el paciente, se basa en información tan simple como su edad, el ML y su nivel de conciencia.  Observaciones como la hemorragia en heridas abiertas, el color y el estado de la piel también contribuyen a determinar sus prioridades de tratamiento y la urgencia de los cuidados necesarios.  Una buena pregunta que hacer es: ¿Qué tan enfermo esta mi paciente con base en los hallazgos actuales?

Vía aérea y respiración

Las lesiones abiertas de los tejidos blandos en la cara y el cuello tienen el riesgo de interferir con la eficacia o permeabilidad de la vía aérea y la respiración.  Evalúe la voz y la capacidad de hablar del paciente, para identificar lesiones de la garganta.  Un paciente con una lesión por aplastamiento en el pie y otra área distante a la vía aérea, puede tener otras lesiones menos obvias que también pueden interferir con estas y con la respiración.  No se distraiga ni asuma que la condición del pacientes es estable, excepto por una lesión hemorrágica aislada.  Una lesión en la pierna por ejemplo, puede haber causado que el paciente cayera y se lesionara el cuello o a espalda.  Si se sospecha de una lesión vertebral, estabilice la columna vertebral para protegerla de una lesión adicional, cuando esta atendiendo los problemas de la vía aérea y continúe con su evaluación.

Debe examinar rápidamente para determinar si la respiración es adecuada.  Observe la frecuencia y la profundidad de las respiraciones.  Escuche los ruidos respiratorios en cada hemitórax.  Si se encuentra una herida abierta en el tórax, revise para identificar la posibilidad de movimiento de aire a través de ella por la presencia de ruidos como burbujeo o aspiración, que indican una lesión profunda.  De inmediato aplique un apósito oclusivo sobre a herida, proporciones oxígeno a flujo alto o ventilaciones asistidas con un dispositivo BVM, según se requiera, dependiendo del nivel de conciencia del paciente y de qué tan adecuada sea su respiración.  Vigile al paciente con relación a signos de dificultad respiratoria creciente, pues puede requerir que libere la presión acumulada bajo el a apósito (neumotórax).

Circulación

Evalúe la frecuencia y calidad de pulso, el estado de conciencia, el color y la temperatura del paciente y también verifique el tiempo del llenado capilar, estos valores le ayudaran a definir la presencia o no de problemas circulatorios o el estado de choque.  Si se observa una hemorragia visible significativa, debe iniciar los pasos necesarios para controlarla.  La presencia de una hemorragia significativa, es una condición amenazante de vida inmediata y debe controlarse con celeridad, con el uso de métodos apropiados.

En los ambientes con poca luz, una hemorragia puede ocultarse por su color así como también, la coagulación espesa puede ocultar una hemorragia.  Considere el ML y sea suspicaz sobre el sitio donde esta ocurriendo la hemorragia y expóngalo.  La sangre que fluye libremente de las venas por una incisión grande puede ser una amenaza tan grave, como la sangre que brota a presión por una arteria.  Una hemorragia que amenaza la vida debe controlarse en la evaluación inicial.  ¿Debe controlarse antes de la administrarle oxígeno al paciente?, usted debe decir cuales son las prioridades.  El control de la sangre que sale de los capilares lesionados en una abrasión, puede controlarse más adelante, si hay problemas presentes más importantes.  La cobertura de estas lesiones es esencial para prevenir una infección aunque la hemorragia sea mínima.

Decisión de transporte

Si el paciente que está tratando, tiene un problema en la vía aérea o en la respiración, o está sangrando significativamente, debe considerar transportarlo con rapidez al hospital, para su tratamiento.  Es fácil distraerse con los coágulos sanguíneos y las grandes cantidades de sangre de lesiones en tejidos blandos.  Los pacientes asustados que gritan, también pueden distraerlo de los problemas presentes.  Los ABC son sencillos para recordar y tratar.  Siga los protocolos aprendidos.

Los pacientes que tienen una hemorragia copiosa visible o una hemorragia interna significativa, pueden volverse inestables con rapidez.  El tratamiento debe dirigirse a atender de inmediato las causas amenazantes de vida y proporcionar el traslado inmediato al hospital apropiado más cercano.  Signos como taquicardia, taquipnea, pulso débil y piel fría, húmeda y pálida, son signos de hipoperfusión e indican la necesidad de un transporte rápido.  Debe estar alerta sobre estos signos y reevaluar sus prioridades y decisiones de transporte, si llegaran a desarrollarse.

 

Evaluación inicial – lesiones cerradas


Evaluación inicial

Impresión general

Al acercarse al paciente traumatizado o paciente de trauma, hay indicadores importantes que lo alertaran sobre la gravedad del trastorno.  ¿Está despierto el paciente e interactuando con su entorno, o yace quieto, sin hacer ruido? ¿Tiene el paciente alguna condición amenazante de vida, como una hemorragia abundante?, ¿Cuál es su color?, ¿está respondiendo de forma apropiada o inapropiada?  Su impresión general, le ayudara a desarrollar un índice de sospecha, de si las lesiones son graves y también le ayudara a determinar qué tan urgente necesita el paciente cuidado.

Es posible que los pacientes de trauma con lesiones cerradas de los tejidos blandos, parezcan tener lesiones menores; sin embargo, durante la evaluación inicial no debe distraerse buscando lesiones escondidas, o más severas.  Por ejemplo: la impresión general de un paciente con un hematoma en la cabeza y disminución de la conciencia, puede indicar una lesión grabe de cabeza.

Vía aérea y respiración

A continuación debe asegurar que el paciente tenga su vía aérea despejada y permeable.  Como hubo un trauma, proteja a su paciente de un posible daño adicional de la columna vertebral, al tarar la vía aérea, previniendo el movimiento de la cabeza y el torso.  Si el paciente no responde o tiene un nivel de conciencia alterado en grado significativo, considere colocar una cánula orofaringea o nasofaríngea; además, debe con rapidez examinar y observar la respiración adecuada.  Palpe el tórax, buscando DCAP-BTLS.  Si se descubre una lesión en los tejidos blandos, en el tórax o el abdomen, verifique que los ruidos respiratorios sean simétricos y claros, luego administre oxígeno en flujo alto o proporciones ventilaciones asistidas, usando un dispositivo BVM, según se requiera, dependiendo del nivel de conciencia y de que su paciente este respirando de forma inadecuada.

Circulación

Debe evaluar de inmediato la frecuencia y calidad del pulso; determinar el estado, el color y la temperatura de la piel y verificar el tiempo de llenado capilar.  Las lesiones cerradas de los tejidos blandos no tienen signos visibles de hemorragia; como el sangrado se está produciendo por dentro del cuerpo, puede presentarse el estado de choque.  Su evaluación del pulso y la piel le darán una indicación del grado de agresividad con el que necesita tratar al paciente.

Decisión de transporte

Durante su evaluación inicial, determine si su paciente necesita un transporte inmediato o estabilización en la escena.  Si el paciente que está tratando, tiene un problema en la vía aérea, en su ventilación, síntomas y signos de choque y/o una hemorragia interna, debe considerar transportarlo rápidamente para ser atendido y solicitar apoyo de SVA.  Aunque el tratamiento en la evaluación inicial está dirigido a atender con prontitud, las condiciones amenazantes de vida, no debe retrasar el traslado de un paciente de trauma o traumatizado, en particular si es uno en el cual la lesión de los tejidos blandos puede ser el signo de una lesión grave más profunda.  Los pacientes con ML intenso, pueden requerir de una exploración rápida para identificar esas lesiones.

Examen físico rápido o enfocado – estado de choque


Examen físico rápido o enfocado

Si su paciente es un sujeto traumatizado, con un mecanismo de lesión significativo o con múltiples lesiones y además le da una impresión general pobre o encuentra problemas en la evaluación inicial, practique un examen físico rápido.  Si el sujeto tiene un problema médico pero no es responsivo o se notaron problemas en la evaluación inicial, efectúe un examen físico rápido.  Estas evaluaciones rápidas deben realizarse inmediatamente, de forma pronta pero razonada para asegurar que no pasa inadvertido algún problema significativo, que ponga en riesgo la vida o se retrase el cuidado necesario.

Si su paciente tiene un mecanismo de lesión simple, como por ejemplo un esguince o torcedura de tobillo, realice un examen físico enfocado en el área de la lesión, si encuentra un problema que pone en peligro la vida del paciente, trátelo inmediatamente.  El examen físico enfocado y el examen físico rápido, también lo ayudarán a identificar las lesiones que deben atenderse , cuando se acondicione al paciente para su transporte.

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