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Traumatismos contusos – lesiones del ojo


Traumatismos contusos

El traumatismo contuso puede causar varias lesiones serias del ojo, que van desde el “ojo morado”, es el resultado de la hemorragia del tejido que rodea la órbita, hasta un globo ocular lesionado de gravedad.

Puede ver una lesión llamada hifema, o hemorragia en la cámara anterior del ojo, que oscurece parte del iris o su totalidad.

Esta lesión es común en traumatismos contusos y puede perturbar seriamente la visión.  Veinticinco por ciento de los hifemas son lesiones del globo ocular, es una lesión seria del ojo.  Cubra el ojo para protegerlo de más daño y proporcione transporte al hospital para la evaluación médica especializada y adicional.

El traumatismo contuso también puede causar fractura de la órbita, en particular de los huesos que forman el piso y soporte del globo ocular.  Esta lesión se llama fractura estallada.  Los fragmentos de hueso pueden atrapar algunos de los músculos que controlan los movimientos de los ojos, provocando visión doble.

Cualquier paciente que refiera dolor, visión doble o disminución de la visión después de una lesión contusa, debe colocarse en una camilla y transportarse con prontitud al departamento de urgencias.  Proteja el ojo de un daño adicional con un escudo ocular metálico; cubra el otro ojo para minimizar el movimiento del lado lesionado.

Otro posible resultado de una lesión contusa del ojo, es el desprendimiento de la retina.  Esta lesión se ve con frecuencia en deportes, en especial en boxeo.  Es indolora, pero produce destellos, visión de manchas o “moscas volando” sobre una nube o sombra en la visión del paciente.  Como la retina está separada de la coroides que la nutre, esta lesión requiere de una pronta atención médica para preservar la visión.

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25.3 EVALUACIÓN DE LA LESIONES DE LOS OJOS


25.3 EVALLUACION DE LA LESIONES DE LOS OJOS

Las lesiones de los ojos son comunes, sobre todo en los deportes.  La lesión del ojo puede producir serias complicaciones durante toda la vida, incluyendo la ceguera.  Un tratamiento de urgencias adecuado, minimizara el dolor y puede muy bien, ayudar a prevenir la perdida permanente de la vista.

En un ojo normal no lesionado, es visible la totalidad del círculo del iris, por lo general las pupilas son redondas, de igual tamaño y reaccionan en igual forma cuando se exponen a la luz.

Por lo general las pupilas son redondas, de igual tamaño y reaccional de forma igual ante la luz.

Ambos ojos se mueven juntos en la misma dirección siguiendo el movimiento del dedo.  Después de una lesión, con frecuencia la reacción o forma de la pupila y el movimiento del ojo están perturbados.  Cualquiera de estos trastornos, debe hacerle sospechar de una lesión del globo ocular o de sus tejidos anexos.  No obstante, recuerde que las reacciones pupilares anormales a veces son un signo de lesión encefálica más que de una lesión de los ojos.

Tratamiento del choque psicogénico


Tratamiento del choque psicogénico

En un caso no complicado de desmayo, una vez que el paciente se colapsa y queda supino, por lo general, la circulación del encéfalo se restaura y con ello un estado de funcionamiento normal.  Recuerde que el choque psicogénico puede empeorar de manera significativa como otros tipos de choque.  Si el ataque ha causado la caída del paciente, debe buscar posibles lesiones, especialmente en personas de edad avanzada.  Sin embargo, también debe evaluar de forma minuciosa al paciente por cualquier otra anormalidad.  Si después de recuperar la conciencia, el paciente es incapaz de caminar sin debilidad, tiene mareo o dolor, debe sospechar de otro problema, como una lesión de la cabeza y debe transportar al paciente de inmediato.

Asegúrese de registrar sus observaciones iniciales de signos vitales y nivel de consciencia.  Además, intente obtener información de los espectadores, si el paciente se quejó de algo antes de desmayarse, y cuando tiempo estuvo inconsciente.

Signos y síntomas – hemorragia interna


Signos y síntomas

El síntoma más común de una hemorragia interna es el dolor.  El sangrado interno significativo, por lo general producirá hinchazón en el área de la hemorragia.  La hemorragia intra-abdominal, causara con frecuencia dolor y distensión.  La magulladura es un signo de hemorragia interna, esta es muy común en las lesiones de la cabeza, las extremidades y lesiones pélvicas, y también puede ser un signo de traumatismo abdominal significativo.  La hemorragia en el tórax puede causar disnea, taquicardia e hipotensión.  La correcta denominación de una magulladura es contusión o equimosis.

El hematoma, es una masa de sangre en los tejidos blandos, debajo de la piel, que indica una hemorragia y puede ser el resultado de una lesión menor o grave según sea el caso.  La magulladura o equimosis, puede no estar presente al principio y es posible que el único signo de traumatismo pélvico o abdominal grave sea el enrojecimiento, abrasiones de la piel o dolor.

La hemorragia de una abertura corporal, aunque sea leve, es grave.  Suele indicar una hemorragia interna que no es fácil de ver ni controlar.  La hemorragia de sangre brillante den boca, recto o en la orina, puede sugerir una lesión interna o una enfermedad.  La hemorragia vaginal no menstrual siempre es significativa.

Otros signos y síntomas de hemorragia interna en enfermos tanto de trauma como médicos. Incluyen los siguientes:

  • Hematemesis: esta es sangre vomitada, esta puede ser de color rojo brillante o rojo oscuro; si ha sido parcialmente digerida puede verse como vomito de asientos o cuncho de café.
  • Melena: es la evacuación negra alquitranada y fétida que contiene la sangre digerida.
  • Hemoptisis: es sangre de color rojo brillante que es expectorada por el paciente.
  • Dolor, hipersensibilidad, equimosis e hinchazón, son signos que pueden significar que una fractura cerrada está sangrando.
  • Fracturas costales, equimosis sobre la parte inferior del tórax o un abdomen rígido, distendido, son signos y síntomas que pueden indicar un bazo o hígado lacerado. Los pacientes con una lesión en cualquiera de los órganos pueden tener dolor referido: en el hombro derecho (hígado) o izquierdo (bazo).  Debe sospechar de hemorragia abdominal interna en un paciente con dolor referido.

El primer signo de choque hipovolémico o hipoperfusión, es un cambio en el estado mental; como ansiedad, inquietud o combatividad.  En pacientes no traumatizados, la debilidad, desmayo o mareos al estando de pie, son otros síntomas tempranos.  Los cambios en el color de la piel o palidez, se ven con frecuencia en pacientes tanto traumatizados como médicos.

Los dignos tardíos de hipoperfusión que sugieren hemorragia interna incluyen los siguientes:

  • Taquicardia.
  • Debilidad, desmayos o mareos en reposo.
  • Sed.
  • Nauseas o vomito
  • Piel fría, húmeda o viscosa
  • Respiración rápida y superficial
  • Ojos apagados.
  • Pupilas levemente dilatadas, lentas en respuesta a la luz.
  • Llenado capilar en lactantes y niños mayor de 2 segundos
  • Pulso débil y rápido o filiforme
  • Tensión arterial decreciente
  • Alteraciones del nivel de conciencia

Los pacientes con estos signos y síntomas, están en riesgo y por consiguiente pueden estar en peligro.  Aun si la hemorragia se detiene, puede comenzar de nuevo en cualquier momento.  Por lo tanto es necesario el traslado inmediato.

Examen físico detallado -ahogamiento y buceo


Examen físico detallado

Si el tiempo y el personal lo permiten, completar un examen físico detallado en camino al hospital; un examen cuidadoso de cabeza a pies, puede revelar lesiones adicionales no observadas en un inicio.  Examine al paciente en busca de compromiso respiratorio, circulatorio y neurológico.  Un examen minucioso de las funciones circulatorias, sensoriales y motoras distales, será muy útil para evaluar el alcance de la lesión.  Examine los pulsos periféricos, el color y manchado de la piel, si hay comezón, dolor, parestesias o adormecimientos y hormigueo.

14 ABDOMEN AGUDO


14 ABDOMEN AGUDO

El dolor abdominal es una queja común, pero frecuentemente la causa es difícil de identificar, incluso para un médico.  Como TEM-TUM-TES-B, no es necesita determinar la causa exacta de dolor abdominal agudo, basta con que sea capaz de identificar un problema mortal y que actúe de forma rapidez dando una respuesta.  Recuerde, que el paciente siente dolor y es probable que también sienta ansiedad, lo cual requerirá de toda nuestra capacidad de una evaluación rápida y de apoyo emocional.

Cabeza, cuello y columna cervical – examen fisico


Cabeza, cuello y columna cervical

Inspeccione en busca de anormalidades en la cabeza, cuello y columna cervical.  Palpe cuidadosamente la cabeza y parte posterior del cuello buscando la posible presencia de cualquier dolor, deformidad, hipersensibilidad, crepitación o hemorragia.

La crepitación es la sensación de ruidos o fragmentación que se percibe o escucha cuando dos extremos de huesos rotos se frotan entre sí.  Pregunte al paciente consciente si siente algún dolor o hipersensibilidad.  A continuación palpe y examine el cuello buscando signos de traumatismo, deformidades, abultamientos, edemas, contusiones o hemorragias.  Puede que encuentre sonidos de crepitación producidos por burbujas de aire debajo de la piel, conocidos también como enfisema subcutáneo

Es importante examinar en particular el cuello antes de cubrirlo con un collar cervical.  Además, en un paciente sentado en un ángulo de 45°, que no se sospecha una lesión de la columna vertebral, inspeccione la presencia de venas yugulares pronunciadas o distendidas; este es un hallazgo normal en una persona acostada, sin embargo la distención venosa yugular en un paciente que está sentado sugiere un problema con el retorno de la sangre al corazón.  Informe y registre sus hallazgos cuidadosamente, no se mueva al siguiente paso, hasta que tenga la seguridad de que el la vía aérea está segura y ha iniciado o continuado una inmovilización vertebral.

FUNCIONES DE LA PIEL


FUNCIONES DE LA PIEL

El principal órgano regulador de la temperatura es la piel.  Los vasos sanguíneos de la piel se constriñen cuando el cuerpo está en frio, o se dilatan cuando está en ambiente caliente.  En un ambiente frio,  la constricción de los vasos sanguíneos desvía a sangre, alejándola de la piel, para disminuir la cantidad de calor irradiado de la superficie corporal.

Cuando el ambiente exterior es caliente, los vasos se dilatan, la piel se vuelve rubicunda o roja y se irradia calor de la superficie corporal.

Además, en el ambiente cálido, las glándulas sudoríparas secretan sudor a la superficie de la piel; la evaporación  del sudor requiere de energía la cual,  es tomándola del cuerpo como calor corporal en el proceso de evaporación, lo que hace que la temperatura del cuerpo baje.

La traspiración sola no reduce la temperatura corporal, pues debe producirse también evaporación del sudor.

La información sobre el ambiente es enviada al encéfalo por un rico abastecimiento de nervios sensitivos que se origina en la piel.    Las terminaciones nerviosas que están situadas en la piel, están adaptadas para recibir y transmitir información sobre calor, frio, presión externa y posición del cuerpo en el espacio; la piel reconoce así, cualquier cambio  en el ambiente.  La piel reacciona también a la presión, el dolor, y los estímulos placenteros.

MUERTE O MORIR


2.3 MUERTE  O  MORIR

Las  expectativas de vida han aumentado de manera significativa; cerca de dos terceras partes de las muertes ocurren en personas de 65 años o más.  Hoy sesenta por ciento de todas las muertes se atribuyen a cardiopatías.  Los traumatismos son la principal causa de muerte en edades que oscilan entre un año de edad y 45 años (WHO 2002).  La muerte puede ocurrir súbitamente o después de una enfermedad prolongada.  El ambiente de la muerte ha cambiado un poco, ya son menos las muertes que se presentan en casa, pues se cuenta con servicios de emergencias más eficientes y la gente llega a los puntos de atención, la mayoría de las veces a tiempo.  Ahora el sitio de muerte es más frecuente en el hospital, el orfanato, la carretera o el trabajo.  Por esta razón estamos menos familiarizados con la muerte que nuestros ancestros.  En algunos países se tiende a negar  la muerte.  Las enfermedades pueden ser más prolongadas y mucho más alejadas de la vida diaria.  El apoyo a la vida con sistemas de soporte vital y falta de contacto con el paciente puede suprimir de la conciencia la experiencia total del fallecimiento en la mayoría de las personas.   La movilidad de los integrantes de la familia hace menos probable el apoyo familiar en el momento que se produce la muerte.

La muerte en tiempos más tempranos era parte de la vida cotidiana, era esperada y aceptada.  Las expectativas de vida eran breves (relacionadas con las expectativas de hoy), las tasas de mortalidad (relación del número de muertes con un tamaño dado de población) eran altas y los partos eran peligrosos, resultando a menudo la muerte de la madre y/o  bebe, las dificultades de la  época, tanto naturales como las causadas por el hombre eran grandes.  Los niños y los adultos morían de enfermedades, lesiones y traumatismos de guerra.  La mayoría de la gente había experimentado la muerte de alguna persona cercana.  No había funerarias; el duelo se realizaba en la casa de la familia.  La presencia de un cadáver era algo natural.

Podremos tener una experiencia personal dolorosa con la muerte.  Sin importar la frecuencia con que responda a las llamadas de emergencias, la muerte es algo que todo TEM, enfrentará, algunos de ellos pocas veces, y otros con mayor frecuencia dependiendo donde trabajen, por ejemplo accidentes automovilísticos, ferroviarios, aéreos, o actos terroristas, sobredosis de drogas, suicidios, u homicidios.  Podemos también tener que enfrentar el caso de accidentes con materiales peligrosos y eventos con múltiples heridos o lesionados.  En todos estos casos, debemos comprender que la muerte no es solo importante, sino también nos ayudara a brindar mejores cuidados de emergencia.

ANSIEDAD:

Es una respuesta a la anticipación de peligro; con frecuencia su origen es desconocido, pero en el caso de los pacientes gravemente lesionados o enfermos, la causa suele ser reconocible.  Lo que puede aumentan la ansiedad son los elementos desconocidos.  Las preguntas comunes de los pacientes son:

  • ¿Qué me pasara?
  • ¿Qué está haciendo?
  • ¿Lo haré yo?
  • ¿Cuáles serán mis incapacidades?

Los pacientes que están ansiosos pueden tener los siguientes signos y síntomas:

  • Trastorno emocional.
  • Piel sudorosa y fría
  • Respiración rápida
  • Pulso rápido
  • Inquietud
  • Temor
  • Temblores (trémulo)

Para el paciente ansioso el tiempo pare estar suspendido: los segundos parecen minutos y los minutos horas.  La ansiedad no es útil para el paciente y le puede causar daño fisiológico real.  Es nuestro trabajo hacer todo lo posible para reducirle la ansiedad y ayudarlo a afrontar lo que puede ser la experiencia más aterradora de su vida.

DOLOR O TEMOR:

Están estrechamente relacionados.  El dolor con frecuencia se asocia con enfermedad o traumatismo.  E general se piensa que el temor es el resultado del dolor y el resultado del daño.  Con frecuencia es útil estimular a los pacientes a expresar sus dolores y temores, porque esto indica el proceso de ajuste al dolor y la aceptación de los cuidados médicos de urgencia que pueden ser necesarios.  Algunos individuos tienen dificultad en admitir abiertamente su temor.  En ocasiones el temor se puede expresar con pesadillas, retraimiento, tensión, inquietud, “mariposas” en el estómago, o nerviosismo.  En algunos casos se puede expresar con furia.

A menudo estamos tentados a minimizar el dolor y temor de los pacientes.  Es más fácil decirle al paciente con un accidente cerebro vascular, “va a estar bien”, que “estoy seguro de que esta en verdad asustado por n poder hablar, pero debe saber que estamos haciendo todo lo posible para ayudarlo”.  Tener contacto visual con su paciente y un apretón de manos, con frecuencia puede ayudar más para alejar el temor, que las palabras elocuentes.

IRA Y HOSTILIDAD:

La ira puede expresarse con una conducta muy demandante y exigente.  A menudo, esto puede estar relacionado con el temor y la ansiedad de los cuidados médicos de urgencia que se están administrando.  A veces el temor es tan agudo que el paciente quiere expresar ira contra nosotros.  Pero es incapaz de hacerlo por el factor de dependencia.  Si encontramos cual es el blanco o diana de la ira del paciente, asegúrese, no tome a título personal la ira o los insultos.  Sea tolerante y no actúe a la defensiva.

La ira también se puede expresar físicamente, y usted puede ser el blanco de la agresión.  Si el paciente se altera hasta el punto de agredirnos físicamente o si creemos que esto puede suceder, debemos retirarnos inmediatamente de esa situación.  Tal hostilidad debe contenerse por la autoridad legal, para que podamos brindar nuestros cuidados sin exponernos al peligro.

DEPRESIÓN:

La depresión es una respuesta fisiológica y psicológica natural a la enfermedad, en especial si esta es prolongada, debilitante o terminal.  Si la depresión es una tristeza temporal o clínicamente prolongada, naturalmente es muy poco lo que podemos hacer como TEM durante el poco tiempo que lo estamos transportando.  Lo mejor que puede hacerse en el tratamiento y transporte de un paciente que experimenta depresión, es ser compasivo, apoyarlo y no juzgarlo.

CULPABILIDAD:

Muchos pacientes que están muriendo, sus familiares, o sus cuidadores, pueden sentirse culpables por lo que les ha pasado.  De manera ocasional, la familia o quienes los han cuidado por largo tiempo pueden también sentir cierto grado de alivio, cuando una enfermedad prolongada termina.  Ese alivio puede convertirse en sentimiento de culpa. La mayor parte de las veces no se pueden explicar esos sentimientos.  La comprensión de las situaciones complejas puede ayudar a encarar algunas de las situaciones intensas.

PROBLEMAS DE SALUD MENTAL:

Como TEM seremos llamados a tratar y transportar pacientes con problemas de salud mental.  Estos problemas pueden ser la causa del sufrimiento del paciente, o pueden ser causados por el estrés de la enfermedad o lesión.  En el paciente moribundo se pueden desarrollar problemas de salud mental, como desorientación, confusión,  o delirios.  En estos casos el paciente puede exhibir un comportamiento inconsistente con los patrones normales de pensamiento, sentimiento, o actuación.  Las características comunes de tal conducta pueden incluir lo siguiente:

  • Pérdida de contacto con la realidad
  • Distorsión de la percepción: pueden tener dificultades en jugar factores comunes ., tales como el tiempo, la distancia y la relación.
  • Regresión: pueden regresar a una etapa anterior de su desarrollo, frecuentemente a la lactancia o infancia.
  • Disminución de los controles de impulsos y deseos básicos: se pueden poner violentos o inapropiadamente afectuosos
  • Incluso delirios y alucinaciones.

El curso normal de morir puede causar desorientación en el paciente, en algunas situaciones prolongadas se puede producir un deterior generalizado de la personalidad.

RECIBIR MALAS NOTICIAS NO RELACIONADAS:

Es posible que un paciente que está en una condición crítica o se está muriendo, no quiera oír malas noticias, como la muerte de alguna persona cercana a él.  Este tipo de noticias puede deprimirlo o provocar que pierda la esperanza.

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