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Mordeduras de garrapatas


Mordeduras de garrapatas

Las garrapatas se encuentran con frecuencia en la  maleza, arbustos, árboles y dunas o en otros animales; por lo general se adhieren a la piel.  Apenas llegan a medir unos milímetros y pueden confundirse con facilidad con una peca, en especial porque su mordedura no es dolorosa.  Sin duda el peligro de las garrapatas no radica en la mordida, sino en los organismos infecciosos que transmiten.  Las garrapatas por lo general son portadoras de dos enfermedades infecciosas: la fiebre manchada (maculosa) de las montañas Rocallosas y la enfermedad de Lyme.  Ambas se diseminan a través de la saliva de ellas cuando ésta se inyecta en el momento en que se adhiere.

Esta fiebre manchada, que no es limitada a las montañas rocallosas, ocurre en un lapso de 7 a 10 días después de la mordedura de una garrapata infectada.  Los síntomas incluyen: náuseas, vómito, dolor de cabeza, debilidad, parálisis y quizá colapso cardiorrespiratorio.

La enfermedad de Lyme, ha recibido extensa publicidad.  Es la principal enfermedad transmitida por garrapatas en Europa, pero se ha venido extendiendo por otros países.  Su primer síntoma es una erupción que puede diseminarse a varias partes del cuerpo; comienza cerca de tres días después de la mordedura de una garrapata infectada.  La erupción puede llegar a semejarse en un tercio de los pacientes con el tiempo con el patrón de un tiro al blanco (diana).  Después de unos días o unas semanas, se presenta hinchazón dolorosa de las articulaciones, en particular de las rodillas.  La enfermedad de Lyme, puede llegar a confundirse con artritis reumatoide y lo mismo que esa enfermedad puede resultar en discapacidad permanente.  No obstante, si se reconoce y trata de manera oportuna con antibióticos, el paciente puede recuperarse por completo.

La temporada en las mordeduras de las garrapatas es más común durante el verano, cuando las personas salen a pasear por los bosques con poca ropa protectora.  La transmisión de la infección de la garrapata a la persona toma por lo menos 12 horas, así que, si lo llaman para que retire uno de estos animales, deberá proceder despacio y con sumo cuidado.  No intente sofocar a la garrapata con gasolina o vaselina, no la queme con un cigarrillo encendido, porque solo quemara al paciente.  En lugar de ello, emplee una pinza fina para sujetarla del cuerpo y jale suavemente, pero con firmeza directo hacia arriba, de manera que la piel se levante.  Sostenga esta posición hasta que la garrapata se suelte.  Hay pinzas especiales para este procedimiento, pero seguramente en su equipo tendrá unas pinzas que le sirvan.

Este método por lo general eliminará a toda la garrapata; incluso si parte del parasito permanece incrustado a la piel, la parte que contiene al organismo infeccioso ya fue eliminado.  Limpie el área con desinfectante y guarde la garrapata en un frasco de vidrio u otro recipiente para su identificación.  No maneje la garrapata con sus dedos desnudos siempre use guantes.  De apoyo de urgencias al paciente y transporte al hospital.

Agotamiento por calor


Agotamiento por calor

El agotamiento por calor, también llamado postración o colapso por calor, es la enfermedad grave más común, producida por calor.  La exposición al calor, el estrés y la fatiga, son causas de agotamiento por calor, el cual se debe a la hipovolemia como resultado de la pérdida de electrolitos y de agua por una sudoración excesiva.  Para que la sudoración sea un mecanismo eficaz de enfriamiento, el sudor debe ser capaz de evaporarse del cuerpo.  De otra manera, el cuerpo continuará su producción de sudor, aumentando la pérdida de agua.  Las personas paradas bajo el sol caliente, en particular aquellas que usan varias capas de ropa, como los fanáticos de fútbol o los asistentes a un desfile, pueden sudar de manera profusa, y su cuerpo se refrescará poco.  La humedad elevada también reducirá la cantidad de evaporación que puede ocurrir.  Las personas que trabajan o se esfuerzan en áreas mal ventiladas, no logran eliminar el calor a través de la convección.  En consecuencia, las personas que trabajan o se ejercitan vigorosamente y que usan ropa muy gruesa en un medio caliente, húmedo o mal ventilado, presentan particular susceptibilidad al agotamiento por calor.

Los signos y síntomas del agotamiento por calor y aquellos asociados con hipovolemia son los siguientes:

  • Mareo, debilidad o desmayo acompañados de náuseas o dolor de cabeza.
  • Inicia, mientras se trabaja duro o se ejercita en un medio caliente húmedo y mal ventilado con sudoración abundante.
  • Incluso, puede iniciar en reposo en personas mayores o lactantes en medios calientes, húmedos y mal ventilados que permanecen largo tiempo en medios calientes o húmedos. Los individuos no aclimatados al medio ambiente caliente, también pueden presentar este inicio en reposo.
  • Piel fría, húmeda y pegajosa con palidez ceniza
  • Lengua seca y sed.
  • Signos vitales normales, aunque el pulso es con frecuencia se encuentra rápido y la tensión arterial diastólica puede ser baja.
  • Temperatura corporal puede estar normal o ligeramente elevada; en raras ocasiones llega a los 40°C.

Para tratar al paciente siga estos pasos:

  1. Retire las capas excesivas de ropa, en particular alrededor de la cabeza y el cuello.
  2. Aleje al paciente del medio ambiente caliente tan pronto como le sea posible, de preferencia hacia la parte trasera de la ambulancia con aire acondicionado. Si está a la intemperie, aléjelo del sol.
  3. Administre oxígeno al paciente tal como lo hizo en la evaluación inicial.
  4. Aliente al paciente para que se recueste y eleve las piernas o posición supina. Afloje cualquier prenda apretada y abanique al paciente para que se enfríe.
  5. Si el paciente está completamente alerta, aliéntelo para que se siente y beba despacio hasta 1 L de agua, siempre y cuando no sienta náuseas. Nunca fuerce al paciente a deglutir líquidos si no está completamente alerta, ni permita que lo haga en posición supina, pues podría aspirar el líquido a los pulmones.   Si el paciente siente nauseas, transpórtelo sobre su costado para evitar la aspiración.  En la mayoría de los casos, estas medidas revertirán los síntomas, lo cual hará que el paciente se sienta mejor en un lapso de 30  minutos, pero deberá prepararse para transportarlo al hospital, para que le hagan un tratamiento más agresivo, como por ejemplo con terapia IV con líquidos y vigilancia estrecha, en especial en las siguientes circunstancias:
  • Los síntomas no mejoran con rapidez
  • El nivel de conciencia disminuye
  • La temperatura permanece elevada
  • La persona es muy joven, es adulto mayor, o posee cualquier padecimiento subyacente, como la diabetes o enfermedades cardiovasculares.
  1. Transporte al paciente apoyándolo sobre su costado si piensa que tiene náuseas y está a punto de vomitar, pero asegúrese de que el paciente este bien sujeto a la camilla.

La insolación es la enfermedad menos común pero más grave ocasionada por la exposición al calor, ocurre cuando el cuerpo se somete a más calor del que puede manejar y se avasallan los mecanismos normales para liberarse del calor excesivo.  Entonces, la temperatura corporal se eleva con rapidez hasta un punto en el cual se destruyen los tejidos.  La insolación sin tratar siempre produce la muerte.

La insolación puede desarrollarse en pacientes durante la actividad física vigorosa, cuando se encuentran a la intemperie o en un espacio cerrado mal ventilado y húmedo.  También ocurre durante olas de calor entre personas o pacientes geriátricos, que viven en edificios sin aire acondicionado o con mala ventilación.  Así mismo puede desarrollarse en niños que se dejan solos encerrados en autos durante un día caliente.

Muchos pacientes con insolación presentan la piel caliente, seca y rojiza, debido a que su mecanismo de sudoración fue avasallado.  No obstante, al inicio en el curso de la insolación la piel puede estar húmeda o mojada.  Tenga en cuenta que un paciente puede presentar insolación aun cuando este sudando.  La temperatura corporal sube con rapidez en pacientes con insolación, esta puede alcanzar 41°C o más.  A medida que se eleva la temperatura del cuerpo, decae el nivel de conciencia de la persona.

Con frecuencia, el primer signo de insolación es un cambio en la conducta.  No obstante, a continuación el paciente deja de responder con rapidez; al inicio el pulso es acelerado y fuerte pero a medida que aumenta la falta de respuesta del paciente, el pulso se debilita y la tensión arterial cae.

La recuperación de la insolación, depende de la prontitud con la cual se administre el tratamiento, usted debe ser capaz de identificar a este paciente con prontitud.  El tratamiento de emergencia tiene un objetivo: reducir la temperatura corporal por cualquier medio disponible. Siga estos pasos para tratar a un paciente con insolación:

  1. Aleje al paciente del medio caliente y colóquelo en la ambulancia.
  2. Ajuste el aire acondicionado, al enfriamiento máximo.
  3. Retire la ropa del paciente.
  4. Administre oxígeno al paciente, si no lo hizo como parte de la evaluación inicial.
  5. Aplique paquetes fríos en el cuello, las ingles y axilas del paciente.
  6. Cubra al paciente con toallas o sabanas mojadas o rocíelo con agua fría y abaníquelo para evaporar con rapidez la humedad de la piel.
  7. Abanique al paciente de manera agresiva y repetida humedeciendo o sin humedecer la piel.
  8. Proporcione transporte inmediato al hospital.
  9. Notifique al hospital lo más pronto posible de manera que el personal pueda prepararse para tratar al paciente de inmediato a su llegada.

Venenos inhalados


Venenos inhalados

Los pacientes que han inhalado sustancias tóxicas, incluidos gas natural, ciertos pesticidas, monóxido de carbono, cloro u otros gases, deberá ser transferidos de inmediato a donde haya aire fresco.  Dependiendo del tiempo de exposición, pueden requerir de oxígeno suplementario.  Emplee siempre un aparato de respiración auto contenido, para protegerse a sí mismo contra los vapores venenosos.  Si no cuenta con capacitación específica en el uso de éste o con el equipo disponible ajustado a su persona, deje este trabajo al personal con capacitación y el equipo adecuados ; para la exposición presente de toxinas de inhalación.

Es posible que los pacientes, deban ser descontaminados por personal capacitado especialmente después de ser retirados de un medio tóxico.  No podrá administrar atención de urgencias a estos pacientes hasta que se haya realizado este paso y que el veneno no pueda contaminarlo.

Algunos venenos inhalados, como el monóxido de carbono, son inodoros y producen hipoxia grave sin dañar o siquiera irritar los pulmones.  Otros, como el cloro, son muy irritantes y ocasionan obstrucción de la vía aérea y además edema pulmonar.  El paciente puede informar que tiene los siguientes signos y síntomas:  ardor en los ojos, dolor de garganta, tos, dolor del pecho, ronquera, sibilancia, disnea, mareo, confusión, dolor de cabeza o estridor en los casos graves.  Asimismo, el paciente puede presentar convulsiones, o alteración del estado mental.

Algunos agentes inhalados, ocasionan daño progresivo en los pulmones e incluso una vez que el paciente ha sido rescatado de la exposición directa, es posible que el daño sea evidente durante algunas horas.  Mientras tanto, pueden requerir de dos a tres días o hasta más, de terapia intensiva para restablecer la función pulmonar normal.  Por esta razón, todos los pacientes que han inhalado veneno, requieres de transporte inmediato al departamento de urgencias, este preparado para emplear oxígeno suplementario por medio de una mascarilla con reservorio no recirculante y/o soporte de ventilación con un dispositivo de bolsa-válvula-mascarilla BVM, si es necesario.  Asegúrese de que está disponible una unidad de aspiración en caso de que el paciente vomite.  Lo mismo que con otros envenenamientos, resulta útil que lleve consigo envases, frascos o etiquetas cuando trasporte al paciente al hospital.

Examen físico enfocado – reacciones alergicas


Examen físico enfocado

El examen físico enfocado puede ayudar a dirigir el tratamiento.  Como en todas las emergencias, su evaluación del paciente que sufre de una reacción alérgica debe incluir las evaluaciones del sistema respiratorio y circulatorio, su estado mental y de la piel.  Evalúe en busca de alteraciones del estado mental, el cual puede ser el resultado de hipoxia o del choque sistémico.  Examine con cuidado la respiración, incluido un aumento del trabajo respiratorio, el uso de los músculos accesorios, oscilación de la cabeza, posición de tripiè, dilatación de narinas (fosas nasales) y gruñidos.  Ausculte con cuidado tanto la tráquea como el tórax.

La sibilancia se presenta debido al estrechamiento de los conductos aéreos, lo cual se debe sobre todo a la contracción e los músculos en torno a los bronquios, debido a la reacción contra el alérgeno.  La exhalación normalmente es la parte pasiva y relajada de la respiración, y se vuelve más difícil a medida que el paciente intenta toser para expulsar las secreciones o mover el aire a través de la vía aérea constreñida.  El líquido de los conductos aéreos, junto con los bronquios constreñidos, producen el sonido sibilante.  Rápidamente el respirar se va volviendo más difícil e incluso es posible que el paciente deje de hacerlo.  La dificultad respiratoria prolongada, puede causar una frecuencia cardiaca acelerada (taquicardia), un estado de choque e incluso la muerte.  El estridor, que es un sonido inspiratorio agudo, que ocurre cuando se edematiza la vía aérea superior, cerca de las cuerdas vocales, la garganta, y cierra la vía aérea alta, y con el tiempo puede conducir a la obstrucción total de la vía aérea.

Recuerde que la presencia de la hipoperfusión (estado de choque) o dificultad respiratoria, indica que el paciente presenta una reacción alérgica lo bastante grave como para morir.

SIGNOS Y SÍNTOMAS COMUNES DE LA REACCIÓN ALÉRGICA
Sistema Respiratorio ·         Estornudos, comezón y flujo nasal  inicialmente

·         Tensión en el pecho o la garganta

·         Tos seca irritante y persistente

·         Ronquera

·         Respiraciones que se vuelven rápidas , trabajosas y ruidosas

·         Sibilancia y/o estridor

Sistema Circulatorio ·         Reducción de la tensión arterial por dilatación de los vasos sanguíneos

·         Aceleración del pulso inicialmente

·         Piel pálida ,y mareo al fallar el sistema vascular

·         Pérdida de conciencia y coma

Piel ·         Rubor, comezón o ardor especialmente en la cara y la parte superior del pecho

·         Urticaria sobre un área extensa del cuerpo, tanto interna como externa

·         Edematización en especial en la cara, el cuello, las manos los pies y la lengua

·         Edematización y cianosis con hormigueo en la cara, boca, pecho, pies y manos.

Otros signos ·         Ansiedad, sentimiento de desgracia inminente

·         Dolor abdominal

·         Dolor de cabeza

·         Ojos irritados y lagrimosos

·         Reducción del estado mental

 

Evalúe con cuidado la piel, en busca de inflamaciones, erupciones, ronchas o signos de la fuente de la reacción: mordeduras, picaduras o marcas de contacto.  Una erupción que se extiende con rapidez, puede ser preocupante, porque suele indicar una reacción sistemática.  La piel roja y caliente, también puede indicar una reacción sistemática pues los vasos sanguíneos pierden su actividad para constreñirse y la sangre se mueve hacia las extremidades.  Si esta reacción continua, el cuerpo tendrá dificultades.  Si esta reacción continua, el cuerpo tendrá dificultad para proveer de sangre y oxígeno a los órganos vitales, y uno de los primeros signos será el estado mental alterado, puesto que los órganos están privados de oxígeno y glucosa.

Signos y síntomas – convulsiones


Signos y síntomas

Algunas convulsiones ocurren solo en un lado del cuerpo (convulsiones parciales o simples).  Otras se inician en un lado y avanzan poco a poco hasta una convulsión generalizada que afecta al cuerpo entero (convulsiones simples que se generalizan).  La mayoría de las personas que han tenido convulsiones durante toda la vida o crónicas, toleran estos eventos bastante bien, sin complicaciones, pero en algunas situaciones las convulsiones pueden señalar padecimientos mortales.

Con frecuencia un paciente puede haber presentado una advertencia previa al evento, la cual se denomina aura, como dolor abdominal o dolor de cabeza.  La convulsión se caracteriza por la pérdida repentina de conciencia, movimiento o tono muscular caótico y apnea.  Es posible que el paciente también experimente una fase tónica que por lo general dura apenas unos segundos, en el cual habrá un periodo de actividad de tono muscular extensor, mordedura de la lengua o incontinencia vesical o intestinal.

Durante la fase tónica-clónica, es posible que el paciente presente movimiento bilateral, caracterizado por rigidez y relajación muscular, que por lo general dura de uno a tres minutos.  Durante toda la fase tónica clónica, el paciente exhibe taquicardia, hiperventilación y salivación intensa.   La mayoría de las convulsiones duran de tres a cinco minutos y están seguidas por un largo periodo (entre cinco y treinta minutos o más) llamado estado postictal, en el cual el paciente no responde al inicio y recupera poco a poco la conciencia, el estado postictal se acaba, cuando el paciente recupera un nivel completo de conciencia.  De Manera paulatina, en la mayoría de los casos, el paciente comenzará a recuperarse y despertara, pero se verá aturdido, confundido y fatigado.  En contraste, una convulsión de petit mal, puede durar apenas una fracción de minuto, después de lo cual el paciente se recupera de inmediato con solo un breve espacio sin memoria del evento.

Las convulsiones que se repiten con lapsos de minutos, sin recuperación de la conciencia o que duran más de 30 minutos, se definen como estado epiléptico, y también se conocen como convulsiones recurrentes.  Por razones obvias, las convulsiones recurrentes deben considerarse como situaciones potencialmente mortales, en las cuales los pacientes requieren atención médica de emergencia.

Intervenciones – dolor toraxico


Intervenciones

De acuerdo con el protocolo local, prepárese para administrar ácido acetilsalicílico ASA infantil y asista para administrar la nitroglicerina si es el caso y esta prescrita.  Revise la condición de los medicamentos y su fecha de caducidad.  Asegúrese de ponerse guantes antes de manejar las tabletas sublinguales de nitroglicerina.

Administre ASA de acuerdo con el protocolo local, utilice tabletas masticables (Disprina junior tab de 81mg; Cardioprotec tab. 40 mg), la dosis recomendada con frecuencia es de 160 a 320 mg.  El ASA evita que se formen coágulos o que estos crezcan.

Después de obtener autorización de la dirección médica, ayude al paciente a tomar su nitroglicerina ya prescrita.  Este fármaco actúa en la mayoría de los pacientes, en un lapso de 5 min. para aliviar el dolor de tipo anginoso.  La mayoría de los pacientes a los que se les prescribe la nitroglicerina, llevan consigo una provisión de ella.  Anglix, es un hombre comercial de la nitroglicerina.  Los pacientes colocan una dosis de nitroglicerina bajo su lengua, siempre que presenten un episodio de angina, que no desaparece de inmediato con el reposo.  Si el dolor continúa, aun después de 5 min.  Es común que los médicos les indiquen que tomen una segunda dosis, si esto no funciona, se indica a la mayoría de los pacientes que tomen una tercera dosis y luego llamen al SMU.  Si el paciente no se ha tomado las tres dosis, puede ayudarlo a administrarse el medicamento, siempre y cuando lo autorice su protocolo local.

La nitroglicerina se encuentra en diferentes presentaciones: como una pastilla blanca pequeña, que se coloca sublingualmente o bajo la lengua y, como un parche transdérmico que se aplica en el pecho.  Las dos formas tienen el mismo efecto.

La nitroglicerina relaja el musculo de las paredes de los vasos sanguíneos, dilata las arterias coronarias, incrementa el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno al musculo cardiaco, reduciendo la carga de trabajo para el corazón, la nitroglicerina también dilata los vasos sanguíneos en otras partes del cuerpo y puede provocar hipotensión y/o cefalea intensa.  Otros efectos secundarios, incluyen: cambios en la frecuencia cardiaca del paciente, entre ellos taquicardia y bradicardia, por esta razón, debe tomar la presión sanguínea del paciente 5 min., después de cada dosis.  Si la presión sistólica sanguínea es menor de 100 mm Hg, no  administre otra dosis; otras contraindicaciones incluyen: la presencia de lesiones en la cabeza , el uso de fármacos para la disfunción eréctil (sildenafil-Viagra) dentro de las 24 horas anteriores, y que la dosis máxima prescrita, ya se haya administrado (por lo general tres dosis).

Tenga en cuenta que la nitroglicerina perderá su potencia con el tiempo, en especial si se pone a la luz (es por eso que se proporciona en un frasco oscuro o ámbar).  Los pacientes que la toman, rara vez pueden llevar el frasco en su bolsillo, durante meses.  Es posible que pierda su potencia incluso antes de la fecha de caducidad o vencimiento.  Cuando la tableta de nitroglicerina, pierde su potencia, es posible que el paciente no perciba la sensación de efervescencia, cuando la tableta se coloca debajo de la lengua, quizá, no experimente la sensación normal de ardor o dolor de cabeza que acompañan con frecuencia la administración de este medicamento.  Observe que la efervescencia solo ocurre con una tableta potente.

Para asistir sin peligro a un paciente con su nitroglicerina siga estos pasos a continuación:

  1. Obtenga la autorización de la dirección médica, ya sea en línea o con el protocolo fuera de línea.
  2. Tome la tensión arterial del paciente. Continúe con la administración de nitroglicerina solo si la tensión arterial sistólica es mayor de 100 mm Hg.
  3. Verifique que con cuenta con: el medicamento, el paciente y la vía de administración adecuados. Verifique la fecha de caducidad o vencimiento.
  4. Pregunte al paciente sobre la última dosis que ha tomado y sobre sus efectos. Asegúrese de que el paciente se recueste para evitar desmayos, si la nitroglicerina le reduce de manera sustancial la tensión arterial, por lo general el paciente se marea o se siente débil.
  5. Pida al paciente que levante la lengua. Coloque la tableta (utilizando guantes) o haga que el mismo paciente lo haga, dígale que mantenga la boca cerrada con la tableta debajo de la lengua, hasta que este disuelta o se haya absorbido.  Advierta al paciente que no debe masticarla ni deglutirla.
  6. Revise de nuevo la tensión arterial en 5 min. Anote el medicamento y la hora de administración. Reevalúe las características del dolor precordial y anote a respuesta al fármaco.  Si el dolor torácico persiste y el paciente aún presenta presión sistólica mayor de 100 mm Hg., repita la dosis cada 5 minutos, de acuerdo con lo autorizado por la dirección médica.  En general se administra un máximo de tres dosis para cualquier episodio individual de dolor precordial.

Reevalúe su decisión de traslado, y traslade al paciente, con prontitud al departamento de urgencias, recuerde que es un paciente crítico, de manera que puede iniciarse lo más pronto posible el tratamiento con medicamentos anticoagulantes o angioplastia, después de iniciado el ataque.  Si el paciente no cuenta con nitroglicerina prescrita, continúe con su evaluación enfocada y prepárese para el traslado.  Asegúrese de que este proceso no consuma demasiado tiempo.  No retrase el traslado por asistir la administración de la nitroglicerina.  El medicamento puede proporcionarse en el camino.

INTOXICACIONES


Intoxicación alimentaria

 Ocurre cuando uno ingiere alimento o agua que contiene bacterias, parásitos, virus o las toxinas producidos por estos microorganismos. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria se dan a raíz de bacterias comunes como el estafilococo o la Escherichia coli (E. coli.)

Causas

La intoxicación alimentaria puede afectar a una persona o a un grupo de personas que hayan ingerido todas el mismo alimento. Es más común después de consumir alimentos en comidas al aire libre, cafeterías de escuelas, grandes reuniones sociales o restaurantes.

Cuando los microorganismos ingresan al alimento, se denomina contaminación. Esto puede suceder de diferentes maneras:

  • La carne de res o de aves puede entrar en contacto con las bacterias normales de los intestinos de un animal que se está procesando.
  • El agua que se utiliza durante el cultivo o embarque puede contener estiércol o desechos humanos.
  • El alimento se puede manipular de manera insegura durante la preparación en tiendas de abarrotes, restaurantes o casas.

La intoxicación alimentaria puede ocurrir después de comer o beber:

  • Cualquier alimento preparado por alguien que no se lave las manos adecuadamente.
  • Cualquier alimento preparado usando utensilios de cocina, tablas de cortar y otras herramientas que no estén totalmente limpias.
  • Productos lácteos o alimentos que contengan mayonesa (como ensalada de col o de papa) que hayan permanecido fuera del refrigerador por mucho tiempo.
  • Alimentos congelados o refrigerados que no se guarden a la temperatura apropiada o que no se recalienten a la temperatura correcta.
  • Pescados u ostras crudas.
  • Frutas o verduras crudas que no se hayan lavado bien.
  • Jugos de verduras o frutas crudas y productos lácteos (busque la palabra “pasteurizado”, lo cual significa que el alimento ha sido tratado para prevenir la contaminación).
  • Carnes o huevos mal cocidos.
  • Agua proveniente de un pozo o arroyo, o agua de una ciudad o pueblo que no haya sido tratada.

Muchos tipos de microorganismos y toxinas pueden causar intoxicación alimentaria, como:

  • Enteritis por Campylobacter 
  • Cólera
  • Enteritis por E. coli 
  • Toxinas en pescados o mariscos dañados o en mal estado
  • Staphylococcus aureus
  • Salmonela
  • Shigella

Los niños y los ancianos tienen el mayor riesgo de intoxicación por alimentos. Asimismo, usted puede estar en mayor riesgo si:

  • Padece una afección seria, como enfermedad renal, diabetes, cáncer o VIH y/o SIDA.
  • Tiene un sistema inmunitario debilitado.
  • Viaja fuera de los Estados Unidos a áreas en donde hay más exposición a los organismos que causan dicha intoxicación alimentaria.

Las mujeres embarazadas y lactantes tienen que ser especialmente cuidadosas para evitar la intoxicación alimentaria.

Síntomas

Los síntomas de los tipos de intoxicación alimentaria más comunes con frecuencia comienzan al cabo de 2 a 6 horas después de ingerir el alimento. Ese tiempo puede ser más largo o más corto, según la causa de la intoxicación alimentaria.

Intoxicación alimentariaLos posibles síntomas abarcan:

  • Cólicos abdominales
  • Diarrea (puede tener sangre)
  • Fiebre y escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas y vómitos
  • Debilidad (puede ser grave)

Pruebas y exámenes

Su médico buscará signos de intoxicación con alimentos, como dolor en el estómago y signos de que su cuerpo en realidad tiene poco líquido (deshidratación).

Se pueden hacer exámenes coprológicos o del alimento que haya consumido para averiguar qué tipo de microorganismo está causando los síntomas. Sin embargo, los exámenes no siempre pueden encontrar la causa de la diarrea.

En los casos más serios, el médico puede solicitar una sigmoidoscopia, un procedimiento en el cual se usa una sonda delgada y hueca con una luz en el extremo que se pone en el ano para buscar la fuente de un sangrado o infección.

Tratamiento

La mayoría de las veces, usted mejorará en un par de días. La meta es aliviar los síntomas y verificar que su cuerpo tenga la cantidad apropiada de líquidos.

Recibir suficiente líquido y saber qué comer le ayudará a usted a mantenerse cómodo. Usted tal vez necesite:

  • Manejar la diarrea
  • Controlar las náuseas y los vómitos
  • Descansar lo suficiente

Usted puede tomar mezclas de rehidratación oral para reponer los líquidos y minerales perdidos por vómitos y diarrea.

El polvo de rehidratación oral puede comprarse en una farmacia. Asegúrese de mezclar el polvo en agua potable.

Usted puede hacer su propia mezcla disolviendo ½ cucharadita de sal y bicarbonato sódico y 4 cucharadas de azúcar en 4 ¼ tazas (1 litro) de agua.

Si presenta diarrea o vómitos y no puede tomar o conservar los líquidos, puede necesitar que se los administren por vía intravenosa (IV). Esto puede ser más común en los niños pequeños.

Si toma diuréticos, pregúntele al médico si necesita dejar de tomarlos mientras tenga diarrea. Sin embargo, nunca deje de tomar ni cambie los medicamentos sin hablar primero con el médico.

Para las causas más comunes de intoxicación por alimentos, el médico NO recetará antibióticos.

Usted puede comprar medicamentos en la farmacia que le ayuden a disminuir la diarrea.

  • No utilice estos medicamentos sin hablar con el médico si tiene diarrea con sangre o fiebre, o si la diarrea es intensa.
  • No le dé estos medicamentos a los niños.

Posibles complicaciones

La deshidratación es la complicación más común y se puede presentar a partir de cualquiera de las causas de intoxicación alimentaria.

Las complicaciones menos comunes, pero mucho más graves, dependen de la bacteria que esté causando la intoxicación alimentaria. Éstas pueden abarcar:

  • Artritis
  • Problemas hemorrágicos
  • Daño al sistema nervioso
  • Problemas renales
  • Hinchazón o irritación del tejido alrededor del corazón

Cuándo contactar a un profesional médico

Solicite una cita con el médico si:

  • Presenta sangre o pus en las heces.
  • Tiene diarrea y es incapaz de tomar líquidos debido a las náuseas o al vómito.
  • Tiene fiebre por encima de 101° F (38º C) o su hijo tiene fiebre por encima de 100.4° F (38º C) junto con la diarrea.
  • Tiene signos de deshidratación (sed, vértigo o mareo).
  • Ha viajado recientemente a un país extranjero y presentó diarrea.
  • La diarrea no ha mejorado en 5 días (2 días para un bebé o un niño) o ha empeorado.
  • Su hijo ha estado vomitando durante más de 12 horas (en un recién nacido de menos de 3 meses, llame tan pronto como comience el vómito o la diarrea).
  • Presenta intoxicación por hongos, pescado, o botulismo.

Referencias

Schiller LR, Sellin JH. Diarrhea. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ, eds.Sleisenger & Fordtran’s Gastrointestinal and Liver Disease

Sodha SV, Griffin PM, Hughes JM. Foodborne disease. In: Mandell GL, Bennett JE, Dolin R, eds.Principles and Practice of Infectious Diseases

Craig SA. Gastroenteritis. In Marx JA, Hockberger RS, Walls RM, et al, eds. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice

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