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RELÁMPAGOS


18.13 RELÁMPAGOS

De acuerdo con el National Weather Service, cada año se producen cerca de 25 millones de relámpagos, que se descargan de una nube al suelo, el resto del mundo no es diferente a estas estadísticas.  En promedio, los relámpagos matan entre 360 y 490 personas a nivel mundial según casos documentados.   Aunque las lesiones documentadas por rayos suman 900 por año, es muy probable que las lesiones de este tipo sin documentar sean mucho mayores.  Muchos países no tienen un registro exacto de muertes por este fenómeno meteorológico.  Los rayos son la tercera causa más común de muerte debido a fenómenos ambientales aislados.

La energía asociada con los rayos comprende una corriente directa (DC) de hasta 200.000 amp y un potencial de 100 millones de volts o más.  Las temperaturas generadas por los rayos varían entre 11.000 y 33.000ºC.

La mayoría de las muertes y lesiones ocasionadas por los rayos, ocurren durante los meses de verano, cuando las personas disfrutan de actividades al aire libre, a pesar de que se avecine una tormenta.  Aquellos que reciben más comúnmente las descargas eléctricas incluyen personas en lanchas, nadadores y golfistas; cualquier tipo de actividad que exponga a la persona a una gran área abierta incrementando el riesgo de sufrir la descarga de un relámpago.

El hecho de que el rayo cause o no, una lesión o la muerte, depende de que la persona se encuentre en el camino de la descarga eléctrica.  La corriente asociada con la descarga del rayo viaja a lo largo de la tierra.  Aunque algunas víctimas sufren lesiones o mueren por una descarga directa del rayo, muchas sufren el daño debido a la que estaban de pie cerca de un objeto sobre el cual cayó la descarga, por ejemplo: un árbol por efecto de salpicadura.

Los sistemas cardiovascular y nervioso, son los que se lesionan de manera más fácil con la descarga de un rayo, por lo tanto el paro cardiaco o respiratorio, son las causas más comunes de muertes relacionadas con este fenómeno.  El daño tisular ocasionado por un rayo, es diferente al causado por otras lesiones ocasionadas por electricidad, por ejemplo cables de alta tensión.  Esto se debe a que el camino del daño del tejido por lo general se presenta sobre la piel, más que a través de ella.  Asimismo dado que la duración del relámpago es más corta, las quemaduras en la piel por lo general son superficiales; las quemaduras de espesor total de tercer grado son raras.  Las lesiones por relámpago se clasifican así:

  • Leves: pérdida de la conciencia, amnesia, confusión, hormigueo u otros signos y síntomas inespecíficos; si es que hay quemaduras, son por lo regular superficiales.
  • Moderadas: convulsiones, paro respiratorio, paro cardiaco, asistolia, que se resuelve de modo espontáneo y las quemaduras son superficiales.
  • Graves: paro cardiopulmonar debido a la tardanza en la reanimación, con frecuencia por la localización remota, muchos de estos pacientes no sobreviven.

Venenos inhalados


Venenos inhalados

Los pacientes que han inhalado sustancias tóxicas, incluidos gas natural, ciertos pesticidas, monóxido de carbono, cloro u otros gases, deberá ser transferidos de inmediato a donde haya aire fresco.  Dependiendo del tiempo de exposición, pueden requerir de oxígeno suplementario.  Emplee siempre un aparato de respiración auto contenido, para protegerse a sí mismo contra los vapores venenosos.  Si no cuenta con capacitación específica en el uso de éste o con el equipo disponible ajustado a su persona, deje este trabajo al personal con capacitación y el equipo adecuados ; para la exposición presente de toxinas de inhalación.

Es posible que los pacientes, deban ser descontaminados por personal capacitado especialmente después de ser retirados de un medio tóxico.  No podrá administrar atención de urgencias a estos pacientes hasta que se haya realizado este paso y que el veneno no pueda contaminarlo.

Algunos venenos inhalados, como el monóxido de carbono, son inodoros y producen hipoxia grave sin dañar o siquiera irritar los pulmones.  Otros, como el cloro, son muy irritantes y ocasionan obstrucción de la vía aérea y además edema pulmonar.  El paciente puede informar que tiene los siguientes signos y síntomas:  ardor en los ojos, dolor de garganta, tos, dolor del pecho, ronquera, sibilancia, disnea, mareo, confusión, dolor de cabeza o estridor en los casos graves.  Asimismo, el paciente puede presentar convulsiones, o alteración del estado mental.

Algunos agentes inhalados, ocasionan daño progresivo en los pulmones e incluso una vez que el paciente ha sido rescatado de la exposición directa, es posible que el daño sea evidente durante algunas horas.  Mientras tanto, pueden requerir de dos a tres días o hasta más, de terapia intensiva para restablecer la función pulmonar normal.  Por esta razón, todos los pacientes que han inhalado veneno, requieres de transporte inmediato al departamento de urgencias, este preparado para emplear oxígeno suplementario por medio de una mascarilla con reservorio no recirculante y/o soporte de ventilación con un dispositivo de bolsa-válvula-mascarilla BVM, si es necesario.  Asegúrese de que está disponible una unidad de aspiración en caso de que el paciente vomite.  Lo mismo que con otros envenenamientos, resulta útil que lleve consigo envases, frascos o etiquetas cuando trasporte al paciente al hospital.

Convulsiones – emergencias diabeticas


Convulsiones

Aunque éstas rara vez son mortales, deberá considerarlas muy graves, incluso en paciente con un historial de convulsiones crónicas.  Las convulsiones breves prolongadas pueden ser producto de fiebre, infecciones, envenenamientos, hipoglucemia, traumatismo o reducciones del nivel de oxígeno.  Asimismo, pueden ser idiopáticas o de causas desconocidas, en los niños.  Aunque las convulsiones breves no son dañinas, pueden iniciar un padecimiento más peligroso y potencialmente mortal.  Dado que las convulsiones pueden ser producto de una lesión en la cabeza, considere el trauma como una causa.  En el paciente diabético también deberá considerar la hipoglucemia.

La atención médica de urgencia de las convulsiones, incluye asegurarse de que la vía aérea este abierta y libre y en colocar al paciente sobre su costado siempre y cuando no tenga traumatismo cervical o espinal.  No intente colocar nada en la boca del paciente, es decir ni un baja lenguas ni una cánula oral.  Asegúrese de tener un equipo de succión listo en caso de que el paciente vomite.  Proporcione respiración artificial si el paciente está cianótico o si su respiración parece inadecuada, y transpórtelo con rapidez.

PROBLEMAS ASOCIADOS A LA DIABETES


15.6 PROBLEMAS ASOCIADOS A LA DIABETES

Las afecciones asociadas con la diabetes, incluyen convulsiones, estado mental alterado y problemas en la vía aérea.  Recuerde considerar las urgencias diabéticas en paciente que se presenten con estas emergencias, algunas de ellas son las convulsiones, el estado mental alterado y el alcoholismo entre otros.

EMERGENCIAS DIABETICAS


15 EMERGENCIAS DIABETICAS

La diabetes es una enfermedad muy común, que afecta a cerca del 6% de la población.  Es un trastorno del metabolismo de la glucosa o dificultad para metabolizar carbohidratos, grasas y proteínas.  Sin tratamiento, los niveles de glucosa sanguínea se vuelven demasiado altos y pueden causar: coma y muerte.  Si se tratan de manera apropiada, la mayoría de las personas con diabetes, pueden llevar una vida relativamente normal.  No obstante, la diabetes puede tener muchas complicaciones graves que afectan la duración y calidad de vida, entre ellas están la ceguera, enfermedad cardiovascular e insuficiencia renal.  Asimismo, el tratamiento para reducir los niveles elevados de glucosa puede ir muy lejos y ocasionar un estado de hipoglucemia (nivel bajo de glucosa en sangre), que pone en riesgo la vida.  Por lo tanto, necesitamos conocer los signos y síntomas de un nivel de glucosa sanguínea demasiado alto o demasiado bajo, de manera que pueda administrar un tratamiento adecuado para salvar la vida del paciente.

Debemos aprender que hay dos tipos de diabetes y cómo se controlan, incluido el papel de la glucosa e insulina.  También aprenderemos cómo distinguir entre la hiperglucemia y la hipoglucemia, las cuales con frecuencia se parecen entre sí; y a analizar cómo identificar y tratar las emergencias diabéticas en el medio prehospitalario, así como también las complicaciones, como convulsiones, estado mental alterado y ataque cardiaco .

Atención definitiva del paciente – convulsiones


Atención definitiva del paciente que ha sufrido de una convulsión

En la mayoría de las situaciones, el paciente que han tenido una convulsión requieres de una evaluación y tratamiento definitivos en un hospital.  Incluso un paciente con antecedentes de epilepsia crónica que está controlado con medicamentos puede presentar una convulsión ocasional, la cual se denomina comúnmente como una convulsión intra-tratamiento.  Estos pacientes también deben llevarse al hospital para su observación.  Ahí se revisan los niveles sanguíneos de los fármacos para asegurar que los pacientes reciban la dosis correcta.  Desde luego, quienes acaban de tener su primera convulsión o aquellos con convulsiones crónicas que tuvieron un episodio “diferente” requieren exámenes inmediatos, para descartar infecciones letales.  A menos que el paciente tenga antecedentes bien establecidos de convulsiones y esté totalmente alerta y orientado, se aconseja de manera enfática administrar oxígeno suplementario, no solo para proporcionar oxígeno adicional, sino para prevenir la posibilidad de un episodio recurrente si hay un componente hipòxico respecto al origen de la convulsión.

Dependiendo de los protocolos locales, deberá evaluar y tratar al paciente para una posible hipoglucemia (diabético con EMA, que toma insulina o agentes orales que reducen los niveles de glucosa oral).  Si hay sospecha de traumatismo, inmovilice columna.  Con convulsiones recurrentes, proteja al paciente de lesiones adicionales y maneje la vía aérea una vez cede la convulsión.

Si está tratando a un niño, en el cual sospeche la presencia de una convulsión febril, deberá intentar reducir la temperatura, despojándolo de su ropa y enfriándolo con agua tibia, en particular en torno a la cabeza y cuello, y luego abanicando las áreas húmedas.  Tenga cuidado de no hacer tiritar al paciente, pues esto aumentará la temperatura.

Si el paciente estuvo expuesto a una toxina o veneno, deberá retirar con cuidado la fuente si es posible.  Deberá tener disponible de inmediato la succión, en caso de que un paciente con un estado reducido de conciencia comience a vomitar.

En todos los casos, deberá demostrar paciencia y tolerancia con estos pacientes, pues es probable que muchos de ellos están confundidos y en ocasiones, asustados.  Muchos pacientes que presentan convulsiones, se sienten frustrados con su condición y pueden rechazar el transporte.  Se requiere amabilidad y conducta profesional para ayudar a convencer al paciente de que el transporte es necesario para su atención definitiva.

Comunicación y documentación – convulsiones


Comunicación y documentación

Informe y registre sus resultados de la evaluación inicial y de las intervenciones realizadas.  Proporcione una descripción del episodio e incluya los comentarios de los testigos, en especial si presenciaron la convulsión del paciente.  Documente el inicio y documentación del episodio, ¿noto el paciente o expreso haber notado, el aura? Registre cualquier evidencia de trauma y de las intervenciones efectuadas.  Documente si esa es la primera convulsión del paciente o si este presenta antecedentes de ataques.  Si el paciente posee un historial de actividad convulsiva, con qué frecuencia se presentan los episodios?, tiene algún antecedente de estado epiléptico?  Cuando documente sus intervenciones, registre la hora en que se efectuó la interacción y las evaluaciones continuas.

Evaluación continua – convulsiones


Evaluación continua

Si se presenta otra convulsión, observe si esta se inicia en una parte focal del cuerpo, es decir, un brazo o una pierna y luego avanza al resto de este.  Lo más importante: evalué el ABC del paciente, sus signos vitales y su estado mental.  Vigile cada pocos minutos el estado mental del paciente para verificar una mejoría progresiva.  Revise si las intervenciones han proporcionado los beneficios que desea.  Por ejemplo: ¿Aún se necesita la cánula nasal?

Examen físico detallado – convulsiones


Examen físico detallado

Una vez que la evaluación inicial se ha completado, y haya tratado cualquier condición amenazante de vida, y que el historial y examen físico enfocados le hayan proporcionado un mejor cuadro de la condición del paciente a través de sus antecedentes, además de un examen neurológico enfocado y sus signos vitales, puede considerar llevar a cabo y examen físico detallado.  Deberá revisar al paciente en busca de lesiones, incluidas laceraciones en la cabeza y la lengua, dislocaciones de hombros o fracturas en extremidades.  Asimismo, evalúe al paciente respecto a debilidades o pérdida de la sensación en un lado del cuerpo.  El examen físico detallado de un paciente que sufrió un ataque y está ahora alerta puede no ser tan importante como otras partes como otras partes de la evaluación.  Si el tiempo lo permite, deberá efectuarse un examen detallado que puede revelar otros problemas o explicaciones de la condición del paciente.

Intervenciones – convulsiones


Intervenciones

Las convulsiones por lo general están limitadas en cuanto a su duración.  La mayoría no requiere de mucha intervención porque habrá terminado para el momento en que lleguemos.  En el caso de personas que se encuentran en convulsión activa, deberá protegerlas contra daños, mantener una vía aérea libre realizando la succión según se requiera y proporcionando oxígeno con la mayor rapidez posible.  Trate cualquier traumatismo que encuentre, como lo haría con cualquier otro paciente.

Para pacientes que continúan en el episodio convulsivo, como en el estado epiléptico, succione la vía aérea de acuerdo con el protocolo,   proporcione ventilación con presión positiva y transporte con rapidez al hospital.  Si tiene la opción de reunirse con el SVA, deberá hacerlo, ya que los proveedores de este servicio cuentan con los medicamentos que pueden detener una convulsión prolongada.

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