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Evaluación inicial – lesiones de tórax


Evaluación inicial

Impresión general

Durante su evaluación inicial debe realizar de inmediato la evaluación del ABC del paciente y tratar las potenciales condiciones amenazantes de vida, la forma más rápida para identificarlas es comenzar con la molestia o lesión principal.  En los pacientes consientes, esta puede ser lo que le dicen que anda mal; note no solo lo que le dicen, sino también cómo lo dicen.  Las dificultades en el habla, pueden identificar varios problemas y la lesión del tórax es uno importante entre ellos.  Un paciente inconsciente le dirá su molestia principal por las lesiones obvias y la aparición de sangre, así como también su dificultad respiratoria.  Busque cianosis, respiración irregular o elevación y descenso de solo u lado de pecho para indicar lesiones del tórax.

Si no se presentan problemas obvios por sí mismos, comience a buscarlos, enfocándose en el ABC.  La impresión general le ayudará a elaborar un índice de sospecha de lesiones graves, y a determinar su sentido de urgencia en la intervención médica.  Una buena pregunta para hacerse es que tan enfermo está el paciente, los pacientes con lesiones significativas del tórax, se verán enfermos y a menudo asustados o ansiosos.

Vía aérea y respiración

A continuación, asegúrese de que el paciente tiene la vía aérea permeable.  Cómo evaluar y tratar la vía aérea, depende en alto grado de la sospecha de una lesión de columna vertebral.  Un número significativo de paciente con lesiones traumáticas de tórax, también tienen lesiones vertebrales y deben tomarse las precauciones apropiadas.  Sea suspicaz, anticípese y proteja la columna vertebral, aun si más adelante en su evaluación confirma que no hay lesión vertebral.  Una vez que ha determinado que el paciente tiene permeable la vía aérea, defina si la respiración está presente y es adecuada.  Con las lesiones del tórax empiece con el DCAP-BLS-TIC, luego ausculte con un estetoscopio cada lado del tórax.  Los ruidos respiratorios ausentes o disminuidos a un lado del tórax, suelen indicar un daño considerable de pulmón, que evita que se expanda apropiadamente.

Este muy alerta, al patrón de elevación y descenso de la pared torácica del paciente. Si la pared del tórax del paciente no se expande a cada lado al inspirar, es posible que los músculos del tórax hayan perdido su capacidad para funcionar apropiadamente.  La pérdida de la función, puede ser el resultado de una lesión directa de la pared torácica, o estar relacionada con una lesión de los nervios que controlan a estos músculos.  Verifique también un posible movimiento paradójico de la pared torácica, una anormalidad asociada con fractura múltiple de costillas, en la cual un segmento de la pared torácica se mueve en forma opuesta al resto del tórax, es decir, hacia afuera con la espiración y hacia adentro con la inspiración.   Si determina que le paciente tiene movimos paradójicos de la pared abdominal, o un traumatismo penetrante, atienda de inmediato esta condición amenazante de vida.  Estos trastornos pueden interferir con la mecánica normal de la respiración y causar que el estado del paciente empeore rápidamente.

Aplique un apósito oclusivo de tres lados con succión a todas las lesiones penetrantes del tórax, y estabilice el movimiento paradójico con un apósito grande y cinta adhesiva de 5 cm.  Aplique oxigeno con una mascarilla no recirculante a 15L/min.  Si la respiración es inadecuada, proporcione ventilación con presión positiva al 100% de oxígeno, basado en el nivel de conciencia y en la frecuencia y calidad de la respiración del paciente

 

Signos y síntomas – lesiones del tórax


Signos y síntomas

Los signos y síntomas de las lesiones del tórax incluyen:

  • Dolor en el sitio de la lesión
  • Dolor localizado , que es agravado por la respiración o si incremento
  • Contusión de la pared del tórax
  • Crepitación con la palpación del tórax
  • Cualquier lesión penetrante del tórax
  • Disnea
  • Hemoptisis
  • Falta de expansión normal con la inspiración de uno o ambos lados del tórax.
  • Pulso rápido, débil y baja tensión arterial después de experimentar un traumatismo de tórax
  • Cianosis alrededor de los labios o en las uñas.

Después de una lesión de tórax, cualquier cambio en la respiración normal, es un signo particularmente importante.  Un adulto sano, no lesionado, suele ventilar de 12 a 20 veces por minuto sin dificultad y sin dolor.   El pecho debe elevarse y descender en forma simétrica con cada ventilación.  Las respiraciones con una frecuencia menor de 12/min o mayor de 10/min, pueden indicar respiración inadecuada.  Los pacientes con lesiones de tórax a menudo tienen taquipnea o respiraciones rápidas, y respiraciones superficiales, debido al dolor causado al tomar una inspiración profunda.  Note que es posible que el paciente este haciendo intentos de respirar, pero de hecho no está moviendo aire.

Los traumatismos de la pared torácica, como heridas succionantes del tórax o tórax inestable, pueden interferir con la actividad efectiva de mover el aire.  Verifique la frecuencia respiratoria y vea si en realidad hay movimiento de aire en la boca, en la nariz o en ambos sitios.

Como sucede con cualquier otra lesión, el dolor, la hipersensibilidad es común en el punto de impacto, como resultado de una contusión o fractura.  El dolor suele ser agravado por el proceso normal de la respiración.  La irritación o el daño de las superficies pleurales, causan un dolor agudo o punzante con cada respiración, cuando estas superficies lisas se deslizan normalmente entre sí.  Este dolor agudo se llama dolor pléurico o pleuresía.

En un paciente lesionado, la disnea tiene varias causas, que incluyen obstrucción de la vía aérea, lesión de la pared torácica, expansión inapropiada del tórax por pérdida del control normal de la respiración o compresión del pulmón por acumulación de sangre o de aire en la cavidad torácica.  La disnea en un paciente lesionado indica un potencial de deterioro de la función pulmonar; se requiere un soporte inmediato y enérgico con alta concentración de oxígeno y ventilación con transporte inmediato.

La hemoptisis, escupir o toser con sangre, suele indicar que le pulmón, o la vía respiratoria han sido lesionados.  Con una laceración del tejido pulmonar, puede entrar sangre a las vías bronquiales y se expectora a exterior cuando el paciente trata de despejar la va aérea.

Un pulso rápido, débil y baja tensión arterial, son los signos principales del choque hipovolémico, que puede ser el resultado de hemorragias extensas en estructuras laceradas dentro de la cavidad torácica, donde están situados el corazón, y los grandes vasos.  El choque después de una lesión, también puede ser el resultado de una oxigenación deficiente de la sangre por pulmones que funcionan incorrectamente.

La cianosis en un paciente con lesión de tórax es un signo de respiración inadecuada.  El aspecto clásico azul o gris cenizo, alrededor de los labios y uñas, indica que la sangre no está siento suficientemente oxigenada.  Los pacientes con cianosis son incapaces de proporcionar un aporte suficiente de oxigenación a la sangre a través de los pulmones, requieren de una oxigenación constante y ventilación inmediata.

Muchos de estos signos y síntomas, ocurren simultáneamente.  Cuando cualquiera de ellos se desarrolla como resultado de una lesión de tórax, el paciente requiere de atención hospitalaria inmediata.  Recuerde que la principal razón de la preocupación en un paciente con una lesión del tórax, es el hecho de que su cuerpo no tiene medios para almacenar oxígeno, el cual es suministrado y usado continuamente aun durante el sueño.  Cualquier interrupción en este aporte, puede ser rápidamente mortal, y se debe tratar de manera enérgica.

Choque anafiláctico


Choque anafiláctico

La anafilaxia o choque anafiláctico, ocurre cuando una persona reacciona de forma violenta a una sustancia a la cual se ha sensibilizado.  Sensibilización significa volverse sensible a una sustancia que al inicio no causo ninguna reacción.  No llegue a conclusiones erróneas o apresuradas con un paciente que manifiesta un historial ausencia de reacciones alérgicas a una sustancia en la primera o segunda exposición.  Cada exposición subsecuente después de la sensibilización tiende a producir una reacción más grave.

Los casos que causan reacciones alérgicas intensas caen en la cuatro siguientes categorías:

  1. Inyecciones ( antitoxina tetánica, penicilina)
  2. Picaduras de insectos (abejas, avispas, avispones)
  3. Ingestión (mariscos, frutas, medicamentos)
  4. Inhalación (polvo, polen)

Las reacciones anafilácticas, pueden desarrollarse en minutos, o a unos segundos después del contacto con la sustancia a la cual el paciente es alérgico.  Los signos de estas reacciones alérgicas son muy distintos y no se ven en otras formas de choque.

En el siguiente cuadro se muestran los signos del choque anafiláctico, en el orden en que por lo general se presentan.  Note que la cianosis, es un signo tardío del choque anafiláctico.

En el choque anafiláctico, no hay pérdida de sangre, ni deterioro vascular mecánico, solo una ligera posibilidad de lesión muscular directa; en vez de esto, existe una dilatación vascular generalizada.  La combinación de una oxigenación insuficiente y una perfusión deficiente en el choque anafiláctico puede ser mortal.

 

SIGNOS DE CHOQUE ANAFILACTICO
PIEL APARATO CIRCULATORIO APARATO RESPIRATORIO
Rubor, comezón o ardor, especialmente en la cara y en la parte superior del pecho. Dilatación de los vasos sanguíneos periféricos. Estornudos o comezón de las fosas nasales.
Urticaria (ronchas), que pueden extenderse sobre grandes áreas del cuerpo. Caída de la tensión arterial.

 

Rigidez de pecho con tos seca.
Edema en cara, lengua y labios. Pulso débil, apenas palpable. Sibilancia y disnea.
Palidez.

 

Mareos. Secreciones de líquido y moco en las vías bronquiales, alveolos y tejido pulmonar causante de la tos.
Cianosis (coloración azulosa de la piel como resultado de una oxigenación deficiente.) Desmayos y coma. Constricción de los bronquios, dificultad para inspirar aire a los pulmones.
  Espiración forzada acompañada de sibilancias.
  Cese de la respiración.

Importancia de reconocer las convulsiones


Importancia de reconocer las convulsiones

Independiente del tipo de convulsiones, es importante que reconozca cuando ocurre una de ellas o si ya ocurrió.  Así mismo, debe determinar si el episodio es diferente de cualquier otro anterior.  Por ejemplo, si la convulsión previa ocurrió en un solo lado del cuerpo y esta convulsión ocurre en todo el cuerpo, es posible que exista algún problema adicional nuevo.  Además debe reconocer que la actividad convulsiva ha ocurrido o que es posible que algo nuevo está ocurriendo, o ambas cosas, así como también debe reconocer el estado postictal, lo mismo que las complicaciones de las convulsiones.

Dado que la mayoría de estas últimas, implican espasmos musculosos rigurosos, los músculos emplean mucho oxígeno.  Esta demanda excesiva consume oxígeno que la circulación proporciona para funciones vitales del cuerpo.  Como resultado, hay una acumulación de ácidos en el torrente sanguíneo y el paciente puede padecer de cianosis (labios, lengua y piel azulados), debido a la falta de oxígeno, porque el paciente no ventila.  Con frecuencia, las convulsiones mismas impiden al paciente respirar con normalidad, lo cual empeora el problema.  En el paciente con diabetes, los valores de glucosa sanguínea pueden caer debido a la contracción muscular excesiva de una convulsión.  Vigile los niveles de glucosa sanguínea de cerca después de que un paciente con diabetes presente una convulsión.

Reconocer la actividad convulsiva significa examinar otros problemas asociados con el ataque, por ejemplo: es posible que el paciente se haya caído durante el episodio convulsivo o se haya dañado alguna parte del cuerpo; la lesión en la cabeza es la posibilidad más grave.  Es posible que los pacientes con convulsiones generalizadas, pueden presentar incontinencia, lo cual significa que suelen perder el control intestinal y vesical.  Por lo tanto, un indicio de que los pacientes que no responden o que están confundidos pueden haber tenido una convulsión es encontrar que se orinaron en su ropa.  Aunque la incontinencia es posible con otros padecimientos médicos, la incontinencia repentina es un signo de alta probabilidad de que ocurrió una convulsión.  Cuando tales pacientes recuperan sus facultades es natural que se avergüencen de esta pérdida temporal de control.  Haga lo posible por minimizar esta molestia, cubriendo al paciente y asegurándole que la incontinencia es parte de la pérdida de control que acompaña a una convulsión.

Señales físicas del IAM y compromiso cardiaco


Señales físicas del IAM y compromiso cardiaco

Las señales físicas de un IAM, varían de acuerdo con la extensión y gravedad del daño en el musculo cardiaco.  Son comunes las siguientes:

  • Pulso. Por lo general la velocidad del pulso aumenta como respuesta normal al dolor, al estrés, al temor o a una lesión real en el miocardio. Dado que las arritmias son comunes en el IAM, es posible que detecte una irregularidad en el pulso.
  • Tensión arterial. Esta puede caer como resultado de una disminución del rendimiento cardiaco y la reducción de la capacidad del ventrículo izquierdo para bombear. No obstante, la mayoría de los pacientes con IAM, tendrán una tensión arterial normal o más probablemente, una tensión arterial elevada.
  • Respiración. Las respiraciones por lo general son normales a menos que el paciente tenga insuficiencia cardiaca congestiva. En ese caso, las respiraciones pueden volverse rápidas y con dificultad.
  • Apariencia general. El paciente con frecuencia parece asustado. Puede tener náuseas, vómito y sudoración fría, es común que la piel tenga un aspecto cenizo debido al mal funcionamiento cardíaco y a la pérdida de perfusión, o flujo de sangre a los tejidos.  En ocasiones, la piel tendrá una coloración gris-azul, llamada cianosis; este es el resultado de la mala oxigenación de la sangre circulante.
  • Estado mental. Los pacientes con IAM en ocasiones presentan una sensación de muerte inminente. Si un paciente le dice: “creo que voy a morir”, preste mucha atención.

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA RESPIRACIÓN INADECUADA


SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA RESPIRACIÓN INADECUADA
El paciente se queja de dificultad al para respirar
El paciente presenta un estado mental alterado asociado con una respira superficial o lenta.
El paciente parece ansioso o inquieto.  Esto puede suceder si el cerebro no está obteniendo suficiente oxígeno para sus necesidades.
La frecuencia respiratoria del paciente, es demasiado rápida o mayor de 20 respiraciones/min.
La frecuencia respiratoria del paciente, es muy lenta o menor de 12 respiraciones /min, quizá deba ayudar a las ventilaciones con un dispositivo BMV.
La frecuencia cardiaca del paciente es demasiado rápida o mayor de 100 latidos/min.
El ritmo respiratorio del paciente es irregular, dado que el cerebro controla la respiración, un ritmo respiratorio irregular puede indicar lesiones en la cabeza.  En este caso, es probable que el paciente no responda.
La piel del paciente se ve pálida y azul o cianótica, la lengua, la base de las uñas y el interior de los labios, son buenos lugares para buscar cianosis.  Todos estos sitios cuentan con una buena cantidad de vasos sanguíneos y piel delgada, lo cual hace que la cianosis sea más evidente.
Las conjuntivas se ven pálidas.  Quizás el paciente presenta falta de aire debido a que no hay suficientes eritrocitos para llevar oxígeno a los tejidos.
El paciente presenta sibilancia, gorgoteo, ronquidos, estridor o graznidos.  Los sonidos adventicios pueden asociarse con muchos tipos de problemas respiratorios.
El paciente no puede articular sino unas cuantas palabras entre una y otra respiración.  Pregunte al paciente: “¿Cómo se siente?”, o “¿Cómo va?”.  Si el paciente no puede hablar en absoluto, es probable que presente una emergencia respiratoria que requerirá de atención inmediata.
El paciente está empleando los músculos accesorios para ayudar a la respiración.  Si el paciente solo emplea el diafragma para respirar, sospeche de daño en los nervios que llevan las órdenes de respirar a los músculos del pecho; es posible que el diafragma reciba el mandato de respirar, pero, debido al daño en la médula espinal, los músculos del pecho no la reciban.
El paciente tose de manera excesiva, lo cual podría significar que tiene cualquier cosa, desde una infección leve del tracto respiratorio superior, hasta fiebre de heno, neumonía, asma o insuficiencia cardiaca.
El paciente está sentado, inclinado hacia adelante con las palmas de las manos apoyadas en la cama o en los brazos de la silla.  Esto se denomina posición de trípode, porque la espalda del paciente y ambos brazos, colaboran para sostener la parte superior del cuerpo; esta posición proporciona al diafragma un mayor espacio para funcionar y ayuda al paciente a usar los músculos accesorios para asistir a la respiración.  Por lo general es buena idea dejar que el paciente permanezca en la posición que le sea más cómoda.
El paciente tiene forma de barril en ciertas enfermedades pulmonares crónicas, dado que el aire se ha quedado atrapado de manera paulatina y continua dentro del pulmón, en cantidades cada vez mayores, la distancia desde el frente hasta la espalda, aumenta casi hasta igualar la distancia de un lado a otro del pecho.  El tórax de tonel puede indicar un largo historial de problemas respiratorios.

 

Embolia pulmonar


Embolia pulmonar

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Un émbolo, es cualquier cosa en el sistema circulatorio, que se mueva desde su punto de origen hasta un sitio distante y se aloje ahí, obstruyendo el flujo sanguíneo en esa área.  Más allá del punto de obstrucción, la circulación puede cortarse por completo o por lo menos reducirse de modo significativo, lo cual puede producir un padecimiento grave y mortal.  Los émbolos pueden ser fragmentos de coágulos sanguíneos en una arteria o vena que se desprenden y viajan por el torrente sanguíneo.  También pueden ser cuerpos extraños que entran a la circulación, como una bala o una burbuja de aire.

Una embolia pulmonar, es el paso de un coágulo sanguíneo formado en las venas, por lo general en las piernas o en la pelvis, que se desprende y circula por el sistema venoso.  El coágulo grande pasa a través del lado derecho del corazón y, a la arteria pulmonar, donde se aloja reduciendo de manera significativa el flujo sanguíneo.

Aunque el pulmón participa de manera activa en la inhalación y exhalación de aire, no tiene lugar ningún intercambio de dióxido de carbono, en las áreas de flujo sanguíneo bloqueado, porque no hay circulación efectiva.  En esta circunstancia, el nivel de dióxido de carbono arterial por lo general se eleva y el nivel de oxígeno puede caer lo suficiente para causar cianosis.  Más importante aún, los coágulos sanguíneos pueden inhibir la circulación y provocar disnea significativa.

Los émbolos pulmonares pueden producirse como resultado del daño en el recubrimiento de los vasos, una tendencia de la sangre a coagularse con rapidez desusada o con mayor frecuencia, debido al flujo sanguíneo lento en una extremidad interior.  El flujo sanguíneo lento en las piernas, por lo general se origina debido al reposo crónico en cama, el cual puede conducir al colapso de las venas.  Los pacientes cuyas piernas están inmovilizadas después de una fractura o por cirugía reciente, se encuentran en riesgo de émbolos pulmonares durante días o semanas después del incidente.  Es raro que los émbolos pulmonares se originen en personas activas y sanas.

Aunque son bastante comunes, las embolias pulmonares son difíciles de diagnosticar.  Aproximadamente el 10% son fatales de forma inmediata, pero la mayoría de las veces, el paciente nunca las nota.  Los signos y síntomas, cuando se presentan, incluyen lo siguiente:

  • Disnea
  • Dolor agudo de pecho
  • Hemoptisis (toser sangre)
  • Cianosis
  • Taquipnea
  • Grados variables de hipoxia

Si el émbolo es lo bastante grande, la obstrucción completa y repentina de la salida del flujo sanguíneo del lado derecho del corazón puede producir  muerte súbita.

8. VOCABULARIO VITAL – Evaluación del paciente


8. VOCABULARIO VITAL – Evaluación del paciente

Aislamiento de sustancias corporales (ASC): concepto de control de la infección y práctica que asume, que todos los líquidos o fluidos corporales son potencialmente infecciosos.

AVDI: método para evaluar el estado de conciencia de un paciente, se determina si el paciente está despierto y alerta, responsivo a estímulos verbales o dolor, o si esta inconsciente; se usa especialmente en la evaluación inicial.

Campos pulmonares: indicación de movimiento de aire en los pulmones, evaluada usualmente con un estetoscopio.

Capacidad de respuesta: forma en que el paciente responde a estímulos externos, incluyendo estímulos verbales como sonidos estímulos sensoriales o táctiles y a estímulos dolorosos.

Cianosis: color gris azulado de la piel, que es causado por la reducción de los niveles de oxígeno en la sangre.

Coagular: Proceso de solidificación de la sangre que tiene lugar cuando esta para taponar una abertura en los vasos sanguíneos y ayudar a detener una hemorragia.

Congelación: daños en los tejidos como resultado de la exposición al frio; podemos encontrar partes del cuerpo congeladas o parcialmente congeladas.

Conjuntiva: membrana delicada que recubre los parpados y cubre la superficie expuesta del ojo.

Crepitación: sensación chirriante causada por extremos de huesos o articulaciones fracturadas que se frotan entre sí; también es la sensación de burbujas debajo de la piel que produce un sonido crepitante o sensación crujiente.

DCAP-BLS-TIC: mnemotecnia de términos en inglés para evaluar en cada área del cuerpo con  relación a

D: deformities, deformidades.

C: contusions, contusiones

A: abrasions, abrasiones

P: punctures, penetrations, punciones, penetraciones

B: burns, quemaduras

L: lacerations, laceraciones

S: swelling, edemas

T: tenderness, sensibilidad al tacto

I: instability, inestabilidad

C: crepitation, crepitación

Defensa muscular: contracción activa de los músculos abdominales que pueden realizar algunos pacientes mientras los palpan.

Dilatación de los orificios nasales: indican obstrucción de la vía aérea.

Disnea de dos o tres palabras: problema respiratorio grave, en el cual el paciente puede hablar solo dos o tres palabras sin hacer una pausa para respirar.

Enfisema subcutáneo: presencia de aire en los tejidos blandos que causa una sensación característica crepitante a la palpación.

Esclerótica: membrana blanca del ojo, capa exterior dura que protege a la capa interior delicada y sensible a la luz.

Estertores: ruidos crepitantes, rechinantes en la respiración, que indican la presencia de líquido en los espacios de aire de los pulmones; llamadas también crepitaciones.

Estridor: ruido respiratorio áspero, de tono agudo, que se escucha frecuentemente en la obstrucción laríngea aguda (vía aérea superior); puede sonar como un graznido y ser audible sin estetoscopio.

Evaluación de la escena: evaluación rápida de la escena y su entorno, realizada para proporcionar información sobre su seguridad y el mecanismo de lesión o naturaleza de la enfermedad, antes de ingresar e iniciar la atención del paciente.

Evaluación en curso: parte del proceso de evaluación, en la cual los problemas son reevaluados y valoradas las respuestas al tratamiento

Evaluación inicial: proceso inicial que lo ayudará a identificar cualquier trastorno potencialmente peligroso amenazante de vida, para iniciar los cuidados inmediatos.

Examen físico detallado: parte del proceso de la evaluación en el cual se realiza un examen detallado de cada área del paciente, cuyos problemas no pueden identificarse fácilmente, o cuando se necesita información más específica sobre los problemas identificados en la historia clínica y examen físico enfocados.

Hipotermia: situación en la cual la temperatura interna del cuerpo cae por debajo de los 95°F o 35°C, después de una exposición a un ambiente frío.

Historia clínica y examen físico enfocados: parte del proceso de evaluación en el cual las molestias principales del paciente o cualquier problema evidente se evalúa de forma más específica.

Historial o historia SAMPLE: acróstico con las iniciales en inglés de una historia breve y clave del trastorno de un paciente, para determinar:

S: signos y síntomas

A: alergias

M: medicamentos o medicaciones

P: pasado historial pertinente

L: lunch, última ingestión o comida

E: eventos relacionados a la enfermedad o lesión

Hora dorada: tiempo que transcurre desde el momento de la lesión, hasta el cuidado definitivo.  Es cuando puede producirse el tratamiento para el choque o a las lesiones traumáticas, porque el potencial de supervivencia está en su mejor momento.

Ictericia: color amarillo de la piel que se ve en paciente con enfermedades o disfunción del hígado.

Impresión general: nuestra impresión inicial que determina la prioridad de los cuidados del paciente; se basa en el entorno del paciente, el mecanismo de la lesión, la molestia principal, los signos y síntomas.

Llenado capilar: prueba que evalúa la función del sistema circulatorio distal donde se oprime (blanquea) la sangre de un área, como el lecho ungueal, y se observa la velocidad de su retorno después de retirar la presión.

Mecanismo de lesión: forma en la que se produce una lesión traumática; fuerza que actúa sobre el cuerpo para causar daño.

Molestia principal: razón por la cual el paciente pidió ayuda y también la respuesta del paciente a preguntas como ¿Qué anda mal? o ¿qué sucedió?

Movimiento paradójico: el movimiento de la sección de la pared torácica que está separada en un tórax batiente; el movimiento es exactamente el opuesto al movimiento normal durante a respiración, esto quiere decir que es hacia adentro durante la inspiración y hacia afuera durante la espiración.

Músculos accesorios: son los músculos secundarios de la respiración.

Naturaleza de la enfermedad NE: tipo general de enfermedad que experimenta el paciente.

OPQRST: acróstico con las indicaciones en ingles de las seis preguntas sobre el dolor: iniciación, factores que lo provocan, calidad, radiación, gravedad y tiempo.

Orientación: estado mental de un paciente medido por su memoria de la persona o nombre, lugar o sitio actual, tiempo o año, mes y fecha aproximada en curso, y evento que sucedió.

Palpar: estimar tocando,  recorrer el cuerpo o la zona,   con las palmas de las manos y con los dedos para examinar o reconocer

Protección abdominal: contracciones involuntarias de los músculos o espasmos de la pared abdominal en un esfuerzo para proteger el abdomen inflamado; signo de peritonitis.

Retracciones: movimientos en los cuales la piel se deprime entre las costilla durante la inspiración.

Roncus: campos pulmonares ásperos, graves, que se escuchan en pacientes con moco crónico en la vía aérea superior.

TRIAGE: proceso de establecer prioridades de tratamiento y transporte de acuerdo con la gravedad de la lesión y la necesidad de atención médica.

Color de la piel – evaluación


Evalúe Color

El color de la piel depende de la pigmentación, el nivel de oxígeno en la sangre y a cantidad de sangre circulante por los vasos de la piel.  Por esta razón, el color de la piel es un instrumento valioso de evaluación.  El color de la piel en las personas levemente pigmentadas es rosado, la piel muy pigmentada ocultará los cambios de color de la piel causados por lesiones o enfermedades.  Por lo tanto, se deben buscar cambios de color en las áreas de la piel menos pigmentadas: los lechos ungueales, la esclerótica (lo blanco del ojo), la conjuntiva (recubrimiento del párpado), y las membranas mucosas de la boca.

El color normal de la piel, particularmente el de las conjuntivas y las membranas mucosas de la boca, es rodado.  Los colores de la piel que deben alertarlo sobre posibles problemas médicos incluyen: cianosis (azul), sonrojado (rojo), pálido (blanco), e ictericia (amarillo).  La cianosis y la palidez de la piel indican falta de perfusión.

ATENCIÓN CUERPO EXTRAÑO EN VÍA AÉREA


ATENCIÓN EN OBSTRUCCIÓN DE VÍA AÉREA POR CUERPO EXTRAÑO

Practique la maniobra de inclinación de cabeza-levantamiento de mentón, para despejar una obstrucción que haya sido causada por el relajamiento hacia atrás de los músculos de la lengua y garganta, en la vía aérea, en cualquier persona que se encuentre inconsciente, no está respirando o respire de forma inadecuada, y además que no haya sospecha de un traumatismo vertebral.  Si hay sospechas de un traumatismo vertebral, debe abrir la vía aérea con una maniobra de tracción mandibular.  Recuerde que si la maniobra de tracción mandibular no abre adecuadamente la vía aérea, practique cuidadosamente  la maniobra de inclinación de  cabeza-levantamiento de mentón; aun cuando haya sospecha de traumatismo vertebral, la vía aérea debe permanecer abierta.  Debe limpiar, hacia adelante y afuera con un su dedo índice enguantado los fragmentos de alimentos vomitados, moco, prótesis dentales flojas, o coágulos de sangre presentes en la boca, siempre y cuando sean visibles.  No realice barrido a ciegas con el dedo en ningún pacientes, esto puede forzar que un objeto obstructor se meta aún más en la vía aérea.  Cuando esté disponible, debe emplearse la aspiración para mantener libre la vía aérea.

La maniobra de Heimlich (presiones abdominales) es el método más eficaz para desalojar y forzar a salir un cuerpo extraño de la vía aérea en un adulto, o un niño consiente.  El aire residual que siempre está presente en los pulmones, se comprime hacia arriba y ayuda a expulsar el objeto.  Practique la maniobra de Heimlich en adultos o niños conscientes con una obstrucción grave de la vía aérea hasta que el objeto sea expulsado o el paciente pierda la consciencia.

Si el paciente pierde la consciencia, colóquelo sobre el piso en posición supina, y abra la vía aérea.  Observe la boca, retire cualquier objeto que esté visible, e intente ventilar al paciente.  Si el intento inicial para ventilarlo no produce una elevación visible de su pecho, reposicione la cabeza del paciente e intente ventilar de nuevo.  Si ambas respiraciones no producen una elevación visible del pecho, haga compresiones del pecho.  Si es incapaz de aliviar la obstrucción con sus intentos iniciales, inicie un transporte rápido y continúe los esfuerzos para aliviarla con compresiones del pecho, abriendo la vía aérea y viendo al interior de la boca, e intente ventilar en camino al hospital.

Los pacientes con obstrucción leve de la vía aérea, que están intercambiando cantidades adecuadas de aire, deben ser vigilados de cerca con relación a posibles signos de deterioro de su estado (tos ineficaz, disminución del nivel de conciencia, cianosis).  Si el paciente es incapaz de eliminar la obstrucción y permanece consciente con una tos eficaz, permita que asuma la posición que le sea más cómoda.  Proporcione oxígeno suplementario y transporte al hospital.

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