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Quemaduras químicas – lesiones del ojo


Quemaduras químicas

Las quemaduras químicas por lo general son causadas por soluciones de ácidos o álcalis, y requieren de cuidados de urgencia inmediatos.  Estos consisten en lavar el ojo con chorros de agua o una solución salina estéril; si no se dispone d de solución salina, puede usar cualquier agua limpia.

La idea es dirigir la mayor cantidad de solución irrigadora o agua al ojo, con el mayor cuidado posible. Como abrir el ojo de forma espontánea puede causar dolor al paciente, puede ser necesario que fuerce los parpados a abrirse para irriga el ojo adecuadamente.  Lo ideal es usar una pera o jeringa de irrigación, jeringa normal sin aguja, una cánula nasal o algún otro dispositivo que le permita controlar el flujo.  En algunas circunstancias tendrá que recurrir a verter agua en el ojo sujetando la cabeza del paciente debajo de un grifo con suave corriente de agua.  Puede en casos muy extremos, sumergir la cabeza del paciente en un traste, platon,  o una palangana con agua y hacer parpadear con rapidez el ojo afectado.  Si solo está afectado un ojo, debe tener cuidado y evitar que el agua contaminada entre en el ojo no afectado.

Irrigue el ojo al menos por 5 minutos, si la quemadura fue producida por un alcalino o un ácido fuerte, debe irrigar el ojo de forma continua por 20 minutos.  Siga los protocolos locales sobre irrigar durante el transporte o permanencia en la escena hasta que la irrigación se complete.  Los ácidos fuertes y todas las soluciones alcalinas, pueden penetrar de manera profunda y requieren de una irrigación continua.  De nuevo, siempre tenga cuidado en proteger el ojo no lesionado y prevenga que le caiga el líquido, producto de la irrigación.

Después de haber completado la irrigación, aplique un apósito limpio y seco para cubrir el ojo, y transporte al paciente al hospital para cuidados adicionales tan pronto como le sea posible.  Si la irrigación se puede realizar de manera satisfactoria en la ambulancia, debe hacerse durante el transporte para ahorrar tiempo.

Vía aérea, respiración y circulación – convulsiones


Vía aérea, respiración y circulación

Lo mismo que en cualquier otra situación, deberá concentrarse en el ABC del paciente a su llegada.  El uso de una cánula nasal será bien tolerada, en cambio, una cánula orofaríngea puede ser bastante difícil de insertar, mientras el paciente se encuentra en estado convulsivo.  Puede suceder que el paciente haya estado comiendo o masticando chicle en el momento de la convulsión, y puede haber una obstrucción por un cuerpo extraño.  Es posible que los testigos hayan intentado introducir objetos en la boca del paciente “para ayudarle a respirar mejor”, aunque esta práctica no se recomienda.  Evalúe la ventilación del paciente, incluso si la ventilación es adecuada, coloque al paciente bajo oxígeno de flujo elevado a 15 L/min, a través de una mascarilla no recirculante.  Las convulsiones gastarán oxígeno con rapidez y harán que los pacientes sufren de hipoxia.  Deberá confirmar que la respiración y la circulación son normales o se tratarán según se requiera.  De nuevo, en el estado postictal inmediato después de una convulsión mayor, deberá anticipar respiraciones profundas y la frecuencia cardiaca se acelerará debido al estrés de las convulsiones graves.  No obstante, ambas respiración y frecuencia cardiaca deberán comenzar a reducirse hasta ser normales después de unos minutos.  Si no es así, podría sospecharse de problemas más allá de la sola convulsión.

Oxígeno de la unidad


Oxígeno

Todas las células necesitan oxígeno para funcionar de manera adecuada; en especial el corazón y el cerebro, no pueden funcionar durante mucho tiempo si disminuyen los niveles de oxígeno, razón por la cual se eligió el oxígeno como medicamento a bordo de las unidades del SMU.  Si un paciente no respira o tiene problemas para llevar el aire a sus pulmones, debe administrarle oxígeno suplementario.  En general puede administrar oxígeno por medio de mascarillas con bolsa reservorio no recirculante a 10-15 L/min, o mediante una cánula nasal a 2-6 L/Min, en caso que el paciente no tolere la mascarilla.  Sin embargo, si el paciente no respira, también deberá proporcionarle ventilación asistida, de modo que tendrá que emplear un dispositivo bolsa-válvula-mascarilla.  El oxígeno por lo general se administra a 15 L/min con esta técnica.

Fuera del hospital la mascarilla con bolsa reservorio no recirculante, es el método preferido para administrar oxígeno a los pacientes que presentan dificultad respiratoria significativa, o que están en estado de choque.  Con un buen sello entre la mascarilla y la boca, esta puede proporcionar hasta un 90% de oxígeno inspirado.  Con una cánula nasal, el oxígeno fluye por dos puntas de tubo que se introducen en las narinas del paciente.  Este dispositivo puede proporcionar hasta un 44% del oxígeno inspirado si el medidor de flujo se ajusta a 6 L/min.

Recuerde que aunque el oxígeno mismo no se quema, permite que otras cosas ardan.  Si hay oxígeno adicional en el aire, los objetos se quemaran con mayor facilidad, así pues asegúrese de que no haya llamas o flamas, cigarrillos encendidos o chispas en el área donde utilice oxígeno.

7. Vocabulario Vital – Vìa aèrea


Vocabulario Vital

7. vías aéreas

Adaptabilidad: la capacidad de expandirse de los alveolos cuando se trae aire durante la inspiración.

Apnea: un periodo de falla respiratoria.

Aspiración: la extracción de vomito u otro material extraño.

Bilateral: una parte o trastorno del cuerpo que aparece a ambos lados de la línea media.

Cánula nasal: dispositivo surtidos de oxígeno, el cual fluye a través de dos puntas cónicas pequeñas, como tubos, que se ajustan en los orificios nasales del paciente; entregando de 24 al 44% de oxigeno suplementario dependiendo de la frecuencia de flujo.

Catéter de aspiración: dispositivo hueco, cilíndrico, usado para retirar liquido de la vía aérea del paciente.

Difusión: proceso en el cual se mueven moléculas de un área de concentración más alta a un área de concentración más baja.

Disnea: dificultad en la respiración.

Dispositivo de barrera: elemento protector, como una mascarilla de bolsa con válvula, que limita la exposición a los fluidos corporales del paciente.

Dispositivo de bolsa-válvula- mascarilla (BVM): dispositivo con una válvula unidireccional y una mascarilla fácil fija a una bolsa de ventilación; cuando se fija a un reservorio y es conectada al oxígeno, entrega más del 90% de oxígeno suplementario.

Distensión gástrica: trastorno en el cual se llena de aire el estómago, a menudo como resultado alto de volumen y presión, durante la ventilación artificial.

Espiración: parte pasiva del proceso respiratorio en el cual el diafragma y los pulmones intercostales forzan el aire fuera de los pulmones.

Estoma: abertura quirúrgica a través de la piel, al interior de un órgano u otra estructura; en un estroma del cuello, éste comunica la tráquea directamente con la piel.

Hipoxia: trastorno peligroso en el cual los tejidos y células de cuerpo no tienen suficiente oxígeno.

Impulso hipòxico: trastorno de niveles crónicamente bajos de oxígeno en la sangre que estimulan el impulso respiratorio; se ve en pacientes con enfermedades pulmonares crónicas.

Inspiración: parte muscular activa de la respiración, que atrae aire al interior de la vía aérea y pulmones.

Isquemia: falta de oxígeno que priva a los tejidos de nutrientes necesarios, generado la muerte de los tejidos.

Maniobra de inclinación de la cabeza-levantamiento de mentón: combinación de dos movimientos para abrir la vía aérea, inclinando la cabeza hacia atrás y elevando el mentón; no se usa en pacientes de trauma.

Maniobra de tracción mandibular: técnica para abrir la vía aérea, colocando los dedos detrás del ángulo de la mandíbula y llevándola hacia adelante; se usa en pacientes que pueden tener una lesión de la columna vertebral.

Maniobra de Sellik: técnica que se usa para prevenir la distensión gástrica, en la cual se aplica presión sobre el cartílago cricoides; también se conoce como presión cricoidea.

Mascarilla no recirculante: sistema de comunicación de mascarilla y bolsa reservorio, que es la forma preferida de administrar oxígeno prehospitalario; entrega hasta el 90% de oxígeno inspirado y previene la inhalación de aire espirado (dióxido de carbono)

Metabolismo: proceso bioquímico que da por resultado la producción de energía de los nutrientes en el interior de las células.

Neumotórax: acumulación parcial o completa de aire en el espacio pleural.

Obstrucción grave de la vía aérea: ocurre cuando un cuerpo extraño obstruye completamente la vía aérea.  El paciente no puede respirar ni hablar ni toser.

Obstrucción leve de la vía aérea: ocurre cuando un cuero extraño obstruye parcialmente la vía aérea del paciente.  El paciente es capaz de mover una cantidad adecuada de aire, pero además experimenta cierto grado de dificultad respiratoria.

Permeable: abierto, libre, sin obstrucción.

Posición de recuperación: posición de cubito lateral para mantener una vía aérea despejada en pacientes inconscientes, sin lesiones, y que respiran adecuadamente.

Presión cricoidea: presión sobre el cartílago cricoides; aplicada para ocluir el esófago, con el propósito de inhibir la distensión gástrica y la regurgitación de vómito en el paciente inconsciente.

Puntas de amígdala: puntas grandes, semirrígidas de aspiración, recomendadas para la aspiración de la faringe; llamadas también puntas de Yankauer.

Reflejo nauseoso: mecanismo reflejo normal que causa nauseas; activado al tocarse el paladar blando o la parte posterior de la garganta.

Respiraciones agónicas: respiraciones jadeantes ocasionales, que ocurren después de que el corazón se ha parado.

Respiraciones atáxicas: respiraciones irregulares e ineficaces, que pueden tener o no, un patrón identificable.

Respiración esforzada: respiración que requiere de un esfuerzo superior al normal; puede ser más lenta o más rápida de lo normal, y por lo general requiere el uso de los músculos accesorios.

Retracciones: movimientos en los cuales la piel se deprime alrededor de las costillas durante la inspiración.

Sistema estándar americano: sistema de seguridad para los cilindros de oxígeno, diseñado para prevenir la fijación accidental de un regulador a un cilindro que contenga un tipo de gas equivocado.

Sistema de identificación con aguja: sistema establecido en los cilindros portátiles para asegurar que un regulador no se conecte con un cilindro que contenga un tipo de gas equivocado.

Ventilación: intercambio de aire espontáneo entre los pulmones y el ambiente, por un paciente o con asistencia de otra persona.

Vía aérea orofaríngea (oral): vía aérea adjunta insertada en la boca del paciente para evitar que la lengua bloquee la vía aérea superior y así facilitar la aspiración de la misma.

Vía aérea nasofaríngea (nasal): vía aérea adjunta insertada en un orificio nasal del paciente consciente, que es incapaz de mantener la permeabilidad de una vía aérea de forma independiente.

Vía aérea: vía aérea superior o vía aérea por encima de la laringe, que incluye la nariz, la boca y la garganta.

Volumen minuto: volumen de aire movido a través de los pulmones por minuto; calculado por la multiplicación del volumen de ventilación pulmonar por la frecuencia respiratoria.

Volumen de ventilación pulmonar: cantidad de aire que se mueve hacia adentro y hacia afuera de los pulmones durante la respiración.

CÁNULA NASAL


CÁNULA NASAL

f10-31

Una cánula nasal proporciona oxígeno a través de dos pequeñas puntas cónicas tubulares, que se ajustan en las ventanas de la nariz del paciente.

Este dispositivo puede proporcionar del 24 a 44% de oxígeno inspirado, cuando el flujómetro se fija del 1 al 6L/min.  Para comodidad del paciente, con la cánula nasal, no se recomiendan velocidades de flujo superiores a 6L/min.

La cánula nasal entrega oxígeno seco directamente a los orificios nasales, lo cual por periodos prolongados, pueden resequedad o irritación en la mucosa que recubre las fosas nasales.  Por lo tanto, cuando anticipe un tiempo de traslado prolongado, debe considerar el empleo de humidificador.

La cánula nasal es de uso limitado en casos de cuidados prehospitalarios.  Por ejemplo, un paciente que respira por la boca, o tiene una obstrucción nasal, obtendrá poco o ningún beneficio con una cánula nasal.  Si hay sospecha de que un paciente pueda tener hipoxia, siempre intente dar oxígeno en flujo alto, con el uso de una mascarilla no recirculante, animándolo cuando se necesario.  Si un paciente no tolera una mascarilla no recirculante tendría que usar una cánula nasal, la cual algunos pacientes encuentran más cómoda.  Como siempre, una buena evaluación de su paciente guiara su decisión.

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