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VOCABULARIO VITAL – abdomen agudo


VOCABULARIO VITAL

Abdomen agudo: trastorno de inicio repentino con dolor abdominal, que casi siempre indica peritonitis, siendo necesario el tratamiento médico y quirúrgico inmediato.

Aneurisma: abultamiento parcial de una arteria que resulta del debilitamiento de la pared arterial.

Anorexia: falta de apetito por la comida.

Apendicitis: inflamación del apéndice cecal o vermiforme.

Cistitis: inflamación de la vejiga urinaria.

Colecistitis: inflamación de la vesícula biliar.

Cólico: dolor abdominal agudo e intermitente.

Defensa: contracción muscular involuntaria de la pared abdominal, un esfuerzo por proteger el abdomen con afectación de algunos órganos.

Diverticulitis: formación de pequeñas bolsas protuberantes en los anillos intestinales, en las áreas débiles de las paredes musculares, lo cual crea molestias abdominales.

Dolor referido: dolor que se siente en un área de cuerpo distinta a la zona donde se localiza la causa de este.

Emesis: vómito

Estrangulamiento: obstrucción completa de la circulación sanguínea en un órgano, como resultado de la compresión y el atrapamiento; situación de emergencia que ocasiona la muerte del tejido.

Hernia: protrusión de cualquier órgano o tejido fuera de la cavidad, una porción del intestino o tejido graso a través de una abertura anormal del cuerpo.

Íleo: parálisis derivada de cualquiera de varias causas, que detiene las contracciones que mueven el material a través del intestino (peristalsis).

Pancreatitis: inflamación del páncreas.

Peritoneo: membrana que recubre la cavidad abdominal (peritoneo parietal) y cubre los órganos abdominales (peritoneo visceral).

Peritonitis: inflamación del peritoneo

Úlceras: erosiones del recubrimiento estomacal o intestinal.

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Signos y síntomas – abdomen agudo


14.4 SIGNOS Y SÍNTOMAS DEL ABDOMEN AGUDO

Dolor y la sensibilidad son los signos y síntomas más comunes del abdomen agudo.  El dolor puede localizarse de manera precisa, ser difuso y variar en su gravedad.  El dolor localizado proporciona un indicio respecto al órgano o el área del problema, la sensibilidad puede ser mínima o tan grande que el paciente no le permitirá que le toquen el abdomen.

Es típico que la peritonitis, ocasione íleo, o parálisis de una de las contracciones musculares que normalmente impulsan el material a través del intestino (peristalsis).  El gas y las heces retenidos, a su vez, pueden ocasionar una distención abdominal; en la presencia de tal parálisis, nada que ingiera puede pasar de manera normal y salir del estómago a través del intestino.  Por lo tanto, la única manera en que el estómago puede vaciarse es por emesis o vómito.  Por esta razón, la peritonitis casi siempre está asociada con náuseas o vómito, casi siempre en ese orden.  Esas quejas no señalan una causa particular, ya que pueden acompañar casi cualquier tipo de enfermedad o lesión gastrointestinal.

Para medir el grado de la distención, tan solo observe el abdomen del paciente, la distención se inicia poco después de que cesan las contracciones intestinales.  El pulso y la tensión arterial pueden cambiar de modo significativo, o no tener ningún cambio.  Estos datos por lo general reflejan la gravedad del proceso, su duración y la cantidad de líquido que pasó hacia el intestino.

De igual modo, la anorexia, la pérdida del apetito, es u síntoma inespecífico.  Esta también es una queja universal en la enfermedad o lesión gastrointestinal y abdominal.  De hecho, si el paciente no padece anorexia, es posible que la situación no sea tan seria como parecería en otro caso.

La peritonitis, está asociada con la pérdida de líquidos corporales, hacia la cavidad abdominal; esto por lo general resulta de desplazamientos anormales de líquido del torrente sanguíneo hacia los tejidos corporales.  El desplazamiento del líquido, reduce el volumen de sangre circulante y puede conducir a una reducción de la presión sanguínea o incluso puede conducir al choque.  Este último es una condición inadecuada de la perfusión, debido al colapso del sistema cardiovascular.  Es posible que el paciente presente signos vitales normales o que, si la peritonitis ha avanzado más, y sufra de taquicardia e hipotensión.  Cuando la peritonitis va acompañada por una hemorragia, los signos de choque son mucho más evidentes.

La fiebre puede o no estar presente, de acuerdo con la causa de la peritonitis, los pacientes con diverticulitis (inflamación de pequeños sacos en el colon), o los pacientes con colecistitis, pueden sufrir de una elevación sustancial de la temperatura.  Sin embargo, los pacientes con apendicitis aguda, pueden tener una temperatura dentro de los límites normales, hasta que se rompe el apéndice y comienza a formarse un absceso.

Otro signo de abdomen agudo, es la tensión de los músculos abdominales sobre el área irritada.  En algunos casos, los músculos de la pared abdominal, se vuelven rígidos, en un esfuerzo involuntario por proteger el abdomen de irritaciones adicionales.  Este espasmo muscular, denominado resistencia muscular involuntaria, o defensa, se puede observar en problemas mayores como una úlcera perforada o pancreatitis.  En algunas situaciones, los pacientes solo se sienten cómodos, cuando se recuestan en una posición determinada, lo cual tiende a relajar los músculos adyacentes del órgano inflamado y por ende se reduce el dolor.  En consecuencia, la posición del paciente puede proporcionar un indicio importante.  Por ejemplo: un paciente con apendicitis puede subir su rodilla derecha.  Un paciente con pancreatitis puede “enroscarse” sobre un costado.

Recuerde que el paciente con peritonitis por lo general tiene dolor abdominal, incluso cuando esta acostado y quieto.  Es posible que el paciente este quieto pero que tenga dificultad para respirar y realice respiraciones rápidas y poco profundas, debido al dolor.  Casi siempre encontrará sensibilidad al realizar la palpación del abdomen o cuando el paciente se mueva.  El grado de dolor y sensibilidad generalmente se relaciona de modo directo con la gravedad de la inflamación peritoneal.

Sistema digestivo


Sistema digestivo

Las úlceras del aparato digestivo son uno de los problemas más frecuentes, las úlceras son erosiones del estómago o el duodeno, primera parte del intestino delgado, debido a la actividad excesiva de los jugos gástricos digestivos.  La perforación de una úlcera causa peritonitis grave y abdomen agudo.

La vesícula biliar, es una bolsa de almacenamiento para los jugos digestivos, como la bilis y los desechos hepáticos.  Pueden formarse cálculos biliares y bloquear la salida de la bilis desde la vesícula, lo cual causa dolor.  En ocasiones el bloqueo pasara, pero si no lo hace, puede conducir a una inflamación grave de la vesícula, denominada colecistitis.

El páncreas forma jugos digestivos y también es fuente de insulina.  La inflamación del páncreas se denomina pancreatitis, la cual puede ser producto de un cálculo biliar que obstruya los conductos, abuso del alcohol y otras enfermedades.  Dado que el páncreas es retroperitoneal, el dolor con frecuencia se refiere a la parte posterior.

El apéndice cecal, es una pequeña prolongación cerrada del intestino grueso.  La inflamación o infección del apéndice es una causa frecuente de abdomen agudo.

La diverticulitis, es una inflamación de pequeñas bolsas que se forman en el intestino grueso.  Dichas bolsas pueden bloquearse e infectarse, lo cual conduce a dolor, perforación y peritonitis grave.  Las emergencias abdominales más comunes, en los sitios más comunes de dolor directo y referido son:

PADECIMIENTOS ABDOMINALES COMUNES
Condición Localización
Apendicitis Cuadrante inferior derecho (directo); en torno al ombligo (diferido); dolor de rebote (se siente bruscamente en rebote al retirar la palpación)
Colecistitis Cuadrante superior derecho (directo); hombro derecho (referido)
Úlcera gastrointestinal Parte superior del abdomen o marte alta de la espalda
Diverticulitis Cuadrante inferior izquierdo
Aneurisma aórtico

(rotura o deserción)

Parte baja dela espalda y cuadrantes inferiores.
Cistitis

(inflamación de la vejiga urinaria)

Hipogástrico o abdomen inferior (retro púbico)
Infección renal Angulo costovertebral
Calculo renal Flancos derecho o izquierdo; irradiando a los genitales (referido)
Inflamación pélvica

(en mujeres)

Ambos cuadrantes inferiores
Pancreatitis Abdomen superior (ambos cuadrantes), espalda

 

EL APENDICE


EL APÉNDICE

El apéndice (o apéndice vermiforme) es una estructura tubular enrollada de 8 cm de largo que se halla unida al interior del ciego, en el cuadrante inferior derecho del abdomen.

Puede obstruirse con facilidad y como resultado inflamarse e infectarse.

La apendicitis que es el término de esta inflamación, es una de las principales caudas de trastornos abdominales graves.

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