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VOCABULARIO VITAL – emergencias ambientales


VOCABULARIO VITAL

Agotamiento por calor: daño por calor en el cual el cuerpo pierde cantidades significativas de líquidos y electrolitos, debido a la sudoración profusa, también se denomina postración, colapso por calor o golpe de calor.

Ahogamiento: muerte por a asfixia debido a la inmersión en agua.

Antídoto: suero que contrarresta el efecto del veneno de un animal o insecto.

Bradicardia: frecuencia cardiaca lenta a menos de 60 latidos por minuto.

Calambres por calor: espasmos musculares dolorosos, por lo general asociados con actividades vigorosas en un medio caliente.

Cámara hiperbárica: habitación pequeña, presurizada a más de la presión atmosférica.

Casi-ahogamiento: supervivencia por lo menos temporal después de casi asfixiarse en el agua.

Clasificación inversa: proceso de triaje (selección o clasificación) en el cual los esfuerzos se concentran en aquellos que presentan paro respiratorio y cardiaco, a diferencia del triage convencional, donde tales pacientes se clasificarían como fallecidos.  Se utiliza en el triage de las múltiples víctimas por descarga de un relámpago.

Conducción: pérdida de calor por contacto directo. por ejemplo cuando parte del cuerpo está en contacto con un objeto frío.

Congelamiento: daño en los tejidos como resultado de la exposición al frío; partes congeladas del cuerpo.

Convección: pérdida e calor corporal, ocasionado por movimientos de aire, por ejemplo la brisa que sopla sobre el cuerpo.

Electrolitos: ciertas sales y otras sustancias que se disuelven en los líquidos corporales y las células.

Embolia gaseosa: burbujas de aire en los vasos sanguíneos.

Enfermedad por descompresión: padecimiento doloroso que se observa en buzos que ascienden demasiado rápido, en la cual el gas en especial el nitrógeno, forma burbujas en los vasos sanguíneos y otros tejidos también denominada como “trancazo”.

Evaporación: conversión del agua o de otros fluidos de líquido a gas.

Hipertermia: trastorno en el cual la temperatura central se eleva a 38.3°C o más.

Hipertermia: la temperatura central de cuerpo disminuye por debajo de 35°C, después de exponerse a un medio frío.

Insolación: afección que puede ser mortal debido a la hipertermia grave, ocasionada por la exposición excesiva a calor ya sea natural o artificial, se caracteriza por piel caliente y seca, estado mental alterado y con frecuencia, presenta coma irreversible.

Laringoespasmo: constricción grave de la laringe y las cuerdas vocales.

Radiación: transferencia de calor hacia objetos más fríos en el medio, a través de energía radiante, por ejemplo calentarse ante una fogata.

Reflejo de buceo: disminución del ritmo cardiaco ocasionado por la inmersión en agua fría.

Scuba: Las siglas S.C.U.B.A en ingles: Self Contained Underwater Breathing Apparatus, o en español: Equipo de Respiración Autónomo Bajo el Agua. Sistema de buceo que lleva aire a la boca y a los pulmones a diversas presiones atmosféricas que se incrementa con la profundidad de la inmersión; se usa para el aparato de respiración subacuático autónomo.

Síncope por detención de la respiración: pérdida de la conciencia ocasionada por la disminución del estímulo respiratorio.

Temperatura ambiente: temperatura del medio circulante.

Temperatura central: temperatura de la parte central del cuerpo: corazón, pulmones, y órganos vitales.

Trancazo: nombre común para la enfermedad por descomposición.

Turgencia: capacidad de la piel para resistir la deformación; se evalúa pellizcando con suavidad la piel en la frente o el anverso de la mano.

Emergencias en el fondo


Emergencias en el fondo

Rara vez se observan problemas relacionados con el fondo del buceo.  Estos incluyen: una mezcla inadecuada de oxígeno y dióxido de carbono en el aire que respira el buzo y la entrada accidental de monóxido de carbono tóxico hacia el aparato de respiración.  Ambos son el resultado de conexiones defectuosas en el equipo de buceo.  Estas situaciones pueden ocasionar ahogamiento por ascenso rápido; requieren de reanimación de emergencia y transporte rápido al hospital.

Esfuerzos de reanimación – ahogamiento


Esfuerzos de reanimación

Nunca deberá darse por vencido sin dar reanimación a una víctima de ahogamiento en agua fría.  Cuando una persona está sumergida en agua que está más fría que la temperatura corporal, el calor pasará del cuerpo al agua, la hipotermia resultante puede proteger a los órganos vitales de la falta de oxígeno.  Asimismo, la exposición al agua fría en ocasiones activará ciertos reflejos primarios, que pueden preservar las funciones corporales vitales por periodos prolongados.

En un caso una niña de dos años y medio de edad, se recuperó después de estar inmersa en agua fría durante no menos de 60 minutos.   Continúe con los esfuerzos completos de reanimación hasta que el paciente se recupere o un médico declare su muerte.

Asimismo, siempre que una persona realiza un clavado o brinca al agua muy fría, el reflejo de buceo, la reducción de la frecuencia cardiaca ocasionada por la sumersión en el agua fría, puede causar una bradicardia inmediata, un ritmo cardiaco lento.  La pérdida de la consciencia y el ahogamiento pueden seguir a esta reacción.  No obstante, la persona puede ser capaz de sobrevivir por un largo periodo bajo el agua, gracias a la reducción de la tasa metabólica asociada con la hipotermia.  Por esta razón debe continuar con los esfuerzos totales de reanimación sin importar el tiempo que el paciente haya estado sumergido.

18.8 AHOGAMIENTO Y CASI AHOGAMIENTO


18.8 AHOGAMIENTO Y CASI AHOGAMIENTO

El ahogamiento es la muerte por asfixia, después de sumergirse en el agua; el casi ahogamiento se define como la supervivencia, por lo menos temporal (24 horas), después de asfixiarse en el agua.  El ahogamiento con frecuencia es el último en un ciclo de eventos ocasionado por pánico en el agua.  Puede sucederle a cualquiera que se hunda en el agua, incluso por un periodo corto de tiempo.  Al esforzarse por alcanzar la superficie o la orilla, se fatiga o se agota, lo cual hace que se hunda todavía más.  No obstante, una persona puede ahogarse en cubetas, baldes, charcos, tinas y otros lugares donde la víctima no necesariamente este sumergida completamente.  Los niños pequeños pueden ahogarse en apenas unos centímetros de agua si se dejan sin supervisión.

La inhalación de cantidades muy pequeñas de agua dulce o salada, puede irritar gravemente la laringe y hacer que los músculos de la laringe y las cuerdas vocales entren en un espasmo llamado laringoespasmo.  La persona promedio, presenta esta reacción en grado leve, cuando inhala una cantidad pequeña de líquido, el paciente tose, y parece estarse ahogando durante algunos segundos; es el intento del cuerpo por auto preservarse ante el laringoespasmo, evitando que entre más agua a los pulmones.

No obstante, en casos graves, como la inmersión en agua, los pulmones no pueden ventilarse debido a que está presente un laringoespasmo significativo.  En lugar de esto, ocurre una hipoxia progresiva hasta que el paciente queda inconsciente.  En este punto, el espasmo se relaja y hace posible la respiración de rescate; desde luego si el paciente no se ha rescatado del agua, y es posible que inhale profundamente y que más agua entre a los pulmones.  Entre un 85 % a 90% de los casos, cantidades significativas de agua entran a los pulmones de la víctima de ahogamiento.

INTERCAMBIO DE OXIGENO U DIÓXIDO DE CARBONO


INTERCAMBIO DE OXIGENO U DIÓXIDO DE CARBONO

7-6 intercambio 056

Al desplazarse la sangre a través del cuerpo, abastece oxígeno y nutrientes a varios tejidos u células.  El oxígeno pasa de la sangre en las arterias a las células de los tejidos a través de los capilares mientras que el dióxido de carbono y los desechos celulares pasan en dirección opuesta, de las células en los tejidos al interior de las venas, a través de los capilares

Cada vez que inspiramos los alvéolos reciben un suministro de aire rico en oxígeno.  Los alvéolos están rodeados por una red de capilares pulmonares diminutos.  Estos capilares están de hecho situados en las paredes de los alvéolos.  Esto significa que el aire en los alvéolos y la sangre en los capilares, están separados por solo dos capas muy delgadas de tejido.  Cada vez que espiramos, el dióxido de carbono de la corriente circulatoria se desplaza a través de las mismas dos capas de tejidos a los alvéolos, y es expulsado a la atmósfera.

El oxígeno y el dióxido de carbono pasan rápidamente a través de las paredes de los alvéolos y de los capilares por medio de difusión.  La difusión es un proceso pasivo en el cual las moléculas se desplazan de un área de concentración más alta a un área de concentración más baja.

Por ejemplo una cocina entera puede oler como un huevo podrido porque las moléculas de gas sulfuro de hidrógeno se han movido espontáneamente de un área de alta concentración cercana al huevo para llenar la totalidad del espacio.

Las moléculas de oxigeno se mueven de los alvéolos al interior de la sangre porque hay menos moléculas de oxígeno en los capilares pulmonares.  De igual forma, las moléculas de dióxido de carbono se mueven de la sangre al interior de los alvéolos porque hay menos moléculas de dióxido de carbono en los alvéolos.

Los alvéolos normalmente producen una sustancia llamada agente tensoactivo que ayuda a mantener abiertos los alvéolos.  Al mantenerse los alvéolos abiertos, la difusión es más eficiente.  Cualquier elemento que elimina o destruye el agente tensoactivo (como el agua en el ahogamiento) causara dificultad respiratoria aguda.

La sangre no disminuye todo el oxígeno inhalado al pasar por el cuerpo.  Por lo tanto, el aire que espiramos contiene 16% de oxígeno y de 3 a 5 % de dióxido de carbono; el resto es nitrógeno.

Cuando damos ventilación artificial con una mascarilla de bolsa a un paciente que no está respirando, el paciente está recibiendo una concentración del 16% de oxigeno con cada una de sus respiraciones espiradas.

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