Archivos de etiquetas: ácidos grasos

Papel de la glucosa y de la insulina – emergencias diabeticas


El papel de la glucosa y de la insulina

La glucosa es la fuente principal de energía del cuerpo y todas las células necesitan que esta funcione de modo adecuado.  Algunas células no funcionarán en lo absoluto sin glucosa.  Una provisión constante de glucosa es tan importante como el oxígeno para el cerebro.  Sin glucosa, o con niveles muy bajos de ella, las células cerebrales sufren con rapidez de daño permanente.  Con la excepción del cerebro, se requiere de insulina para permitir que la glucosa entre en cada célula del cuerpo, para servir de combustible en sus funciones.  Por esta razón, se dice que la insulina es una “llave celular”

15-1001

Sin insulina, la glucosa de la comida permanece en la sangre y se eleva poco a poco hasta niveles en extremo elevados.  Esta afectación se conoce como hiperglucemia.  Una vez que los niveles de glucosa alcanzan los 200 mg/dL o más, o el doble de la cantidad acostumbrada (lo normal es de 80 a 120 mg/dL), la glucosa excesiva se excreta través de los riñones.  La pérdida de agua en cantidades tan grandes, causa los síntomas clásicos de la diabetes sin controlar las tres “P”:

  • Poliuria: micción frecuente y abundante
  • Polidipsia: beber líquido con frecuencia para satisfacer la sed continua (secundaria a la pérdida de tanta agua corporal)
  • Polifagia: comer en exceso como resultado del “hambre” celular, solo se ve de manera ocasional.

Sin glucosa para proporcionar energía a las células, el cuerpo puede recurrir a otras fuentes de combustible.  La más abundante es la grasa.  Por desgracia, cuando la grasa se usa como fuente inmediata de energía, se forman las sustancias llamadas cetonas y ácidos grasos como producto de desecho y es muy difícil excretarse para el cuerpo .  A medida que se acumulan en la sangre y en los tejidos, ciertas cetonas pueden producir una situación grave llamada acidosis.  La forma en que se presenta en la diabetes, no controlada se llama cetoacidosis diabética CAD, en la cual se produce la acumulación de ciertos ácidos cuando la insulina no está disponible para el cuerpo.  Los signos y síntomas dela cetoacidosis diabética, incluyen el vómito, dolor abdominal y un tipo de respiración rápida y profunda llamada respiraciones de Kussmaul.  Cuando los niveles de ácido en el cuerpo se elevan demasiado, las células individuales dejarán de funcionar.  Si el paciente no recibe las cantidades adecuadas de líquido e insulina, para revertir el mecanismo de las grasas y restaurar el uso de la glucosa como fuente de energía la cetoacidosis avanzará hasta la inconsciencia, el coma diabético e incluso a la muerte.

Como hemos visto, la diabetes mellitus es tratable; no obstante, el tratamiento debe ajustarse para cada paciente individualmente.  La necesidad de glucosa del paciente debe equilibrarse con la provisión disponible de insulina, haciendo una prueba ya sea en sangre o en la orina.  La mayoría de los pacientes diabéticos tipo 1, miden sus niveles de glucosa en sangre varias veces al día con un glucómetro, que es un dispositivo del tamaño de una tarjeta de crédito.  Una gota de sangre por lo general obtenida de la punta de un dedo, se coloca sobre un sensor desechable y la máquina lo lee.  Los resultados se leen en miligramos por decilitro de sangre; recuerde que el nivel normal de glucosa sanguínea oscila entre 80 y 120 mg/dL.  Nuevos dispositivos de medición que están bajo desarrollo, son un reloj de pulsera o un oxímetro de pulso.  Nosotros como TEM-TUM-TES-B, estamos autorizados para usar los glucómetros.  Es posible que en algunos sistemas aún emplean las tiras para medir la glucosa, en la cuales se coloca una gota de sangre sobre una tira de papel que cambia de color.  Estas no proporcionan la precisión de los glucómetros por lo que sus lecturas deben realizarse e interpretarse con precaución.

INTESTINO DELGADO


INTESTINO DELGADO

El intestino delgado es el mayor órgano hueco del abdomen.  Las células que recubren el intestino producen encimas y moco para ayudar a la digestión.

Las enzimas del intestino delgado y del páncreas realizan el proceso final de la digestión.  Más del 90% de los productos de la digestión (aminoácidos, ácidos grasos, y azucares simples), junto con el agua, las vitaminas ingeridas y los minerales, se absorben a través de la pared del extremo inferior del intestino delgado, al interior de las venas para ser transportados al hígado.

El intestino delgado está formado por el duodeno, el yeyuno y el íleon.  El duodeno con una longitud de 30.5cm, es la parte del intestino  delgado que recibe alimentos del estómago.  En este sitio, los alimentos son mezclados con secreciones del páncreas y del hígado para una digestión ulterior.

La bilis producida por el hígado y almacenada en la vesícula biliar, es vaciada según la necesidad, al interior del duodeno.  Es de color verdusco negro, pero por medio de cambios durante, la digestión da a las heces su color marrón característico.

Su principal función es participar en la digestión de las grasas.  El yeyuno y el íleon, juntos miden más de seis metros en promedio, constituyendo el resto del intestino delgado.

CÓMO TRABAJA LA DIGESTIÓN?


CÓMO TRABAJA LA DIGESTIÓN?

La digestión de un alimento desde que se pone en la boca hasta que sus compuestos esenciales son extraídos y llevados al aparato circulatorio para nutrir a todas las células del cuerpo, es un proceso químico complicado.

En sucesión, diferentes secreciones principalmente enzimas, son agregadas al alimento por las glándulas salivales, el estómago, el hígado, el páncreas y el intestinos delgado para convertir el alimento en azucares básicos, ácidos grasos y aminoácidos.    Estos productos básicos  de la digestión son transportados a través de la pared del intestino y llevados a través de la vena porta al hígado.

En el hígado, los productos son transformados adicionalmente y almacenados, o transportados al corazón a través de venas que drenan al hígado.    El corazón entonces bombea sangre con estos nutrientes a través de todas las arterias y luego los capilares donde los nutrientes pasan a través de su pared para nutrir células individuales.

En actividad normal, sin  ingestión de alimentos o liquido alguno, se secretan diariamente entre 8 y 10 L de líquido a las vías gastrointestinales.  Este líquido procede de las glándulas salivales, el estómago, el hígado, el páncreas e intestino delgado.

En un adulto normal, se entrega a las vías gastrointestinales, como líquido, cerca del 7% del peso corporal.  Si se presentan vómitos o diarreas significativos por más de 2 o 3 días, el paciente perderá una cantidad muy importante de líquidos y se enfermará gravemente.

A %d blogueros les gusta esto: