Archivos diarios: 8/11/17

Choque hipovolémico


Insuficiencia del contenido

Después de una lesión, el choque es con frecuencia el resultado de una perdida de líquidos o sangre.  Este tipo de choque se llama choque hipovolémico o bajo volumen.  El choque hipovolémico causado por una hemorragia se llama choque hemorrágico.  La pérdida puede deberse a hemorragias externas que son comunes en pacientes con lesiones importantes como fracturas o hemorragias internas, causadas por una diversidad de lesiones o enfermedades como por ejemplo: la rotura del hígado o el bazo, laceraciones de los grandes vasos sanguíneos en el abdomen o el tórax, ulceras pépticas sangrantes y tumores entre otros.

El choque hipovolémico también ocurre por quemaduras terminadas intensas.  En este caso, es el plasma o parte incolora de la sangre, lo que se pierde, escapando del aparato circulatorio a los tejidos quemados situados junto a la lesión.   De igual forma, las lesiones por aplastamiento pueden dar como resultado la pérdida de sangre y plasma de los vasos deteriorados, a los tejidos lesionados.  La deshidratación o pérdida de agua de los tejidos corporales, agrava el choque.   En estas circunstancias, el factor común es un volumen insuficiente de sangre, dentro del sistema vascular, para proporcionar una circulación adecuada a los órganos del cuerpo.

Choque neurogénico


Función vascular deficiente

El deterioro de la médula espinal, particularmente en los niveles cervicales superiores, puede causar una lesión significativa a la parte del sistema nervioso que controla el tamaño y el tono muscular de los vasos sanguíneos; el choque neurogénico, suele ser el resultado.  Aunque no tan comunes, también hay causas médicas que incluyen: trastornos encefálicos, tumores, presión sobre la médula espinal y espina bífida.  En el choque neurogénico, los músculos de las paredes de los vasos sanguíneos tienen interrumpidos los impulsos que causan su contracción, por lo cual todos los vasos situados por debajo del nivel de la lesión medular, se dilatan ampliamente, aumentando el tamaño y la capacidad del sistema vascular, causando acumulación de la sangre.

Por tal razón los seis litros disponibles ya no pueden llenar el sistema vascular aumentado.  Aun cuando no se ha perdido sangre o líquidos, la perfusión a órganos y tejidos se vuelve inadecuada y se produce el choque por un cambio radical en el tamaño del sistema vascular.  Un signo característico de este tipo de choque, es la ausencia de sudoración por debajo del nivel de la lesión.

Con este tipo de lesión, también se pierden muchas otras funciones que están bajo el control de la misma parte del sistema nervioso.  La más importante de ellas en el caso de una lesión aguda, es la capacidad para controlar la temperatura corporal, la cual puede descender rápidamente en un paciente con choque neurológico, para igualar la del ambiente; en muchas ocasiones se produce una hipotermia notable.  La hipertermia es una situación en la cual la temperatura corporal interna desciende por debajo de los 35 °C; por lo general sucede, después de una exposición prolongada a temperaturas frías o congeladas.  El mantenimiento de la temperatura corporal, es siempre un elemento importante en el tratamiento de un paciente con choque.

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