Picaduras de insectos – reacciones alergicas


Picaduras de insectos

Hay más de 100.0900 especies de abejas, avispas y avispones.  Las muertes debidas a reacciones anafilácticas por picaduras de insectos, superan en gran medida a las muertes debido a picaduras de víboras.  El aguijón de la mayoría de las abejas, avispas, avispas alemanas y los avispones, es una espina hueca pequeña, que se proyecta desde el abdomen.  El veneno puede inyectarse a través de esta espina directamente, hasta la piel.  El aguijón de la abeja, posee púas de manera que esta no puede retraer.  En consecuencia, la abeja deja parte de su abdomen incrustado en el aguijón y muere poco después de alejarse.  Las avispas y los avispones no tienen esta limitación, y pueden picar de forma repetida.  Dado que estos insectos por lo general, se alejan volando después de picar, con frecuencia es imposible identificar cual especie fue la responsable de la lesión.

Algunas hormigas, en especial las rojas de fuego (Formicoidea), también muerden de manera repentina, e inyectan con frecuencia una toxina o veneno, este es particularmente irritante en los sitios de la mordedura.  No es raro que un paciente presenta múltiples mordeduras de hormigas por lo general en los pies y piernas, en un lapso muy corto.

Los signos y síntomas de las picaduras o mordeduras de insectos, incluyen: dolor repentino, edematización, calor localizado y enrojecimiento de la piel en personas con piel clara, en especial en el sitio de la lesión, puede haber comezón y en ocasiones un verdugón, el cual constituye una zona elevada, hinchada y bien definida en la piel.  No hay tratamiento específico para estas lesiones, aunque aplicar hielo en ocasiones hace que sean menos irritantes.  La edematización asociada con una mordedura de insecto, puede ser dramática y en ocasiones aterradora para los pacientes.  Sin embargo, estas manifestaciones locales por lo general no son graves.

Dado que el aguijón de la abeja permanece en la herida, puede seguir inyectando veneno, hasta por 20 minutos, después de que la abeja se ha alejado.  Al atender a un paciente al cual pico una abeja, deberá intentar retirar con cuidado el aguijón raspando la piel con el borde de un objeto afinado y rígido, como una tarjeta de crédito.  En general no deberá usar pinzas o fórceps, porque al apretar el aguijón, puede provocar que inyecta más veneno en la herida.  Lave con cuidado el área con agua y jabón o con un antiséptico suave.  Intente retirar cualquier joyería de la zona antes de que se inicie la hinchazón.  Coloque el sitio de la inyección un poco más abajo que el nivel del corazón y aplique hielo envuelto en una gaza o paquetes fríos en el área, pero no directamente sobre la piel, para ayudar a aliviar el dolor y hacer mas lenta la absorción de la toxina.  Manténgase alerta en caso de que se presente vómito o cualquier signo de choque o reacción alérgica.  No administre nada por vía oral al paciente.  Coloque a la persona en posición de choque y administre oxígeno si es necesario, vigile los signos vitales del paciente y esté preparado para proporcionar apoyo adicional si se requiere.

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