Archivos diarios: 3/08/15

CONTROL DE LA RESPIRACIÓN


CONTROL DE LA RESPIRACIÓN

El encéfalo o más específicamente, un área del tallo cerebral, controla la respiración.

Esta área es una de las partes más protegidas del sistema nervioso, situada profundamente en el cráneo.  Los nervios en esta área actúan como sensores del nivel del dióxido de carbono en la sangre.

El encéfalo controla automáticamente la respiración, si los niveles de dióxido de carbono u oxigeno son demasiado altos o demasiado bajos,  de hecho, los ajustes se pueden hacer en solo una respiración  por estas razones, una persona no puede retener la respiración indefinidamente, o respirar rápida y profundamente en forma indefinida.

Cuando el nivel de dióxido de carbono se vuelve muy alto, el tallo cerebral envía impulsos hacia abajo, a la medula espinal que causan que el diafragma y los músculos intercostales se contraigan.  Esto aumenta nuestras respiraciones.  Mientras más alto sea el nivel de dióxido de carbono en la sangre, mayor es el impulso para causar respiración.  Una vez que los noveles de dióxido de carbono se vuelven aceptables, disminuye la intensidad y frecuencia de la respiración.

Tenemos también un “sistema de reserva” para el control de la respiración, llamado impulso hipòxico.  Cuando los niveles de oxígeno caen, este sistema también estimulara la respiración.  Existen áreas en el encéfalo, las paredes de la aorta y las arterias carótidas, que actúan como sensores de oxígeno.  Estos sensores se satisfacen fácilmente con niveles mínimos de oxígeno en la sangre arterial.  Por lo tanto nuestro sistema de reserva, el impulso hipòxico, es mucho menos sensible y mucho menos potente que los sensores de dióxido de carbono en el tallo cerebral.

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