Archivos diarios: 23/05/15

A.1 FASES DE ASISTENCIA EN TRAUMA


A.1 FASES DE ASISTENCIA EN TRAUMA

FASE PREVIA AL EPISODIO

El traumatismo no es un accidente, aunque a menudo se le denomine así.  Un accidente se denomina como “un hecho que sucede al azar o por causa desconocida” o como “un hecho desafortunado por falta de atención, despreocupación o ignorancia”.  La mayoría de las muertes y lesiones traumáticas corresponden a la segunda definición y son evitables.  Los incidentes traumáticos se engloban en dos categorías intencionados y no intencionados.

La fase de prevención se dirige a las circunstancias que culminaron en una lesión.  Los esfuerzos en esta fase se centran en la prevención de las lesiones.  Para conseguir avanzar en este terreno de la prevención, el público debe educarse para que aumente el uso de sistemas de protección en vehículo, (Cinturones) promover los métodos para reducir el uso de armas en actividades  criminales y promover la resolución no violenta de los conflictos.  Además de atender al paciente traumatizado, todos los miembros del equipo de asistencia sanitaria tienen la responsabilidad de reducir el número de víctimas.    En la actualidad, la violencia u los traumatismos no intencionados provocan  más muertes al año que todas las enfermedades juntas.  La violencia representa más de un tercio de las muertes.  Los vehículos motorizados y las armas de fuego están involucrados en más de la mitad de todas las muertes por traumatismos, la mayoría de las cuales son evitables.

Las leyes sobre el uso obligatorio des casco para motos son un ejemplo de legislación que ha conseguido un efecto positivo en la prevención de lesiones.  Como consecuencia, el uso  del casco ha aumentado hasta casi el 100%   Y  la tasa de mortalidad disminuyo drásticamente.

Otro ejemplo de muertes traumáticas evitables es el del consumo de alcohol por los conductores.  Como resultado de las presiones para cambiar las leyes estatales sobre el grado de intoxicación al conducir y mediante actividades educativas como Mothers Against Drunk Drivers (MADD) Madres contra Conductores Borrachos, el número de conductores ebrios implicados en accidentes mortales ha disminuido desde 1989 de forma contante.

Otro ejemplo importante de prevenir los traumatismos en el uso de los asientos infantiles de seguridad en los autos.  Numerosos hospitales de traumatología, organizaciones legales y Servicios de Emergencias Médicas SEM, realizan programas para educar a los padres sobre la instalación y uso correcto de los asientos infantiles de seguridad.

FASE DEL APISODIO

Esta fase corresponde al momento en que se produce el traumatismo propiamente dicho.  Los pasos que se adopten durante la fase previa al acontecimiento pueden modificar el pronóstico  tras el mismo.  Esto no solo se cumple en el caso de los pacientes, sino también en nuestro caso.  Bien cuando conducimos un vehículo particular o un vehículo de emergencias, los profesionales de la asistencia prehospitalaria deben protegerse a sí mismos y predicar con el ejemplo.  Siempre deben conducir de forma segura, respetar las normas de tráfico y usar los sistemas de seguridad disponibles, como los cinturones de seguridad, tanto en los asientos delanteros como en los de los pasajeros o en el compartimento de pacientes.

FASE POSTERIOR AL EPISODIO

El Dr. Donal Trunkey ha descrito una clasificación trimodal de las muertes por traumatismo

La primera fase corresponde a los primeros minutos y hasta una hora después del incidente.  Es probable que estas muertes no sean evitables a pesar de una asistencia médica inmediata.  La mejor forma de combatir estas muertes es mediante una prevención de la lesión y con estrategias de seguridad.  La segunda fase corresponde a las horas siguientes a un incidente.  Estas muertes pueden evitarse con una buena asistencia prehospitalaria y hospitalaria.  La tercera fase corresponde a varios días o semanas después del incidente.  Estas muertes suelen producirse por un fallo multiorganico.

Queda mucho que aprender sobre el tratamiento y la prevención de la falla multiorganica.  Sin embargo, un tratamiento precoz e intensivo del chock en el ámbito prehospitalario puede prevenir alguna de las muertes

El Dr. Adams Cowley, fundador del Maryland Institute of Emergency _Medical Services (MIEMS) describio y definió lo que él denominó la “hora de oro”, basándose en sus investigaciones, llego a la conclusión de que los pacientes que recibieron una asistencia definitiva poco tiempo después de la lesión tenían una tasa de supervivencia superior a aquellos a los que se les retrasaba la asistencia.  Una razón de ello es la conservación de la capacidad del organismo  de producir energía para mantener la función de los diferentes órganos.  Para el profesional de la asistencia prehospitalaria esto se traduce en mantener la oxigenación y la perfusión, así como en el traslado rápido a un centro para continuar el tratamiento.

Un SEM urbano promedio tiene un tiempo de respuesta (desde el incidente hasta la llegada a la escena) de 6 a 8 minutos El tiempo habitual al centro receptor es de 8 a 10 minutos.  Entre 15 y 20 minutos de la mágica “hora de oro” se emplean para llegar al lugar del incidente y trasladar al paciente (esto datos son de USA).  Si la asistencia prehospitalaria en el lugar no es eficiente ni está bien organizada, puede ser necesario otros 30 o 40 minutos en el lugar del incidente.  Con este tiempo en el lugar del incidente añadido al tiempo de traslado, ya casi se consume la “hora de oro”, antes de que el personal hospitalario tenga la oportunidad de tratar al paciente.  Los resultados de diferentes investigaciones lo confirman.

Uno de los estudios confirmo que los pacientes críticos tienen una mortalidad significativamente menor del 17,9% frente al 28%2 cuando son trasladado en un vehículo privado en comparación con una ambulancia.  Este hallazgo sorprendente podría explicarse porque los profesionales de una asistencia prehospitalario emplean demasiado tiempo en el lugar del incidente.

Esto plantea algunos interrogantes tales como: ¿Es beneficioso para el paciente lo que estoy haciendo? ¿El beneficio de retrasar el traslado supera a los riesgos?

Una de las responsabilidades primordiales del profesional de asistencia prehospitalaria es emplear el menor tiempo posible  en el lugar del incidente.  En los primeros minutos cruciales se debemos evaluar al paciente con rapidez, aplicar las maniobras vitales y prepararlos para el traslado.

Otra responsabilidad es el traslado del paciente a un centro apropiado.  El factor más crítico para la supervivencia de cualquier paciente es el tiempo transcurrido entre el incidente y la asistencia definitiva.  Para un paciente en paro cardiaco, la asistencia definitiva es la recuperación de un ritmo cardiaco normal y una perfusión adecuada.  La RCP es meramente una maniobra de soporte.  Para un paciente con compromiso de vía aérea, la asistencia definitiva es el control de la misma y el restablecimiento de una ventilación adecuada,  el restablecimiento de la ventilación o el ritmo cardiaco normal mediante desfibrilación suele lograrse con facilidad en el lugar del incidente.  Por esta razón, el tiempo de traslado no es tan crítico para el paciente cardiaco.

El tratamiento de los pacientes de trauma es diferente, la asistencia definitiva suele ser el control de la hemorragia y la recuperación de una perfusión adecuada.  No siempre es posible conseguir la hemostasia (control de hemorragia) en el terreno; a menudo se logra en el quirófano.  Por este motivo, a la hora de determinar un centro hospitalario se debe tener en cuenta el tiempo de traslado y las condiciones de ese centro.

Un centro de atención de trauma con un cirujano y un equipo  de quirófano de guardia puede recibir a un paciente traumatizado con una hemorragia grave y tratarlo en el quirófano en un plazo de 10 a 15 minutos desde la llegada del paciente; por en contrario, un centro sin personal quirúrgico de guardia debe esperar la llegada del cirujano y el equipo quirúrgico;  puede transcurrir un tiempo adicional antes de controlar la hemorragia asociándolo a un incremento en la tasa de mortalidad.

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ASALTO Y AGRESION


3.9 ASALTO Y AGRESIÓN

Asalto  se define como situar de manera ilegal a una persona en estado de temor por un daño corporal inmediato.  Amenazar con restringir a un paciente que no quiere ser transportado, se puede considerar asalto.  Agresión es tocar ilegalmente a una persona; esto incluye proporcionar cuidados de urgencias sin consentimiento,  pueden surgir problemas legales graves en situaciones en las cuales un paciente  no ha dado su consentimiento para el tratamiento.  Puede considerarse agresión si pone una férula a una fractura sospechada o usa un Epi-pen en un paciente sin su conocimiento.  El paciente puede tener bases para demandarlo por delitos como lesiones  o de tipo sexual, o ambos.  Para protegerse de esos cargos, debe asegurarse de obtener consentimiento implícito.  Consulte a su director médico si tiene preguntas o dudas sobre una situación específica.

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