Suicidio al teléfono


Suicidio al teléfono

Reconozcamos que tratar telefónicamente con personas con crisis suicidas puede desbordar a cualquiera pero será importante no descomponernos con la llamada.

Os doy un listado práctico de tips que serán útiles en la mayoría de los casos.

  • Acogida cálida y cordial que será facilitadora de comunicación
  • Deberíamos poder ser capaces de demostrar nuestra preocupación sin transmitir una vivencia de desbordamiento.
  • Evita entrar en retos como si le estuvieras trasladando el mensaje de que no le crees
  • Tampoco utilices el sarcasmo o un uso de humor que pueda ser mal entendido.
  • No te precipites con preguntas directas hasta que se haya creado cierto ambiente en la conversación. Por tanto no cortes su discurso salvo que la persona nos haya comunicado que ha realizado una sobreingesta potencialmente peligrosa, se haya autolesionado o esté en una situación de inmediato paso al acto suicida.
  • Utiliza la palabra suicidio. A veces es como si nos diera miedo de emplear esa palabra por si le fuéramos a dar ideas y no es así.
  • Evita eufemismos (quitarse de enmedio, acabar con todo…).
  • Reconoce el sufrimiento del interlocutor…que vea que tomamos en serio su llamada y que nos ponemos en su lugar.
  • Pregunta desde el principio su nombre y utilízalo en todo momento
  • Evita silencios prolongados. Usa de vez en cuando muletillas del tipo “sí” “ya” que le haga saber en todo momento que estás ahí y no parezca un monólogo.
  • Ha de quedarle claro que la llamada no está acotada por el tiempo y que durará lo que precise.
  • Señala las cosas buenas que haya dicho la persona de sí misma  en la llamada y no atribuir cualidades que no se haya atribuido o que no conozcamos (nada de decirle que parece un buen tipo si ni lo ha dicho ni lo conocemos)
  • Si la conversación se prolonga y surge un posible factor desencadenante coger esa mención y poder ofrecer la posibilidad de iniciar un abordaje psicoterapeútico que dé continuidad a ese tema.
  • Si todo indica un elevado nivel de sufrimiento y desesperanza habría que llegar a mayor concreción. Esto implicará pasar a determinar el cómo, cuándo y dónde ha pensado suicidarse. En ocasiones nos lo va a decir directamente nuestro llamante. Contra más precisión y planificación suele ser indicativo de mayor riesgo.
  • En esta fase de crisis suicida habrá que abstenerse de hacer interpretaciones de la ideación y por contra usar las siguientes cuatro técnicas: clarificación, confrontación, contención y catarsis mediata.
  • Con la clarificación se pretende llegar a lo nuclear del conflicto evitando perdernos en detalles secundarios. Servirá para centrar el foco.
  • El poner de manifiesto las contradicciones que nuestro interlocutor presenta en el discurso presenta riesgos como un final precipitado de la llamada pero si se usa bien puede ser útil de cara a desactivar la crisis. Como ejmeplo sería que en apenas dos frases seguidas se expresa la ideación suicida a la vez que se desvelan planes futuros.
  • La contención se basa en el uso de los recursos de una buena comunicación verbal (tono voz, actitud tranquila y acogedora) que podrá tener un efecto directo desangustiante e incluso dar pie a negociar un contrato de NO suicidio por un tiempo (inicio de una terapia, llegada de un familiar…)
  • La catarsis tendrá la función de dar permiso al interlocutor de expresar sus emociones incluso las negativas lo que puede contribuir a sentir mayor aceptación y la no presencia de juicios hacia determinadas actitudes expresadas.
  • Por último en el suicidio en curso habrá que valorar el riesgo real de muerte y en ese caso proceder a avisar al 112 o policía si hubiera facilitado la dirección o movilizando a familiares o amigos si hubiera dado el teléfono de alguno de ellos.

Esta entrada está elaborada a partir del capítulo Intervención telefónica en crisis suicidas de Alejandro Rocamora Bonilla del libro-compilación Suicidios de Andoni Anseán.

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